1. CONCEPTOS
1.2. Tecnologías de la Información y la Comunicación
1.2.2. Internet y el ciberespacio
Aunque no el único, dentro de las tecnologías de la información y la comunicación Internet es, sin duda alguna, el elemento más importante. Internet es el producto de un insólito cruce entre la investigación universitaria, la investigación militar y la cultura libertaria (Castells, 2001). La necesidad de un medio de comunicación seguro, en plena guerra fría entre Estados Unidos y la ex-URSS, significó el inicio de lo que actualmente se conoce por la red de redes. El hecho de que Internet tuviese un vínculo con la investigación militar le
ha otorgado un carácter de apertura, conectividad e interactividad: se necesitaba un medio de comunicación seguro, con puntos de conexión que no fuesen fijos, es decir, que desde cualquier punto y momento se pudiese conectar una persona a la red.
Estos rasgos se continúan conservando como básicos en la actualidad. Por otro lado, la vinculación al mundo universitario y especialmente estudiantil ha permitido a Internet mantener y consolidar estos rasgos: bajo la consigna de un espacio abierto y de todos, Internet ha podido constituirse en un espacio (virtual) donde todo el mundo expresa su opinión y, lo más importante, es un espacio público, que no pertenece a ninguna compañía que diseña los contenidos, la estructura o la navegación de la red de redes. A pesar de que en varias ocasiones Internet ha estado a punto de venderse a grandes corporaciones que permitirían la privatización del espacio y la definición del diseño, la apertura y gratuidad de informaciones a todo el mundo permite que no sea necesario ni posible privatizar Internet (Castells, 2001).
El carácter abierto de Internet permite encontrar multitud de utilidades. Es al mismo tiempo un medio para la comunicación, la organización política, la búsqueda de información, la comunicación personal, los negocios, las compras. Internet facilita el acceso a la información que está permitiendo a sectores de la población la transformación de diferentes ámbitos sociales a escala planetaria en tiempo real.
Ciberespacio
Internet, conjuntamente con redes independientes de empresas, comunidades virtuales desarrolladas por instituciones educativas, empresas o asociaciones y los medios de comunicación clásicos, constituye lo que técnicamente se llama el ciberespacio. Esta noción, desarrollada por William Gibson en 1981, comprende el conjunto de sistemas de comunicación electrónicos (incluidas las redes hertzianas y telefónicas clásicas) que permiten la codificación y descodificación de informaciones procedentes de fuentes numéricas o destinadas a su numeralización facilitando la interconexión mundial de los ordenadores y de las memorias informáticas. El ciberespacio se amplía dando
lugar a un espacio sin límites ni centros físicos o virtuales. Es, por tanto, un elemento en continua construcción fruto de la interconexión entre las redes existentes y aquellas que se van añadiendo.
El ciberespacio potencia y aumenta las posibilidades que tienen las tecnologías de la información en tres puntos: en primer lugar, permite el acceso desde la distancia a diferentes recursos. Desde un ordenador personal, teléfono inteligente o tableta, cualquier persona puede conectarse a ordenadores más potentes que le permiten obtener en pocos minutos cálculos que habría tardado horas o meses en realizar. De esta forma, la capacidad de cálculo de los ordenadores personales crece. Igualmente, los recursos que existen en la red, al estar disponibles, se van distribuyendo entre todas las personas que los solicitan. Pero además, este acceso a los recursos no es unidireccional (una persona se conecta y saca provecho de la información) sino que se convierte en bidireccional, al tener las personas la capacidad de aportar su contribución al ciberespacio para el beneficio de más personas.
Un ejemplo de esto está en los programas de intercambio de música: estos programas crecen y se popularizan gracias al intercambio de canciones que se produce entre sus usuarios/as. Una persona accede al programa para poder obtener una serie de canciones que le guste, cuando se descargan en su ordenador, pasan a un lugar del disco duro que, si está conectado a Internet, es accesible para el mismo programa. De esta forma, se amplían los sitios donde el programa y los usuarios/as pueden buscar. Igualmente, los y las usuarios/as del programa pueden poner a disposición del resto canciones que coloquen en el lugar que comparte el ordenador con el programa.
Una segunda posibilidad del ciberespacio es que permite la transferencia de ficheros entre ordenadores. Una información cualquiera contenida en una página web puede ser fácilmente descargada y utilizada desde un ordenador personal. Actualmente, muchas universidades de todo el mundo ofrecen la posibilidad de descargarse los temarios y contenidos e incluso las clases de las asignaturas desde su propia página web. Aunque en un principio esta idea estaba dirigida especialmente a los alumnos y alumnas de esas asignaturas, el hecho que en muchas ocasiones cualquier persona pueda acceder a ellos,
amplía las posibilidades de adquisición de conocimientos a muchas personas más.
La misma idea está presente en muchos de los programas que, de forma gratuita, se pueden adquirir a través de la red. Existe toda una serie de programas informáticos que están a la disposición de los usuarios y usuarias del ciberespacio dando la oportunidad de probarlos (freeware) y en muchas ocasiones hasta de añadir mejoras (software de fuente abierta) o utilizarlos para el provecho de las personas (openware). El caso de Linux es, quizás el ejemplo más conocido en este ámbito. En 1991, Linus Torvalds, un estudiante de la Universidad de Helsinki desarrolló un nuevo sistema operativo y lo difundió gratis en Internet, pidiendo a los y las internautas que lo perfeccionaran y publicasen esas modificaciones y mejoras en Internet para el provecho de todos y todas. Hoy, Linux se ha constituido en un sólido sistema operativo fruto del trabajo de miles de personas que se considera de los más avanzados del mundo, especialmente para el procesamiento de información basado en Internet.