Capítulo III. El valor público y su articulación con la política Pública sobre el Manejo de
3.1. Los residuos sólidos y su impacto ambiental
3.1.1. La implicación del Medio Ambiente en la Planificación Urbana
De acuerdo a la definición de Hajek (1972) el medio ambiente se define como un “sistema global complejo de múltiples y variadas interacciones, dinámico y evolutivo, formado por los sistemas físicos, biológico, social, económico, político y cultural en que vive el hombre y
demás organismos”. (p.45). En este sentido, el medio ambiente no está compuesto exclusivamente por los ecosistemas biológicos o naturales, por esta razón la Organización de las Naciones Unidas ha definido medio ambiente como “todas las condiciones externas que afecta la vida, el desarrollo y la supervivencia de un organismo”.
Es posible decir que la calidad ambiental puede incidir directamente sobre la calidad de vida de los seres humanos. Como sociedad se tiene dos tipos de necesidades para ser satisfechas. Están las necesidades primarias sin las cuales un ser humano no puede vivir tales como oxígeno, agua, horas de sueño, comida, abrigo. Por otro lado se encuentran las necesidades secundarias, las cuales nos brindan, como sociedad, sentido de confort entre las cuales se encuentran la propiedad de una vivienda, ropa de marca, joyas, vehículos y demás aspectos que elevan el estatus social de un individuo.
Desde los albores de la civilización, el hombre, animal gregario por naturaleza, no solo intervino el medio ambiente natural, de donde extrae los elementos necesarios para su sobrevivencia, sino que creó su propio hábitat – los conglomerados humanos - dándoles, consciente o inconscientemente formas y estructuras que, varían en función del tipo de sociedad. Al medio ambiente natural, constituido por los elementos aire, agua, suelo, fauna y flora, el hombre agregó otros, fruto de su inteligencia e instinto gregario, que incluyen todo cuanto le es indispensable para la satisfacción de sus necesidades básicas, resumidas en las funciones de habitar, trabajar, recrearse y circular (Alete, 1975, p.4-6)
Actualmente, las ciudades son consideradas como ecosistemas urbanos humanos, en las cuales se concentra gran parte de la población mundial. Se estima que actualmente el 54% de la población mundial se concentra en los centros urbanos y se prevé que para el año 2050 este porcentaje incrementará a un 66%. El Municipio de Santiago de Cali particularmente, concentra el 80% de su población en el perímetro urbano el cual corresponde al 20% del territorio.
En términos de acceso a recursos naturales, se podría decir que la ciudad de Cali, se encuentra estratégicamente ubicada, pues es atravesada por siete ríos de los cuales extrae el agua para consumo de su población, principalmente el río Cauca a partir del cual se bastece el 70% de los habitantes del Municipio. Por otro lado, de acuerdo al informe de la Organización Mundial para la Salud – OMS 2015 (Organización Mundial para la Salud, 2018)
Cali ostenta el título de ser la ciudad con mejor calidad de aire de Colombia, y es la segunda con menor contaminación ambiental en Latinoamérica, gracias a que por su posición geográfica, en el piedemonte de la Cordillera Occidental, recibe diariamente las corrientes de vientos provenientes del océano pacífico, los cuales diseminan la contaminación aérea.
Adicionalmente, respecto al componente fauna es la ciudad colombiana y del mundo con mayor diversidad de aves, lo cual la ha hecho destino de investigadores y turistas aficionados al avistamiento de estas, contribuyendo con el desarrollo económico de la ciudad, especialmente durante el evento de la feria internacional de aves “Birdfair” (colombiabirdfair, 2018)
De acuerdo a los ejemplos anteriores se podría inferir que para Santiago de Cali, su medio ambiente natural implica la satisfacción de necesidades primarias como los son aire limpio y acceso al agua, así como necesidades secundarias a través de atributos estéticos como zonas arborizadas que sirven de corredor ecológico para varias especies de aves, algunas endémicas de la región pacífica de Colombia y son usadas para el descanso y la recreación de la población.
