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Capítulo 4. La aplicación de las reformas borbónicas en Zacatlán

5. La antesala a la Guerra de Independencia, 1809

El único libro completo que se encontró para este año en el AGN fue el libro real de pulques, el cual describe el cobro de las igualas y de las recaudaciones mensuales de Atlamaxaque,

Zacatlán 50% Chignahuapan 29% Papantla 17% Aquixtla 2% Ahuacatlán 2% Otros 4%

Gráfico 6. El libro de igualas 1808

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Chignahuapan, Amoltepec, Tomatlán y de la propia cabecera. Al final del libro el recaudador Mociño adiciona información de los gastos que se erogaron en el ejercicio fiscal, según se puede apreciar en los dos siguientes cuadros:

Cuadro 30

Libro Real de pulques en Zacatlán de 1809

Mes Concepto Cantidad a pagar

Enero 1. Igualas de la Hacienda Atlamaxaque 2. Recaudado en Chignahuapan

3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 30 p 4 r 6 gr 12 p 6 r 0 gr Febrero 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 23 p 3 r 6 gr 10 p 4 r 6 gr

Marzo 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 31 p 1 r 0 gr 8 p 5 r 0 gr

Abril 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 32 p 4 r 3 gr 8 p 6 r 0 gr

Mayo 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 31 p 0 r 0 gr 10 p 2 r 0 gr

Junio 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 30 p 4 r 0 gr 21 p 7 r 0 gr

Julio 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 34 p 1 r 0 gr 5 p 1 r 0 gr Agosto 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 31 p 0 r 0 gr 7 p 1 r 6 gr Septiembre 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 31 p 4 r 0 gr 14 p 0 r 0 gr Octubre 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 30 p 4 r 0 gr 3 p 6 r 0 gr Noviembre 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan 3. Recaudado en la cabecera

8 p 0 r 8 gr 31 p 4 r 0 gr 6 p 6 r 0 gr Diciembre 1. Por igualas

2. Recaudado en Chignahuapan

3. Bachiller José Miguel Gutiérrez raspa de magueyes Rancho Amoltepec

8 p 0 r 8 gr 32 p 3 r 0 gr

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4. Bachiller José Miguel Gutiérrez raspa de magueyes Rancho Tomatlán

5. Recaudado en la cabecera

27 p 0 r 0 gr

14 p 3 r 0 gr

Total 645 p 1 r 3 gr

Fuente: AGN, Fondo indiferente de alcabalas, caja Zacatlán, Libro Real de pulques en Zacatlán de 1809.

Cuadro 31

Tabla de egresos del recaudador de alcabalas José Antonio Mociño sobre los ingresos del Libro de Real de pulques en Zacatlán de 1809

Concepto Egreso

Sueldo del administrador al 42% 270 p 7r 7gr

Agosto 1809 117p 2r 11gr

Noviembre 125p 0r 0 gr

Febrero 1810 y valores de 1809 131p 6 r 9 gr

Egresos total 645 p 1r 3gr

Total ingresos 645p 1r 3gr

A favor para la Real Hacienda ---

Fuente: AGN, Fondo indiferente de alcabalas, caja Zacatlán,Libro Real de pulques en Zacatlán de 1809.

