Basal H2O2 HCY
U. A.: unidades arbitrarias.
2. EFECTOS DEL ENVEJECIMIENTO POBLACIONAL SOBRE LA FUNCIÓN RENAL EN SD
2.2. INFLUENCIA DE LA EDAD SOBRE MARCADORES DE FUNCIÓN RENAL EN SD
Las diferencias encontradas entre la muestra poblacional con SD y el grupo control son debidas en su mayor medida a las encontradas en los grupos de edad a partir de la pubertad (grupos de edad III, IV y V para la Cr y grupos de edad IV y V para la GE). Según los resultados de la presente Tesis Doctoral, es posible que el envejecimiento prematuro que caracteriza a las personas con SD afecte a la funcionalidad de su sistema renal, pues tanto los valores de Cr como los de GE son significativamente menores a partir de un rango de edad concreto. Está descrito que la tasa de filtración glomerular, la musculatura de los riñones y el número y tamaño de los glomérulos desciende con la edad (Alessio et al., 1985; Nyengaard y Bendtsen, 1992). Sin embargo, aunque se ha observado que puede existir una reabsorción de Cr por parte de los túbulos renales en personas mayores sanas (Musso et al., 2009), las diferencias encontradas tanto en los valores de Cr como los de GE (que incluye todos los metabolitos excretados en la orina) refuerzan la hipótesis de una función renal dañada en personas con SD de edad avanzada; a pesar de que según Málaga et al. (2005) la incidencia de fallos renales en este síndrome no difiera del resto de la población. Además, si la capacidad de dilución de la orina está disminuida en personas mayores (Musso y Oreopoulos, 2011) unos valores más bajos de Cr urinaria y GE en personas con SD significaría que estas personas tienen su orina más diluida de lo normal.
Respecto a las diferencias encontradas entre grupos de edad dentro de cada población (SD y grupo control), se puede afirmar que son diferencias ya observadas con anterioridad, pero con algunas variaciones. Está descrito desde hace años que la excreción urinaria de Cr a lo largo de la vida responde a un patrón de variación que presenta valores más bajos en la infancia y más elevados en jóvenes y adultos, influenciados en gran medida por un momento crítico en el crecimiento humano: la pubertad (Tanner, 1962). Observando los resultados obtenidos en la presente Tesis Doctoral, se podría inferir que es posible que exista un pequeño retraso en el
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crecimiento de los niños con SD respecto al crecimiento de los niños de la población control, pues las diferencias significativas encontradas entre el grupo de edad I aparecen desplazadas hacia un grupo de edadmayor. Es decir, si en población control las diferencias se encuentran entre el grupo de edad I y los grupos II y III, en la población con SD estas diferencias son entre el grupo de edad I y los grupos III y IV.
El estudio comparativo las tablas de crecimiento descritas en la literatura (tabla de SD según Pastor et al., 2004; tabla de población control según Sobradillo et al., 2004) permite observar un pequeño retraso en el crecimiento, no sólo entre las poblaciones, sino también en las pendientes de las rectas de tendencia (Figura 34). Este hecho podría estar causado por una deficiencia en el factor de crecimiento insulínico tipo I (IGF-I), producido por la hormona del crecimiento (GH) (Annerén et al., 1990), y ya se han realizado tratamientos con resultados positivos suplementando a los individuos con SD con diferentes dosis de GH (Annerén et al., 1999; Annerén et al., 2000; Pallotti et al., 2002).
Figura 34. Comparación de curvas de crecimiento en niños con SD y niños de una población control sin SD. A. Niñas hasta 3 años. B. Niñas hasta 15 años. C. Niños hasta 3 años. D. Niños
hasta 15 años. Gráficas adaptadas de la Fundación Catalana de Síndrome de Down (www.fcsd.org) basadas en los estudios de Pastor et al. (2004) y Sobradillo et al. (2004).