En los centros urbanos se desarrollan diferentes actividades de índole residencial, comercial y de servicios, institucionales, industriales, movilidad, ocio y recreación, entre otras. El desarrollo de estas actividades genera un impacto sobre el ambiente natural de las ciudades y sobre la calidad de vida de la población humana y demás especies. Por ejemplo, si bien se considera que un automóvil mejora las condiciones de calidad de vida de una familia; éste
necesita de la infraestructura necesaria para circular. Así las cosas se requieren la extracción de recursos naturales para la construcción de las vías necesarias para garantizar la movilidad de los vehículos que garantizan la movilidad de la población. Sin embargo dicha movilidad, especialmente si se trata de los vehículos particulares, genera un impacto sobre el ambiente natural, respecto a la generación de gases que afectan la calidad del aire.
Es importante tener en cuenta que el proceso de planificación de los centros urbanos debe balancear el desarrollo de la infraestructura necesaria para satisfacer las necesidades secundarias de la población y permitir la convivencia de manera segura y sana. Lo anterior generando procesos de control que permitan mantener las condiciones naturales que satisfacen las necesidades primarias de la población y generar procesos de resiliencia en el centro urbano. La resiliencia se define como la capacidad de adaptación a los eventos inesperados de un ser vivo o una población. Para generar ciudades resilientes los procesos de planificación deben integrar mecanismos de control normativo que permitan la conservación de los atributos naturales del territorio, los cuales garantizan el acceso a recursos naturales necesarios para mantener las dinámicas sociales.
La sostenibilidad urbana está estructurada a partir de la interacción de cuatro componentes, ( Bernal 1998, p.55-69), lo Físico espacial, lo Ambiental, Lo Socio cultural y lo Económico. Los objetivos en el modelo se configuran bajo los parámetros de cada componente; es decir, mediante el mejoramiento o la intervención de lo Físico/Espacial y lo Ambiental es posible lograr un mayor índice de Habitabilidad, mientras que lo Socio/Cultural y lo
Económico puede llegar a incrementar los niveles de Equidad en un ecosistema.
Adicionalmente, se contempla un quinto elemento; lo Político/administrativo, cuyo objetivo es hacer gestión efectiva que permita articular instancias y procesos que posibiliten ejecutar las acciones definidas en los objetivos de Habitabilidad y Equidad ( López, 2011,p.134-140).
Gráfico 1. Modelo funcional de la Sostenibilidad
Fuente: elaborado bajo la referencia de: Referencias bibliográficas
En el gráfico 1, se muestra como el modelo de desarrollo es lineal y trasciende las escalas territoriales, interactuando de forma distinta con cada uno de los temas que componen la Sostenibilidad, dónde a pesar de ser una estrategia de mejoramiento estructural, parece no ser suficiente. Literatura reciente le reduce importancia y trascendencia a las implicaciones de lo
sostenible, puesto que la naturaleza de su teoría le apunta hacia lo utópico y voluble.
A partir de estas complejidades, el urbanismo abordó la sostenibilidad como vehiculo conceptual, dejando vacíos metodológicos que han permitido la reevaluación del término y han dado lugar a dudas acerca de sus pilares teóricos, razón por la cual múltiples autores han profundizado y replicado visiones provenientes de la ecología y las ciencias naturales a fin de “tecnificar” y complementar algunos de estos aspectos. El componente Ambiental en el modelo involucra los desarrollos conceptuales, dónde no solo se habla de problemáticas y causales, sino también de objetivos, fines y medios.
Tabla 1. Componentes del Subsistema Ambiental
Fuente: Elaborado bajo la referencia de: conceptos tomados de la bibliografía
Lo Ambiental se compone de tres temas: Ecosistemas estratégicos, Sistema biótico y el Sistema abiótico. Estos elementos configuran una complejidad que oficia como base de cualquier desarrollo, más cuando cambia la escala y la perspectiva es también el fin o receptor de los productos derivadas del desarrollo.
