Iván Cisneros
Director ejecutivo del Instituto de Ecología y Desarrollo de las Comunidades Andinas, IEDECA, organización que
trabaja temas de riego y producción campesina.
Introducción
En el Ecuador se estima que existen alrede- dor de 3’140.000 de hectáreas cultivables (datos de Senagua de 2009), de las cuales aproximada- mente 939.000 cuentan con infraestructura de riego; se estima que el 22% se beneficia de riego estatal diseñado, construido, operado y adminis- trado por el sector público; mientras que el 78% es regada mediante sistemas de riego particular en donde se encuentran minifundistas, campe- sinos e indígenas.1 De esta superficie, aproxima- damente el 50% es el riego campesino manejado por las comunidades campesinas e indígenas y el 50% es el riego comercial manejado por pro-
1 Iván Cisneros, Riego Campesino y Modernización. IEDECA-CICDA, 1995.
La importancia
del riego campesino
Iván Cisneros
Director ejecutivo del Instituto de Ecología y Desarrollo de las Comunidades Andinas, IEDECA, organización que
trabaja temas de riego y producción campesina.
Introducción
En el Ecuador se estima que existen alrede- dor de 3’140.000 de hectáreas cultivables (datos de Senagua de 2009), de las cuales aproximada- mente 939.000 cuentan con infraestructura de riego; se estima que el 22% se beneficia de riego estatal diseñado, construido, operado y adminis- trado por el sector público; mientras que el 78% es regada mediante sistemas de riego particular en donde se encuentran minifundistas, campe- sinos e indígenas.1 De esta superficie, aproxima- damente el 50% es el riego campesino manejado por las comunidades campesinas e indígenas y el 50% es el riego comercial manejado por pro-
1 Iván Cisneros, Riego Campesino y Modernización. IEDECA-CICDA, 1995.
La importancia
del riego campesino
Iván Cisneros
Director ejecutivo del Instituto de Ecología y Desarrollo de las Comunidades Andinas, IEDECA, organización que
trabaja temas de riego y producción campesina.
Introducción
En el Ecuador se estima que existen alrede- dor de 3’140.000 de hectáreas cultivables (datos de Senagua de 2009), de las cuales aproximada- mente 939.000 cuentan con infraestructura de riego; se estima que el 22% se beneficia de riego estatal diseñado, construido, operado y adminis- trado por el sector público; mientras que el 78% es regada mediante sistemas de riego particular en donde se encuentran minifundistas, campe- sinos e indígenas.1 De esta superficie, aproxima- damente el 50% es el riego campesino manejado por las comunidades campesinas e indígenas y el 50% es el riego comercial manejado por pro-
1 Iván Cisneros, Riego Campesino y Modernización. IEDECA-CICDA, 1995.
pietarios medianos y grandes fincas2 que prin- cipalmente destinan su producción para la agro exportación.
El riego particular se caracteriza por tener acequias independientes que conducen peque- ños caudales. Según cálculos, existen en la Sie- rra más de 2.000 acequias que conforman una red de pequeños sistemas de riego de complejo funcionamiento y con grandes problemas de efi- ciencia. Por otra parte, mientras el gran número de haciendas lograron que sean reconocidos sus antiguos derechos de agua, la situación es más confusa a nivel de las comunidades campesinas.
Los sistemas comunitarios se han desarro- llado desde la misma lucha por la tierra, siempre al margen de los planes y programas de los go- biernos y más bien desde sus propias necesidades y fortalezas, pues han ido estableciendo diversos modos de organización y distintas modalidades de distribución de las aguas lo que ha implicado una gran complejidad para el reconocimiento de los derechos. Además, los conflictos entre las comunidades que comparten un mismo canal o fuente han constituido un verdadero obstáculo para que se legalice el derecho de uso del agua por parte de los campesinos.
El funcionamiento de los sistemas de riego comunitarios es básico para la producción de
2 CAMAREN, Proyecto de Capacitación para el Área Temática “Riego Andino”, 1996.
pietarios medianos y grandes fincas2 que prin- cipalmente destinan su producción para la agro exportación.
El riego particular se caracteriza por tener acequias independientes que conducen peque- ños caudales. Según cálculos, existen en la Sie- rra más de 2.000 acequias que conforman una red de pequeños sistemas de riego de complejo funcionamiento y con grandes problemas de efi- ciencia. Por otra parte, mientras el gran número de haciendas lograron que sean reconocidos sus antiguos derechos de agua, la situación es más confusa a nivel de las comunidades campesinas.
