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LA ACCIÓN SE REVELA A TRAVÉS DEL DISCURSO

2. ATRIBUTOS DE LA ACCIÓN

2.5 LA ACCIÓN SE REVELA A TRAVÉS DEL DISCURSO

Si bien es cierto, que la acción es la actividad humana por excelencia, esta por sí sola, no es política afirma Arendt. Entonces, ¿Cuándo la Acción es política?, es el interrogante a contestar en este aparte, según ella “la acción es política si va acompañada de la palabra de lexis de discurso”67, más aún

66 ARENDT, Hannah. De la historia a la acción, Op. cit., p. 106. 67 ARENDT, Hannah. ¿Qué es la política? , Op. cit., p. 18.

considera que “una vida sin acción y sin discurso está literalmente muerta para el mundo, ha dejado de ser una vida humana porque ya no la viven los hombres”68.

Según Arendt, “ninguna otra facultad excepto la del lenguaje, ni la razón ni la conciencia, nos distingue tan radicalmente de todas las especies animales”69. Esta característica de la acción, prueba la relevancia que Arendt da a la comunicación y a la deliberación como elementos fundamentales de los asuntos humanos, al extremo de considerar que sí no existe el discurso tampoco es viable la política; sin embargo, la presencia de los procesos de comunicación y la deliberación requieren de tres condiciones para existir, la pluralidad, igualdad y esfera pública.

La pluralidad, como ya se mencionó, es condición de toda acción política, pues la praxis sólo es posible entre los hombres, entre los diversos y éste es el requisito fundamental para el discurso, pues garantiza la reunión de oyentes a la que los actores revelaran que son alguien. Igualdad, que en sentido arentiano es igualdad de acción, es decir, de poder hablar a los demás, pues de este reconocimiento no disfrutan todas las personas, sino aquellos a quienes se les ha reconocido legalmente, es decir, a los ciudadanos*, la deliberación entre desiguales no es posible, pues en este

espacio se generan relaciones de fuerza y obediencia. Y esfera publica, entendida como el espacio en donde los hombres libres pueden exponer a los otros toda su unicidad.

* Hablar en forma de ordenar, y escuchar en forma de obedecer no tenían el valor de los verdaderos hablar y escuchar; no era libertad de palabra sino por hacer o el laborar. Las palabras con este sentido eran sólo el sustituto del hacer que presuponía la coacción y el ser coaccionado. Cuando los griegos decían que los esclavos y los bárbaros eran aneu loguo, que no posean palabra, se referían a que se

hallaban en una situación en que el habla libre era imposible. (ARENDT, Hannah. ¿Qué es la política? Op. cit., p. 70.)

68 ARENDT, Hannah. La condición humana, Op. cit., p. 237. 69 ARENDT, Hannah. Sobre la revolución, Op. cit., p. 181.

El discurso tiene una función fundamental dentro del esquema de pensamiento de Arendt, la de revelar, pero ¿Qué se revela a través del discurso y la acción?, ¿En qué espacio se da esta revelación?, son preguntas claves, para identificar los atributos de la política. Respecto al primer interrogante, la respuesta es que mediante ellos, “los hombres muestran quiénes son, revelan activamente su única y personal identidad y hacen su aparición en el mundo”70, es decir exponen su peculiaridad e individualidad a otros.

Arendt, afirma “sin la revelación del agente, la acción pierde su específico carácter y pasa a ser un forma de realización entre otras”71, en consecuencia “prescindir de la revelación, sí es que pudiera hacerse, significaría transformar a los hombres en algo que no son; por otra parte, negar que esta revelación es real y tiene consecuencia propias es sencillamente ilusorio”72; pues es precisamente a través de la palabra que los hombres logran insertarse en la esfera de los asuntos humanos, para lograr el reconocimiento de su identidad, toda vez que ésta no es natural, sino un efecto de la acción misma, tal como lo afirma Arendt:

Con la palabra y acto nos insertamos en el mundo y esta inserción es como un segundo nacimiento, en el que confirmamos y asumimos el hecho desnudo de nuestra original apariencia física. A dicha labor no nos obliga la necesidad, como lo hace la labor, ni nos impulsa a la utilidad, como es el trabajo. Puede estimularse por la presencia de otros cuya compañía deseemos, pero nunca está condicionada por ellos; su impulso surge en el comienzo, que se adentró en el mundo cuando nacimos y al que respondemos comenzando algo nuevo por nuestra propia iniciativa.73

70 ARENDT, Hannah. La condición humana, Op. cit., p. 208. 71 Ibid., p. 209.

72 Ibid., p. 212. 73 Ibid., p. 206.

En consecuencia, Arendt sostiene que a través del discurso se logra el reconocimiento de la identidad, sin embargo, precisa que el impulso al discurso, se origina directamente en la facultad de los hombres de dar inicio a lo novedoso, explicando así las relaciones discurso-revelación y acción- comienzo. “Si la acción como comienzo corresponde al hecho de nacer, si es la realización de la condición humana de la natalidad, entonces el discurso corresponde al hecho de la distinción y es la realización de la condición humana de la pluralidad, es decir de vivir como ser distinto y único entre iguales”74 .

Entonces, es a través del discurso que los hombres logran revelar su identidad, el quién son, para lograr el reconocimiento de los otros, pero ¿En qué espacio se da esta revelación?, Arendt, responde en medio de, formado por los hechos y palabras y cuyo origen lo debe de manera exclusiva a que los hombres actúan y hablan para otros”, también denominado, “la trama de las relaciones humanas que existe donde quiera que los hombres viven juntos”75, dicho en otras palabras, la esfera de los asuntos humanos o espacio público.

La función del espacio público, ratifica Arendt, consiste en “iluminar los sucesos humanos al proporcionar un espacio de apariencias, un espacio de revelar mediante la palabra y la acción quiénes son”76, razón por la que esta

categoría es de fundamental importancia para comprender el sentido de la política, como se expondrá en el capítulo tres de este trabajo.

Lo que interesa poner de relieve, en este aparte es la relevancia que Arendt, da al discurso, como atributo de la praxis, pues conforme a su pensar es sólo a través de la palabra que los hombres pueden expresar las distintas

74 Ibid., p. 207. 75 Ibid., p. 212.

perspectivas de percibir el mundo y actuar concertadamente, tal como se infiere de la siguiente afirmación: “en la medida en que percibimos el mundo desde la distinta posición que ocupamos en él, sólo podemos experimentarlo como un mundo común en el habla. Sólo hablando es posible comprender, desde todas las posiciones, cómo es realmente el mundo”. 77, es por esta

razón que “ninguna otra realización humana requiere el discurso en la misma medida que la acción”78.

Finalmente Arendt , reitera en los textos estudiados una y otra vez, que la acción y el discurso van juntas y son las más elevadas de todas las facultades de los hombres, y en consecuencia son específicamente políticas, tal como lo confirma con en siguiente texto:

Discurso y acción se consideran coexistentes iguales, del mismo rango y de la misma clase, lo que originalmente no sólo significo que la mayor parte de la acción política, hasta donde aparece al margen de la violencia, es realizada con palabras, sino algo más fundamental, o sea, que encontrar las palabras oportunas, en el momento oportuno es acción, dejando a parte la información que lleven79.

En este orden de ideas, para Arendt la política es esencia el uso de las palabras, la facultad de persuasión, la solución concertada de los conflictos y la exclusión de la violencia y la fuerza.