• No se han encontrado resultados

Método para obtener información o evidencia favorable de tes timonios creíbles o testigos neutrales para las proposiciones

CAPÍTULO QUINTO

DETALLES DE LAS POSIBLES CONTRADICCIONES

E. Método para obtener información o evidencia favorable de tes timonios creíbles o testigos neutrales para las proposiciones

fácticas de su teoría del caso

En el Perú, nos equivocamos los operadores frente a una negativa del testigo preguntándole inmediatamente: ¿Cómo explica que Juan Pérez haya expresado lo contrario a usted? Esta forma de preguntar la debe- mos desterrar por siempre, es una mala práctica.

Sugiero que primero se debe escuchar los testimonios más verosímiles o de los testigos califi cados como neutrales y de quienes no queda nin- guna duda.

Luego, seguir el método que describimos paso a paso en el ejercicio si- guiente. En un supuesto crimen pasional, uno de los testigos Julio de- claró que el día del crimen se encontraba libando licor conjuntamen- te con Pedro y su enamorada. Pedro recibió una llamada telefónica y a partir de ese momento se generó una discusión entre la pareja, lo que

desencadenó que a los cuarenta minutos se retirara del snack bar en donde se encontraban los tres juntos. Sin embargo, el presunto autor Pedro en el juicio niega haber estado con la occisa el día de los hechos. Antes de tomársele el contraexamen a Pedro, es necesario que hacien- do uso de otro testimonio creíble y en donde no quede ninguna duda, se debe dejar acreditado ciertos puntos que no admiten controversia al- guna y es sobre ellos lo que se deben repreguntar al acusado o al testigo a efecto de lograr obtener información confi able a favor de las proposi- ciones de su teoría del caso.

Por ejemplo, repreguntas al acusado:

• ¿El día de ayer usted libó licor, es correcto? Sí. • ¿Compartió unos tragos con Pedro?, ¿es así? Sí.

• ¿Estuvieron bebiendo y conversando por no menos de cuarenta mi- nutos?, ¿es correcto? Sí.

• ¿Pedro se retiró del lugar antes que usted?, ¿es cierto? Sí.

• ¿Usted no tiene ningún problema con él?, ¿son amigos de la infan- cia?, ¿es así? Sí.

• ¿Pedro era amigo de la occisa? Sí.

• ¿Pedro le presentó a la occisa a usted? Sí.

• ¿El día de ayer usted vestía un terno azul y corbata roja?, ¿es cierto? Sí.

Estas respuestas se deben haber obtenido previamente del otro testigo y su testimonio debe haber causado mucha impresión y convicción en el juzgador de ser un testigo neutral.

Sí es posible que se pueda presentar a los testigos verosímiles en segun- do orden, pero estimo que es mejor hacerlo previamente al testigo que se proyecta refutar a efectos de tener sentada la base probatoria a inda- gar y venderle una idea preconcebida del juez. Lo resto se argumenta y explica en el alegato fi nal haciéndole recordar los dichos y contradiccio- nes de los testigos.

No debe olvidarse que el testigo puede aceptar como ciertas o correctas lo que se busca en las preguntas pero también las puede negar. Es por ello, que es importante que los testimonios verosímiles sean muy neu- trales en su presentación.

En otro supuesto, la Fiscalía expresa que Juan es responsable del delito de violación sexual en agravio de María, ambos son estudiantes univer- sitarios en la misma facultad de la Universidad Patrono de Jesús. La de- fensa sustentó la postura que existió consentimiento en la víctima para las relaciones sexuales.

El abogado hace las siguientes repreguntas a María:

• María, ¿usted estudiaba medicina en la Universidad Patrono de Je- sús?, ¿es correcto? Sí.

• María, ¿Juan era su compañero de clases?, ¿es correcto? Sí.

• María, ¿ustedes dos almorzaban juntos casi todos los días en la Uni- versidad?, ¿es verdad? Sí.

• María, ¿Ustedes dos vivían muy cerca, los diferenciaba 10 cuadras entre domicilio a domicilio, es correcto? Sí.

• María, ¿ustedes iban y venían juntos de la Universidad?, ¿es cierto? Sí.

• María, ¿salían de clases a eso de las 22:00 horas en algunas oportu- nidades?, ¿es cierto? Sí.

• María, ¿algunas veces después que salían de clases se iban a pasear por el parque de Los Bomberos en Lince?, ¿es cierto? Sí.

• María, ¿en algunas oportunidades Juan la abrazaba a usted?, ¿es cierto? Sí, pero de juego.

• María, ¿usted le aceptó algunas veces los besos a Juan?, ¿es cierto? Sí.

• María, ¿usted en muchos fi nes semana se quedaba en la casa de Juan?, ¿es cierto? Sí, pero algunas veces conversaba con sus hermanas.

• María, ¿Juan le expresó varias veces que estaba enamorada de us- ted?, ¿es cierto? Sí.

• María, cuando Juan le decía que estaba enamorado de usted, ¿es cierto que le contesto que la esperará? Sí.

• María, ¿es cierto que tres días atrás usted observó a Juan paseándo- se de brazos con otra compañera de estudios? Sí.

• María, una última pregunta: ¿es cierto que Juan la llevaba abrazada cuando la acompañaba a su domicilio? Sí.

• No más preguntas.

¿Consideran que el contraexaminador ha ganado con estas preguntas? A nosotros nos convence la meta que ha perseguido que es la de obte- ner información que refuerce la tesis que sí existió consentimiento en las relaciones sexuales entre Juan y María.

El método consiste en obtener información de puntos que la víctima ha dejado sentado o ha generado impresión que son ciertos en su examen directo y que pueden ser reforzados por otros testigos tanto de la vícti- ma como de la defensa, es por ello que el contraexamen es un arma letal para el éxito o el fracaso puesto que todo depende de la estrategia que uno se trace, pero conseguida la meta hay que parar las preguntas. Y pa- rar signifi ca ya no hacer más preguntas porque así como tienes libertad para fi jar los temas o puntos para contraexaminar también existe una re- gla para todo el interrogatorio cruzado que no se debe hacer una pre- gunta de más.

Vamos a suponer que en el ejercicio anterior quien contraexaminaba se confía en la neutralidad o en la aparente pasividad de María y le pregun- ta, entonces, si son ciertas todas las respuestas a las preguntas anteriores: • ¿Usted se sintió muy bien cuando Juan mantuvo relaciones sexua- les con su persona, es cierto? Y ella en vez de contestarle sí, expresa en voz alta y llorando contesta: Oiga usted no sabe el daño que me causó Juan al haberme llevado con engaños a una fi esta, me em- briagó y luego, me sometió a tener relaciones sexuales contra mi voluntad, a pesar de que cuando estaba ecuánime le reiteraba que esperara.

Si efectúa esta pregunta y el litigante recibe la respuesta antes citada tenga la plena seguridad que todo lo que había avanzado a favor de las afi rmaciones de su caso lo perdió por una mala pregunta. Pues el conse- jo es parar, y parar cuando ya logró información favorable para su caso.

F. Método para construir repreguntas de alta seguridad y calidad