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3. L AS CATEGORÍAS COMPRENSIVAS DEL CON TEXTO

3.2 L AS CONDICIONES EMERGENTES DE LOS C ON TEXTOS

3.2.4. L AS CONDICIONES SOCIOCULTURALES EN LA P OSMODERNIDAD

Las condiciones culturales en la posmodernidad muestran el advenimiento de una nueva cultura distinta a la de la Modernidad. La cultura en la posmodernidad puede concebirse como una periodización de procesos civilizatorios del momento histórico que marca la apoteosis de la sociedad de consumo, de la emergencia de un nuevo tipo de sociedad, de un nuevo orden económico multinacional y posindustrial, de un orden tecnológico innovador, incluso de un orden artístico que se desprende del lenguaje de las vanguardias de la modernidad para consolidar nuevos lenguajes artísticos.

La brecha entre modernidad y posmodernidad se halla en la década de los sesenta. La apoteosis de la emergencia de un nuevo tipo de sociedad se gesta desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. La posmodernidad encarna una sociedad con nuevos tipos de consumo, porque la pirámide poblacional se ha expandido al grado de tener principalmente una población joven, los sujetos de consumo son niños y jóvenes, los gustos y el consumo cultural diseñan ahora a los nuevos públicos y consumidores.

Los años 1960 son en muchos aspectos el periodo transicional clave, un periodo en el nuevo orden internacional clave (neocolonialismo, la revolución verde, la información electrónica, y los ordenadores) ocupan un lugar y, al mismo tiempo, es zarandeada por sus propias contradicciones internas y por las resistencia externa. (Jameson; 2008: 167-168)

Como efecto poblacional de la segunda posguerra se suscitó una explosión demográfica que se denominó la generación de los llamados baby boom. Durante los años 60 y parte de los 70, el número de nacimientos aumenta considerablemente en comparación al periodo de guerra y a la década de posguerra. A finales de los años 60 y principios de los 70,

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la cifra de nacimientos a nivel mundial se sitúa por encima de los 670.000, superando incluso las cifras de principios de siglo (Castro; 2011). A partir de la segunda mitad de la década de los 70, el volumen de nacimientos desciende a un ritmo acelerado (46% en el periodo 1976- 1996). Con el crecimiento y la prosperidad de la época la generación de los baby boom pronto fue renombrada por los publicistas como los teenager, para identificar a los adolescentes para perfilarlos como nueva población de consumo que hasta antes de la guerra no poseían ningún tipo de reconocimiento como grupo social15.

Nuevos tipos de consumo; desuso planificado de los objetos, un ritmo cada vez más rápido de cambios en las modas y los estilos; la penetración de la publicidad, la televisión y los demás medios de comunicación de masas hasta un grado hasta ahora sin paralelo en la sociedad: la sustitución de la antigua tensión entre ciudad y campo, el centro y la provincia, por el suburbio y la uniformización universal, el desarrollo de las grandes redes de autopistas y la llegada de la cultura móvil. Estos son algunos de los rasgos que parecen señalar una ruptura radical con aquella sociedad anterior a la guerra en la que el modernismo superior era todavía una fuerza subterránea. (Jameson; 2008: 185)

La indiscutible intensidad de la que goza la cultura posmoderna es irruptiva en todas las capas de las condiciones socioculturales que la constituyen. La Posmodernidad fue el escenario en que la cultura del consumismo encontró su apogeo. El consumismo es determinante en la configuración de la cultura posmoderna porque promueve valores altamente hedonistas, individualistas, supone al hombre como masa social y reduce su existencia a la compra-venta de objetos de consumo.

