5. PROPUESTA
5.4 Integración de la Educación Ambiental formal y no formal
La Educación Ambiental en nuestro país se viene desarrollando en diferentes espacios y por diversas entidades, las cuales contemplan objetivos como contribuir a mejor las relaciones existentes entre los individuos y el medio ambiente, ayudar al desarrollo sostenible de los recursos naturales, crear actitudes y comportamientos ambientales en pro del medio ambiente. Este tipo de educación es realizada desde la escuela en la E.A. formal y por grupos ecologistas, comunidades y entidades gubernamentales en la E.A. no formal.
Pese a que la E.A formal y no formal persiguen los mismos objetivos, en la actualidad existe un paralelismo entre estas dos formas de educación ya que se piensa que la E.A. es un proceso que debe desarrollarse cuando los individuos ingresan al ámbito escolar y terminar cuando estos finalizan sus estudios formales. Igualmente, se cree que las personas interesadas en la problemática ambiental, que están fuera de la educación formal son las que deben capacitarse en programas relacionados con el medio ambiente y no se considera la relación de doble vía entre la escuela y la comunidad, que los proyectos PRAES y PROCEDA son complementarios y que todos los ciudadanos tienen algo que aportar al medio ambiente.
Por lo anterior, se propone integrar los PRAES y los PROCEDA en un solo proyecto ambiental como estrategia que unifique objetivos de este tipo de educación, que permita articular los procesos de la E.A. formal y no formal, en donde las instancias como la SDA y la EAB-ESP sirvan de capacitadores a los colectivos ciudadanos que trabajan en pro del ambiente en cada una de las localidades y a los docentes de los diferentes colegios de la ciudad, para que ellos sean multiplicadores de lo aprendido en los diferentes espacios, además se propone un acercamiento entre los grupos ecológicos escolares y los lideres ambientales comunitarios a través de la formulación de proyectos investigativos en torno al agua y temas asociados, por parte de las comunidades y escuelas, los cuales deben contener componente ambiental, social, pedagógico y culturar y así poder dar continuidad de diversas estrategias orientadas a la construcción de soluciones a las problemáticas ambientales y en especial las referidas a la protección, conservación y cuidado del recurso hídrico. Figura 10.
Figura. 10 Fortalecimiento de la Educación Ambiental. Fuente: Elaboración propia.
La integración de estos proyectos ambientales, debe ir acompañada de procesos en donde se evidencie el papel que tienen las universidades en la formación ambiental de todos los docentes ya que son estos los que desarrollan los proyectos transversales en las instituciones educativas. De igual manera, se debe reflejar el papel que tienen los gobiernos locales, las entidades gubernamentales, los medios de comunicación en la formación ambiental de los ciudadanos, este proyecto integrador de la E.A formal y no formal no se debe centrar en el currículo, por el contrario, debe tener un visión cercana a la realidad ambiental de las comunidades, promover la investigación en temáticas ambientales, la participación activa de la comunidad en la solución de las diferentes problemáticas ambientales locales y contemplar cómo los Proyectos Educativos Institucionales (PEI) deben integrarse a este proyecto ambiental, en donde una de las estrategias
debe ser la proyección de la dimensión ambiental escolar hacia la comunidad y la integración de los grupos ambientalistas a los procesos formales de E.A.
Asimismo, este proyecto ambiental debe contemplar el tipo de acciones deseables en términos del ambiente y del consumo, más allá que las buenas intenciones que se quieren alcanzar, esto con el fin de que los objetivos, conceptos, valores, actitudes y prácticas culturales que se enseñan en la escuela tengan incidencia en la comunidad. Debido a que, como se ha planteado a lo largo de esta investigación, en la cotidianidad no se le da importancia al reciclaje, hay vertimiento directo de aguas residuales a las fuentes hídricas, hay desperdicio de agua, se arroja basura a las fuentes hídricas y alcantarillado, es imprescindible actuar sobre dichas problemáticas, no solo desde la educación formal o no formal, sino que debe ser un esfuerzo conjunto entre instituciones gubernamentales, ambientalistas, comunidad y escuela. Figura 11. Modelo de proyecto de investigación ambiental.