El Libro Real de Pulques de 1809 fue el único libro completo, del rubro de alcabalas, que se encontró en el AGN, el cual describe el cobro de las Igualas mensuales de Chignahuapan, la hacienda de Atlamaxaque, de los ranchos de Amoltepec y Tomatlán, como de la propia Cabecera. Al compararlo con la información del Censo de pulques de 1779 encontramos grandes disparidades, una de ellas es que la Cabecera tenía registrados 67 casillas de pulques y en 1809 se le tiene registrado con el pago de la alcabala muy ínfima que va de 3p 6r en el mes de octubre hasta los 21p 7r en junio, lo que no refleja el movimiento que debieron tener esas 67 casillas. Por otra parte tenemos a Chignahuapan que tenía 17 casillas registradas en 1779 y sus contribuciones en 1809, son de alrededor de los 30p en cada uno de los meses, rebasando por mucho a la propia Cabecera, ¿estaremos frente a una posible evasión fiscal?; parte de seguir comparando nos permite detectar que las poblaciones censadas son unas grandes ausentes en este libro de 1809, nos referimos a el barrio de Postla y Maquiztla, los pueblos de Cuatelulco, Tlatempan, Ayahualuco, Eloxochitlan, Xicolapa, Tomatlan, San Bartholome y Aquixtla. ¿Por qué escaparon del pago?, aunque consideremos que fueron registrados en otros libros, los cuales no fueron detectados en la consulta al archivo, queda sembrada la duda sobre el actuar del recaudador Juan Antonio Mociño, quien realizó siempre la justificación de todos ingresos con los egresos a su favor, sin remanentes para las cajas reales, incluso anexó en los expedientes el aval de las cuentas por el funcionario de la Ciudad de México pero se omite la firma, es decir no se sabe quién recibe y avala.

Creemos que esto muestra que siempre fue un problema la rendición de cuentas, pues la Real Hacienda debía contar con un gran número de personal, que debía desempeñar de

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manera óptima y honesta las funciones de recaudación y así lograr la administración del extenso, rico y accidentado territorio de la Nueva España. A pesar de ello se lograba la cobranza, aunque en el proceso se perdiera una parte como las migajas del pan.

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CONCLUSIONES

1. La importancia de hacer estudios enfocados al territorio.

Este recorrido histórico de 288 años en el espacio temporal, geográfico e histórico de la conquista y colonización de la Nueva España, fue enfocado en el territorio de la Sierra Norte de Puebla, y de manera particular en la región de Zacatlán dejándonos varias enseñanzas, que se pueden resumir en los siguientes puntos, el primero de ellos es destacar la importancia de realizar estudios históricos enfocados a las cuestiones territoriales y regionales, puesto que el estudio de las regiones poblanas han sido poco estudiadas, olvidadas o ignoradas parcialmente, en la creencia de que carecen de importancia para las explicaciones de envergadura general. En la actualidad estas regiones han sido consideradas más como atractivo turístico bajo los programas de “Pueblos mágicos”, que no es criticable, ni objeto de rechazo, al contrario es una propuesta para generar ingresos a sus moradores, pero no debe ser la única manera de brindarles medios para la vida, aunque debemos reconocer que el problema es grande y muy diverso, precisamente por eso los estudios de carácter históricos les deben proporcionar datos sobre las actividades y formas de vida que se desarrollaron anteriormente, permitiendo ampliar el campo de opciones y brindando elementos para encontrar soluciones, que permitan formular opciones de una vida que los integre a la actual vida nacional y así superar la actitud de soslayarles en su participación en la vida productiva y económica del país. Creemos que la región de Zacatlán, y otras regiones, son poseedoras de una dinámica propia que se encuentra en concordancia con otras regiones vecinas, lo que les ha permitido su existencia, siendo el resultado de una amalgama de cualidades y de posibilidades para ello. Aún falta mucho por recorrer en este sentido, para el caso concreto del estado de Puebla es necesario hacer una invitación a los futuros historiadores a que vuelquen sus esfuerzos a este tipo de quehacer de la investigación histórica, hacer un rescate de la(s) historia(s) regional(es) de estos territorios y de los grupos humanos que las habitan. En nuestro caso es lo que nos ha impulsado a buscar explicaciones en el contexto general de la vida que se desarrolló en Zacatlán, desde la perspectiva de definirla primero en su aspecto territorial, para ello se formó el primer capítulo en el que abordamos los aspectos teóricos- metodológicos sobre lo que consideramos debe definir al espacio, el territorio y la región. De tal manera que nos permitimos retomar los preceptos, que el fundador de la Historia Regional Mexicana Don Luis González y González, enuncio para la creación de ésta Escuela Historiográfica, que compite en la actualidad con la nueva ola de estudios que se enfocan más en las manifestaciones formales que a la sustancialidad de los fenómenos sociales, como si el problema básico residiera en el libre albedrio individual, a las decisiones particulares que toman los individuos integrantes de una comunidad, los nuevos historiadores hemos aislado al individuo de la colectividad, de tal manera que hemos aislado la cognición social en particularidades, en segmentos que nos muestran espejismos de lo real, de lo verdadero, porque es más gratificante vivir del oropel que de lo simple, de la contundencia de los datos y de sus respuestas, que viéndolas con detenimiento abandonan la simplicidad para abarcar procesos sociales complejos.

