C. Sobre las tecnologías constructivas para el crecimiento
I- 1 James Stirling, 2 Knud Svenssons, 3 Esquerra, Urdaneta, Sáenz, Samper, 4 Atelier 5,
I-10 Hansen, Hatloy P-9 Gunther, Seminario P-21 Takahashi, Vela, Bentin, Quiñones
Se general un borde de difícil modificación con la intención de impedir la expansión de la vivienda hacia áreas públicas así como la ocupación de los espacios libres adyacentes.
El límite puede generarse mediante el empleo de elementos constructivos rígidos o a través de la creación de diferencias de cotas.
Tabla 10: Clasificación de los proyectos en función del tipo de crecimiento de las unidades
Según la posición y las características de las áreas libres perimetrales para el crecimiento exterior, podemos agrupar las propuestas en diferentes categorías. Por una parte, los equipos que proponen viviendas agrupadas linealmente y con disposiciones en tira (Tablas 4 y 5) suelen dejar libres espacios en uno o dos de los frentes de fachada.
Aparecen patios frontales y traseros que permiten la expansión de la vivienda. En general, los arquitectos prevén la ocupación de los fondos y la conservación libre de los frentes.
La otra categoría de proyectos que plantean el crecimiento hacia áreas vacías exteriores son aquellos en los que el núcleo construido de la fase inicial no ocupa el ancho completo de la parcela. Desde una posición más lateral, la vivienda se va expandiendo a lo ancho y, si es necesario, también hacia el fondo. Se trata de opciones donde la secuencia de crecimiento se vuelve más libre pero, precisamente por ello, la imagen de la vivienda finalmente resultante resulta menos previsible. En la mayoría de los proyectos que plantean crecimientos hacia el exterior no se detalla cómo va a afectar a la imagen del conjunto la construcción de estos cuerpos anexos realizados por los usuarios. Se trata de proyectos que parecen confiar en que la acción de los pobladores seguirá de manera fiel los planos y trazados del proyecto original. A la hora, por ejemplo, de preservar ciertos retranqueos o de definir las fases de las ampliaciones no existe más limitación que la que se marca en los dibujos.
El otro gran grupo de proyectos, los que plantean el crecimiento de la vivienda hacia el interior, parecen mostrar una mayor conciencia de los efectos que las intervenciones de los usuarios podían tener sobre el conjunto. La estrategia general, en estos casos, consiste en la creación de un borde perimetral o algún tipo de elemento contenedor dentro del cual se produce el crecimiento. Es el caso del proyecto de Stirling o el de Aldo van Eyck; también en las propuestas I-10 de Hansen, Hatloy o P-9 de Gunther, Seminario, se plantea que, aunque el crecimiento y la acción de los pobladores sean fundamentales para terminar el proyecto PREVI, se trata de una actividad espontánea y poco ordenada que, a partir de la geometría del propio proyecto, debe ser canalizada y conducida.
En el caso del proyecto I-1 de Stirling (Dib. 2), por ejemplo, se emplea una estrategia basada en la definición de un perímetro rígido mediante el empleo de elementos prefabricados de hormigón. Cuatro pilares delimitaban un patio central alrededor del cual se organizaban las circulaciones de esta vivienda que, sin duda, se volcaba hacia el interior. Alrededor de este patio se organizaban las zonas de estancia y los dormitorios. También se dejaba una reserva de espacio en forma de patio lateral o jardín, para permitir un primer crecimiento de manera casi inmediata mediante el techado de esta zona. Se dejaba también prevista la aparición de una escalera que hiciera posible la colonización
del segundo piso para aumentar el número de dormitorios, o bien para realizar una segunda vivienda en la que poder alojar una familia de allegados.
El diseño de la planta baja y la distribución de sus muros y columnas permiten la repetición de esta en el segundo piso o el diseño de un mayor número de dormitorios para una familia numerosa y flexibilidad de convertir una vivienda unifamiliar en bifamiliar (ININVI y Min. Vivienda 1971, v.11-20)
La estrategia de Stirling parece clara. Se define una carcasa exterior rígida y un interior flexible organizado alrededor de un espacio central que, dotado de cuatro soportes perimetrales funciona como núcleo organizativo y estructural. La vivienda sigue el esquema de una casa patio cuadrada y de planta central, en la que el crecimiento se plantea primero hacia dentro y posteriormente hacia arriba. Sin embargo, la configuración alrededor del patio central y sus cuatro soportes perimetrales hacen también posible pensar en que el crecimiento progresivo de la vivienda comenzase ya en fases anteriores. Stirling plantea la posibilidad de reducir el núcleo de crecimiento a una L y a los cuatro soportes del patio, confiando así la configuración del perímetro al crecimiento progresivo. De esta manera se pretende que el mismo tipo de vivienda pueda resultar aplicable en situaciones en las que la inversión inicial por unidad no sea lo suficientemente amplia como para sufragar el perímetro completo. «Las ampliaciones inicialmente pueden ser en horizontal y luego vertical y crecer hasta dos pisos manteniendo su esquema de distribución familiar» (ININVI y Min. Vivienda 1971, v11-20).