Figura 11. Modelo de proyecto de investigación ambiental Fuente: adaptado de (Álvarez y Vega ,2009)
Por otra parte, el proyecto planteado debe tener una interrelación con las diferentes instituciones que realizan educación ambiental formal y no formal, en donde las instituciones como la SDA y la EAB-ESP en el caso de Bogotá sean capacitadoras de los docentes, lideres ambientales comunales. Estas también deberían realizar seguimiento a los objetivos propuestos, a los procesos, a las actividades y a las evaluaciones objetivas que midan el alcance de dicho proyecto, en la que se analicen los impactos generados, las prácticas culturales y actitudes que las personas tienen con el medio ambiente, con el fin de dar respuesta a la pregunta aquí planteada, sobre si verdaderamente el cambio de las prácticas culturales y actitudes fomenta un cambio constante en el modelo de interacción que los personas tienen con el ambiente.
A MANERA DE CONCLUSIONES
1. Con los resultados obtenidos en esta investigación se puede argumentar que este tipo de educación ha sido poco eficaz con respecto al cambio de prácticas culturales, de comportamientos y actitudes socio-ambientales no solo con el recurso hídrico sino con el medio ambiente en general.
2. No se puede establecer de manera clara cuál ha sido la incidencia de la educación ambiental que se desarrolla desde la SDA, la EAB-ESP y el colegio en el cambio de las prácticas culturales con el recurso hídrico por parte de la comunidad, puesto que no se han documentado los impactos, ni se han realizado las evaluaciones y el seguimiento correspondientes los programas, actividades y estrategias de E.A. que imparten estas entidades en la ciudad, con respecto al cambio de actitudes, comportamientos, acciones adecuadas con su entorno.
3. A nivel institucional en la ciudad de Bogotá, existen criterios claros y unificadores de las estrategias que deben desarrollarse en la Educación Ambiental y del papel que esta debe cumplir en la formación de los ciudadanos de esta gran metrópoli. Pero, comúnmente estas estrategias se reducen en la mayoría de los casos a “dictar” charlas y la transmisión de la información a las diferentes comunidades, sin realizar el diagnostico, seguimiento y evaluación que una labor como esta requiere, sino limitándose a “sumar” asistentes que justifiquen los contrato.
4. Los Proyectos Ambientales Escolares (PRAE) y los Proyectos Comunitarios de Educación Ambiental (PROCEDA), orientados únicamente hacia la sensibilización y concienciación, dejan de lado situaciones socio-culturales-ambientales, las cuales requieren ser analizadas desde una perspectiva interdisciplinar y no pueden ser tratadas de la misma manera en los diferentes grupos sociales. Ellas deben diferenciarse de acuerdo al grado de responsabilidad de cada colectivo frente al deterioro y la crisis ambiental e involucrar la cultura ciudadana desde una perspectiva participativa generadora de nuevos procesos ambientales.
5. Las actuaciones de la comunidad desde la mirada de las prácticas culturales posibilita entender cómo la E.A. contribuye al cambio de las conductas ciudadanas conforme a los resultados ambientales deseables. Estos deben ser prioritarios para el establecimiento de las diferentes estrategias de E.A. si se quiere un cambio significativo en las prácticas culturales con respecto al recurso hídrico y con el ambiente en general.
6. Las diferentes instituciones (Empresa de Acueducto, Agua, Alcantarillado y Aseo de Bogotá, Secretaria Distrital de Ambiente), parecen querer abordar el reto de trabajar en la construcción de una Educación Ambiental que transforme el actuar de los habitantes de la ciudad frente a sus enormes y riquísimos recursos naturales, pero la falta de continuidad de las políticas al interior de las mismas; los cambios de administraciones con periodos de tiempo extremadamente cortos para poder establecer programas coherentes que realmente impacten a los ciudadanos y la desarticulación entre las instituciones hacen que los esfuerzos no tengan el impacto que buscan y, consecuentemente, no haya cambio suficientes en las prácticas culturales y actitudes de los individuos con el recurso hídrico y con el ambiente en general.