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2. La relevancia de hacer estudios de las regiones que le permiten a las ciudades el poder funcionar como el lugar central, que articula al mercado novohispano, característica de la economía colonial.

La mayoría de la producción historiográfica poblana ha centrado sus esfuerzos en observar y estudiar a la ciudad de Puebla por considerarla preponderante sobre aquellos espacios que le han permitido funcionar. En este punto queremos destacar la importancia que tuvo la fundación de la ciudad de Puebla como ciudad modelo, con una población española servida de las poblaciones indígenas que le rodeaban, si lo vemos dentro del modelo de ciudad central tal como señalan Carol A. Smith, Pedro Pérez Herrero y Van Young, se cumplen con todas las condicionantes de ser un centro de consumo y desarrollo de las formas de vida europeas. Considerando que la construcción de la ciudad se inició en un territorio desbrozado de cualquier asentamiento indígena, pero cercana a ellas para proveerse de mano de obra y de tributarios que le permitieron erigirse, consolidarse y crecer. Así la ciudad fue modelada dentro de los parámetros que se impulsaron en la primera etapa de conquista de la Nueva España, y que expresan las experiencias militares que obtuvieron los españoles en el proceso de expulsión de la población árabe dentro de la península ibérica. De tal forma que la ciudad de Puebla se convirtió en un punto de importancia estratégica, como punto de reposo para los viajantes peninsulares que se desplazaban hacia la Ciudad de México o que salían hacia el puerto de Veracruz y de ahí a España, además de servir como centro de almacenamiento y distribución de mercancías que seguían el mismo camino ya descrito. Por otra parte la población de la ciudad se fue especializando en diversas actividades artesanales e industriales, lo que fue definiendo los diversos espacios de la ciudad, con asentamientos españoles en la parte central, dedicados al comercio en las tiendas que tenían panadería y tocinería tal como los encontramos en el estudio de Lilián Illades y Agustín Grajales. Y hacia las afueras de la periferia de la ciudad encontramos barrios de indios que desarrollaron las artesanías de barro, el trabajo textil o de obrajes ya señalado por Miguel Ángel Cuenya. Es posible imaginar el bullicio y el movimiento de esta ciudad diariamente, el ir y venir en los caminos con arrieros que conducían un gran número de animales de carga, por ejemplo el camino hacia Veracruz, ese camino se ubicaba en la calle aledaña al convento franciscano (en la 10 oriente y el boulevard Héroes del 5 de mayo), dicho espacio urbano tenía una vida continua que se mezclaba con el caudal del río Xonaca y del río San Francisco (actualmente se encuentra entubado y sobre de él se construyó el boulevard que referimos antes). Así la ciudad demandaba continuamente de nuevos pobladores para trabajarla, limpiarla, en una palabra mantenerla viva y que cumpliera con sus funciones de ser una metrópoli española, aquí podemos percibir el efecto de la emigración, aunque forzada, era continua, es decir la ciudad no solo demandaba alimentos, materias primas, enseres, herramientas, también demandaba a seres humanos que proveían de la fuerza de trabajo para la transformación y mantenimiento de la ciudad. Todos estos elementos fueron tomados de los espacios rurales, de los pueblos de indios que constituían ese hinterland, desde las poblaciones más cercanas como Cholula, Huejotzingo, Atlixco, Tehuacán, etc.; también desde la Mixteca en dirección al sur de la Provincia de Puebla y colindando con la Provincia de la Antigua Antequera (Oaxaca); hacia la Boca Sierra con San Juan de los Llanos, Oriental, etc.; con la Sierra Norte