Más interesante es aún la propuesta I-4 (Dib. 2) donde esta condición de borde se trabaja mediante la diferencia de cotas. Al no estar la mismo nivel de la calle, es difícil que las estancias se amplíen hacia fuera y se apropien o colonicen los espacios exteriores. Atelier 5 aplica en esta vivienda una solución que ya había puesto en práctica en el Siedlung Halen (Berna, 1960) (Nakamura 1993). Invierten el orden tradicional de la vivienda unifamiliar de dos pisos y sitúan en el piso inferior los dormitorios, mientras que en la planta superior se ubican los espacios de estar, la terraza y la cocina. Los espacios que se ubican media planta por encima del nivel de acceso son ámbitos más amplios y abiertos, ligados al exterior. Mientras que los espacios situados media planta por debajo están más compartimentados y alojan estancias privadas cuya ventilación e iluminación se organiza a través de patios de tipo inglés. Esta disposición del programa resuelve los problemas de intimidad que suelen darse en los espacios situados en planta baja en las viviendas unifamiliares urbanas. Por otra parte, aprovecha la inercia térmica del terreno para el acondicionamiento de las estancias semienterradas.
En el proyectao de Atelier 5, el espacio de estar, además de situarse media planta por encima del acceso, se retranquea con respecto al frente de fachada para dejar iluminación al patio inglés, con lo que gana también en privacidad con respecto a una ubicación a pie de calle. Esta estrategia genera una interesante relación entre los ámbitos públicos y privados de la vivienda. Sin embargo, quizá no sea tan sencillo prever cómo se va a organizar en ella el crecimiento progresivo.
Los esquemas en los que se planifica el crecimiento de la vivienda apuntan hacia una ampliación de las estancias de la planta alta. Los espacios que habían funcionado como patios a media altura, ligados al espacio de estar, serían absorbidos por los ámbitos interiores. La terraza en torno a la cual se organiza la planta alta de la vivienda sería también el espacio destinado a su crecimiento. En el proyecto original este espacio quedaba cercado de manera que sus límites podían pasar a ser los nuevos paramentos verticales. La ampliación se produciría al cubrir este patio. Este tipo de ampliación haría aparecer una nueva estancia junto al espacio de estar. Lo más probable es que ese nuevo ámbito se destinase a dormitorio, lo que en cierto modo vendría a contradecir el orden inicial de la casa, con las zonas privadas abajo y los espacios públicos arriba. El tipo de crecimiento propuesto plantea además otra cuestión que podría ser problemática, especialmente en las viviendas más alargadas. Se trata del cierre total de los patios del nivel inferior. Si la ampliación de estancias vivideras en plantas altas techaba por completo alguno de estos patios, se corría el riesgo de que las iluminaciones y ventilaciones de los dormitorios quedasen comprometidas.
El proyecto de Atelier 5 organiza espacios pasantes mediante una interesante sucesión de zonas abiertas y cerradas y plantea un crecimiento limitado. Esta lógica parece corresponderse más con la construcción de la vivienda dentro del llamado sector formal, que con la tendencia expansiva que caracteriza los ámbitos informales de construcción de la vivienda popular en las capitales latinoamericanas. «El planteamiento inicial debe permitir adiciones eventuales». El nombre que se da a los crecimientos nos habla ya de la visión controlada y limitada que se tiene de ellos. «La vivienda individual debe servir primariamente como parte del marco de la comunidad total, donde la expresión individualista está consideraba en forma secundaria» (ININVI y Min. Vivienda 1971, v14,6), una visión más acorde con la realidad suiza que con la peruana. En proyectos como el de Atelier 5 o el de Stirling las reservas de espacio libre para el crecimiento se incorporan al interior de la vivienda. Sin embargo, en la mayoría de propuestas la ampliación se plantea en zonas exteriores.
AMPLIACIÓN EN ESPACIOS LIBRES EN PLANTA BAJA
En algunos proyectos (Fig. 35, 36 y 37) se reservan áreas libres para la ampliación en planta baja. Se trata de ámbitos capaces de actual como patios en las fases iniciales, pero cuya incorporación a la vivienda no compromete las vistas o la iluminación de otros espacios.
En estos proyectos no siempre se diferencia de manera clara qué ámbitos en planta baja deben ocuparse y cuáles son los que deben quedar libres. Se contaba con que los usuarios consultaran los planos o que participasen técnicos en el proceso que les indicasen en qué zonas debían producirse los crecimientos.
