CRONOLOGÍA DE RELATOS
LA BÚSQUEDA DE AZTLÁN
El Huey Tlatoani Moctezuma I, ‘flechador del cielo’, el empleador de Tenochtitlán (1440-1469), después de que ampliara sus dominios sobre las regiones del altiplano o Valle de México, se enteró de que la madre de Huitzitón (Huitzilopochtli), la encarnación de su dios patrono Huitzilopochtli y fundador de Tenochtitlán, la diosa Coatlicue, que la habían visto en Aztlán, decidió enviar una expedición a la patria original de los aztecas/mexicas con el motivo de conocer mayores detalles sobre los orígenes de sus antepasados, llama al historiador del Imperio en cargo, Cuauhcóatl, quien le informó sobre la vida prospera de los aztecas/mexicas en la antigua isla, Aztlán, pero que lamentablemente no tenía la ubicación exacta de Aztlán. Por lo que el emperador reúne a 60 sacerdotes de Huitzilopochtli y les da la misión de partir en la ubicación exacta del lugar de origen de los aztecas/mexicas y de asegurarse ‘si la madre terrenal de su dios patrono Huitzilopochtli deambulaba por esas tierras’, así los sacerdotes se ponen en marcha y caminan hasta alcanzar la provincia de Tollan, y aclaman ayuda a su dios Huitzilopochtli, y así fue como el dios les convirtió en todo tipo de pájaros y tras una larga trayectoria, arriban a un gran lago, en cuyo centro
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se encuentra una gran montaña, por lo que a la orilla de está, pudieron recobrar sus figuras humanas, ahí los esperaba el señor “ayo” de Coatlicue, la madre gestante de la encarnación de Huitzilopochtli, quien les conducirá hasta la cima de la montaña, los mexicas o tenochcas quedan asombrados de ver como el señor “ayo” se movía con gran agilidad entre las rocas, mientras los sacerdotes tenían que arrastrarse con cansancio y fatiga detrás de él, pues el suelo de la montaña es profunda con arena suelta. Finalmente, los sacerdotes llegan a la cima de la montaña, y ahí estaba la diosa Coatlicue, una señora con apariencia triste, pues desde que se marchó su hijo Huitzitón (Huitzilopochtli), ella está de luto, los mensajeros le entregan regalos y le informan que sobre el valor y las victorias que tuvo su hijo Huitzitón (Huitzilopochtli) en el valle de México. La diosa les pide darle el mensaje a su hijo de que se compadezca y regrese a Aztlán, como lo prometió antes irse a peregrinar a los aztecas a tierras fértiles. En ese momento se escucha la voz de Huitzilopochtli. Cito: ‘Entonces me vendré acá y regresaré a este lugar, porque aquellos que yo sujetaré con mi espada y rodela, esos mismos han de volver a mí y han de echarme cabeza abajo, y yo y mis armas iremos rodando por suelo. Entonces Tonantzin, madre mía, se habrá cumplido mi tiempo y me volveré huyendo a tu regazo”
Los sacerdotes se despiden de la diosa y emprenden el descenso, y se dan cuenta del porque la gente de Aztlán permanece siempre vibrante, la montaña es como una ‘fuente de juventud’, que, al momento de subirla, se rejuvenecían o se llenaban de energía, una región que no podría ser alcanzado por los hombres en su forma habitual, y Coatlicue les habló. Cito: “Pues sepan hijos míos, que el lugar tiene esa virtud, de aquel que se haya hecho viejo del alma y si desea rejuvenecerle, puede venir, por eso se vive mucho aquí y si están vivos aquellos que dejaron a sus padres, sin haberse muerto ninguno, pueden rejuvenecer su alma cuando se les reencuentra y quiere”
Notas:
*Después de la fundación de Tenochtitlán, Huitzitón o Huitziltón ascendió a los cielos para recuperar su omnipotencia, véase ‘la encarnación de Huitzitón’.
*El Códice Tovar afirma que, en una tierra, existen dos provincias, una es Aztlán y la otra Teoculuacán, ahí se encuentra la cueva Chicomóztoc, ‘lugar de los siete úteros’, la cueva de la montaña donde partieron las siete tribus nahuas originarias después del diluvio universal.
*Los Anales de Tlatelolco afirma que Aztlán es el mismo Chicomóztoc.
*Los contextos de Fernando Tezozómoc, San Antón Muñón de Chimalpahin, el Códice Mexicanus y ‘La Historia de los Mexicanos’ afirman que después de salir de Aztlán mediante un cruce de un río entre ambos sitios.
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*La Historia tolteca-chichimeca afirma que Aztlán realmente es la montaña de Culhuacán.
*Cristóbal del Castillo afirma que Huitzilopochtli era el sacerdote del dios Tetzauhtéotl, ‘el dios portento’, que una vez que el dios les promete una patria propia, éstos se ponen en marcha y abandonan Aztlán.
*Los Códices Boturini, Azcatitlán y Aubin ilustran la partida de Aztlán parados sobre una canoa, navegando o en medio de las aguas.
*Etnólogos argumentan el cruce de las aguas como una expresión de rito de pasaje, pues el agua santifica todo nacimiento y los principios de la peregrinación para el despertar de la vida.
*Popularmente se cree que Aztlán estaba al Norte de Mar de Cortés, aunque diversos cronistas de la época como 1) Fernando Ramírez ubica Aztlán dentro del Valle de México, 2) Orozco y Berra ubica Aztlán en una isla de Jalisco llamada Mexcaltitlán, 3) Chavero ubica Aztlán en una isla de Sinaloa.
*Huey Tlatoani del náhuatl se ha transliterado al español como ‘emperador’ o ‘rey’, mientras que ‘Tlatoani’ como ‘señor’ o ‘gobernador’ por los cronistas de la época para su castellanización.
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