4. EL RETROCESO DE LA APERTURA DEMOCRATICA (1954-1963)
4.5 Las jornadas de marzo y abril de
A criterio de Villagrán Kramer, lo más contradictorio durante este período fueron las aproximaciones y entendimientos secretos que se dieron entre partidos supuestamente antagónicos; contando como telón de fondo con los resultados de la fallida insurrección del 13 de noviembre de 1960, el 2 de diciembre de ese año se efectuó un pacto tripartito entre la Democracia Cristiana Guatemalteca, el Partido Revolucionario y el Movimiento de Liberación Nacional, el cual fuera dado a conocer hasta en 196653.
52 En 1989, durante una visita oficial a Cuba, a mi compañero de viaje el coronel José Luis Cruz Salazar se le solicitó intermediar ante el Alto Mando Militar Guatemalteco, para iniciar algún tipo de contactos con los militares cubanos, petición que fue comunicada al general Héctor A. Gramajo, ministro de la Defensa, sin aparentes resultados; meses después me enteré que algunos sectores del ejército nos acusaron de haber actuado como agentes del general Gramajo, para establecer relaciones militares con Cuba, generándose al poco tiempo el intento de golpe de estado del 9 de mayo de 1989.
53 En 1994 en función de mi cargo de Secretario de la Presidencia para la Paz, recibí la petición del Señor Ramiro Abreu, asesor presidencial del presidente Fidel Castro, para lograr una audiencia con el presidente Ramiro De León Carpio; previo a esta audiencia presidencial recibí la visita oficial de un funcionario de la Embajada de los Estados Unidos de N.A., para manifestarme oficialmente su descontento por esta situación y, como pude constatar posteriormente, similar visita efectuó la embajadora McAffy al presidente De León Carpío. Villagrán Kramer, Francisco. Op. cit. pp. 354- 355.
Consideraban que la etapa de estabilidad del gobierno se agotaba rápidamente; que los fallidos alzamientos militares evidenciaban que el gobierno perdía apoyo militar; que el país atravesaba por una crisis social, política y económica, manifestándose ineptitud gubernamental en el manejo de los negocios públicos y colocando al país al borde de un colapso socioeconómico propicio para el desarrollo del comunismo; que lo anterior hacía indispensable salvar al sistema democrático, por lo cual acordaban: no colaborar con el régimen Ydigorista, ni con cualquier otro que surja que no garantice la estabilidad política del país y que no llene las aspiraciones ideológicas y políticas de los partidos firmantes; respetar la Constitución Política de 1956; no participar en algún gobierno de coalición que tuviere nexos con el comunismo internacional; y ratificar su disposición a continuar la lucha ideológica y material en forma categórica y permanente contra el comunismo, hasta erradicarlo definitivamente de Guatemala54.
A raíz de este pacto la actividad de los partidos signatarios se orientaría hacia la generación de condiciones que influyeran en la debilitación del gobierno y a la preparación de los próximos eventos electorales programados para 1961, 1962 y 1963, en los que serían electos los diputados al Congreso, el Alcalde de la ciudad capital y el presidente de la República, correspondientemente; posteriormente al golpe de estado de marzo de 1963, este pacto influiría en la generación de un ambiente político caracterizado por el cierre de espacios a la participación de otras organizaciones partidarias, a excepción del partido patrocinado por la fuerzas armadas.
Una escisión al interior del Partido Revolucionario generó la formación de tres nuevas agrupaciones partidarias, los partidos Unificación Revolucionaria (PUR), Revolucionario Auténtico (PRA) y Nacional Revolucionario-44, que sin llegar a plantear una plataforma de acción conjunta, coincidían en promover la candidatura presidencial del expresidente Juan José Arévalo
Bermejo. Mediante una muy adecuada lectura de la coyuntura política, el Dr. Arévalo recomendó a sus parciales fortalecer el gobierno de Ydígoras y no debilitarlo; para el expresidente era vital evitar que una probable caída del gobierno le cediera espacio nuevamente a sectores antiarevalistas, por lo cual, era indispensable estar a su lado y no en su contra55.
