CAPITULO I: MARCO CONCEPTUAL
1.6 Interpretación del patrimonio cultural
La interpretación del patrimonio cultural es entendida como la forma en la que el público (ciudadanía) interactúa con el patrimonio cultural; así por ejemplo una película de Indiana Jones usa un fondo relacionado a bienes culturales arqueológicos, más bajo ningún concepto fue pensada para difundir dichos bienes, pero hay que reconocer que esta forma indirecta, tiene más peso que una forma convencional de difusión del patrimonio cultural (revista, periódico), no es una sorpresa la falsa idea de aventuras, romances, persecuciones y balas que se tenía cuando niños sobre la arqueología, esa es la interpretación que muchas personas podrían dar sobre esa ciencia al ver solo dicha película.
Sin embargo la interpretación del patrimonio cultural “…trata de impulsar una amplia apreciación por parte del público de los lugares pertenecientes al patrimonio cultural como centros y fuentes de aprendizaje y la reflexión, así como recurso de carácter local para el desarrollo sostenible de una comunidad y el diálogo intercultural.” (Monfort, 2012, pág. 70)
La interpretación en relación con la difusión viene a ser un instrumento idóneo para explicar el patrimonio cultural, e incluso sus mecanismos de gestión, puesto que es importante el lenguaje –de fácil comprensión– que se utilice, así como los medios que propicien el vínculo sociedad-patrimonio, en determinados contextos. Al respecto, Carmen Camarero y María José Garrido, profesoras titulares del área de comercialización e investigación de mercados del departamento de economía y administración de empresas de la Universidad de Valladolid y autoras de la obra Marketing del Patrimonio Cultural, manifiestan lo siguiente:
“Se entiende por interpretación el arte de explicar el significado y el sentido de un lugar que se puede visitar, es decir, un método de presentación, comunicación y explotación coherente del patrimonio… no es la mera entrega de información, esta va acompañada de una explicación basada en la personalidad y experiencia del individuo con el objetivo de provocar curiosidad, diálogo y la interacción entre ellos y el patrimonio.” (Camarero & Garrido, 2004, pág. 209).
Es imprescindible que la interpretación propague un conocimiento real de lo que se ve, en tanto al pasado como a la realidad actual, el uso del lenguaje depende del público y es primordial para la comprensión de los distintos sitios patrimoniales. En ese sentido, Freeman Tilden uno de los primeros precursores de los principios y teorías de la interpretación del patrimonio en su libro, La interpretación de nuestro patrimonio dice: “A través de la interpretación, la comprensión; a través de la comprensión, aprecio; través de la apreciación, la protección.” (Tilden, trad. 2007, pág. 38). Además, Tilden en la misma obra propuso los seis principios de la interpretación (Tilden, trad. 2007), presentados a continuación:
1. Cualquier interpretación que de alguna forma no relacione lo que se muestra o describe con algo que se halle en la personalidad o en la experiencia del/de la visitante, será estéril. 2. La información, tal cual, no es interpretación. La interpretación es revelación basada en
información, aunque son cosas completamente diferentes. Sin embargo, toda interpretación incluye información.
3. La interpretación es un arte, que combina otras muchas artes, sin importar que los materiales que se presentan sean científicos, históricos o arquitectónicos. Cualquier arte se puede enseñar en cierta forma.
4. El objetivo principal de la interpretación no es la instrucción, sino la provocación.
5. La interpretación debe intentar presentar un todo en lugar de una parte, y debe estar dirigida al ser humano en su conjunto, no a un aspecto concreto.
6. La interpretación dirigida a niños y niñas (digamos, hasta los doce años) no debe ser una dilución de la presentación a las personas adultas, sino que debe seguir un enfoque básicamente diferente. Para obtener el máximo provecho, necesitará un programa específico.
