LA CULTURA PRE INCA EN LA EPISTEMOLOGIA
B. LA ANTROPURGIA PREINCA EN LA PALENTOLOGIA
Es un todo complejo de los hechos e ideas producidos en los Andes centrales por el H.
sapiens a lo largo de su experiencia histórica en un contexto geográfico vgr., marino,
andino, costeño, selvático. Distingue a unos grupos de amerindios con trazas que caracterizan a sociedades tribales particulares como modelos de pensar, y hacer con razón memoria y fantasía las actividades sobre el medio ambiente tropical-amerindio (antropúrgia) que lo reta, y que lo distingue de los otros grupos humanos, por el desarrollo y refinamiento de la mente, comportamiento moral, gustos y placeres que han llevado al amerindio a un estado de una civilización desarrollada original y autónoma. (Moodie, R.L. 1927).
Describe el modo humano distintivo para adaptarlo al medio ambiente geográfico de 9 regiones naturales ecológicas, chala, yunga, quechua, suni, jalca, rupa-rupa y omagua, cada una condicionante transformando y modelando antropúrgicamente los paisajes de la naturaleza para satisfacer las necesidades y deseos, aprendiendo con el trabajo cotidiano las maneras, de hacer buena vida con conductas de adaptación diferentes, a los modelos instintivos de los otros animales de la geografía biológica amerindia y humana. Así resulta la sistemática total de los alcances conductuales del amerindio pre-inca en 20 milenios a.C.
La cultura preinca, es un término de las ciencias sociales, que describe la conducta humana histórica, y es utilizada técnicamente para describir a los grupos de H. sapiens
131 adaptados que interactúan en un sistema ecológico estructurado, en las 9 regiones geográficas peruanas para llevar a cabo actividades con sentido de sobrevivencia existencial en la sociedad amerindia.
De esta manera la cultura preinca se refiere a los contenidos conductuales heterogéneos de las sociedades primitivas, y actuales humanas de diferentes niveles evolutivos, que van produciendo y acumulando ideas, pensamientos, sentimientos, valores, artefactos, acciones que van transformando el paisaje natural en paisaje cultural, etc. (Tello C. Julio 1938).
La culturas andinas tienen un proceso histórico-geográfico, que distingue a la conducta humana de la de otros animales pues es causa y efecto de la evolución física intelectual humana, que pone énfasis en símbolos gestos, gruñidos y lenguajes que permiten acumular ideas y objetos a través del desarrollo, y crecimiento en el paisaje natural y cultural. Usa objetos como herramientas para realizar tareas; coger, cortar, romper, amarrar, reunir, etc., y pensar en numerosos objetos que los dispone, reflexiona y diferencia con nuevas ideas para formar nuevos objetos: palanca, asiento, caminos, puentes colgantes, ciudades pecuarias, agricultura, etc.
Marca para identificar a los objetos y seres biológicos con símbolos para recordarlos y contabilizarlos, medirlos, ofrecerlos a sus semejantes y a sus generaciones a través del lenguaje onomatopéyico y simbólico. Estas habilidades, destrezas intelectuales originaron las diversas culturas preincas en los desiertos costeños, pisos altitudinales andinos y selva amazónica de la Amerindia pre-inca. (Pearsall, Deborah. 1978-80). La evidencia más temprana de conducta cultural en el viejo mundo la proveen los homínidos Australopitecinos, fósiles del África oriental y del Sur. Los Australopitecinos, fueron primates erectos de pequeña estatura, que se desplazaban corriendo en el suelo con cerebros del tamaño de un gorila moderno.
Aparecieron en el registro de fósiles por primera vez hace 1.5 Ma (Mega-agnum), y duraron por lo menos 500,000 años. Estos homínidos bípedos usaron armas como garrotes y huesos, posteriormente hicieron herramientas de piedra, vivieron en cuevas, cazaban animales pequeños como los mandriles que son cuadrumanos, de cabeza pequeña, hocico y pelaje espeso. Vivieron cerca de las costas occidentales de África. El Australopithecus, de cerebro pequeño presentó piernas muy desarrolladas, manos hábiles y bipedestación erecta, lo cual le permitió desarrollar las percepciones, conducta cultural que se manifiesta a través de su inteligencia para sobrevivir con la
132 caza durante el Plioceno tardío, así como en el Pleistoceno o Edad de Hielo en el último millón de años de la historia geológica.