La construcción de la vivienda en diferentes fases podía facilitar su funcionamiento como alojamiento multifamiliar, compartiendo los núcleos de servicio pero manteniendo independencia en los accesos.
Figura 37: Morales, Montagne (ININVI 1971: v.5, p.21) Figura 36: Candilis, Josic, Woods (ININVI 1971: v.20, p.26) Figura 35: Charles Correa (ININVI 1971: v.16, p.25)
Es común la reserva de áreas libres en la parcela, a modo de patios, para que las viviendas puedan crecer en planta baja, tal y como plantean Charles Correa; Candilis, Josic, Woods o Morales y Montagne (Fig. 35-37) entre otros. En el primer caso la secuencia de ocupación de estos ámbitos no está tan clara, pues se presupone que los usuarios ampliarán en planta alta antes de haber completado la ocupación de los patios.
El proyecto de Charles Correa (Fig. 35, Dib. 3) presta gran atención al problema sísmico de Lima y plantea unos muros dentados que, sin incrementar demasiado el gasto estructural, ofrezcan mejores condiciones de resistencia. Estos muros se disponen en paralelo cada cinco metros y limitan así la crujía de la vivienda, que en profundidad podrá extenderse según el módulo de 3 m. antes mencionado. En una primera fase se prevé un fondo construido de 12 m. que, de tres en tres, podrá crecer hasta ocupar casi por completo una parcela cuyo fondo máximo es de 22,60 m. El considerable fondo de estas parcelas hace imprescindible la inclusión de patios interiores para dotar de iluminación y vistas a las estancias. También se reservan espacios libres al frente, gracias a los cuales se va generando el perfil dentado y ondulante de las calles. Al fondo se dejan libres tres o cuatro módulos, según el tipo de vivienda. Este espacio en un primer momento funcionará como patio, pero la idea es que con el tiempo se vaya ocupando con las sucesivas ampliaciones.
El estrecho frente de la parcela, especialmente en relación con su profundidad, obliga a una curiosa disposición de los espacios de la vivienda. Los dormitorios se sitúan en los extremos, ligados al patio trasero o, lo que resulta más dudoso, con vistas a la calle. Y el centro de la planta se ocupa con el espacio de mayor tamaño, la zona de estar-comedor, que se relaciona con el exterior a través de un patio. El sistema así concebido puede plantear dudas en un proyecto de vivienda incremental, ya que en alguno de los crecimientos podría ocuparse ese patio y disminuir la calidad de los espacios interiores. O bien, debido a los sucesivos crecimientos en plantas superiores, el patio podría quedar convertido en un pozo poco luminoso.
En el proyecto de Candilis, Josic y Woods (Fig. 36, Dib. 3), sin embargo, sí se detalla cuáles serán los ámbitos ocupados en cada etapa. El tipo que proponen para PREVI se compone de tres crujías paralelas, una de ellas, que contiene el núcleo húmedo con baño y cocina, se realiza en la primera fase, mientras que las otras aparecen solo parcialmente construidas. Las bandas se ocupan sucesivamente y se reservan como patios dos amplias zonas delante y detrás del salón, con la previsión de que en sus fondos se produzcan las ampliaciones.
La estrategia, sobre el papel, parece clara; sin embargo, en el objeto construido, en la realidad física con la que se encuentran los habitantes, no hay marcas o límites físicos que contengan y dirijan estas ampliaciones. Se confía en que los usuarios tendrán a su disposición los planos y que los seguirán en las ampliaciones. Se cuenta con que los patios en planta baja se respetarán para no comprometer la ventilación de la zona de estar y que a la hora de ampliar, se preferirá construir una nueva planta antes de colmatar los espacios en planta baja.
El diverso grado de consolidación y crecimiento de cada una de las crujías de la casa genera un frente de fachada dentado. De esta manera se pretende huir de la idea de una calle rectilínea y generar, delante y detrás de cada casa, una serie de rincones que pudieran funcionar como expansiones de la acera, como ámbitos de descanso y relación dentro a lo largo de la calle. En estas zonas se podrían ubicar bancos o generar pequeños ámbitos ajardinados. Los dos patios, a uno y otro lado del salón, se presentan como expansiones del área de estancia, pero también ofrecen la interesante posibilidad de plantear accesos independientes para las ampliaciones. En el caso de viviendas multifamiliares, sería posible establecer diversas posibilidades de comunicación entre las partes de la casa. Los patios son también el espacio libre necesario para la inclusión de escaleras. Los elementos de comunicación vertical no se dejan hechos en la primera fase y se deja a elección del usuario su ubicación, en función del uso y distribución de las nuevas zonas de la casa. La idea que parece articular la estrategia de crecimiento es la de realizar un núcleo húmedo y acotar la distancia de las crujías, 2,20, 4,20 y 2,20 m. respectivamente. Se intenta así marcar unos límites dimensionales dentro de los cuales sea posible realizar las ampliaciones con las tecnologías constructivas sencillas al alcance de los usuarios.