A B C D Longi tud /A lt u ra ( c m ) A lt u ra ( c m) Edad (meses) Población de referencia Mediana Rango de centiles 3-97 Mediana Centiles 3 y 97 Síndrome de Down Edad (años) Población de referencia Mediana Rango de centiles 3-97 Mediana Centiles 3 y 97 Síndrome de Down
Edad (meses) Edad (años)
Longi tud /A lt u ra ( c m ) A lt u ra ( c m) Población de referencia Mediana Rango de centiles 3-97 Mediana Centiles 3 y 97
Síndrome de Down Población de referencia
Mediana
Rango de centiles 3-97
Mediana Centiles 3 y 97
97 El análisis de los resultados observados respecto del factor ‘Edad’ para la GE dentro de cada población indica claramente una disminución en los valores de este parámetro a medida que la edad avanza. Si bien las diferencias sólo son significativas en la población con SD, parece que con la edad la orina está más diluida. Además, dado que la disminución de valores de GE es más pronunciada en el SD, estos datos pueden indicar una pérdida de función renal también, fortaleciendo nuestra hipótesis de partida.
Para completar el análisis del factor ‘Edad’ se realizaron correlaciones bivariadas entre la Cr, la GE y la edad de los individuos en ambas poblaciones. Además, se realizó un análisis de regresión lineal en el caso de aquellas correlaciones que fueran significativas. Como se puede observar en los resultados de esta Tesis Doctoral (Figura 18), se encontraron correlaciones significativas entre Cr y GE y entre GE y la edad en las dos poblaciones (SD y grupo control). La correlación positiva encontrada entre Cr y GE era esperable e indica que estas dos variables sólo son capaces de explicar en parte el mismo fenómeno. Además, dado que sus coeficientes de correlación fueron muy parecidos en ambas poblaciones, es probable que los mecanismos que expliquen los valores de ambas variables sean los mismos o muy similares. Por otro lado, también se observó una relación lineal entre GE y la edad, que se podría corresponder con una capacidad disminuida para filtrar los metabolitos que se excretan por la orina a medida que la edad avanza. Estos datos son muy similares, tanto en la aproximación usando grupos de edad como en el ajuste por regresión usando los datos de edad en bruto, siendo en ambos casos la pendiente de la ecuación que se obtiene el doble en la población con SD respecto del grupo control (ver apartado 1.1. de Resultados. Figuras 18B y 19, respectivamente).
Por último, el hecho deque no se haya encontrado una correlación lineal entre Cr urinaria y edad, ni enlas personas con SD ni en el grupo control, es algo esperable o normal. Esta afirmación está basada en la dependencia, ya mencionada, de la excreción de Cr con la masa muscular del individuo (Remer et al., 2002). En los resultados obtenidos en esta Tesis Doctoral (ver apartado 1.1. de Resultados, Figura 18A), se puedepercibir una tendencia similar en ambas poblaciones. Los valores de Cr van aumentando hasta alcanzar un máximo, que suele coincidir con la edad adulta, para después empezar a disminuir debido al envejecimiento. La etapa donde los valores crecen se corresponde con el desarrollo del individuo, con el consecuente aumento de masa muscular, mientras que en la etapa de descenso ocurre justo lo contrario, perdiéndose no sólo la musculatura (Davies et al., 2002; Berger y Doherty, 2010) sino también parte de la función renal (Musso y Oreopoulos, 2011). En
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definitiva, se puede afirmar que la evolución de los valores de Cr urinaria en el ciclo de vida de los seres humanos sigue una tendencia que se ajusta a una función de segundo grado. Además, también es representativo de la diferencia entre ambas poblaciones que ese ajuste sea matemáticamente peor en la población con SD (con un valor de R2 menor), lo que puede apoyar un ligero retraso en el crecimiento y sobre todo un envejecimiento prematuro que afecta a la función renal en estas personas.
2.3. INFLUENCIA DE LA DIETA SOBRE MARCADORES DE FUNCIÓN