Dentro del panorama budista Fischer (2015) destaca como piedra angular la práctica de la compasión en aras del desarrollo de una actitud resiliente:
Paradójicamente, la vida puede parecer más significativa (y no menos) cuando nuestro mundo se estremece. Al presenciar la verdadera compasión ante grandes sufrimientos, parece que trascendemos nuestras dificultades. Cuando sentimos ganas de ayudar, ayudamos y somos ayudados, y nos convertimos en personas más fuertes, más felices, más resistentes. (p.5).
En esta dirección una de las prácticas que se expusieron en el punto 4.1.1.2 dedicado al camino hacia la compasión, es la denominada Tonglen, cuyo objetivo consiste en alcanzar un estado de disposición más positivo.
Practicar enviando y recibiendo es una técnica que describe Fischer (2015) utilizada por los que intervienen en el Proyecto Hospicio. En una primera fase se trata de acostumbrarse a inhalar el propio sufrimiento si uno quiere realmente ayudar a otro, y luego exhalar aliviándose. Después de haber trabajado con uno mismo, puede pasarse a la segunda, inhalar el sufrimiento de la persona moribunda o de sus familiares para exhalarles las ganas que tienes de hallen un alivio. Se trata de "la capacidad natural de inhalar el sufrimiento y transformarlo en curación" (p. 42). "Inhalas el odio, la renuencia y el miedo como una sustancia pantanosa y exhalas alivio, curación, levedad y tranquilidad" (p.44).
Como resultado de esta práctica la persona sentirá una mayor implicación no sólo con las personas allegadas sino que será capaz de sentir afecto por cualquier tipo de ser valorando su vida.
Al centrarse en el bienestar de la otra persona, quien realiza la práctica se desprenderá de la idea de un “yo” independiente. Esto evita que se considere inmutable y permanente, aliviando el sufrimiento que provocarían estas ideas erróneas.
Gracias a la empatía que se desarrolla con esta práctica, se pone en perspectiva el sufrimiento propio y se dirige la atención a ayudar al resto de los seres intentando aliviar su dolor. En conclusión la persona sentirá cómo su amor hacia cualquier ser aumenta mientras se disuelve el egoísmo.
Por tanto la empatía representa uno de los pilares fundamentales.
En Occidente Simón (2006) explica este trabajo desde el enfoque de las técnicas de atención plena:
Una de las clásicas meditaciones budistas es la meditación sobre “metta”, palabra pali que se traduce por amor que junto con la compasión, la alegría y la ecuanimidad forma parte de los cuatro inconmensurables estados de la mente, palabra que en inglés se está traduciendo habitualmente como “loving-kindness” y en español, como amor compasivo o bondad amorosa. En ella el meditador fomenta en sí mismo, con ayuda de diversas técnicas, los sentimientos de compasión y amor hacia otras personas y hacia sí mismo (Salzberg, 1995; Brahm, 2006). (p.18)
A través de este tipo de meditación la persona podrá experimentar empatía hacia las situaciones de sufrimiento ajeno, de manera que pondrá sus sentimientos dolor en perspectiva y tomará consciencia de cómo la muerte es un hecho que afecta a todos los seres vivos haciendo a todos sufrir. Sin embargo, a través del desarrollo de la ecuanimidad, el amor, la compasión y la alegría se llega a entender que cualquier persona puede liberarse de sus emociones dolorosas.
Esta manera de trabajar además de fomentar los valores señalados, ayuda al practicante a conectar con el deseo de liberarse del dolor, deseo compartido por el resto de seres. Parte del poder de sanación de esta práctica proviene de la capacidad que posee la persona para focalizar su atención en la manera en que está colaborando a que otros seres produzcan un cambio que les libere del dolor.
Con la práctica continuada se podrán evidenciar cambios tanto en el plano mental como en el comportamental, lográndose así el estado de disposición buscado. El espíritu de ayuda surgirá de manera espontánea como resultado de la toma de conciencia de las necesidades ajenas y del deseo de liberar a cualquier ser del sufrimiento.
Por añadidura, en Occidente se está ampliando y focalizando con éxito este tipo de meditación dirigiéndolo al desarrollo de la empatía hacia uno mismo.
Kristin Neff (2012)103 pionera en la investigación de la compasión consciente hacia
uno mismo, revela que trabajando en psicoterapia durante al menos un mes este tipo de compasión, se reducen entre otros los niveles de depresión, ansiedad y rumiaciones.
En este caso, la práctica tibetana Tonglen dirigida al desarrollo de la compasión, se aplica en Occidente hacia la compasión con uno mismo, tomando el sufrimiento propio y enviándose a sí mismo ideas de amor y compasión.
A través de estas vías se intenta que la persona sea más empática con su sufrimiento siendo capaz de aceptarlo y observarlo como algo natural. Contar con esta capacidad de entendimiento favorece mucho la aceptación y el autocuidado en el momento en que se acerca la muerte, evitando que la persona sufra remordimientos o se deje llevar por emociones negativas.
En la psicología budista se entiende el papel de la compasión con uno mismo de manera similar a como lo hace la psicología occidental. Se reconoce la necesidad de perdonarse, y apartar ideas como la culpa por lo que uno piensa que debería haber hecho y no hizo, por haberse equivocado en algunos momentos, por haberse dejado llevar por las emociones, o cualquier otra idea distorsionada y sacada de contexto que pueda estar haciendo sufrir a la persona.
La meditación Tonglen también se ha de seguir realizando en momentos en los que la persona está sufriendo, como puede ser momentos cercanos a la muerte, en los que añadirá un sentido trascendente a su vida, al focalizar la atención en otras personas. Esto aporta una sensación de paz que proviene de la esperanza de que se cumpla el deseo tan positivo en el que se está meditando.
