El presente estudio va encaminado a contribuir al desarrollo tecnológico del campo disciplinar psicológico colombiano, como también a la solución de una problemática social en la medida que intenta responder a una de las necesidades más sentidas, en este caso una intervención psicoterapéutica con respaldo empírico, dirigido a parejas en conflicto, cuyo número va en aumento y está relacionado con las cada vez más crecientes tasas de separación o divorcio y de violencia doméstica.
En este sentido la Superintendencia de Notariado y Registro de Colombia reveló que en el año 2010 se oficializaron 13.346 divorcios, frente a los 13.038 que se presentaron en el año 2009, en el 2011 se registraron 15.326 y en 2012 este trámite ascendió a los 18.015 en las notarías, es decir un aumento del 17.55% con referencia al año anterior y lo registrado en el primer trimestre del año 2013 la cifra era de 13.090 divorcios. A estas cifras habría que incluir aquellas parejas que se separan pero no hacen los trámites legales, las cuales constituyen una lista no estimable.
Esto es un claro indicio de las dificultades que se están presentando al interior de las relaciones de pareja en Colombia y que sin lugar a dudas es fuente de preocupación para la sociedad en general. El divorcio, según la Organización Mundial de la Salud OMS, causa estrés crónico. Un matrimonio infeliz incrementa en 35% las posibilidades de enfermarse y acorta la expectativa de vida en un periodo de 4 años.
Ahora bien, a nivel mundial las cifras de divorcio son también un claro indicio del conflicto marital, por ejemplo, según el instituto Ecuatoriano de Estadísticas y Censos ( INEC), en el año 2000, se registraron 10.796 divorcios y en el 2010 existieron 18.231, lo que significa un incremento del 68,8% en sólo una década; en Argentina, una de cada tres parejas se divorcia; en Europa, las cifras tampoco son alentadoras, según el presidente del Instituto de Política de España ( IPF), ése es el país donde más ha crecido
el número de divorcios en los últimos diez años junto con Bélgica y Hungría y donde por cada tres nuevas uniones, se rompen dos; por otro lado Rusia el país más grande del mundo, tiene también la mayor cantidad de disoluciones: 5 de cada 1.000 habitantes rompieron con sus parejas.
Pensando en lo anterior, se ha planteado el diseño de una guía de intervención cognitiva conductual con criterios devalidez terapéutica a fin de demostrar la existencia de procedimientos claros, por tanto, una práctica clínica adecuada a fin de fortalecer la acción terapéutica, el posicionamiento de la disciplina y el aumento de la confianza de los pacientes en sus tratamientos y terapeuta puesto que en las áreas de la salud y principalmente en la psicoterapia se ha venido perfilando la necesidad de generar guías de psicoterapia pertinentes como parte de la fortaleza de los modelos terapéuticos y que puedan dar respuesta a las particularidades de cada caso; las guías consisten en enunciados y recomendaciones que permiten orientar al terapeuta en la utilización de determinadas estrategias a fines particulares asociadas a circunstancias específicas (Bernardi, Defey, Garbarino, Tutté y Villalba, 2004).
Respecto a los modelos de intervención, la terapia cognitiva conductual enfocada a intervenir en relaciones de pareja es un campo de estudio de gran importancia, el cual parte de una validación empírica que se fundamenta en el método científico, con el fin de integrar el conocimiento teórico con el conocimiento práctico, derivado de investigaciones en el tema que pretendan mejorar las condiciones de vida y el bienestar de las parejas en cuanto a su unión o separación.
Al respecto conviene decir que en la última década, los estudios asociados al tratamiento con parejas se ha incrementado esto obedece por la relación cada vez más estrecha entre la salud pública y el devenir de la pareja. Por tanto se ha evidenciado que las parejas envueltas en conflicto bajan la expectativa de vida de sus miembros en cuatro años, tienen un 35% más de riesgo de enfermar de neoplasias y enfermedades
autoinmunes y son más propensas a cuadros de trastornos del estado de ánimo acompañados de violencia intrafamiliar y repercusiones en los hijos (Villanueva, 2009).
En este sentido, la ley 1090 de 2006, en el título VII (del código deontológico y bioético para el ejercicio de la profesión de Psicología) destaca la utilización de técnicas de evaluación e intervención con el suficiente sustento científico como para proporcionar al paciente una atención centrada en criterios de calidad, eficiencia, eficacia y efectividad terapéutica; a sí mismo se resalta la necesidad de acceder a diversas formas de intervención sustentadas entre la investigación y la práctica clínica, por tanto esta combinación conlleva a una intervención con suficiente evidencia empírica (Tapia, 2006).