La reserva de espacios en planta baja ofrece también la posibilidad de hacer de estos ámbitos al aire libre un espacio fundamental de la vivienda. En el caso de los peruanos Morales y Montagne (Fig. 37) se especificaba en la documentación presentada al concurso que este aspecto respondía a las costumbres típicas de la familia peruana «que normalmente considera un patio central como zona de estar y de servicio» (ININVI 1988, 6). En este patio se sitúa una banda de núcleos húmedos que une las dos alas de la vivienda. A un lado del patio se ubican los dormitorios y al otro las zonas de estancia y cocina. El patio se convierte así en el verdadero centro de la vivienda, concentrando la mayor parte de la actividad doméstica común. Así planteado, el tipo de vivienda hace suya las ideas modernas de zonificación interna y separación de usos.
CRECIMIENTO EN ALTURA
La aparición de nuevas plantas es una opción de crecimiento propuesta prácticamente por todos los equipos pero que en algunos casos, como los de Svenssons, Alvariño o Miró-Quesada, se convierte en la estrategia principal de ampliación de la vivienda. Se trata de casos en los que se opta por soluciones modulares o tecnologías constructivas prefabricadas, en los que el crecimiento se produce por la superposición de nuevas piezas.
La previsión de crecimiento de estos proyectos define los volúmenes de ampliación, sin embargo, queda pendiente en casi todos ellos la cuestión de la dificultad técnica que plantea añadir nuevos módulos tridimensionales en las fases realizadas por los usuarios.
Figura 38: Knud Svenssons (ININVI 1971: v.12, p.39)
Figura 39: Miguel Alvariño (ININVI 1971: v.2, p.24)
Esta disposición geométrica busca también facilitar el crecimiento por fases. En una primera etapa podría haber configuraciones muy básicas de vivienda que solo contaran con una de las dos alas construidas. Con el paso del tiempo, se construiría la otra banda, sin interrumpir el desarrollo de la vida en la fase ya realizada. Los esquemas presentados por Morales y Montagne muestran la confianza en que los usuarios opten por mantener los límites marcados para las dos bandas construidas y no ocupen el espacio del patio. La previsión de crecimiento en altura va hasta las dos plantas.
La mayoría de proyectos, como el de Morales y Montagne, plantean la construcción de una segunda planta. La idea del crecimiento en altura está presente en todas las propuestas, pero es especialmente importante en aquellas que optan por soluciones modulares, como en el caso de Knud Svenssons. También en algunas propuestas peruanas, como los proyectos de Miguel Alvariño o el de Williams, Núñez y Miró- Quesada (Fig. 38-40) se opta por este planteamiento. En las primeras fases un número limitado de módulos organiza las zonas de servicio y los núcleos húmedos de la vivienda que, mediante la adición de módulos, va creciendo en número de estancias. Un asunto que queda en el aire en estas propuestas es cómo iban a realizarse esas ampliaciones, ya que sin contar con medios técnicos auxiliares, parece difícil que los usuarios pudieran por sí mismos manejar los nuevos módulos tridimensionales.
La aparición de nuevas plantas es algo contemplado de manera general en las viviendas PREVI y, casi siempre, aparece asociado a otras ampliaciones en planta baja, por lo que podríamos hablar de un plan de crecimiento mixto, en el que no siempre queda muy clara cuál ha de ser la secuencia de ocupación de los espacios. En algunos casos, como los proyectos I-8 o I-13, este hecho generó unos tipos de vivienda singulares que no siempre fueron bien entendidos por los usuarios.
El tipo de vivienda que se maneja en la propuesta I-8, de los japoneses Kikutake, Maki, Noriaki y Kurokawa (Fig. 42, Dib. 4) responde al sistema de agrupación lineal que emplean a nivel urbano. Se trata de viviendas pasantes con dos entradas, una en cada frente y que se disponen en parcelas de 6,20 m. de ancho. Este ancho se subdivide en dos bandas de 4 y 2,2 m. respectivamente, dando lugar a una zonificación interna de los espacios. Por un lado se disponen las zonas de estancia, alrededor de un patio central, y por el otro se sitúan en la banda lateral más estrecha los usos técnicos o auxiliares: baño, cocina, comedor, zonas de paso y dormitorios mínimos.
CRECIMIENTO MIXTO: ampliación en plantas superiores y ocupación de vacíos
En otros casos, como el proyecto I13 (Fig. 41), se prevé la ampliación en planta alta antes de ocupar el pequeño patio frontal de acceso o el patio trasero de la vivienda. Se trata de secuencias de crecimiento que pretenden mantener la integridad formal de la vivienda, pero que resultan poco intuitivas para los usuarios cuando emprenden la tarea de ampliar sus casas sin asesoría técnica. Los proyectos parecen responder más