Además, el efecto relajante que proporciona la meditación aliviará la tensión del momento, tanto física como mental, aliviando el dolor.
Collett (1997, p.200) uno de los cuidadores más reconocidos que ha trabajado con numerosos moribundos a pie de cama en el Hospicio Zen de San Francisco, también incide en el papel catalizador del dolor que ejerce la compasión y la aceptación a lo largo de todo el proceso de morir, recomendando “ser compasivo con el propio duelo y acogerlo.” 104
También se ha explicado cómo el ritual mediante el cual se visualiza la imagen de la figura 5, (Bodhisattva Chenrezig) mientras se recita su mantra “OM MANI PADME UM” puede ser muy beneficioso, especialmente si se presta atención a su significado.
La visualización de la imagen traerá a la mente todas las cualidades que representa su figura, tradicionalmente fuente de inspiración compasiva. Esto hace que aumente la conciencia de las cualidades que se han hallado, facilitando que se pongan en práctica en cualquier momento.
7 Programas budistas de atención psicológica y espiritual dirigidos al moribundo y sus allegados
Como se ha ido demostrando a lo largo del trabajo, los objetivos perseguidos para afrontar satisfactoriamente el proceso de morir, tanto por las tradiciones budistas orientales (especialmente en las tradiciones del budismo tibetano y del budismo Zen japonés) como por las psicoterapias occidentales, confluyen en muchos casos. Sin embargo los métodos que se plantean desde ambas perspectivas para alcanzar esos mismos objetivos son a menudo muy diferentes. Ante tal situación, se analiza en este apartado cómo se está complementando el trabajo psicológico y espiritual que se realiza en centros occidentales de atención al moribundo con las herramientas que se han demostrado válidas en el seno de las tradiciones del budismo que han sido aquí exploradas.
La idea parte de destacar un abanico lo más amplio posible de recursos para el tratamiento en ámbitos psicoterapéuticos. Es decir, no se trata de sustituir unos métodos que ya sirven por otros, sino de ampliar los medios con los que se trabaja. De esta manera se busca aportar un servicio más completo para satisfacer en terapia las distintas necesidades según la idiosincrasia de cada persona.
Las diferentes tradiciones budistas han tenido desde sus orígenes muy presente el papel que ejerce la persona que ayuda a canalizar el dolor que se produce como consecuencia del proceso de morir. En Occidente también se está observando una tendencia a prestar cada vez más atención a este proceso y a abordar la necesidad de formar adecuadamente, desde una perspectiva holística, a los profesionales que trabajen acompañando durante el proceso de morir y el duelo.
En esta línea de trabajo se plantean los distintos planes de calidad del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad (2010-2014)105 conocidos como Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud, destacando las siguientes propuestas:
A. Dispositivos de cuidados paliativos del Sistema Nacional de Salud (2009) B. Estrategia de Cuidados Paliativos (2007)
C. Buenas prácticas (2007-2009)
D. Hechos sólidos. Cuidados paliativos (2004)
E. Recomendaciones Rec (2003) 24 del Comité de Ministros de los estados miembros sobre organización de cuidados paliativos
F. Plan Nacional de Cuidados Paliativos. Bases para su desarrollo (2001)
También la Sociedad Española de Cuidados Paliativos SECPAL (2014)106, incluye en
su página web una guía para el acompañamiento titulada “Espiritualidad en Clínica. Una propuesta de evaluación y acompañamiento espiritual en Cuidados Paliativos” en la que se encuentran dos apartados dedicados a los siguientes temas:
A. La meditación y la oración. Cultivo de la presencia terapéutica y herramienta de acompañamiento
B. La práctica de Mindfulness y la mejora en la atención sanitaria basada en la evidencia
Ante el creciente interés demostrado en Occidente hacia una situación que afecta a toda la población mundial sin excepción, surge esta exposición que facilita la integración y desarrollo de una metodología que permita continuar avanzando en este sentido.
Hoy resulta obvio que se pretende la mejora en la calidad de vida desde cualquier disciplina. La medicina por supuesto, no cesa en buscar medios que le acerquen a este fin. Sin
105 Información tomada de la Web del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud. Recuperado de:
https://www.msssi.gob.es/organizacion/sns/planCalidadSNS/cuidadosPaliativos.htm 106 Información tomada de la Web de la Sociedad Española de Cuidados Paliativos. Recuperado de: http://www.secpal.com/
embargo, sería óptimo que se conceda el mayor peso posible multidisciplinarmente, a la influencia que ejercen las variables psicológicas sobre la persona a lo largo de la vida.
Dada la evidencia de que todo ser humano ha de vivir el proceso de morir, se torna necesario atender sus dimensiones tanto físicas como psicológicas, para permitir que la persona recorra esta fase con las ayudas del profesional adecuado.
Se procede por tanto a recoger los métodos observados para desarrollar la actitud de afrontamiento de la cultura budista en la manera en que son integrados tanto en Oriente como en Occidente por profesionales de la salud.
Bajo esta propuesta se van a tratar dos situaciones:
A. La del período que comienza en el momento en que la persona es capaz de comprender que en la vida nada permanece, hasta su muerte.
B. La recuperación de las personas allegadas al fallecido por la pérdida sufrida.
Atendiendo a esto y teniendo en cuenta el tema de esta tesis doctoral, este apartado se va a centrar en la dimensión psicológica y espiritual enfocada a promover el desarrollo de características personales resilientes que puedan favorecer una muerte en paz, e indirectamente a la dimensión física como consecuencia del trabajo realizado psicológicamente.