De ahí la importancia del presente estudio, ya que gran parte de la práctica clínica en países como Colombia se hace sin los debidos estándares de calidad en el servicio psicoterapéutico, realizando intervención sin sustentos empíricamente validados acordes a la población, sin un sistema de registro que ofrezca una visión detallada sobre lo que ocurre en la terapia y dé lugar a la discusión sobre lineamientos que guíen la acción del psicólogo (Londoño & Valencia, 2005).
Lo cual va en contra de los derechos del paciente de recibir una intervención donde el terapeuta debe tener la habilidad de detección de necesidades, la diferenciación de distintos cuadros psicológicos, habilidades en aplicación de instrumentos de evaluación, entrevistas y manuales de diagnóstico, utilización de protocolos e intervenciones empíricamente validados, acompañadas de actitudes de actualización de conocimientos, entrenamiento en técnicas de intervención, respeto y ética.
Así mismo, esta investigación pretende ayudar a entender la manera como la terapia de pareja brinda las herramientas suficientes a sus integrantes para que perciban la calidad de su relación, sus diferencias, sus debilidades las cuales puedan ser fuentes de
fortaleza. Este conocimiento derivado de la investigación experimental, puede ayudar a sentar bases claras para las intervenciones con este tipo de población.
Específicamente en el campo de las relaciones de pareja se han realizado estudios enfocados hacia la satisfacción de la relación (Briñez, 2003; Acevedo, Restrepo y Tovar, 2007), intervención en situaciones especiales como infertilidad, violencia intrafamiliar, trastornos sexuales (impotencia sexual y eyaculación prematura)(Parada, 2006; Gálvez, 2003; Campiño, 2003; García, García, Ballesteros y Novoa, 2003), rasgos sociodemográficos de parejas maltratantes hacia la mujer (Rey, 2002), expectativas de pareja con hijos pequeños (Solís, Díaz, Medina y Barranco, 2008), disfunciones sexuales (Labrador y Crespo, 2001; Sungur, 2008), comparación entre géneros ( Pines, Hammer, Neal, 2009); comparación de intervenciones cognitivas versus intervenciones conductuales (Barreiro de Motta, 2006).
En las investigaciones mencionadas anteriormente se observan algunas limitaciones, entre las que se encuentran el tamaño de las muestras utilizadas (Barreiro de Motta, 2006), ya que en ocasiones no es un numero representativo de la población estudiada, en otros casos no refieren un seguimiento significativo de los resultados a fin de calcular los posibles cambios en el tiempo (Rey, 2002). Así mismo cabe resaltar estudios que demuestran que las terapias cognitivas conductuales son eficaces, y que específicamente para intervención en relaciones de pareja son pioneras y efectivas, por ejemplo el Task Force ha encontrado que la orientación que rige los tratamientos psicológicos bien establecidos son en su mayoría (75%) con enfoque cognitivo- conductual (Fernández y Pérez, 2001); otras investigaciones diferentes al Task Force han estudiado la efectividad de la Terapia mediante diferentes métodos y durante muchos años, destacando el entrenamiento en comunicación, solución de problemas, expresión de sentimientos positivos mediante el uso de técnicas conductuales y resolución cognitiva, aumentando la positividad en la relación por ende la satisfacción conyugal y la resolución del conflicto marital (Schilling et al., 2003; Christensen et al., 2004, Baucom et al., 2006,Sevier et al., 2008).
Sin embargo, pese a que esta visión o forma de intervenir en problemas específicos no es de ninguna manera reciente, si es necesario que los terapeutas tengan un conocimiento amplio no solo de las técnicas posibles para la aplicación, sino también del fundamento epistemológico del cual se desligan estas metodologías.
No se trata de generar un eclecticismo frente a la intervención; sino más bien generar una claridad conceptual y metodológica que permita llevar a la validación de propuestas terapéuticas con fundamento empírico en población colombiana. Por esta razón, es de vital importancia profundizar más en esta propuesta desde una perspectiva investigativa de problemas socialmente relevantes y validar su aplicabilidad y eficacia.