Los sistemas comunitarios se han desarro- llado desde la misma lucha por la tierra, siempre al margen de los planes y programas de los go- biernos y más bien desde sus propias necesidades y fortalezas, pues han ido estableciendo diversos modos de organización y distintas modalidades de distribución de las aguas lo que ha implicado una gran complejidad para el reconocimiento de los derechos. Además, los conflictos entre las comunidades que comparten un mismo canal o fuente han constituido un verdadero obstáculo para que se legalice el derecho de uso del agua por parte de los campesinos.
El funcionamiento de los sistemas de riego comunitarios es básico para la producción de
2 CAMAREN, Proyecto de Capacitación para el Área Temática “Riego Andino”, 1996.
pietarios medianos y grandes fincas2 que prin- cipalmente destinan su producción para la agro exportación.
El riego particular se caracteriza por tener acequias independientes que conducen peque- ños caudales. Según cálculos, existen en la Sie- rra más de 2.000 acequias que conforman una red de pequeños sistemas de riego de complejo funcionamiento y con grandes problemas de efi- ciencia. Por otra parte, mientras el gran número de haciendas lograron que sean reconocidos sus antiguos derechos de agua, la situación es más confusa a nivel de las comunidades campesinas.
Los sistemas comunitarios se han desarro- llado desde la misma lucha por la tierra, siempre al margen de los planes y programas de los go- biernos y más bien desde sus propias necesidades y fortalezas, pues han ido estableciendo diversos modos de organización y distintas modalidades de distribución de las aguas lo que ha implicado una gran complejidad para el reconocimiento de los derechos. Además, los conflictos entre las comunidades que comparten un mismo canal o fuente han constituido un verdadero obstáculo para que se legalice el derecho de uso del agua por parte de los campesinos.
El funcionamiento de los sistemas de riego comunitarios es básico para la producción de
2 CAMAREN, Proyecto de Capacitación para el Área Temática “Riego Andino”, 1996.
alimentos para la dieta familiar, comunitaria y de la ciudad, pero también es importante para el fortalecimiento de la organización comunitaria, pues el agua es un elemento que aglutina y que siempre es de sumo interés para todos. También es la base fundamental de un sector económico del país que depende de la producción y produc- tividad, aspectos que están íntimamente ligados con el acceso y gestión del agua de riego.
Un modelo de gestión
Tomando en cuenta que el agua para las co- munidades andinas es la esencia de la vida mis- ma y partiendo del funcionamiento comunita- rio que se sustenta en principios como equidad, solidaridad, etc., debemos decir que el manejo del agua es una compleja estructura de aspectos físicos, técnicos y sociales que se entrelazan en base a los acuerdos internos, desafíos externos y los límites que marcan los conflictos.
Los sistemas de riego tienen varios elemen- tos que actúan directa e indirectamente y que se centran en el uso y la distribución del agua; entre los principales podemos citar a los siguientes:
El agua, el elemento principal y por el cual la comunidad se junta, discute, planifica, trabaja y se relaciona socialmente. El agua que muchas veces obliga a racionar el uso, a suspender co- muneros y sobre todo permite disponer de ali- mentos para la familia y la comunidad. En torno alimentos para la dieta familiar, comunitaria y
de la ciudad, pero también es importante para el fortalecimiento de la organización comunitaria, pues el agua es un elemento que aglutina y que siempre es de sumo interés para todos. También es la base fundamental de un sector económico del país que depende de la producción y produc- tividad, aspectos que están íntimamente ligados con el acceso y gestión del agua de riego.
Un modelo de gestión
Tomando en cuenta que el agua para las co- munidades andinas es la esencia de la vida mis- ma y partiendo del funcionamiento comunita- rio que se sustenta en principios como equidad, solidaridad, etc., debemos decir que el manejo del agua es una compleja estructura de aspectos físicos, técnicos y sociales que se entrelazan en base a los acuerdos internos, desafíos externos y los límites que marcan los conflictos.
Los sistemas de riego tienen varios elemen- tos que actúan directa e indirectamente y que se centran en el uso y la distribución del agua; entre los principales podemos citar a los siguientes:
El agua, el elemento principal y por el cual la comunidad se junta, discute, planifica, trabaja y se relaciona socialmente. El agua que muchas veces obliga a racionar el uso, a suspender co- muneros y sobre todo permite disponer de ali- mentos para la familia y la comunidad. En torno alimentos para la dieta familiar, comunitaria y
de la ciudad, pero también es importante para el fortalecimiento de la organización comunitaria, pues el agua es un elemento que aglutina y que siempre es de sumo interés para todos. También es la base fundamental de un sector económico del país que depende de la producción y produc- tividad, aspectos que están íntimamente ligados con el acceso y gestión del agua de riego.
Un modelo de gestión
Tomando en cuenta que el agua para las co- munidades andinas es la esencia de la vida mis- ma y partiendo del funcionamiento comunita- rio que se sustenta en principios como equidad, solidaridad, etc., debemos decir que el manejo del agua es una compleja estructura de aspectos físicos, técnicos y sociales que se entrelazan en base a los acuerdos internos, desafíos externos y los límites que marcan los conflictos.