A partir de lo expuesto, se puede reflexionar acerca de la interpretación del patrimonio como una herramienta para la difusión del patrimonio, esta sirve para
promover la salvaguarda de los valores culturales materiales e inmateriales a partir del conocimiento que obtienen las personas que se involucran en distintas actividades de difusión. El éxito de la interpretación radica en la comunicación considerando pautas básicas como información breve, atractiva y entretenida, el público no es cautivo por lo que no está obligado a participar de la actividad, y se debe procurar un aprendizaje significativo en los participantes. También, se debe tener en cuenta que el público debe involucrarse y generar sus propias conclusiones acerca del patrimonio cultural.
Existen varios documentos internacionales esenciales sobre la difusión e interpretación del patrimonio cultural, específicamente ICOMOS en la carta ENAME para la interpretación de lugares pertenecientes al patrimonio cultural (2004) exhibe varios principios para lograr la interpretación de sitios patrimoniales, relacionados a la autenticidad, integridad intelectual, responsabilidad social, respeto al significado cultural y el contexto cultural.
Entre los objetivos de la carta ENAME para la interpretación de lugares pertenecientes al patrimonio cultural (2004, pág. 3) están:
Facilitar al público una comprensión más profunda y generalizada de los lugares con valor patrimonial, y fomentar la conciencia social sobre la necesidad de su conservación.
Proteger la autenticidad y el significado de los lugares patrimoniales a través del respeto a los vestigios materiales originales y su emplazamiento natural y cultural, así como mediante la reversibilidad de las infraestructuras interpretativas y los servicios de acogida a los visitantes.
Dar a conocer los lugares patrimoniales en su más amplio contexto y en las diferentes vertientes que atañen a su significado, tanto de naturaleza tangible como intangible, desde lo local y particular hasta lo universal y general.
Coordinar la presentación de evidencias científicas, debidamente documentadas, sobre los lugares de valor patrimonial, con el reconocimiento de las tradiciones culturales y valores espirituales de la localidad y el respeto hacia los mismos.
Contribuir a la conservación perdurable de los lugares con valor patrimonial, potenciar la calidad de vida de las comunidades receptoras de los visitantes, y fomentar su positiva incorporación al proceso de interpretación.
Mejorar y desarrollar una tecnología y unas técnicas aplicadas a la interpretación del patrimonio que sean adecuadas y viables dentro de su respectivo contexto social, y establecer pautas para la formación profesional.
Reconocer que la interpretación eficaz de los lugares con valor patrimonial en todo el mundo es un instrumento substancial para el intercambio cultural.
En sí, estos objetivos revelan cuán importante es para la sociedad la vinculación con su patrimonio, hacen hincapié en la facilidad de apreciación que deben tener los sitios patrimoniales, además de la efectiva conciencia social que debe surgir en los ciudadanos, a partir del conocimiento de sus significados y de sus valores materiales e inmateriales. Es importante en esta carta el respeto a la autenticidad en aras de contribuir a la conservación sustentable de los bienes culturales. Es
destacable la mención que se hace sobre el mejoramiento y desarrollo de tecnologías acordes al contexto social de cada territorio. Además, esta carta (ENAME, 2004) posee una serie de principios que se resumen a continuación:
Comprensión y difusión: El derecho al patrimonio cultural es una parte integrante de los derechos humanos.
Evidencia: La interpretación del patrimonio cultural debe nacer a partir del conocimiento científico, además del conocimiento de las culturas vivas.
Contexto y ubicación: La interpretación debe explorar el significado del lugar a través del contexto histórico, social, político, espiritual, científico, cultural, natural y artístico.
Autenticidad: Acorde a la Carta de Nara (1994). La interpretación debe respetar y salvaguardar las funciones sociales y tradicionales del lugar, así como las prácticas culturales y la dignidad de los depositarios próximos a los sitios patrimoniales.
Desarrollo equilibrado: Sensibilidad al entorno cultural y natural en consonancia con la viabilidad técnica y económica.
Participación: Involucrar activamente a varios grupos y comunidades. Estos deben ser consultados e informados de los procesos que se lleven a cabo.
Investigación, educación y formación: Las tareas permanentes de investigación son fundamentales para avanzar en el entendimiento y apreciación del significado del lugar. Es importante el proceso de evaluación que se lleve a cabo.
1.7 Comunicación social, la herramienta de la difusión del patrimonio cultural