Entonces, la ciudad como unidad de desarrollo se debe abordar como un ecosistema a fin de poder hacer análisis multivariables que permitan la lectura de todas sus realidades; individuales y superpuestas. Sin embargo, se debe hacer una salvedad; la ciudad como ecosistema difiere de los escenarios de carácter natural en que éste no se autorregula tal y como lo expresa (Rodriguez, et.al, 2008):
La ciudad es un ecosistema dependiente, abierto, heterótrofo, que consume mucha energia para evaporar agua y calentar aire, energía que además no produce él, sino que viene de fuera (al menos la mitad es artificial) y cuya población no puede sobrevivir con los productos alimenticios que se generan en la propia ciudad.. (p. 77)
LO AMBIENTAL
ECOSISTEMAS SISTEMA BIÓTICO SISTEMA ABIÓTICO
•Luz •Temperatura •Atmósfera •Agua •Aire •Suelo •Clima •Fauna •Flora •Antrópicos •Terrestre •Mixtos •Acuáticos
Los ecosistemas establecen relaciones multidireccionales entre sus componentes, cuya interacción es causa, consecuencia y producto. La figura 1 permite leer de manera clara los temas ambientales que configuran el territorio, sus origenes, relaciones e impactos a partir de la línea de desarrollo. En ella se muestran cómo los factores del clima y el módelo de Desarrollo Socio/Económico forman parte de una misma linea. Ampliando la perspectiva de la anterior afirmación, es posible determinar que el componente ambiental agrupa los elementos constitutivos del cambio climático, dónde no solo referencia sus causas y consecuencias sino también las metodologías y estrategias que se pueden llevar a cabo para controlar las dinámicas derivadas. (Ver figura 1)
Figura 1. Schematic framework of anthropogenic climate change drivers, impacts and responses
Es así como, el modelo de desarrollo es responsable de las emisiones y concentraciones de los GEI que causan cambios en la temperatura del planeta y el incremento en los niveles del mar, que a su vez producen modificaciones en los niveles de precipitaciones y eventos extremos,15 (Climate Change, 2007, p.1) Los eventos extremos en sí mismos son amenazas de origen natural traducidos en impactos del cambio climático y tienen un nivel de afectación en múltiples ecosistemas. El conflicto se resume en causas (Emisiones y concentraciones de GEI) y consecuencias (Impactos del cambio climático y el aumento en los niveles de vulnerabilidad territorial a partir de estos fenomenos). Luego, los medios o herramientas para prevenir y mitigar son vitales para en la preservación y recuperación de cualquier ecosistema.
De acuerdo con el informe “De Ciudades Emergentes a Ciudades Resilientes” (2017), del Banco Interamericano de Desarrollo – BID, de continuar con un modelo de desarrollo no sostenible, si se continúa transformando el uso del suelo para desarrollo urbano, en el año 2030 el área ocupada con ciudades de 100.000 habitantes o más habrá aumentado 2,75 veces.
Cada ciudad tiene riesgos de eventos de carácter natural o social que pueden resultar catastróficos. En el caso de los eventos naturales, los riesgos aumentan en la medida en que las intervenciones humanas deterioran los ecosistemas y se afectan sus dinámicas
La sostenibilidad en los tópicos inherentes al clima, busca la reestructuración de los equilibrios naturales, a partir de lo cual se derivan conceptos como Mitigación y Adaptación al cambio climático, y tiene que ver con buenas practicas antrópicas con el objetivo de equilibrar fuerzas y reducir impactos. La producción de energía es la actividad antrópica que mayores niveles de GEI genera en el mundo, por encima de la industria y el transporte. Se cree entonces que la ciudad en gran medida es fuente y cuna de la mayoria de los factores que afectan el clima
15 Se habla de eventos extremos cuando un fenómeno de origen natural incrementa su potencial destructivo con
al ser responsable de grandes emisiones de Gases de Efecto Invernadero. Sin embargo, no son las ciudades los principales causas del desequilibrio climático global, sino las actividades que en ellas se desarrollan.
Se podría considerar como ejemplo el cambio de las dinámicas climáticas relacionadas con el aumento de la temperatura. Al aumentar la concentración de gases de efecto invernadero en la atmósfera, estos atrapan los rayos solares y la temperatura global tiende a aumentar. Lo anterior se conoce como efecto invernadero, sin el cual la vida no sería posible en el planeta. Sin gases de efecto invernadero que atrapen el calor en la atmósfera, la temperatura promedio del planeta sería -18ºC. Sin embargo, las intervenciones antrópicas sin planificación están aumentando la concentración de gases de efecto invernadero a tal punto que a nivel global se tiene el riesgo de un aumento de la temperatura superior a los dos grados centígrados para el 2050. Lo anterior tendría un efecto directo sobre la intensidad de los fenómenos climáticos como lluvias y sequías así como para la supervivencia de los ecosistemas más diversos del planeta.