Los sistemas de riego tienen varios elemen- tos que actúan directa e indirectamente y que se centran en el uso y la distribución del agua; entre los principales podemos citar a los siguientes:
El agua, el elemento principal y por el cual la comunidad se junta, discute, planifica, trabaja y se relaciona socialmente. El agua que muchas veces obliga a racionar el uso, a suspender co- muneros y sobre todo permite disponer de ali- mentos para la familia y la comunidad. En torno
a este elemento se crean normas, parámetros y prioridades de manera consensuada.
Los usuarios/comuneros/comunidad, son los que conforman un grupo no necesariamente homogéneo y que son los beneficiarios directos del uso del agua; son los actores principales, ya sea en las reuniones para la toma de decisiones o en los trabajos comunitarios, están guiados por sus intereses particulares pero también es- tán orientados por los intereses comunes, lo que permite cohesionar la estructura organizativa comunitaria.
Infraestructura, son los elementos físicos que obedecen a los acuerdos que los usuarios tengan y que pueden determinar ciertas reglas de funcionamiento y limitación en torno a la organización y resultados, comprende obras de captación conducción almacenamiento y distri- bución de caudales.
En la zona andina estos tres elementos son principales, pero todo se centra en lo comunita- rio, que es desde donde se establecen las formas de convivencia, los objetivos productivos y en donde se mezclan elementos sociales, cultura- les buscando la armonía hombre-naturaleza. En contraposición, están los sistemas meramente técnicos en los que prevalece el óptimo uso del agua y su eficiencia contabilizada en términos de producción y productividad.
Los sistemas campesinos utilizan la estruc- tura organizativa tradicional comunitaria para el funcionamiento bajo los mismos principios a este elemento se crean normas, parámetros y
prioridades de manera consensuada.
Los usuarios/comuneros/comunidad, son los que conforman un grupo no necesariamente homogéneo y que son los beneficiarios directos del uso del agua; son los actores principales, ya sea en las reuniones para la toma de decisiones o en los trabajos comunitarios, están guiados por sus intereses particulares pero también es- tán orientados por los intereses comunes, lo que permite cohesionar la estructura organizativa comunitaria.
Infraestructura, son los elementos físicos que obedecen a los acuerdos que los usuarios tengan y que pueden determinar ciertas reglas de funcionamiento y limitación en torno a la organización y resultados, comprende obras de captación conducción almacenamiento y distri- bución de caudales.
En la zona andina estos tres elementos son principales, pero todo se centra en lo comunita- rio, que es desde donde se establecen las formas de convivencia, los objetivos productivos y en donde se mezclan elementos sociales, cultura- les buscando la armonía hombre-naturaleza. En contraposición, están los sistemas meramente técnicos en los que prevalece el óptimo uso del agua y su eficiencia contabilizada en términos de producción y productividad.
Los sistemas campesinos utilizan la estruc- tura organizativa tradicional comunitaria para el funcionamiento bajo los mismos principios a este elemento se crean normas, parámetros y
prioridades de manera consensuada.
Los usuarios/comuneros/comunidad, son los que conforman un grupo no necesariamente homogéneo y que son los beneficiarios directos del uso del agua; son los actores principales, ya sea en las reuniones para la toma de decisiones o en los trabajos comunitarios, están guiados por sus intereses particulares pero también es- tán orientados por los intereses comunes, lo que permite cohesionar la estructura organizativa comunitaria.
Infraestructura, son los elementos físicos que obedecen a los acuerdos que los usuarios tengan y que pueden determinar ciertas reglas de funcionamiento y limitación en torno a la organización y resultados, comprende obras de captación conducción almacenamiento y distri- bución de caudales.
En la zona andina estos tres elementos son principales, pero todo se centra en lo comunita- rio, que es desde donde se establecen las formas de convivencia, los objetivos productivos y en donde se mezclan elementos sociales, cultura- les buscando la armonía hombre-naturaleza. En contraposición, están los sistemas meramente técnicos en los que prevalece el óptimo uso del agua y su eficiencia contabilizada en términos de producción y productividad.
Los sistemas campesinos utilizan la estruc- tura organizativa tradicional comunitaria para el funcionamiento bajo los mismos principios
comunitarios de equidad, complementariedad, solidaridad, etc. Muchos sistemas se organizan en Juntas de Agua, organización introducida en las comunidades luego de la expedición de la Ley del Agua de 1972 y que en muchos casos han debilitado el accionar comunitario. Existen, además, sistemas intercomunitarios que abar- can muchas comunidades y que se organizan desarrollando una especie de convenio de apoyo organizativo y de trabajo. Luego de la reforma agraria se conformaron algunos sistemas mixtos con la participación de las haciendas que queda- ron de la reforma agraria y las comunidades que se formaron en las haciendas que terminaron entregando sus tierras a los comuneros.