Lipovetsky (2004) dice que se trata de la apoteosis, de su extensión hasta la esfera privada, hasta en la imagen y el devenir del ego llamado a conocer el destino de la obsolescencia acelerada, de la movilidad, de la desestabilización. “Consumo de la propia existencia a través de la proliferación de los mass media, del ocio, de las técnicas relacionales”. (Lipovetsky; 2004: 10)

La tecnologización del sector servicios modificó la industria del entretenimiento. La implementación de los mass media en la vida cotidiana fue determinante en el consumo e individualización de los consumidores. Conforme se vivió el perfeccionamiento de los medios

15El número de nacimientos registrado en 1996, por ejemplo, es sólo el 54% del número de nacimientos

registrado en 1976. El aumento de la fecundidad durante un periodo de casi 20 años constituye una excepción histórica en la trayectoria demográfica del siglo, y es lo que generalmente se denomina como baby boom. Al no existir una delimitación «oficial» como en otros países de las cohortes que lo integran, aquí hemos optado por un criterio subjetivo, incluyendo las cohortes nacidas en los años en los que el número de nacimientos superó la cifra de 640.000, es decir, de 1957 a 1977. (Castro Teresa; 1) Del 15 al 21 de agosto de 2011.CSIC (Consejo superior de Investigaciones Científicas) Ministerio de ciencia e innovación. España.

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electrónicos, los medios tradicionales de comunicación como la imprenta resultaron cada vez más obsoletos y menos atrayentes. Se masificó la venta de aparatos de televisión, la producción cinematográfica se popularizó cuando se abrieron salas para la exhibición de películas, se dio una expansión de los radios y reproductores de discos LP, aunque no se popularizó la televisión satelital o televisión por cable, se cimentaron los avances para expandir su potencial comercial.

La fase de los medios masivos de comunicación electrónica se comprende por él desarrollo de la sociedad terciaria. La transición de la fase de la escritura a la fase electrónica o audiovisual fue posible por el contexto altamente mediático de la comunicación.

Lipovetsky (2004) argumenta que la cultura posmoderna es un vacío que se llena con más vacío porque sólo el placer del hedonismo rellena los huecos de la individualización de los sujetos en masa. Todo en la posmodernidad parece ser los más fashion, cool, chic. Todo es anti funcional, antirracional, se declara la muerte de todo, del arte, de las ideologías de las instituciones.

La apoteosis de la Posmodernidad consiste el triunfo máximo de la desvalorización de todo aquello que parecía absoluto.

Frente a la Posmodernidad la cultura moderna sufre los embates de la emergencia de un nuevo orden social al cuestionar los modos en que se manifiestan los discursos culturales. La crítica de la posmodernidad abrió sendas para liberar las diferencias culturales en la Modernidad, rompió el discurso totémico y canónico de la cultura y el arte para dejar hablar a todos aquellos discursos reprimidos y aparentemente menores que la modernidad acallaba con su estruendosa voz hegemónica, el centro como el discurso desde el que legitima su univocidad cultural.

La revocación de la racionalidad moderna abrió una multiplicidad de discursos posmodernos. Vattimo (1990) dice que una vez que desaparece la idea de racionalidad moderna estalla una multiplicidad de racionalidades “locales” –minorías étnicas, sexuales, religiosas, culturales o estéticas (como los punk por ejemplo)-, que toman la palabra y dejan de ser fielmente acallados y reprimidos por la idea de que sólo existe una forma de humanidad verdadera digna de realizarse con menoscabo de todas las peculiaridades, de todas las individualidades limitada, efímeras, contingentes.

El nuevo continente social de jóvenes enarboló una conducta y conciencia social radical que transformó las capas profundas de la estructura social. La instauración de nuevos valores juveniles desmanteló la obediencia del rancio mundo de los valores burgueses y de los adultos conservadores, se drogaban públicamente, eran contestatarios del sistema social,

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escuchaban música de rock and roll, manifestaban su interés por ser críticos y propositivos. Se trataba la de emergencia de un continente social que ya no podía convivir más con la vieja estructura, había que reordenar al mundo y hacerlo más democrático, por ejemplo abrir, nuevos horizontes para el acceso a la educación superior.