Las elecciones a diputados se efectuaron el 3 de diciembre de 1961 y sus resultados, adversos a la oposición ydigorista, fueron objetados por los partidarios del MLN y del PR, argumentando la comisión de un supuesto fraude y provocando el establecimiento de un nuevo estado de sitio, con el pretexto de que (…) elementos, tanto guatemaltecos como extranjeros, de
reconocida filiación comunista han venido manteniendo un clima de agitación en el país con el objeto de subvertir el orden institucional y derrocar al régimen legalmente constituido (…) 56.
En la confusión reinante el gobierno no tuvo la capacidad de deslindar que responsabilidad le correspondía a cada quién, y culpó de los disturbios al comunismo internacional y a sus expresiones nacionales, sin conocer que se trataba de una conjura organizada por sus opositores políticos, quienes no tenían nada de comunistas. En este contexto se dio el asesinato del jefe del Departamento Judicial, órgano civil de represión del gobierno, adjudicado a miembros del Movimiento 13 de noviembre recientemente reagrupados, quienes con ello vengaban la muerte de su compañero Alejandro de León Aragón.
No obstante el presidente Ydígoras Fuentes hizo esfuerzos por proyectar una imagen que asegurara que los próximos comicios serían del todo limpios y democráticos, en especial las elecciones presidenciales, a principios de 1962 se dieron una serie de eventos que pusieron en peligro la estabilidad de su gobierno. En marzo y abril de ese año fueron reprimidas las manifestaciones estudiantiles, celebradas en contra del supuesto
55 Villagrán Kramer, Francisco. Op. cit. pp. 360-363. 56 Ibídem. p. 364.
fraude electoral cometido durante la elecciones a diputados de diciembre de 1961, con la caída de tres estudiantes de la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales asesinados por miembros de una patrulla militar, lo que actuó como factor desencadenante de una protesta generalizada, en la que se involucraron diversos sectores sociales ajenos a la vida partidaria y generó de parte del Consejo Superior Universitario la solicitud de la renuncia del presidente de la República.
Coincidiendo con los disturbios populares en el área urbana de la ciudad capital, en el norte del país surgió un brote guerrillero comandado por el coronel Carlos Paz Tejada57, quien actuara
como Jefe de las Fuerzas Armadas durante el gobierno de Jacobo Arbenz Guzmán; después de algunos enfrentamientos con efectivos del ejército fueron derrotados y capturados algunos de sus miembros, entre ellos Rodrigo Asturias Amado, quien años después actuaría como el comandante Gaspar Ilom de la Organización del Pueblo en Armas (ORPA), una de las cuatro organizaciones que integraron la Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG).
El 15 de abril de ese año el presidente de la República logró superar la crisis mediante la continuidad del estado de sitio y la militarización de los servicios públicos; el 22 de abril procedió a la reorganización de su gabinete de gobierno, designando a una mayoría de militares en los puestos ministeriales, en una decisión que, según Villagrán Kramer, no planteaba la intención de supeditar su gobierno a los mandos militares58.
Para Cruz Salazar el período de gobierno del general Ydígoras Fuentes se caracterizó por la presencia de múltiples escenarios políticos conflictivos, habiéndose manifestado en más de una oportunidad la protesta pública, organizada y manejada clandestinamente por los partidos de izquierda; esta situación
57 Según el capitán Arturo Chur Del Cid, el coronel Carlos Paz Tejada fue el principal dirigente de la rebelión del 13 de noviembre de 1960, pero por motivos no conocidos no se presentó al teatro de operaciones; Op. cit.
repercutió en el desprestigio del gobierno y en la anarquía generalizada, viéndose obligado para mantenerse en el poder a reorganizar su gabinete en abril de 1962, mediante la inclusión de militares en las carteras ministeriales en una virtual entrega del gobierno al ejército que duraría hasta julio de 1966, cuando se le dio posesión a otro gobierno electo constitucionalmente, determinando que a partir del golpe de estado de marzo de 1963 el ejército gobernó directamente como institución59.