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3.2 Medio Ambiente

3.2.4 La Educación del Medio Ambiente

Es un proceso formativo y permanente que se desarrolla tanto en los centros educativos como en la comunidad (hogar, trabajo), para mejorar la relación entre las personas y la naturaleza. La educación ambiental permite conocer y comprender la importancia de las actitudes, decisiones y comportamientos humanos para la protección del planeta y todos los seres que habitan en él; para utilizar en forma adecuada los recursos; y comprometernos a actuar en forma individual y colectiva para la prevención y solución de los problemas ambientales de barrio, la ciudad y el país. (Ambiente, 2013)

Según Fundación Natura, “el concepto de educación ambiental incluye todas las formas y tipos de enseñanza, comunicación, información y práctica cotidiana destinados a crear en el hombre una conciencia de actitudes positivas con su ambiente. Por esto la educación ambiental es una experiencia que involucra a todos los segmentos de la humanidad. Tiene como misión principal proporcionar a la población en general, instrumentos que generen la capacidad de interpretar de un modo crítico y fecundo la

47 realidad natural y social que le circunda y fomentar una administración correcta del medio ambiente”. (Natura, 1990, pág. 4)

Precisamente, por este enorme potencial de desarrollar la conciencia ambiental en los niños y niñas más pequeños, varias de las proposiciones de organización de los jardines de infantes incluyen ahora señalamientos sobre la disposición que debe tener sus espacios físicos.

Según María Victoria Peralta: "zona de jardín propiamente dicho, zona de huertos y zona de animales", que se agregan a las ya clásicas como la zona de aparatos o de arena y agua. De esta manera, la educación ambiental que se está planteando no es una cuestión para aprender en libros, dibujos o videos, sino algo que constituye experiencia de contacto directo con los elementos claves de la naturaleza. (Peralta, 1993, pág. 18)

3.2.4.1 Objetivos de la Educación del Medio Ambiente

OBJETIVOS DE LA EDUCACIÓN DEL MEDIO AMBIENTE Capacidad de evaluación Participación Desarrollo de actitudes Desarrollo de conocimien tos Desarrollo de capacidades Toma de conciencia

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3.2.4.2 Ámbitos de la Educación del Medio Ambiente

 Educación Ambiental Formal.- Es la que se realiza en las instituciones educativas como escuelas, colegios, universidades, mediante de planes de estudio.

 Educación Ambiental No Formal.- Es planificada y está dirigida a todos los sectores de la comunidad, barrios, clubs, instituciones públicas y privadas, fuera del pensum educativo, con el fin de facilitar conocimientos ambientales sobre las realidades locales y globales.

 Educación Ambiental Informal.- Esta dirigida al público en general, a través del medios de comunicación (tv., radio, internet) y difusión (revistas, folletos, libros), para una gestión ambiental apropiada.

Es así que, la Educación Ambiental constituye una de las estrategias que contribuye a contrarrestar el deterioro ambiental. (Ambiente, 2013, pág. 18)

3.2.4.3 Principios de la Educación del Medio Ambiente

Los principios que mayor vinculación presentan con la educación son:

 La educación es un derecho de todos: somos todos educandos y educadores.

 La educación ambiental debe tener una perspectiva holística, que enfocará la relación entre el ser humano, la naturaleza y el universo de forma interdisciplinaria.

 La educación ambiental debe tratar las cuestiones globales críticas, sus causas e interrelaciones, en una perspectiva sistémica, en un contexto social e histórico. Aspectos primordiales relacionados al desarrollo y el medio ambiente, tales como población, paz, derechos

49 humanos, democracia, salud, hambre, degradación de la flora y la fauna deben ser abordados de esta manera.

 La educación ambiental no es neutra, está basada en valores específicos. Debe integrar conocimientos, aptitudes, valores, actitudes y acciones; convertir cada oportunidad en experiencias educativas que abran la inteligencia a la búsqueda de sociedades sustentables, a base de un pensamiento crítico e innovador; por lo tanto, valoriza las diferentes formas de conocimiento.

 La educación ambiental es individual y colectiva. Tiene el propósito de formar ciudadanos con conciencia local y planetaria, que respeten la autodeterminación de los pueblos y la soberanía de las naciones.

 Debe estimular la solidaridad, la igualdad y respeto de los derechos humanos, valiéndose de estrategias democráticas y de la interacción entre las culturas.

 Debe recuperar, reconocer, respetar, reflejar y utilizar la historia indígena y las culturas locales, así como promover la diversidad cultural, lingüística y ecológica.

 Debe promover la cooperación y diálogo entre los individuos y las instituciones, con la finalidad de crear nuevos modos de vida, basados en la satisfacción de las necesidades básicas de todos, sin distinciones étnicas, físicas, de sexo, de edad, de religión, de clase, etc. (Natura, 1990, págs. 5, 6)

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3.2.4.4 ¿Por qué enseñar educación ambiental a niños y niñas en el centro infantil?

a). Para desarrollar su sensibilidad ambiental. Los niños y niñas de dos a cinco años tienen una gran curiosidad y necesidad de descubrimiento, observación y exploración. Es por ello que siempre están dispuestos a aprender y conocer el mundo que les rodea. De ahí la importancia de valerse de estas características para trabajar la educación ambiental.

b). Para la toma de conciencia ambiental. Las bases de los primeros aprendizajes considerando el tema ambiental en forma transversal ayudan a establecer una toma de conciencia en el futuro. Así, los niños y niñas poco a poco irán comprendiendo que el bienestar del mundo depende de todos y de todas y que aquello que hagamos para conservarlo es nuestra responsabilidad.

c). Para la formación de hábitos que generen un cambio de actitud frente al medio ambiente. El periodo de edad entre los dos y los seis años es la etapa donde empieza la formación de los hábitos; y los niños y niñas tienen mucha disposición a adquirirlos. Por tanto, si se les brinda las oportunidades necesarias, podrán adquirir hábitos ambientales positivos. (Natura, 1990, págs. 7, 8)