En consecuencia surge el siguiente cuestionamiento, para la presente investigación, que hace parte de la Línea de Investigación en Psicología de la Salud, Clínica y de las Adicciones:
¿Es terapéuticamente eficaz la guía de intervención cognitivo conductual diseñada para un grupo de parejas residentes en la ciudad de Ibagué?
HIPOTESIS
H1: La guía de intervención diseñada es eficaz ya que produce cambios en procesos cognitivos y conductuales objeto de la intervención que se evidencian en diferencias estadísticamente significativas entre las puntuaciones pre y pos de las pruebas aplicadas y las comparaciones intra e intergrupo.
H0: La guía de intervención diseñada no es eficaz ya que no produce cambios en procesos cognitivos y conductuales objeto de la intervención, y ello se evidencia en que las diferencias entre las puntuaciones pre y pos de las pruebas aplicadas y las comparaciones intra e intergrupo no son estadísticamente significativas.
OBJETIVOS
Objetivo General
Evaluar la eficacia terapéutica de la guía de intervención cognitivo conductual diseñada para un grupo de parejas de la ciudad de Ibagué.
Objetivos Específicos
1. Diseño y validación por jueces expertos de la guía de intervención cognitivo conductual para parejas de la ciudad de Ibagué.
2. Aplicación de la guía de intervención cognitivo conductual para parejas de la ciudad de Ibagué.
3. Comparación de las medias pre y post de las creencias acerca de la pareja entre el grupo experimental y el grupo de comparación.
4. Comparación de las medias pre y post del nivel de compromiso con la pareja entre el grupo experimental y el grupo de comparación.
5. Comparación de las medias pre y post del nivel de satisfacción percibido de las necesidades de la pareja entre el grupo experimental y el grupo de comparación.
6. Comparación de las medias pre y post del nivel de comunicación de la pareja entre el grupo experimental y el grupo de comparación.
7. Comparar las medias pre y post intra grupo creencias, nivel de compromiso con la pareja y comunicación con la pareja, tanto en el grupo experimental como en el grupo de comparación.
8. Elaborar el manual de sesiones de la guía con los ajustes recomendados a partir de la aplicación.
VARIABLES
Variable Independiente
Guía de Terapia Cognitivo-Conductual diseñada para parejas de la ciudad de Ibagué en conflicto marital. La cual está compuesta por 8 sesiones de 60 minutos, con periodicidad semanal (Apéndice A).
Tabla 2. Variables Dependientes
VARIABLE INSTRUMENTO OBJETIVO DE LA GUIA
Creencias acerca de la pareja
Engloba atribuciones causales y valoración de las formas de afrontamientos expresadas a través de ideas irracionales y pensamientos deformados que son usados por la pareja para definir o describir su relación.
El uso frecuente de este tipo de ideas indica la existencia de sesgos en la evaluación realizada por la pareja acerca de su relación.
Guía de entrevista conjunta inicial en pareja: verbalizaciones que expresan la percepción y creencias negativas y positivas en torno a la relación de pareja. El material obtenido durante la entrevista es analizado a partir de creencias o estilos de pensamiento y distorsiones cognitivas que definen la calidad de la relación de pareja, ya que estos incrementan o son causa de los conflictos maritales (Blumberg, Markman, Stanley 1999; Dattilio, 2000; Epstein y Baucom (2003). Y así identificar las creencias irracionales y los pensamientos deformados expresados por cada miembro de la pareja para describir y definir la relación; asignando una calificación que representa la frecuencia de uso de este tipo de afirmaciones.
Reestructurar el contenido de las creencias a fin de que la pareja perciba de manera diferente las diversas situaciones a las que se enfrenta la relación por tanto que evalúen, interpreten y perciban de forma más real y consecuentemente; el cómo las perciben y evalúan suscitarán unas respuestas emocionales- observables y no observables-imágenes emocionales y lenguaje interno más coherente, indicando a los miembros de la relación como afrontar y prevenir ese tipo de situaciones. Por tanto modificar cognitivamente creencias, atribuciones, percepciones del otro en pro del funcionamiento de la relación.
Compromiso
Se define como el deseo de mantener una relación a largo plazo, asumir responsabilidades de manera intencional, forma de expresarse de la pareja, es un factor que solidifica y refuerza el vínculo entre los integrantes de una pareja por tanto cuando el compromiso es mutuo se basa en que ambas partes muestran y sostienen sentimientos positivos que se desarrollan de modo estable (Dindia, 2000; Hendrick, 2004; Stanley, 2005; Rusbult, Coolsen, Kirchner y Clarke, 2006; Nina, 2011).