- Alrededor de hace 600 milenios de años los cerebros incrementaron de tamaño tanto como 2 veces el cerebro de los gorilas, luego de los cuales el cerebro del homínido aumentó en complejidad. Entre los 200,000 y 100,000 años apareció en los registros fósiles gran número de homínidos con cerebros tan grandes como los del H. sapiens moderno con desarrollo cultural evolucionado. La variedad populacional Neanderthal de este Homo spp., enterraba a sus muertos, usaban pigmentos para ornamentarse y alcanzaron hábitos de caza sofisticados.
- Alrededor de hace 100 milenios a.C. la variedad moderna de H. sapiens apareció en el registro fósil. Con este hallazgo, la conducta cultural ya no era diferente de la que exhibe el humano moderno en el arte de la recolección de alimentos tribal, en el Viejo Mundo. (“Diccionario Hispánico Universal”-1973).
- El pueblo de hace 20,000 años en Amerindia ya estaba organizado en grupos de cazadores y realizaban rituales.
Se especula paleontológicamente en otras latitudes del planeta tierra que el impacto depredador antropúrgico sobre el ambiente natural por la cultura de este H. sapiens cazador depredador carnívoro fue grandemente responsable, además del reto de la naturaleza de la extinción de varias especies de mamíferos grandes tales como vgr., el mamut y el mastodonte entre muchos otros. (“Diccionario Hispánico Universal, 1973”).
El Mamut, que era un mamífero muy abundante, ahora elefante extinto. Este mamífero tenia piel gruesa, peluda y colmillos fuertemente curvados, el mastodonte, también mamífero extinto era parecido al elefante ambos eran cazados para alimento humano y para utilizar los huesos, colmillos y cuero para hacer artefactos.
Durante el periodo del Paleolítico o de la edad de piedra, que va desde alrededor de hace 1.5 Ma (Mega-agnum) a 10,000 años, el registro de desarrollo cultural puede estar representado por una curva casi plana que representa el desarrollo lento cultural de hominización en la fabricación de herramientas, hábitos de caza y ceremonial ismo primitivo. (Mujica, B.E., Baraybar, J.P. Y Bolaños, A.B. 1992).
El paisaje natural de la geografía física peruana hace 70 milenios no mostraba cambios culturales sorprendentes. Los hombres obtenían el alimento totalmente recolectando, cazando, pescando, conviviendo, peleando y conociendo las propiedades de sus semejantes próximos y de especies de plantas y animales. El
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Homo sapiens primitivo ha consumido mucho tiempo en conocerse y conocer algo de
la complejidad de la naturaleza con el trabajo del sensorio para percibir, recolectar y cazar colectivamente para conseguir la dieta alimentaria de la familia.
- Hace alrededor de 20,000 años las poblaciones de humanos en varias partes del globo terrestre, ya globalizado por el pueblo humano primitivo, comenzó a actuar sobre el paisaje amerindio y a especializarse en la cacería de peces, moluscos, artrópodos, mamíferos, roedores, canidos, etc. y a la recolección de plantas comestibles; raíces, tallos, hojas, flores, semillas. Consecuentemente vio las relaciones de los reinos de seres macroscópicos, de los animales y las plantas con el reino mineral, siempre aplicando el conocimiento empírico con gran asombro, reflexión, intuición y curiosidad por el mundo sensible que le ofreció su sistema nervioso, cuyo cerebro es el órgano de la razón, ética, comportamiento, fantasía, conciencia.
Desde el Paleolítico, sus sentidos de la piel, naríz, ojos, oído, gusto, etc. consecuentemente aprendió a cumplir, obedecer y seguir racionalmente a las leyes naturales, día, noche, frio, calor, amor-odio, lluvia y se especializó en razonar y pensar, para actuar en el paisaje. (Bird J.B. Hyslop, J. and Skinner, D. 1985).
- La especialización, en el trabajo biogeográfico le permitió el que se establezca permanentemente y algunas de las características, actividades asociadas a sus vínculos laborales que estableció con la biota, piedra, la tierra, el agua, el aire, el fuego, la familia , la muerte, la lluvia, la periodicidad del tiempo atmosférico de altura sobre el nivel del mar (a.s.n.m) , el verano caluroso, el frio invernal, la periodicidad para pescar y recolectar, la necesidad del hogar, para poner en práctica los instintos de amar a la Pachamama, querer reproducirse, colaborar, defenderse, proteger la familia frente a la agresión del otro, semejante, carnívoro agresor de la naturaleza, animales feroces, venenosos, de la lluvia, rayos, truenos, etc., por esta multitud de posibilidades, de vivir o morir, relaciones, circunstancias y muchas más. De esta manera el H. sapiens modificó convencionalmente el paisaje natural en paisaje cultural con la vida de carácter rural; casuchas, chozas, cabañas, cuevas, caminos, pedestres, acequias, utensilios, de piedra, madera, fibras, cerámica, vestidos de pieles, plumas y cueros así como adornos, flores, dibujos rupestres, basurales, cementerios, mentiras, alucinaciones, temores, robos, oscuridad, crímenes, enfermedades, endemoepidemias, nutricionales, mentales, etc., aluviones, sequias, hambre, muerte y ceremonias a la Deidad. (Cardich, Augusto. 1964).