Tales movimientos tenían un efecto emancipante de la estructura social, pero también de la ideología dominante de la época. Se trataba de ir más allá de esto, de romper y rasgar todo aquello que no permitiera un cambio estructural de fondo. “Pero este efecto emancipatorio de la liberación de las racionalidades locales no es, sin embrago, solamente garantizar a cada uno la posibilidad más completa de reconocimiento y de “autenticidad”; como si la emancipación consistiese en manifestar finalmente lo que cada uno es de verdad: negro, mujer, homosexual, protestante, etc”. (Vattimo;1990:17)

La adquisición de conciencia social en los jóvenes de los sesentas fomentó la evolución socio-cultural del sistema social. La modificación de éste se materializó en la acción colectiva de los grupos disidentes. Los movimientos sociales ofensivos –comandados por los negros, los hippies, los jóvenes intelectuales, artistas, punk, Movimientos Gays, feministas hicieron resonar su voz, detonando la vieja estructura conservadora, promulgaron la instauración de un orden en el que su voz no fuese negada o acallada. “El multiculturalismo y las subculturas evidencian que la dimensión étnica y cultural juega un papel muy importante en la constitución y en la personalidad de los individuos, y en la resolución de sus problemas subyace el reconocimiento a la diferencia cultural y el respeto a las culturas minoritarias”. (Picó; 17: 1999)

El sentido de la posmodernidad también estuvo en la plurivocidad de los discursos culturales, en el pluralismo y multiculturalismo de las otras culturas, de las que ya existían durante la modernidad pero que estaban negadas. La identidad se reconfiguró y reinventó con la emergencia de nuevos y pequeños grupos que alzan su voz. Reinó la heterogeneidad y los lenguajes abiertos con múltiples sentidos, y múltiples centros. No hay más cabida para los grandes discursos, sino para las múltiples voces de los grupos cada vez más diversos.

El contenido de la obra de arte contemporáneo, el rock, el punk, por ejemplo, o lo que recibe el nombre de material sexualmente explícito, son aceptadas sin esfuerzo por la sociedad, y tienen éxito comercial, al contrario que las producciones del modernismo superior más antiguo […] la producción de bienes y, en particular, nuestras ropas, muebles, edificios y otros cambios de estilo que derivan de la experiencia artística. Nuestra publicidad, por ejemplo, de alimenta del posmodernismo en todas las artes y es inconcebible sin él. (Jameson; 2008: 184)

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El mundo fue testigo del calentamiento de la guerra fría con la edificación del muro de Berlín, la inestabilidad del Medio Oriente en la guerra de los seis días, la euforia del rock and roll con la llegada de los Beatles como representantes de este género musical; la carrera espacial entre Rusia y los Estados Unidos; la revolución sexual y la desintegración de los valores establecidos; la prosperidad económica acompañada de grandes avances tecnológicos aplicada a la industria, poniendo énfasis en el entretenimiento y la expansión poblacional por el efecto de los nacimientos masivos seguidos de la segunda posguerra.

El movimiento hippie, el rock & roll, las protestas estudiantiles, la afluencia cada vez más imponente de los medios masivos de comunicación, el privilegio de las imágenes visuales, el crecimiento de la sociedad consumo, los nuevos lenguajes artísticos, el viraje de los lenguajes de arte plástico son elementos catalizadores que revelaron una ruptura dramática y violenta de lo que antes no acontecía, de lo que empieza a acontecer y de lo que está por acontecer: la emergencia de un nuevo orden social.

El arte en el periodo de la Posmodernidad se revolucionó al socavar el lenguaje formal del arte Moderno. La obra de arte posmoderna dice Frampton (2008) socavó al extremo el orden y formas de composición de la obra Moderna porque alteró la estabilidad tranquilizadora y dominante que la caracterizaba.

