En los años 20 existieron otros movimientos importantes de creación de bibliotecas populares y de defensa de la cultura; entre ellos cabe destacar la labor de las Cajas de Ahorros, de la Residencia de Estudiantes y del movimiento bibliotecario existente en Asturias, que dio lugar a muchas bibliotecas populares entre las que hay que destacar la de Castropol y sus bibliotecas circulantes9; sin embargo, en ningún caso puede hablarse de un desarrollo planificado, de un sistema de bibliotecas como había ocurrido en Cataluña.
La Segunda República Española, instaurada en 1931, desde el primer momento muestra una fuerte preocupación por la formación educativa del pueblo y por el fomento de la lectura. Por ello se crea el Patronato de las Misiones Pedagógicas, por Decreto del 29 de mayo de 1931, a través del cual se pretende hacer llegar la cultura al mundo rural, fomentando la alfabetización, la lectura, el gusto por la música, el cine o las exposiciones. Misión importante juegan en estas pretensiones las
8 ROVIRA, Teresa. La Xarxa catalana de biblioteques populares: dels origens a la desfeta del 1939. Item, enero-junio, 1994, nº
14, p.5-36
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bibliotecas que se crean en todas las escuelas y que además de servir a los escolares pretenden hacer la función de bibliotecas públicas.
El desarrollo de bibliotecas públicas, escolares y de fondos circulantes o la desvinculación de las bibliotecas universitarias de las públicas son consecuciones de la República, pero el mayor logro en lo referido a organización y gestión bibliotecaria es el Plan de Organización General de Bibliotecas del Estado realizado por María Moliner que supone un hito en la planificación bibliotecaria española.
María Moliner desarrolla este plan bajo la idea de que “cualquier lector en cualquier lugar pueda obtener cualquier libro que le interese”, para lo cual se necesita el desarrollo de una red de bibliotecas generales con “la adecuada coordinación y ramificación de las bibliotecas públicas y la ramificación de servicios”10. Este plan se divide en tres partes:
1) Introducción: se desarrolla de manera general los objetivos que el plan pretende alcanzar y se citan los distintos tipos de bibliotecas existentes y sus características: generales, escolares, históricas, científicas, administrativas y especiales, otorgando especial importancia a las bibliotecas generales que se convierten en su verdadero campo de trabajo.
2) Órganos: se citan los órganos centrales y de enlace que se encargarán de todas las funciones que puedan realizarse de manera centralizada para todas las bibliotecas del sistema y en segundo lugar se citan los distintos tipos de bibliotecas. Estos órganos centrales son:
Sección de Bibliotecas del Consejo Central de Archivos, Bibliotecas y Tesoro Artístico.
Oficina de Adquisición de Libros y Cambio Internacional. Equipo de catalogadores.
Depósito de Libros
10 FAUS SEVILLA, Pilar La lectura pública en España y el plan de bibliotecas de María Moliner. Madrid: Anabad, 1990.,
Oficina del Catálogo General.
Oficina de Información Biblioteconómica. Biblioteca Nacional.
Oficina de Inspección y Propaganda. Cuerpo General de Bibliotecarios. Servicio Central de Desinfección.
Por su parte los tipos de bibliotecas son los citados anteriormente junto con las bibliotecas particulares que voluntariamente se incorporen a la organización general y se establecen varios tipos de bibliotecas generales:
Bibliotecas provinciales: dependientes de ellas deben existir escuelas de bibliotecarios.
Bibliotecas comarcales: en las poblaciones que se consideren cabeza de comarca.
Bibliotecas municipales: en los ayuntamientos de más de mil habitantes. Bibliotecas rurales: en los pueblos de menos de 1000 habitantes pero más
de 100.
Depósitos renovables o Estaciones: se encargan de dar servicio a las poblaciones menores de 100 habitantes y constan de un depósito de libros enviado y renovado cada cierto tiempo por las bibliotecas provinciales. Corresponsales: son personas encargadas de servir a los núcleos más
pequeños que no conformen ni siquiera un municipio o aldea. Estas personas tramitan las peticiones a la biblioteca más próxima a partir de la búsqueda en los catálogos de la misma o en los de la biblioteca provincial correspondiente que se le entregan en depósito.
3) Funcionamiento: se explica en detalle las funciones de todos los órganos que conforman el sistema11.
Este plan tuvo una corta vida ya que en el año 1938 el ministro de Instrucción Pública Segundo Blanco González perteneciente a la CNT lo abolió desapareciendo con él uno de los proyectos más ambiciosos de creación de un sistema nacional de bibliotecas.
No fue la de María Moliner la única actividad destacable en estos años sino que por su importancia podríamos citar también la labor de J. Lasso de la Vega12, aunque ya en el Ministerio de Educación Nacional, que se ocupó de que se elaboraran una serie de normas que sirvieron para modernizar las bibliotecas españolas: eliminó la parte del reglamento de bibliotecas que decía que el catálogo cedulario sólo lo podían consultar los bibliotecarios, se ocupó de la normativa sobre el depósito legal ampliándolo a las fotografías, películas y discos, trabajó sobre la implantación de la Clasificación Decimal en las bibliotecas públicas, reguló el sistema de préstamo e hizo especial hincapié en la labor docente de las bibliotecas por lo que se ocupó de mejorar las bibliotecas de colegios e institutos13.
La función que las bibliotecas tienen en el terreno educativo está presente en toda la actividad bibliotecaria de la República e incluso en los movimientos de creación de las bibliotecas populares de Madrid, de la red catalana y de los distintos movimientos que se han ido desarrollando en España hasta el año 1939. Es además una constante en los movimientos bibliotecarios de los países atrasados, y que décadas más tarde se repetirá en los países en vías de desarrollo, dando lugar a intentos de planificación integral de la educación y las bibliotecas.