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LA ARQUITECTURA CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS RECINTOS

LOS RECINTOS CON ESTRUCTURAS ANEXAS

7.2 LA ARQUITECTURA CARACTERÍSTICAS GENERALES DE LOS RECINTOS

A partir del análisis espacial efectuado en el Capítulo 6 pudimos advertir que los recintos con estructuras anexas se han registrado solamente en la meseta de 1700 y 1800 m. En relación a la disposición que presentan, hemos podido constatar que no poseen un patrón de emplazamiento particular, ya que se pueden presentar como unidades aisladas, agrupados entre sí de a pares o formando pequeños grupos de hasta cuatro recintos. En cualquiera de estas formas pueden presentarse vinculados a otras estructuras o pueden estar separados de ellas.

En general, los REA se encuentran asociados espacialmente a recintos rectangulares o a montículos, siendo los únicos que se asocian directamente a los muros de contención. Por su parte los SPA, pueden presentarse separados de estos por distancias que superan los 500 m (31-0, 41-0, 37-0, 2-1) o, por el contrario, muy cercanos situándose alrededor de los mismos (Figura 7.1).

La primera aproximación al análisis de estos espacios, fue llevada a cabo por Núñez Regueiro durante los años 1996 y 1997. En ese momento el análisis estaba centrado en determinar la funcionalidad de los recintos y su cronología relativa. En esta oportunidad, lleva a cabo excavaciones parciales en tres recintos con estructuras anexas, que corresponden a los recintos 23-0, 24-0 y 39-0.

Prácticas materiales y Espaciales en Campo de Pucará (0 al 550 d.C.)

María Soledad Gianfrancisco

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Posteriormente Gianfrancisco (2002) amplia las excavaciones en los recintos 24-0 y 39-0 y lleva a cabo excavaciones parciales en los recintos 32-0 y 3-0, todos situados en la meseta de 1700 m.

Como expusimos en el Capítulo 6, los recintos situados en la meseta de 1700 m, se caracterizan por tener una forma circular a subcircular y subrectangular, presentando dimensiones variables. La técnica de construcción es la misma que hemos documentado para los sitios 31-0 y 13-1. En este sentido, las paredes de los recintos mayores (RM)

poseen una altura que varía de 60 cm y 110 cm, pero este aspecto se encuentra directamente vinculado a la posibilidades de conservación de las mismas. Es por esto que, se sugiere que los muros alcanzaron alturas cercanas a 150 cm o más, ya que se han recuperado una gran cantidad de piedras producto del derrumbe de los mismos.

Los muros están construidos con rocas metamórficas que pueden variar entre 8 y

35 cm de ancho y 8 a 40 cm de largo, y otras que llegan a tener un longitud de 90 cm, estas últimas van dispuestas verticalmente y sobre ellas otras colocadas en hileras irregulares, dejando un lienzo casi parejo. Algunas de las rocas que forman parte de la pared de los recintos se encuentran canteadas. La excepción la constituye el muro del recinto 39-0, que presenta ciertas variantes ya que se utilizó mortero en su construcción. (Gianfrancisco 2002, 2005, Gianfrancisco y Núñez Regueiro 2009).

Con respecto a la estructura anexa (EA), en algunos casos pudimos constatar que se encuentra sobreelevada con respecto al recinto mayor. En apariencia, la abertura de estas pequeñas estructuras se realiza hacia el exterior o interior del recinto mayor, siendo esta muy estrecha, y en ocasiones este acceso puede presentarse clausurado.

Los muros se encuentran formados por bloques seleccionados y en algunos casos

canteados. Suelen presentar la misma técnica de construcción que el recinto mayor y para unirlos se utilizó mortero. La altura de los muros varía entre los 40 cm y 60 cm, pero como ocurre en el recinto mayor, la gran cantidad de piedras registradas hacia el interior y

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exterior de estas pequeñas estructuras sugiere que sus paredes alcanzaron alturas mayores al 100 cm.

No hemos registrado hasta ahora ninguna evidencia que sugiera que estos recintos estuvieran techados; no obstante, no descartamos la posibilidad de la existencia de algún tipo de techumbre, similar a la utilizada en los recintos B de los sitios “Patrón Alamito”, tal como explicamos en el apartado anterior.

La construcción ha sido realizada considerando las variaciones del terreno, por cuanto los recintos se disponen, generalmente, en zonas de pendiente. En el punto más alto del terreno se realizó un muro simple imitando la técnica de construcción de los muros de contención. En el punto más bajo se observa un muro doble de piedras rellenado por tierra (Recinto 24-0 y 39-0). Los recintos que no se encuentran en zonas con una pendiente marcada presentan paredes formadas por un muro simple de piedras en todo su perímetro (Recinto 3-0).

El nivel de ocupación efectiva se identificó a distintas profundidades de acuerdo a cada recinto. Lo que pudimos comprobar en casi todos los casos, es que siempre existe un solo nivel de ocupación, y que este coincide casi aproximadamente con el nivel de base del muro, aunque en ocasiones llega a estar a 10 cm por debajo de este. Estos recintos no presentan las mismas características de los pisos presentes en los Sitios “Patrón Alamito”, ya que no presentan su superficie preparada. El nivel de ocupación efectiva fue definido porque en general todos coinciden con la base del muro, asociación de material cultural, su mayor compactación (que fue posible de comprobar a través de los análisis pedológicos), y por la existencia de niveles estériles por debajo de este.

La ocupación del espacio habitacional no se vio interrumpida, o por lo menos no lo fue de acuerdo a lo que muestran los depósitos arqueológicos, ya que no se han registrado hiatos estratigráficos que pudieran corresponder a períodos de abandono susceptible de ser reconocidos a través de los depósitos sedimentarios.

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