7. Las convocatorias a las actividades de Educación Ambiental que realizan la SDA y EAB-ESP, no son la más efectivas ya que no impactan a un gran número de personas; esto debido, posiblemente, a que estas entidades no utilizan mecanismos apropiados de difusión como los medios masivos de comunicación (radio, prensa, televisión, redes sociales), los cuales pueden contribuir a aumentar la participación.
8. La posibilidad de desarrollar la política de Educación Ambiental, que propenda por modificar la manera en la que los ciudadanos se relacionan con los recursos naturales queda sujeta a los vaivenes de la política, la contratación y la buena voluntad de las personas que se interesan por el tema, con muy poco respaldo por parte de instituciones que por su naturaleza deberían abordar esta problemática, de forma más sistemática, estructurada y responsable hacia futuro.
RECOMENDACIONES
A la empresa de Acueducto:
1. Delegar a la Gerencia Ambiental o la dependencia de Gestión Comunitaria el manejo del programa de E.A. de la Empresa con el apoyo del colegio Ramón B. Jimeno, a fin de direccionar y articular las distintas actividades ambientales que se desarrollan en las diferentes dependencias de la entidad, evitando la dispersión de actividades y estrategias.
2. Diseñar Objetivos generales y específicos al programa de E.A. de la Empresa de Acueducto denominado PROEDU, de donde se desprenda el accionar de sus procesos de formación ambiental.
3. Realizar un trabajo institucional para el reconocimiento y apropiación del programa de E.A. (PROEDU), por todos los funcionarios de la entidad.
4. Apoyar el fortalecimiento de los procesos de E.A. en el colegio Ramón B. Jimeno, a través de la capacitación de los docentes en diversas temáticas ambientales.
5. Implementar actividades y estrategias de E.A. con un componente cultural, social, actitudinal y de buenas prácticas culturales con el recurso hídrico de la ciudad.
6. Mejorar las convocatorias a las actividades de E.A. desarrolladas con las comunidades. Para tal fin puede apoyarse en las redes sociales y los medios masivos de comunicación (radio, televisión y prensa).
7. Diseñar indicadores de desarrollo a las diferentes actividades y estrategias de E.A. implementadas con las comunidades y así poder realizar una evaluación que mida el impacto de los procesos de formación ambiental implementados.
A la Secretaria Distrital de Ambiente:
1. Realizar un trabajo interinstitucional con la EAB-ESP en temas ambientales relacionados con la gobernanza del agua y el sistema de alcantarillado.
2. Determinar el grado de inclusión de la dimensión ambiental de los distintos proyectos ambientales escolares y los programas de formación docente de las diferentes universidades. Igualmente, en cada uno de los espacios de interacción institucional y mesas de trabajo.
3. Trabajar con el apoyo de los diferentes colectivos ciudadanos interesados en los temas ambientales de la ciudad, los cuales pueden ser multiplicadores de la información sobre diversos procesos de E.A. desarrollados por la entidad.
4. Mejorar las convocatorias a las actividades de E.A. desarrolladas con las comunidades. Para tal fin puede apoyarse en las redes sociales y los medios masivos de comunicación (radio, televisión y prensa).
5. Diseñar indicadores de desarrollo a las diferentes actividades y estrategias de E.A. implementadas con las comunidades y así poder realizar una evaluación a los procesos de formación ambiental implementados en la comunidad.
6. Implementar actividades y estrategias de E.A. con un componente cultural, social, actitudinal y de buenas prácticas culturales en donde se incluya la cultura ciudadana y el buen uso de los recursos naturales.
Al colegio Ramón B. Jimeno
1. Incluir en los planes de estudio de todas las asignaturas la dimensión ambiental que permita al estudiante aproximarse a los problemas ambientales locales, nacionales y globales, desde una perspectiva social, cultural, económico y político.
2. Capacitar a los docentes de todas las áreas en temas ambientales paro lo cual puede buscar el apoyo de los educadores ambientales de la Empresa de Acueducto.
3. Implementar un proyecto transversal de investigación en torno al agua con un carácter social y de participación comunitaria.
4. Trabajar de la mano con la Empresa de Acueducto en campañas, actividades y estrategias de E.A. con las comunidades desde el servicio social ambiental, para empezar a generar el cambio de comportamientos relacionados con el recurso Hídrico y el medio ambiente en general.
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