Parte II: Transformaciones del problema judío en Colombia (1939-1948)
2.5 La problemática judía en la posguerra (1945-1948)
2.5.1 La campaña urbana antisemita, según El Diario Popular
El Diario Popular, que desapareció en 1946 posiblemente por ser agente de los
intereses socialistas412, se mantuvo como denunciante de acciones antisemitas en el país. En marzo, abril y mayo de 1945, la publicación expresó su inconformidad frente a una campaña urbana en contra de los judíos, de parte de conspiradores (según sostienen se trata de los mismos pro nazis que atentaban contra el gobierno desde 1943), que repartían hojas volantes o pasquines con mensajes antisemitas, que no tenían firma de imprenta ni autores. El nombre de una publicación era Frente Único, en el que se hacía
407
Op.cit. “Legión Colombiana”, 17.
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De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, alemanes y colombianos configuraron otras agrupaciones con tendencias nacionalsocialistas como: la Acción Nacional, la Organización Femenina Alemana, la organización Juvenil alemana, Organización de Jóvenes Alemanas, Frente alemán de Trabajo, Organización de la Fuerza por la Alegría, Organización Italiana de Trabajadores, Falange. No se tiene registro de movimientos antisemitas por parte de estas asociaciones. 409 Op.cit. Thompson, 214 y 215. 410 Op.cit. Johnson, 731. 411 Op.cit. Johnson, 755. 412
El mundo inició un proceso de reconstrucción en medio del surgimiento de una lucha frígida entre Estados Unidos (abanderado de la democracia) y la Unión Soviética (comunista), por lo que el contrincante oficial en el hemisferio occidental ya no tenía tatuada una esvástica sino una estrella roja.
“la más descarada agitación pseudo nacionalista contra los judíos”413
utilizando los argumentos nacionalsocialistas de Adolf Hitler. Y agregan: “La más auténtica noción del verdadero colombianismo induce a toda persona decente a rechazar por falsa y por peligrosa la farsa nazi del antisemitismo”.
Según argumentaron los redactores, el antisemitismo latente era una forma „cavernaria y antidemocrática‟ de hacer recaer la culpa de los males de la crisis generada por la guerra mundial en un grupo especial414; y agregan que: “Los brotes de antisemitismo en nuestro país han tenido hasta el momento algunos resultados. Existe ya determinada propensión en contra de los judíos que habitan en nuestro territorio, acusándolos de agiotistas y de usureros, cuando en realidad la verdad esa actitud no es propiedad exclusiva a ese grupo sino que es condición intrínseca del comercio en general dentro del sistema capitalista”. Llama la atención que para estos socialistas, la acusación de „agiotistas y usureros‟ no debía recaer solamente en los judíos sino en todos los comerciantes. La lucha para ellos es contra el sistema capitalista y no contra el judaísmo.
De la misma forma piensa el columnista Alfonso Durán, quien sostuvo que en momentos que el fascismo fue abatido en Europa, en Colombia “nos sentimos inundados por una ola de literatura sensiblera, hipócrita y canallesca contra la „raza‟ judía”415
. La ola argumenta que los judíos son comerciantes indeseables, especuladores, vendedores a plazo pero, sobre todo, que la explotación de la clase obrera colombiana es responsabilidad de estos inmigrantes, con lo que –en palabras del escritor– se desorienta a las grandes masas. Y continúa: “Sería necio negar que existen entre los judíos radicados en Colombia, comerciantes, agiotistas y vendedores a plazo. Pero es que tales actividades corresponden exclusivamente a los judíos? Absolutamente no”416
. Para el columnista no todos los judíos son comerciantes, pues cumplen múltiples labores y profesiones diversas, y no todos los comerciantes son judíos. En consecuencia, Durán sostiene que los abanderados del anti judaísmo serían comerciantes competidores porque “por cada especulador judío que actúe en el país, hay cien grandes y pequeños especuladores colombianos”417
.
El 12 de abril de 1945 publicaron un comunicado de la CTC (Conferencia de Trabajadores de Colombia), en el que hacían un llamado a la prensa democrática para que no contribuyera con el antisemitismo, ni siquiera con su silencio –no se ha encontrado ningún pronunciamiento respecto a la supuesta campaña antisemita de este periodo en otros medios– teniendo en cuenta que “en Colombia no existe ningún problema con judíos o con otros sectores de inmigración, salvo con los alemanes nazis y los españoles falangistas, extranjeros perniciosos interesados en la campaña antisemita y que sí representan un grave peligro”418. Afirmaban que su voz alertaba contra la campaña racista que, seguidores del nazismo, pretendían iniciar en Colombia. Y el 14 de junio de 1945, se manifestaron aún más enérgicos al sostener que se estarían creando organizaciones con integrantes reconocidos pro–nazis que fomentaban el
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El Diario Popular, abril 21 de 1945, 1.
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Ibíd., marzo 7 de 1945, 2.
415
El Diario Popular, mayo 1 de 1945, 1 y 2.
416 Ibíd. 417 Ibíd., mayo 17 de 1945, 4. 418 Ibíd., abril 12 de 1945, 1.
antisemitismo e instigaban la muerte a los judíos419. Los redactores piden cárcel para los conspiradores. Días después, el 22 de junio, según los socialistas, personas embriagadas en el centro de Bogotá lanzaron “Abajos a los judíos” y Vivas a la Falange!420
Aún cuando El Diario popular se muestra alterado por esta ola antisemita de los conspiradores de Frente Único, no ha sido posible encontrar fragmentos que apoyen esta revelación. Ni la bibliografía ni las publicaciones periódicas del momento respaldan la denuncia de El Diario Popular, aunque esto no significa que algunas acciones –como la repartición de volantes– no hayan tenido lugar. No obstante esta posible campaña, en adhesión al debate respecto a la inmigración judía ya presentado, habría abonado el terreno para el único boicot contra el comercio judío que se ha registrado en Colombia.