Una de las características del riego campe- sino es la participación de los usuarios/comu- neros, tomando en cuenta las capacidades que estos tienen, ya sea para negociar interna o ex- ternamente para los trabajos comunitarios, pla- nificación de actividades y establecer estrategias. Se puede hablar entonces de que toda la comu- nidad participa de manera equitativa y con el objetivo de mejorar el manejo y gestión del sis- tema de riego.
La construcción de los derechos en el riego campesino
“Lo que sostiene nuestra organización es el agua, porque sea como sea, pase lo que pase,
comunitarios de equidad, complementariedad, solidaridad, etc. Muchos sistemas se organizan en Juntas de Agua, organización introducida en las comunidades luego de la expedición de la Ley del Agua de 1972 y que en muchos casos han debilitado el accionar comunitario. Existen, además, sistemas intercomunitarios que abar- can muchas comunidades y que se organizan desarrollando una especie de convenio de apoyo organizativo y de trabajo. Luego de la reforma agraria se conformaron algunos sistemas mixtos con la participación de las haciendas que queda- ron de la reforma agraria y las comunidades que se formaron en las haciendas que terminaron entregando sus tierras a los comuneros.
Una de las características del riego campe- sino es la participación de los usuarios/comu- neros, tomando en cuenta las capacidades que estos tienen, ya sea para negociar interna o ex- ternamente para los trabajos comunitarios, pla- nificación de actividades y establecer estrategias. Se puede hablar entonces de que toda la comu- nidad participa de manera equitativa y con el objetivo de mejorar el manejo y gestión del sis- tema de riego.
La construcción de los derechos en el riego campesino
“Lo que sostiene nuestra organización es el agua, porque sea como sea, pase lo que pase,
comunitarios de equidad, complementariedad, solidaridad, etc. Muchos sistemas se organizan en Juntas de Agua, organización introducida en las comunidades luego de la expedición de la Ley del Agua de 1972 y que en muchos casos han debilitado el accionar comunitario. Existen, además, sistemas intercomunitarios que abar- can muchas comunidades y que se organizan desarrollando una especie de convenio de apoyo organizativo y de trabajo. Luego de la reforma agraria se conformaron algunos sistemas mixtos con la participación de las haciendas que queda- ron de la reforma agraria y las comunidades que se formaron en las haciendas que terminaron entregando sus tierras a los comuneros.
Una de las características del riego campe- sino es la participación de los usuarios/comu- neros, tomando en cuenta las capacidades que estos tienen, ya sea para negociar interna o ex- ternamente para los trabajos comunitarios, pla- nificación de actividades y establecer estrategias. Se puede hablar entonces de que toda la comu- nidad participa de manera equitativa y con el objetivo de mejorar el manejo y gestión del sis- tema de riego.
La construcción de los derechos en el riego campesino
“Lo que sostiene nuestra organización es el agua, porque sea como sea, pase lo que pase,
el agua es la que nos une. Al principio discu- tíamos cómo luchar por el agua y cuando nos beneficiamos del agua, en cambio teníamos las discusiones para ver cómo nos repartimos, por dónde llevamos el agua, definir quiénes tenemos el derecho...”
Ricardo Lanchimba Ex-presidente de la comuna Carrera, parro- quia de Cangahua del cantón Cayambe3 Todo sistema campesino se construye desde una base normativa de derechos sobre el agua; esto ha implicado un proceso largo de entendi- miento, tratando de sobreponer lo comunitario y colectivo por sobre lo individual, ya que las comunidades se han visto sometidas a formas de sobrevivencia individualista por parte de la sociedad en general.
Los derechos del agua se van construyendo poco a poco a manera de una demanda por parte de los comuneros y también por una obligación de la organización comunitaria como respuesta a los aportes que cada uno hace y que se sustenta en los acuerdos internos.
En la zona sur de Cayambe, en la parroquia de Cangahua, la construcción de los derechos
3 Alexandra Salazar, Experiencias sobre organización social del riego campesino, Desde adentro... desde la gente, IE- DECA, 2007.
el agua es la que nos une. Al principio discu- tíamos cómo luchar por el agua y cuando nos beneficiamos del agua, en cambio teníamos las discusiones para ver cómo nos repartimos, por dónde llevamos el agua, definir quiénes tenemos el derecho...”
Ricardo Lanchimba Ex-presidente de la comuna Carrera, parro- quia de Cangahua del cantón Cayambe3 Todo sistema campesino se construye desde