- Alrededor de hace 10,600 años aC aparecen las evidencias de la caza y la recolección en Ayacucho Perú (Mc JNeish, 1964) en las cuevas del complejo de
134 Paccaicasa. En estratos profundos de las cuevas se encontró restos del solípedo
(Parahypparion hyperyppidium) camélidos (Paleolama), tigre dientes de sable, de
mastodontes, pumas, mofeta hocico de cerdo, cérvidos, gliptodontes, carpinchos, puercoespines, tapires.
En las cuevas de Pikimachay al Norte de Ayacucho se encontraron puntas de proyectil, lascas, raspadores, desmenuzadores, y hachas de piedra, restos de
Megatherium con una datación de 14,150 años a.C.
Según MacNeish 1964, existen alrededor de 500 cuevas similares, lo que podría significar una dependencia en la actividad de los cazadores recolectores a la disponibilidad dietética de la fauna pleistocénica.
Hasta hace 8,000 años a.C. la recolección y cosecha por horticultura de vegetales era una costumbre para algunas especies vegetales alto andinas D. Piperno y D. Pearsall 1988 (III) sostienen que las evidencias más antiguas de plantas domesticadas de
Manihot esculenta, ―mandioca, yuca, guacamota” e Ipomoena batatas, llamada comúnmente ―boniato, batata, chaco, papa dulce o camote‖, en Amerindia se encuentran en el trópico americano por el hallazgo de fitolitos de varias especies de vegetales silvestres de Cucurbita moschata con una datación de alrededor de 10mil años aC en áreas tropicales de Ecuador y el hallazgo de semillas de otra Cucurbita
pepo.
- En una cueva arenosa de México de hace alrededor de 9,975 años aC también se ha encontrado semillas de Curcubitaceas pues había domesticación de vegetales nutritivos en varios centros de la Amerindia del Norte.
En los Andes peruanos en la cueva de Lauricocha Huánuco hace 8000 aC se ha encontrado puntas de proyectil en forma de hoja y otros artefactos hechos sobre lascas (Cardich 1958).
En Lauricocha I en hace alrededor de 9000-6000 años aC se ha identificado restos de La taruca también llamado taruka, venado andino, o huemul del norte, es un mamífero en peligro de extinción perteneciente a la familia Cervidae (Hippocamelus antisensis) y de otros cérvidos. (Cardish 1964).
En Lauricocha II (6000-4000 años aC) se ha encontrado restos de taruca y camélidos (llama, guanacos, vicuñas), aves, roedores, caracoles, etc. En Lauricacha III (4000- 2000 a.C se ha encontrado mayor proporción de restos de camélidos, taruca y venados, también restos de aves. (Cardish 1974).
135 En la cueva del Guitarrero (Yungay a 2580 msnm) Linch 1980 en el nivel I alrededor de 10,610 - 7,190 años a.C se identificaron conejos (Sylvilagus brasiliensis), también conocido como conejo brasileño, conejo de páramo, conejo muleto y conejo del bosque, tinamúes, vizcachas (Lagidium peruanum), palomas roedores, ciervos de cola blanca, mofetas hocico de cerdo, Conepatus rex. (Wing, S. Elizabeth. 1980).
En el nivel II (8,600-5600 años a.C), se identificaron; oca (Oxalis spp) ullucu (Ullucus
tuberosus), semillas de frejol (Phaseolus vulgaris), pallar (Phaseulus lunatus), Solanum hispidium, Capsicum chinense, Cucurbita spp, lúcuma (Pouteira lúcuma)
pacay (Inga spp) Trichocerus peruvianus, Pequeños roedores; zarigüeyas, (Didelphis,
marmotas (marmosa), patos (Anatidae), caracoles (Neopetraeus,Sculatus, Bostryx),felinos, sapos, tinamúes, Cavia spp.