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de Puebla y sus poblaciones como Zacatlán, Teziutlán, Tetela de Xonotla, Huauchinango y Huayacocotla (estas son las cinco subreceptorías que describe Manuel de Flon); y con la planicie tlaxcalteca, formándose circuitos mercantiles que convergen hacia la ciudad como lugar central o de anillos de intercambios que rodean a la ciudad, esta característica la encontramos en las ciudades europeas que surgieron a fines de la Alta Edad Media, ciudades que desarrollaron la producción manufacturera de mercancías y que iniciaron la división del trabajo entre la ciudad y el campo.312 De tal manera que la ciudad debía su funcionamiento al amplio hinterland que se estableció hacia la Sierra Norte de Puebla, Tlaxcala y la Mixteca poblana, territorios que no se han estudiado en su conjunto, siendo una necesidad imperiosa el relacionarlo entre sí, y sólo se le han visto de manera parcial, la Historia Regional se ha quedado en un punto estático de explicación sobre sí misma, es hora de que le demos esa visión de conjunto y hablemos de la Provincia de Puebla, reafirmando que la ciudad no existe por sí misma, pues necesita de las poblaciones aledañas indígenas que sometidas permitieron el establecimiento, la permanencia y la hegemonía de la población española.

3. La importancia de las finanzas de la Provincia de Puebla

Cuando desarrollamos este apartado del segundo capítulo, lo hicimos pensando en dividirlo en diferentes temáticas que nos permitieran tener una visión general, por un lado tenemos que durante el siglo XVI la ciudad de Puebla logró asentarse y sobrevivir, aunque por las inundaciones debió trasladarse a una zona más alta, desde su fundación en 1531 fue exentada del cobro de impuestos para lograr que funcionara, pero una vez pasado el tiempo y considerando que la ciudad tenía la solidez suficiente, este privilegio de exentarla de los impuestos a la población española fue eliminado. Desde inicios del siglo XVII se celebró el primer contrato de arrendamiento del cobro del impuesto de la alcabala (encabezonamiento), cuyo contrato lo obtuvieron y ostentaron prominentes comerciantes miembros de la alcaldía de la ciudad, durante el transcurso de este siglo se firmaron ocho contratos que abarcaron la temporalidad de1600 a 1697. En el tercer contrato de arrendamiento del cobro de la alcabala el porcentaje del gravamen sufrió un incremento, de un 2% que fue aplicado en un inicio, aumentó a un 4% por concepto de Unión de Armas y Armada de Barlovento, en el transcurso de dicho contrato se cumplió con el pago de estos requerimientos, hasta que casi al termino del contrato en 1638 se les impuso un nuevo aumento de otro 2% por concepto de apoyo al proyecto de la Armada de Barlovento, convirtiéndose el gravamen en un 6%, situación a la que se negó el cabildo poblano en hacerlo efectivo. Cuando se firmó el cuarto contrato vinieron desacuerdos y negociaciones, así se mantuvo esta dinámica hasta 1697 en se dio por terminado el arrendamiento del asiento de la alcabala por medio de contratos, iniciando la etapa de la recaudación directa por un enviado del rey, nos referimos José de Veytia y Linaje quien logró durante su administración disminuir el poder de la oligarquía poblana, la cual fue constituida durante casi dos siglos, desde 1531 hasta 1697 en que las reglas del juego sufrirían cambios profundos.