Escala de compromiso en la relación.
Incremento del deseo expresado de mantener la relación a largo plazo, asumiendo las responsabilidades adquiridas como miembro de la pareja con el compromiso de expresar asertivamente los sentimientos positivos y negativos hacia la pareja. Este objetivo se desarrolla de manera transversal a través de la intervención cognitiva conductual planteada en la guía.
Necesidades de Pareja percibidas
Definida como la percepción que tiene la persona acerca de la habilidad que posee el miembro de la pareja de cubrir las necesidades emocionales de quien evalúa. Esta percepción es expresada a través del grado de satisfacción reportado por las personas involucradas en la pareja; como por ejemplo el nivel de satisfacción referido respecto de acciones como dar y recibir afecto, tener apoyo del otro, compartir sentimientos, comunicarse o ser necesario para alguien. Esta valoración de la satisfacción de necesidades depende en gran parte de las necesidades individuales y de la pareja (Castro, 1994; Parra 2006).
La valoración de las necesidades de pareja son referidas al terreno Afectivo, Sexual, Finanzas, Relaciones Sociales, Satisfacción en los Roles en el Hogar y Responsabilidad con los hijos (Castro, 1994; Parra 2006).
Inventario de necesidades de pareja
Se califica la percepción del nivel de satisfacción de las necesidades reportado por cada miembro de la pareja en las áreas afectiva, sexual, de finanzas, relaciones sociales, satisfacción de los roles y responsabilidad con los hijos.
Capacidad para equiparar las necesidades percibidas de cada miembro de la pareja, las posibilidades personales de cada miembro de suplirlas y el deseo de hacerlo en pro de mantener la pareja en las áreas afectiva, sexual, de finanzas, satisfacción de los roles y responsabilidad con los hijos.
Este objetivo se desarrolla de manera transversal a través de la intervención cognitiva conductual planteada en la guía.
Comunicación
Se define como la capacidad de la pareja para expresar positivamente sentimientos, de forma directa, expresar los sentimientos propios de forma espontánea, expresándolos en el momento con expresión activa y asertiva, sin aplazar o prorrogar lo que se quiere pronunciar. Esta expresión constructiva implica distinguir, inicialmente, entre la expresión de una manera indirecta de tales sentimientos a la expresión de manera constructiva, predominando el tono emocional positivo y afectivo (Flores, Díaz, Rivera y Chi Cervera, 2005).
Guía de entrevista conjunta inicial en pareja: verbalizaciones relacionadas con receptividad en la comunicación, afrontamiento de dificultades. El material obtenido durante la entrevista es analizado a partir de expresión constructiva en la pareja; y se identifica la frecuencia de reporte de conductas que indican la existencia de comunicación asertiva expresada la receptividad en la comunicación asertiva de la pareja.
Reconocer los mensajes procedentes del cónyuge a fin de mejorar el procesamiento cognitivo de esos mensajes y desarrollar ideas para posibles respuestas.
Transmitir los propios mensajes con sus componentes verbales y no verbales de forma asertiva.
Promover el control emocional a fin de regular las propias emociones, influir sobre sus propias respuestas ante una determinada situación enseñándolos a mantener la autonomía emocional, incrementar la capacidad de auto observación, capacidad de autoevaluación y la capacidad de auto administrar los resultados del propio comportamiento, en pro de la convivencia y el bienestar de la pareja.
Se establecieron puntos de corte (Tabla 3). Tabla 3. Puntos de Corte
Variable Punto de Corte
Creencias acerca de la pareja 6
Compromiso 45
Necesidades de Pareja percibidas 45
Comunicación 6
Esto es, las personas que están bajo estos puntos de corte pertenecen a la población disfuncional en términos de conflicto marital (percepción y creencias negativas en torno a la relación de pareja y su cónyuge, poco deseo de mantener una relación a largo plazo, no asumir responsabilidades de manera intencional, bajo grado de satisfacción de diferentes aspectos de la relación y baja capacidad para expresar positivamente sentimientos, de forma directa, espontánea, activa y asertiva y sobre estos puntajes pertenecen a la población funcional en su funcionamiento de pareja.
