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III. DELIMITACIÓN DEL OBJETO DE ESTUDIO: LA EDUCACIÓN PÚBLICA

3.1. La educación pública: un objeto social y científico

Actualmente, la educación pública representa un problema social vivo, sujeto a su valoración en el campo educativo. La educación pública ha adquirido una polisemia notable (véase por ejemplo Atria, 2012, García-Huidobro, 2010) por sus múltiples modalidades de aplicación, problemas y orientaciones teóricas que dependen y se vinculan con ella, y la pluralidad de actores que en ella intervienen. Esta polisemia se amplía aún más con la evolución histórica de su significado.

Históricamente, la noción de “educación pública” alude a una construcción paradigmática que proviene de la Ilustración francesa la cual defendía la existencia de “una educación dirigida a satisfacer las necesidades de la sociedad, y no de la Iglesia, una educación uniforme y laica bajo el mando del Estado” (De Puelles, 2002, p. 23).

Para esta investigación, la educación pública es aquella “dirigida por el Estado, con fondos públicos, abierta a todos los niños, niñas y jóvenes de todos los sectores de la

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población que quieran acceder a ella sin discriminación de ningún tipo y cuya función primordial es brindar una educación de calidad a todos los alumnos para que logren aprendizajes relevantes que les permita desarrollarse como personas plenas” (Cerda, 2004, p.41). Esta educación estaría en la actualidad bajo la administración municipal.

3.1.1. Acepciones sociales

Desde su instalación, los distintos actores del sistema educativo han definido a la educación pública de acuerdo a sus propias visiones e interés. En el caso de los gobiernos, por ejemplo, el debate en torno al concepto de la educación pública tomó un giro diferente de su origen Francés. Desde sus inicios de nación independiente, la educación fue preocupación de los gobiernos de distintas tendencias políticas. El Estado se constituyó en un actor democratizador del sistema educacional, rol que desempeñó durante prácticamente toda su historia (Ruiz, 2007) pero con diferentes énfasis.

De esta manera, en todos estos gobiernos es posible encontrar una vinculación entre Estado, proyecto nacional y el desarrollo de un sistema nacional de educación pública que será fuertemente desarticulado y transformado en términos conceptuales con la denominada “refundación neoliberal” (Águila, 2013) producida durante el gobierno militar (1973-1990). En este periodo, la tradición laica de un Estado docente que asimila educación pública a educación estatal, es reemplazada por una lógica de las preferencias y por la "libertad de escoger" de las familias, que mezcla los derechos educacionales católicos del siglo XIX, fundamentalmente el principio de subsidiariedad, con posiciones friedmanianas de política económica. Estas políticas que implican una crítica de la intervención del Estado en la educación y privilegian la responsabilidad de las familias - en tanto asociaciones intermedias- en la educación (Águila, 2013).

A partir de la creación de esta nueva matriz sociopolítica el concepto de educación pública ya no se limita solo a la tenencia de los establecimientos, al estatuto jurídico que los regula, ni a la fuente de financiamiento sino que, genera la existencia de tres posibles significados de esta educación (Atria, 2010; Navarro, 2010) que son defendidos por distintos actores del sistema: El primero –que es el más general- que contempla toda aquella educación que prescinde de la formación familiar e implica la vinculación con otros en la escuela, el segundo que sería el defendido por los estudiantes secundarios,

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define a esta educación como aquella comprende sólo la educación otorgada por órganos del Estado (Laura Ortiz, Dirigente de la Asamblea Coordinadora de Estudiantes Secundarios-ACES, 01 de agosto de 2011); y el tercero asumido por los representantes de los establecimientos particulares subvencionados se refieren a la educación como aquella que es provista por establecimientos tanto municipales como particular- subvencionados (Colegios Particulares de Chile-CONACEP, 17 de junio de 2014). Siendo la diferencia entre estos dos últimos tipos de establecimientos que, mientras el primero está financiado exclusivamente con recursos públicos y no puedeseleccionar a sus estudiantes (a excepción de los liceos “emblemáticos”), el segundo recibe un porcentaje de aportes privados y sí puede seleccionar.

Debido a su éxito social, la noción de educación pública toma diferentes significados de acuerdo con los diferentes grupos de interés. Como resultado, también se ha convertido en un objeto de investigación científica en las ciencias humanas y sociales.

3.1.2. Desde una mirada científica

Desde la perspectiva de la comunidad científica, la educación pública requiera la consideración de un criterio para poder definirla de manera clara (Larroulet & Montt, 2010). Para ello existen dos posibilidades: si se considera como criterio fundamental el financiamiento, es posible sostener que la educación pública es aquella que es financiada en alguna medida por el Estado; éste sería, según Atria (2010), “el único criterio que permitiría “agrupar a establecimientos estatales junto a particulares subvencionados, excluyendo los particulares pagados” (p. 31) y, en consecuencia, legitimar el tercer sentido de la educación pública.

En cambio, si prima el criterio del derecho a la educación, es necesario sostener que la única educación verdaderamente pública es la educación municipal, pues es la única que, al ser gratuita y carecer de selección, está abierta para todos (Atria, 2010). Desde el punto de vista, su carácter público no puede estar determinado exclusivamente por el financiamiento. En cambio, este carácter está relacionado con una triple tarea: garantizar que este derecho se cumpla, cumplir con la obligatoriedad de la educación dictada por la Constitución y legitimar los grados y títulos obtenidos por las personas (Bellei, González & Valenzuela, 2010). Dado que el Estado es la institución destinada a cumplir estas tareas,

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la educación pública estará definida, entonces, por “el carácter público o privado de la instancia que tenga el control y la gestión” de los establecimientos (Bellei et al., 2010, p. 227).

Dado que en esta tesis se aproxima al estudio de este tipo de educación a partir de su institucionalidad a continuación se definirá como esta será entendida en esta investigación.