UNIDAD Iv: PROCESOS DE DESARROLLO EN PSICOLOGÍA
2 Identidad personal y social
La teoría de la Identidad Social tiene sus orígenes en los trabajos de Tajfel (1969, 1974) sobre categorización social, relaciones intergrupales, comparación social, prejuicios y estereotipos y de los desarrollos posteriores de Turner y Cols. (1987) sobre el papel de la autocategorización en la generación de grupos asociado al autoconcepto colectivo.
Tajfel y Turner (1979), argumentan que hay 2 clases generales de identidad, referi- das en nuestro tema:
1. Identidad personal, que define el yo en términos de relaciones y rasgos persona- les idiosincrásicos.
2. Identidad social, que define el yo en términos de grupos sociales de pertenencia.
Un primer esquema de nuestro autoconcepto es lo que llamamos la identidad per- sonal, es el que representa nuestros atributos personales, en término de relaciones y rasgos propios de nuestra persona. María Su se le identificara por ser una mujer bajita, con el pelo rubio, alegre y amante del arte.
Asimismo la experiencia social determina nuestro autoconcepto de diversas ma- neras: los papeles que adoptamos, las identificaciones sociales que formamos, las comparaciones que hacemos con los demás, nuestros éxitos y fracasos, la manera en que otras personas nos juzgan y la cultura que nos rodea.
En el ejemplo de María Su, los papeles que ha ido adoptando son de hija, estudian- te de arte, socia participante de un grupo literario, organizadora de eventos artísti- cos en la Municipalidad, entre otros. Y estos roles o papeles los vamos aprendiendo y ensayando en un contexto familiar y social.
En este sentido la identidad social es un esquema que forma parte de nuestro auto- concepto: el saber nuestra raza, religión, género, formación profesional, ciudada- nía. Es la que define el yo en términos de grupos de membrecía o de pertenencia.
PSICOLOGÍA MANUAL AUTOFORMATIVO
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Desarrollode contenidos Actividades Autoevaluación
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Recordatorio Anotaciones Hogg&Vaughan (2008) explica que cuando formamos parte de un grupo pequeño
que está rodeado de uno más grande, somos conscientes de nuestra identidad so- cial. En nuestro ejemplo, María Su, nació en Lima pero sus padres son japoneses y asistió a una escuela pública en la cual ella formaba parte de un grupo minoritario, lo cual podría implicar una mayor conciencia de la identidad étnica y cultural de ella misma.
Otras investigaciones sobre la identidad
Morales (2007) explica dos modelos de desarrollo de la identidad: el Modelo SIDE, propuesto por Spears (2001) y el Modelo SAMI, propuesto por Simon (2004). Spears (2001) desarrollo el modelo SIDE (Social Identity of Deindividuanting Effects) que destaca la atención a los aspectos estratégicos del manejo de la identi- dad y la importancia de los grupos ante las que la identidad se despliega.
Es decir la identidad se desarrolla en estrecha relación con los efectos de des-indi- viduación. Spears propone la polaridad individual-colectiva frente a la introducida por Tajfel, personal-social.
La identidad colectiva surge de la comparación con otros grupos y la identidad indi- vidual aquella cuyo contenido depende de comparaciones sociales interpersonales. Morales (2007) explica que la importancia de la perspectiva de Spears es la reversi- bilidad de los atributos individuales y grupales, es decir los rasgos individuales como por ejemplo: María Su es inteligente, que es un rasgo de personalidad, también se puede usar para definir un grupo, como que los profesores pueden decir que “el aula B es más inteligente que el aula C y D”.
El otro Modelo SAMI (Self-Aspects Model of Identity) de Bernd Simon (2004), al igual que Spears, prefiere la polaridad individual-colectiva a la personal-social.
Simon (2004) define la identidad colectiva como una auto-interpretación centrada en un aspecto del yo socialmente compartido en un contexto social relevante. En otro sentido, la característica fundamental de la identidad colectiva es unidimen- sional, solo un aspecto del yo. Por ejemplo si María Su afirma que es budista, otros aspectos de su identidad serían irrelevantes.
A su vez, una persona puede tener muchas identidades colectivas en la medida en que cualquier persona tiene múltiples aspectos del yo socialmente compartido.
La identidad individual es para Simon (2004), la auto-interpretación basada en una configuración compleja de aspectos del yo diferentes de carácter exclusivo. Conclu- ye que la existencia de muchos aspectos del yo diferentes es una garantía de variabi- lidad, flexibilidad y en última instancia, de independencia psicológica. En nuestro ejemplo, podemos imaginarnos a María Su, rubia, ojos color violeta, pequeña, un poco gordita, artista plástica, inteligente y escritora de suspenso.
En este sentido, Morales (2007) nos explica que el Modelo SAMI concluye que la identidad individual tiene al menos dos componentes: la exclusividad (que somos distintos a los otros) y la independencia (cuanto más aspectos de nuestra identidad surjan, mayor capacidad de elección y por tanto menor dependencia con cada uno de los otros aspectos).
Otro aspecto interesante de las investigaciones de Simon es la afirmación que la identidad individual tiene el mismo carácter social que la colectiva. Los aspectos del yo (esquemas) son facetas relacionales de personas interdependientes y a la vez, son productos sociales (identidades) que adquieren significado en la interacción social.
Además comparten el mismo origen, la identidad individual al igual que la colectiva tiene su origen en condiciones sociales concretas y se apoyan en ellas.
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Recordatorio Anotaciones
Simon (2004) señala al menos cinco funciones de la identidad:
1. Pertenencia: por medio de la identidad la persona adquiere un lugar en el mun- do social.
2. Distintividad: la identidad refleja lo que se es, sino lo que no se es. La identidad social marca la distintividad con respecto a otros grupos que no se pertenecen y la identidad personal garantiza la distintividad con respecto a otras personas individuales.
3. Respeto: necesita del reconocimiento por parte de otros relevantes. En la identidad social se garantiza el respeto mutuo y compartido por todas las personas de un mis- mo grupo social y en la individual no se garantiza este respeto de otros similares. 4. Comprensión: con la identidad las personas adquieren una perspectiva sobre el
mundo social. De nuevo aquí la identidad social adquiere una ventaja sobre la individual, porque da acceso a una perspectiva que es socialmente compartida y fortalecida por medio de los procesos de validación social.
5. Agencia: a través de la identidad las personas se reconocen a sí mismas como origen de sus pensamientos y acciones y como agentes sociales influyentes. La identidad social nos señala que uno no está solo, sino que puede contar con el apoyo y la solidaridad del grupo.
Una conclusión fundamental a resaltar es la importancia del contexto social en la construcción de la identidad. Simon aporta una explicación de la evolución históri- ca de la identidad individual y colectiva. Recuerda que el paso de la sociedad tradi- cional a la sociedad moderna, los colectivos preindustriales y tradicionales como la tribu, la aldea, la familia perdieron su capacidad para sustentar los vínculos sociales entre las personas.
Simon comparte la visión de varios investigadores que defienden que en Europa, desde la Edad Media, se ha ido perdiendo el equilibrio entre la identidad colectiva y la identi- dad individual, adquiriendo gran predominancia esta última. Añade que “los países oc- cidentales fomentan la auto-interpretación de las personas como individuos, con un yo privado interno, separadas de las otras personas que no tienen acceso a ese yo interno”. La identidad nacional es una forma moderna, postradicional, de identidad colectiva. Cada individuo tiene que mostrar adhesión al estado-nación e identificarse con él.