METODOLOGIA
Diseño
La presente investigación corresponde a un estudio de corte Cuasi-experimental, con un diseño pre-post que permitió estudiar los efectos de una intervención observando la influencia de esta a nivel cognitivo-conductual de los pacientes (Kazdin, 2001). El diseño cuasi-experimental reúne características propias de los diseños experimentales para una mayor validez del estudio (Hernández, Fernández & Baptista, 2006). Por consiguiente el estudio estuvo compuesto por dos grupos independientes (pre y post tratamiento), a uno de ellos se le aplicó un tratamiento con la suficiente validez empírica; la distribución de los grupos se realizó al azar.
Grupo Control: Compuesto por 10 parejas a las cuales se le aplicó un tratamiento (paralelo al grupo experimental), empíricamente eficaz (Tratamiento para parejas Beck ajustado a una intervención de corte grupal para hacer comparables los tratamientos), con el mismo número de sesiones (Apéndice B).
Grupo experimental: Compuesto por 10 parejas con las cuales se aplicó la guía de Terapia Cognitivo-Conductual diseñada como tratamiento (Apéndice A).
Participantes
La muestra estuvo conformada por 20 parejas en total; 20 hombres y 20 mujeres, la edad estuvo en el rango 25 – 54 años, con diversos motivos de consulta referentes a distintos malestares o disfunciones en la relación que residían en la ciudad de Ibagué (Tabla 4).
Tabla 4. Caracterización de las parejas participantes. Pareja Edades Tiempo de relación- Años Estrato Socio- económico Número
de hijos Nivel Educativo Ocupación
1 H:27 3 3 0 Tecnólogo en Sistemas Empleado M:25 Secundaria Estudiante 2 H:54 20 4 2 Técnico Independiente M:44 Universitario Contadora 3 H:43 15 3 3 Técnico Mensajero M:43 Técnico Secretaria 4 H:25 2 3 0 Universitario Estudiante M:25 Universitario Estudiante 5 H:28 4 4 1 Universitario Ingeniero M:26 Universitario Abogada 6 H:38 7 4 2 Universitario Ingeniero M:35 Universitario Mercaderista 7 H:35 6 4 2 Universitario Veterinario M:33 Universitario Fonoaudióloga 8 H:54 15 2 2 Primaria Agricultor
M:40 Primaria Ama de casa
9 H:45 10 2 2 Primaria Vendedor
M:35 Primaria Ama de casa
10 H:30 3 3 0 Técnico Mecánico
Automotriz
M:25 Secundaria Vendedora
11 H:37 7 4 2 Universitario Administrador Empresas
M:35 Universitario Docente Colegio
12 H:45 12 4 2 Universitario Comerciante
M:42 Universitario Ama de casa
13 H:30 3 4 0 Universitario Militar
M:26 Universitario Abogada
14 H:33 8 4 2 Universitario Director Comercial
M:34 Universitario Fisioterapeuta 15 H:26 5 3 1 Universitario Administrador Empresas M:34 Universitario Diseñadora 16 H:40 10 3 2 Universitario Abogado M:42 Universitario Abogado 17 H:25 4 2 0 Estudiante Universitario Estudiante M:25 Estudiante Universitario Estudiante
18 H:50 10 3 1 Bachiller Pensionado Policía
M:45 Bachiller Ama de casa
19 H:48 8 6 1 Universitario Medico
M:35 Universitario Enfermera Jefe
20 H:30 5 1 1 Bachiller Desempleado
Criterios de inclusión:
Solicitar voluntariamente el servicio de psicoterapia por presentar algún tipo de conflicto marital; y que el terapeuta en la entrevista inicial lo considere necesario.
Con edades comprendidas entre los 25 y los 55 años.
En la aplicación pre-tratamiento de las pruebas, la puntuación obtenida debe ser clínicamente significativa.
Con un periodo de convivencia mayor a dos años. Cabe anotar que debido a la dificultad en la consecución de la muestra (9 meses en el proceso de captación de participantes) no fue posible homogenizar las parejas respecto del tiempo de conformación, ya que se incluyeron todas las que cumplían todos los otros criterios de inclusión.
Criterios de exclusión:
Que algún miembro de la pareja participante contara con un historial de tratamiento psiquiátrico previo o actual reportado.
Que el entrevistador detectara indicios de trastornos mentales diferentes a los relacionados con el ajuste de la pareja.
Consumo de sustancias psicoactivas y/o discapacidad mental.