Profundizando en las actividades desarrolladas en las ciudades o superficies territoriales, se muestra el gráfico 2, dónde la industria, la deforestación, la agricultura, el transporte, y todos los demás temas graficados tienen un común denominador; el modelo de desarrollo. Es decir, la gráfica podría interpretarse como una descomposición de los pilares estructurales del actual modelo de desarrollo, y de cómo estos aparentemente por un lado benefician a la sociedad con productos con naturaleza de obsolescencia, mientras que por otro afectan los territorios donde la sociedad se desarrolla.
Gráfico 2. Anthropogenic greenhouse gas emissions by sector (2004). Fuente: (Dodman, 2009 p. 185)
Ciertamente son contradictorias todas las afirmaciones anteriores, pues a simple vista no es claro que el concepto de “Desarrollo” tenga implicaciones positivas y negativas en la sociedad. Estas contradicciones y complejidades parten de la aplicación del concepto de desarrollo en las ciudades. Irócamente, las ciudades y países con mayor nivel de desarrollo deben trazarse como objetivo fundamental el desarrollo de estrategias que permitan reducir en términos absolutos las causas del Cambio climático, mientras que en las ciudades y países con menor nivel de desarrollo se debe establecer como objetivo la reducción de los impactos al cambio climático entendido como un hecho físico; es decir, los territorios que menos conflictos generan son los más afectados.
Como se mencionó anteriormente, la planificación de las ciudades debe balancear el desarrollo urbano con los ecosistemas naturales propios del territorio. Sin embargo, en las ciudades existen procesos de desarrollo poco planificados que al sumarse al deterioro de las condiciones ambientales pueden llegar a aumentar los factores de riesgo de la población.
Si se toma como ejemplo el Territorio Nacional, considerando que Colombia es uno de los países con mayor vulnerabilidad ante los efectos del cambio climático; en el Municipio de Santiago de Cali la presión sobre el recurso hídrico ha aumentado. Cuando hay temporada de lluvias tienden a haber cortes en el suministro de agua ya sea por las empalizadas, o por la mala disposición de los residuos sólidos que afectan el funcionamiento de las plantas de tratamiento.
Por otro lado, en varios sectores de la ciudad se generan inundaciones, ya que los canales de agua lluvia se encuentran colmados de residuos sólidos que fueron dispuestos de manera inadecuada por la ciudadanía, entre ellos, muebles, colchones, escombros, etc, todo esto genera pérdidas materiales y humanas. Estos eventos aumentan los costos de la administración pública pues se debe atender la población afectada y poner en marcha los planes de contingencia. De acuerdo a la “Valoración de Daños y Pérdidas por la Ola Invernal en Colombia entre 2010 y 2011” en el Valle del Cauca resultaron más de 150.000 personas, con una cifra mayor a 40.000 hogares damnificados y se reportaron daños a nivel nacional valorados en 11,2 billones de pesos. Así mismo, cuando se presentan las temporadas de sequía, aumenta el riesgo de contraer enfermedades endémicas por aumento en la tasa de reproducción de los vectores de enfermedades como el dengue, el dengue hemorrágico, el chicunguña, entre otros. Lo anterior generando un mayor costo en la atención en salud e incapacidades médicas e incluso la muerte en la población.
El concepto de resiliencia fortalece los procesos de planificación urbana desde el concepto de prevención del riesgo. Al incluir el concepto de resiliencia como un principio de planificación permite evaluar el panorama de riesgos de los territorios de acuerdo con las condiciones ambientales y de esta manera priorizar los recursos enfocados en la prevención antes que la mitigación del riesgo. Los costos de mitigación de los impactos derivados de eventos
catastróficos pueden llegar a ser significativamente superiores a los costos asociados a las inversiones necesarias para la prevención de los mismos.