En el nivel III (5,600-500 años a.C se identificaron además al maíz. En las cueva de Uchumachay Panalauca y Pachamachay en Junín a 4000 msnm. (Guillén, Sonia. 1995). En Uchumachay hacia los 10,000 - 7000 años a.C se encontró fósiles óseos de cérvidos pleistocenicos (Agalmaceros blicki), équido pleistocenico Parahypparion
(Hipperhippidium) peruanun.
Para el periodo comprendido entre los 4,200 - 2,500 años a.C se encontró vizcachas (Lagidium peruanum), perro (Canis familiaris), león de montaña (Felis concolor).
En la cueva de Telarmachay entre los 9,000 – 7,200 a.C se encontró a la taruca
(Hippocamelus antisensis, Conepatus rex). En el piso de tierra se identificaron: 2
fogones abiertos con restos de cenizas y piedras quemadas. (La vallée et al, 1982). Dichos fogones servían para iluminar la cueva y para asar la carne. Se identificaron restos vegetales de las familias; Amarantaceae- Chenopodiaceae que sugiere la presencia de quinua y Kiwicha (Amaranthus caudatus). (Tschudi Johan Jakob Von 1918). Restos de Cavia porcellus han sido identificados desde los 2090 años a.C., en América del Sur.
La producción de alimentos en el Neolítico es el evento más importante en el camino al desarrollo de la salud humana andina que originó el establecimiento permanente que permitió más confianza para el abastecimiento de alimento permanente, que permitió más confianza en el conocimiento e imaginación para el aumento de la población sedentaria, dedicada a la artesanía, a la creación cultural y sofisticación del pensamiento.
136 La civilización en la amerindia pre-inca, tiene su antecedente en las culturas autóctonas milenarias amerindias pues la civilización significa, el estado avanzado por la sociedad humana caracterizado por su alto nivel de desarrollo de las redes neuronales de los andinos intelectuales que propiciaron las artes, las matemáticas, arquitectura, metalurgia, expresión simbólica para describir las cosas con significación científica filosófica, desde hace 20 milenios a.C.
De este modo también se señalan como lugares cunas de la civilización universal a Mesopotamia, Egipto, China, India y Amerindia. De esos 5 lugares geográficos las artes, conocimientos, protociencia y protofilosofía se extendieron a todo el mundo. Las civilizaciones del Nuevo mundo se desarrollaron autónomamente hasta 1492 considerando a la cultura como una forma adaptativa de conducta. Desde hace 20 milenios en que los amerindios usaron instrumentos o herramientas para transformar el mundo natural, controlar o adaptar al medio ambiente produciendo bienes y servicios para ser usados colectivamente en satisfacer las necesidades humanas en el paisaje cultural del mundo actual 2016.
Las bases de las variaciones culturales se desprenden de las facultades creadoras e imaginación de las redes neuronales del cerebro humano amerindio, frente al reto que plantearon las circunstancias al yo colectivo universal.
La existencia humana es de conducta multiposibilista en la realidad ecológica y económica que impone límites a las capacidades intelectuales y tecnológicas del H.
sapiens para establecer y mantener las formas variadas de vida buena social.
La diseminación tecnológica dominante del estilo de vida cultural capitalista industrial desde su mundialización 1492-2016 en todo el globo terráqueo ha suprimido muchos de las diferencias culturales de las 5 cunas de la civilización en favor de un tipo común de estilo de vida dominante capitalista que está fuertemente interfiriendo con las maneras y estilos de vida de los pueblos de los otros continentes. (Diccionario Akal de
Filosofía.- Editor Audi, Robert.- 1973).
C. DE LA CULTURA
Petroglifos en Gobustán, Azerbaiyán, datan de 10 000 años a. C. indicando una cultura próspera. Arte del antiguo Egipto, 1400 a. C. El Palacio Hasht-Behesht persa. La cultura es un término que tiene muchos significados interrelacionados. Por ejemplo, en 1952, Alfred Kroeber y Clyde Kluckhohn compilaron una lista de 164 definiciones de ―cultura‖. Una reseña crítica de conceptos y definiciones, el uso cotidiano, la palabra
137 ―cultura‖ se emplea para dos conceptos diferentes: Excelencia en el gusto por las bellas artes y las humanidades, también conocida como alta cultura.
Los conjuntos de saberes, creencias y pautas de conducta de un grupo social, incluyendo los medios materiales que usan sus miembros para comunicarse entre sí y resolver sus necesidades de todo tipo.