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Los cambios iniciaron en el tercer contrato del cabezón que fue celebrado para el arrendamiento del gravamen, cuando la Corona española inició con la demanda, constante y efectiva, de recursos monetarios para que Puebla cubriera los gastos que demandaba la actividad defensiva de las colonias hispanas, de tal forma la Provincia de Puebla fue generando los suficientes recursos para cubrir los muy amplios y variados gastos que generaba la manutención de los situados militares, que como lo ha señalado Yovana Celaya fueron San Agustín de La Florida y la Armada de Barlovento. Para poder controlar los recursos poblanos y ponerlos al servicio del reino sin reticencias, se debían intervenir las finanzas de la recaudación hacendística, en este proceso se generaron confrontaciones entre la oligarquía poblana y el agente enviado por la Corona para realizar el cobro directo de la alcabala, siendo José Veytía y Linares quien en el transcurso 25 años, desde 1697 a 1722, intervino para realizar tan difícil tarea. Este periodo se puede dividir en dos momentos, el primero es al inicio de su administración, estos primeros años fueron de fuertes enfrentamientos entre él y la oligarquía poblana, hasta que en 1710 se logró debilitar y diseminar al grupo de alcaldes dominantes en la administración pública de la ciudad, situación que fue estudiado por Gustavo Alfaro y Yovana Celaya. El segundo momento inició en 1714 cuando Veytia logró reconstruir a la nueva oligarquía, nombrando a nuevos regidores interinos que debían sustituir a los anteriores, estas nuevas autoridades no se opondrían a su gobernanza, asumiendo un carácter servicial, logrando mejorar la administración del gobierno urbano y conformando una nueva oligarquía que conservó el poder muchos años después de la muerte de Veytia. Este proceso marcó al resto del siglo XVIII, en donde se logró poner los recursos recaudatorios de la ciudad y de la Provincia de Puebla, al servicio defensivo del reino ultramarino español, por ello era preciso poner al frente de la Intendencia de Puebla a alguien que mostrará una fuerte adhesión al régimen y que tuviera capacidades militares para controlar al territorio, por lo cual el nombramiento de Manuel de Flon fue un acontecimiento con propósitos bien determinados, que se cumplieron con cabalidad hasta que murió en enero de 1811.

4. Territorio y demografía en la Sierra Norte de Puebla, el caso de Zacatlán.

La importancia de reconstruir históricamente al territorio de Zacatlán, nos permitió entender su comportamiento demográfico, desde su transición del mundo prehispánico al de permanecer bajo el dominio español. Peter Gerhard encontró referencias de que Zacatlán tributaba para el reino mexica, e incluso había una guarnición militar que debió controlar la frontera que se formó con el reino tlaxcalteca, esta convivencia espacial tuvo sus efectos para lograr la conquista de la serranía poblana. Durante los primeros años de contacto español se instalaron en Tlaxcala los franciscanos, que como sabemos crearon las primeras concentraciones de población con la fundación de conventos-doctrinas, en donde se inició la concentración de la población indígena que se encontraba regada en los territorios recién descubiertos, pues su anterior base de agrupamiento social fue mediante el altepétl o calpulli, ya con el objeto de enseñar la doctrina católica se desplazaron hacia la Sierra Norte de Puebla y se concentraron los franciscanos creando los espacios doctrinales, siendo a través de ellos que se inició la gobernanza española. Al mismo tiempo entre 1519-20 los expedicionarios

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peninsulares, tomaron como punto de guarnición y de avance a Zacatlán, desde ella se desplazaron para la exploración y descubrimiento de otros asentamientos indígenas. Para 1525 la población de Zacatlán enfrentó y rechazó a los extranjeros recién llegados, pero para 1531 esta resistencia había sucumbido permitiendo la instalación de un corregidor quien inició su gobernación, así se convirtió Zacatlán en la base geográfica para ir ampliando el dominio español hacia otras poblaciones vecinas, para 1556 el territorio de Zacatlán llegaba hasta el Golfo de México. En el año de 1600 su espacio se redujo por la separación de Papantla, aunque para la conformación de la Intendencia se le volvió a incorporar en la subreceptoría de Zacatlán, debiendo reportarle su recaudación sobre el impuesto de la alcabala.

Con los registros de la población indígena tributaria, Gerhard nos ha permitido conocer que para 1570 habitaban en el territorio de Zacatlán 24200 individuos, que para 1581