La mayor parte los artistas posmodernos reaccionaron contra las formas establecidas del modernismo superior, contra este o aquel modernismo superior dominante que conquistó la universidad, el museo, la red de galerías de artes, y las fundaciones. Aquellos estilos anteriormente subversivos y polémicos: el expresionismo abstracto, la gran poesía modernista de Pound, Eliot o Wallace Stevens; el estilo Internacional (Le Corbusier, Frank Loyd Wright, Mies); Stravinsky; Joyce, Proust y Mann, que nuestros abuelos consideraron escandalosos o chocantes, para la generación que llega a las puertas de los años sesenta constituyeron lo establecido, el enemigo; muertos, asfixiantes, canónicos, reificados monumentos que uno ha de destruir para hacer algo nuevo. (Jameson; 2008: 166).

En la Posmodernidad hay una producción exacerbada de la obras de arte que no pueden clasificarse a tabla rasa en un género en particular porque ya no se escriben manifiestos que agremien artistas, ya no hay una idea del artista como genio o de la obra de arte eterna y durable. El arte posmoderno procura el equilibrio entre la fragmentación del tiempo y los lenguajes de su época, busca siempre romper las barreras de la solidez, de lo perpetuo, el arte de este periodo es siempre efímero, imbrica lenguajes artísticos de diversas fuentes, ni estático, ni busca la permanencia eterna, siempre esta autorebasándose. “El surgimiento de cualquier arte debería crearse sin el beneficio de fortalecer ningún tipo de

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narrativa en la que pudiera ser considerado, como su etapa siguiente (Danto; 1999: 27). Lo que había llegado al final era el agotamiento de la narrativa de los grandes discursos del arte.

El arte Posmoderno puede comprenderse desde la categorización que Dempsey (2003) ofrece. El arte y estilo: se trata de la generación sucesiva de artistas con visión vanguardista que buscan siempre romper las reglas en la búsqueda de nuevos estilos que expresen el estilo de vida de las épocas en que se manifiesta. Muchos son los lenguajes artísticos que se produjeron en esta época, a saber: Minimalismo, op Art, Post-painterly Abstraction, GRAV, Body Art, Montajes (Assemblange), Super Realismo, Arte Povera, Pop Art, Sound Art, Nuevo Realismo, Funk Art, Earth Art.

El Arte Pop, el Nuevo Realismo, el Op Art, el Arte Cinético y el Arte Conceptual son algunos de los lenguajes irruptivos del arte de la Posmodernidad que incidieron significativamente en la producción del diseño gráfico. Sus raíces se encuentran en el Dada, específicamente en los ready-mades de Marcel Duchamp. Estos lenguajes artísticos iniciaron una provocación que terminó desmantelando la producción y el concepto de belleza del arte Moderno.

El inicio del Pop Art está incidido por el despliegue del contexto económico y del hedonista estilo de vida de la época Posmoderna. La cultura pop tomó fuerza como elemento definitorio del proceso sociocultural posmoderno, porque conllevó nuevas formas de apreciar los objetos de consumo, producirlos, deconstruirlos y reproducirlos dentro del concepto de arte popular y de consumo.

El pop inicia como movimiento artístico, primero, en Londres y posteriormente se disemina a New York en donde cobra mayor fuerza, prestigio y popularidad.

El crítico Alloway empleó por primero vez el término Pop Art para referirse a este como arte popular16. El crítico argumentó que éste arte provenía de un mundo cotidiano de

16 En Londres durante la década de 1950 se fundó un Grupo Independiente conformado por los artistas Richard

Hamilton, Eduardo Paolozzi y William Turnbull, los críticos de arte Lawrence Alloway y Rene Banham y los arquitectos Peter Smithson, John Volcker y Theo Crosby. La premisa principal del pop inglés es recuperar a la cultura popular y crear arte de ella. Éstos discutieron el crecimiento de la cultura de masas en el cine, en la publicidad, ciencia ficción, consumismo, medios de comunicación, diseño de productos y de las nuevas tecnologías creadas en América y difundidas por toda Europa. Esto es el mañana (This is tomorrow) fue la primera exposición del pop inglés en 1956 que mostró la tendencia popular del consumismo de la época.