Cuando el concepto surgió en Europa, entre los siglos XVIII y XIX, se refería a un proceso de cultivación o mejora, como en la agricultura u horticultura. En el siglo XIX, pasó primero a referirse al mejoramiento o refinamiento de lo individual, especialmente a través de la educación, y luego al logro de las aspiraciones o ideales nacionales. A mediados del siglo XIX, algunos científicos utilizaron el término ―cultura‖ para referirse a la capacidad humana universal. Para el antipositivista y sociólogo alemán Georg Simmel (1858 –1918), la cultura se refería a ―la cultivación de los individuos a través de la injerencia de formas externas que han sido objetificadas en el transcurso de la historia‖.
En el siglo XX, la ―cultura‖ surgió como un concepto central de la antropología, abarcando todos los fenómenos humanos que no son el total resultado de la genética. Específicamente, el término ―cultura‖ en la antropología americana tiene dos significados: (1) la evolucionada capacidad humana de clasificar y representar las experiencias con símbolos y actuar de forma imaginativa y creativa; y (2) las distintas maneras en que la gente vive en diferentes partes del mundo, clasificando y representando sus experiencias y actuando creativamente. Después de la Segunda Guerra Mundial, el término se volvió importante, aunque con diferentes significados, en otras disciplinas como estudios culturales, psicología organizacional, sociología de la cultura y estudios gerenciales.
Algunos etólogos han hablado de ―cultura‖ para referirse a costumbres, actividades o comportamientos transmitidos de una generación a otra en grupos de animales por imitación consciente de dichos comportamientos.
La etimología del concepto moderno ―cultura‖ tiene un origen clásico. En varias lenguas europeas, la palabra ―cultura‖ está basada en el término latino utilizado por Cicerón, en su Tusculanae Disputationes, quien escribió acerca de una cultivación del alma o ―cultura animi‖, para entonces utilizando una metáfora agrícola para describir el desarrollo de un alma filosófica, que fue comprendida teleológicamente como uno de los ideales más altos posibles para el desarrollo humano. Samuel Pufendorf (1632 - 1694) llevó esta metáfora a un concepto moderno, con un significado similar, pero ya
138 sin asumir que la filosofía es la perfección natural del hombre. Su uso, y que muchos escritores posteriores ―se refieren a todas las formas en la que los humanos comienzan a superar su barbarismo original y, a través de artificios, se vuelven completamente humanos‖.
Como lo describe Velkley
El término ―cultura‖, que originalmente significaba la cultivación del alma o la mente, adquiere la mayoría de sus posteriores significados en los escritos de los pensadores alemanes del siglo XVIII, quienes en varios niveles desarrollaron la crítica de Jean- Jacques Rousseau (1712 - 1778) al liberalismo moderno y la Ilustración. Además, un contraste entre ―cultura‖ y ―civilización‖ está usualmente implícito por estos autores, aun cuando no lo expresen así. Dos significados primarios de cultura surgen de este período: cultura como un espíritu folcklórico con una identidad única, y cultura como la cultivación de la espiritualidad o la individualidad libre. El primer significado es predominante dentro de nuestro uso actual del término ―cultura‖, pero el segundo juega todavía un importante rol en lo que creemos debería lograr la cultura, como la ―expresión‖ plena del ser único y ―auténtico‖.
Concepción clásica de la cultura
En sus primeras acepciones, cultura designaba el cultivo de los campos. El término cultura proviene del latín cultus que a su vez deriva de la voz colere que significa cuidado del campo o del ganado. Hacia el siglo XIII, el término se empleaba para designar una parcela cultivada, y tres siglos más tarde había cambiado su sentido como estado de una cosa, al de la acción: el cultivo de la tierra o el cuidado del ganado (Cuche, 1999: 10), aproximadamente en el sentido en que se emplea en el español de nuestros días en vocablos como agricultura, apicultura, piscicultura y otros. Por la mitad del siglo XVI, el término adquiere una connotación metafórica, como el cultivo de cualquier facultad. De cualquier manera, la acepción figurativa de cultura no se extenderá hasta el siglo XVII, cuando también aparece en ciertos textos académicos.
El Siglo de las Luces (siglo XVIII) es la época en que el sentido figurado del término como ―cultivo del espíritu‖ se impone en amplios campos académicos. Por ejemplo, el Dictionnaire de l'Académie Française de 1718. Y aunque la Enciclopedia lo incluye sólo en su sentido restringido de cultivo de tierras, no desconoce el sentido figurado, que aparece en los artículos dedicados a la literatura, la pintura, la filosofía y las ciencias. Al paso del tiempo, como cultura se entenderá la formación de la mente. Es
139 decir, se convierte nuevamente en una palabra que designa un estado, aunque en esta ocasión es el estado de la mente humana, y no el estado de las parcelas.