La obra de Hamilton (¿Qué es lo que hace que las cosas de hoy en día sean tan diferentes, tan atractivas?) marcó precedentes para que la obra pop incidiera en los artistas norteamericanos y crearan su propia cosmovisión de las cualidades estéticas del pop. El desarrollo del pop tiene una trayectoria más compleja en relación con la producción inglesa. Los efectos del pop en Nueva York se dejaron sentir a principios de 1961. El pop norteamericano se desgajó del expresionismo abstracto de ahí que Jasper Johns y Robert Rauschenberg se dejaran seducir por la singular fórmula de pop y prepararan su camino en los Estados unidos. (Mosqueda; 2007:79)

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objetos e imágenes domésticos que al ser representados únicamente mostraban la parodia consumista, el pop es el reflejo de la estética de la abundancia de la época. La estética del pop, también representó una ruptura de las jerarquías de los temas del arte, ahora Mondrian o Picasso son tan importantes como los íconos de la cultura popular: Elvis, James Dean, Marylin Monroe, Mike Mouse o Coca Cola.

La corriente neoyorquina reconoció a Andy Wharhol, Jim Dine, Robert Indiana, Roy Lichtenstein, Tom Wesselman, Claes Oldenburg y James Rosenquist como exponentes importantes del pop norteamericano. Cada uno de ellos abordó con diferentes perspectivas la producción de la obra pictórica, aunque manteniendo como patrón general la reproducción de imágenes gráficas sobre otras. El pop se caracteriza por la superposición de imagen sobre imagen. Muchas de las pinturas utilizaban imágenes fotográficas, impresiones y serigrafías en el lienzo.

Hal Foster (2001) sostenía que el pop warholiano estaba comprometido con el realismo, de ahí que el retorno en Warhol significara des-simbolizar al objeto común subvirtiendo la relación signo-mercancía. La repetición de las imágenes sugieren la paciente obsesión del objeto de la melancolía; “la repeticiones de Warhol no sólo reproducen efectos traumáticos, también los producen” (Foster;2001:134).

El Nuevo Realismo surgió en Francia a finales de los cincuenta como un nuevo acercamiento con lo real sino con una realidad más allá de las apariencias y más allá del material. Oficialmente el nuevo realismo se consolida el 27 de octubre de 1960, en casa de Yves Klein en París, el francés crítico de arte Pierre Restany, fundó oficialmente el grupo del nuevo realismo junto con Klein, Hains, Arman, Francois Dufrene, Martial Raysse, Jaques de la Villeglé, Spoerry y Jean Tinguely, al declarar la constitución del Nouveau Rélisme = Nouvelles approches perceptives du réel.

El Nuevo Realismo francés fue considerado como contraparte del pop art americano, sin embargo se relacionaron estrechamente y compartieron en exposiciones colectivas la muestra de obras del pop y del nuevo realismo. Los neo-realistas se inspiraron en el dadaísmo de Duchamp; en la apreciación surrealista de lo “maravilloso” en lo ordinario. También se unieron en el rechazo del culto al artista asociado a los pintores abstractos y en su estimulación de la participación de la audiencia en su obra.

El Op art empleó fenómenos ópticos con la intención de producir en las obras procesos de percepción visual por medio de la composición estridente de las obras. Se constituyó de patrones geométricos, precisos en blanco y negro o de yuxtaposiciones de colores de alta definición. Las pinturas Op Art tienen el efecto de producir en el espectador la

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ilusión visual de movimiento. Op art es la abreviación de arte óptico que los medios de comunicación decidieron llamar. La primera aparición del término op art fue en la revista Time en 1964 y se hizo popular en la exposición el ojo sensible en Nueva York en 1965.

Los principales exponentes fueron: Richard Anuszkiewizz, Larry Poons, Michael Kidner, Bridget Riley y Victor Vasarely, Ellswoth Kelly, Julio le Parc, Morris Louis, Jesús