LOS INTERESES
3.2 LA EXPRESIÓN DE LOS FACTORES NO MATERIALES
De los tres documentos analizados en la sección anterior, pueden extraerse dos objetivos fundamentales que son los principios en los cuales se basan los Acuerdos construidos en el marco de la OMC. El primero corresponde al principio de promover un multilateralismo equilibrado, que tenga en cuenta las particularidades de los países menos adelantados y que reduzca las asimetrías que se dan en las relaciones entre estos y los países desarrollados; siendo además un multilateralismo de carácter progresivo, en donde los países en desarrollo tendrían una mayor participación de las ganancias derivadas del comercio que las que podrían obtener de una relación completamente asimétrica. El segundo objetivo, planteado en los tres documentos, corresponde a la búsqueda del desarrollo económico para los países menos adelantados.
58
Siguiendo los planteamientos de Goldstein y Keohane (1993) sobre el rol que desempeñan las ideas en política, el liberalismo institucional que es la perspectiva desde la cual se orienta la Ronda Doha, asume las preferencias de los agentes como dadas previamente, en virtud del carácter racional de éstos, pero a su vez estas preferencias están determinadas por las ideas que sirven como principios orientadores. Como consecuencia, independientemente del tipo de intereses que influyan en el comportamiento de PEE de Brasil y de Colombia, las ideas que los canalizan deben guardar relación con las que sustentan el marco institucional de sus acciones – en este caso el AGCS y la Ronda Doha – ya que existe una estrecha relación de mutua construcción entre los agentes y la estructura. Por lo tanto, es posible identificar un solo set de ideas válido para la Ronda Doha y para Brasil y Colombia en el marco institucional proporcionado por el AGCS.
De acuerdo a la clasificación establecida por Goldstein y Keohane (1993) para las ideas, se encuentra que los objetivos planteados en los documentos que conforman la OMC, la Ronda Doha y el AGCS, tienen el carácter de principios, y por lo tanto pueden ser elevados a la categoría de ideas desde el punto de vista normativo, ya que establecen criterios de justicia y equidad. Los principios además, tienen importancia como intermediarios entre la categoría de las cosmovisiones y la de las creencias causales.
Según Goldstein y Keohane (1993), estas últimas derivan autoridad del consenso compartido entre élites reconocidas, por lo tanto se asocian a los objetivos de éstas. En el caso de la OMC, la Ronda Doha y el AGCS, la creencia causal es que la internacionalización de la economía tiene un efecto positivo en el crecimiento económico y, por consiguiente, en el aumento del bienestar de la población mundial, que puede ser interpretado desde la perspectiva de la elevación de los niveles de vida y el acceso a las oportunidades. Esta creencia causal es intermediada por los principios de búsqueda del desarrollo, que se relaciona con el aumento del bienestar y por el multilateralismo equitativo, vinculado con el mejoramiento en las condiciones de comercio. Finalmente, la cosmovisión que
59
surge de la relación entre los principios y las ideas causales es la idea de la equidad. Este concepto, en cuanto cosmovisión, es muy amplio, ya que al hablar de equidad es posible hacerlo desde la perspectiva política, de raza o de género, entre otras; por lo tanto, es necesario aclarar que en este contexto el concepto de equidad hace alusión al ámbito económico, que se relaciona con el desarrollo en términos de bienestar. En el caso de Colombia y Brasil, ambos países entienden que la internacionalización de sus respectivas economías debe conducir a alcanzar la equidad en términos económicos, siguiendo el camino de la búsqueda del desarrollo y de la búsqueda de un multilateralismo equilibrado. Es tan clara la importancia para ambos países de estos dos últimos conceptos, que los han elevado a las categorías de objetivos y principios de PEE.
En este análisis también es posible encontrar los tres efectos de las ideas sobre la política enunciados por Goldstein y Keohane (1993). Dado que se trata de un escenario de incertidumbre, Brasil y Colombia actúan con base en los resultados esperados, y por lo tanto, las ideas sirven como hojas de ruta. En segundo lugar, en ausencia de un único equilibrio, las ideas facilitan el comportamiento cooperativo entre los dos países – que se reflejan en las propuestas presentadas en común – y por lo tanto permiten alcanzar resultados eficientes, aunque sub óptimos. Finalmente, algunas de las propuestas elevadas por Colombia y por Brasil en el marco del AGCS buscan generar una transformación institucional, que sería posible gracias a la relación dinámica entre los agentes y la estructura. Tomando en cuenta los objetivos y los principios orientadores de la política exterior (PE) brasileña, concretamente en el aspecto económico, se encuentran las tres ideas definidas anteriormente, la búsqueda del desarrollo (Granados, 2012) y el multilateralismo recíproco y la internacionalización de la economía (Pastrana y Vera, 2012). La equidad como cosmovisión tiene peso en un país que busca superar las profundas diferencias entre su población, no sólo por la equidad social en sí, sino como vía para alcanzar el reconocimiento como global player por
60
en este análisis en términos de bienestar y de elevación de los niveles de vida, Brasil toma la opción de internacionalizar su economía y acudir al incremento y mejoramiento de las condiciones de comercio internacional como vía para alcanzar el desarrollo y lograr la equidad en el bienestar de la población.
En el caso de Colombia es posible encontrar también las dos ideas normativas definidas anteriormente. La idea de alcanzar el desarrollo está relacionada con el concepto de Estado Comunitario que se define en los dos planes de desarrollo de Álvaro Uribe, ya que en materia de PE esto significa la armonización entre las políticas internas, las necesidades internas y la orientación de la PE. Por otra parte, la idea de apelar al multilateralismo como canal de expresión de la PE, se relaciona con el principio de Responsabilidad Compartida, ya que la comunidad internacional definió claramente el objetivo de promover el desarrollo desde el preámbulo de la Declaración de Marrakech, tal y como se señaló más arriba, y
también se relaciona con el concepto de Colombia como “país bisagra”, ya que
para convertirse en elemento de articulación entre los procesos de integración del norte y el sur de América, Colombia apela a otro de los principios de política exterior definidos para el segundo período de Uribe, la Capacidad para Interactuar en un Mundo de Bloques Múltiples y Superpuestos, y que alude claramente al
fortalecimiento del multilateralismo como herramienta fundamental para la inserción efectiva de Colombia en el escenario mundial. Estas dos ideas intermedian la relación entre la internacionalización de la economía como idea causal, y la equidad en función del bienestar económico de la población como cosmovisión. La idea causal se refleja en el anhelo por mejorar el perfil de negocios del país (Guerra 2012, p. 392) y, en el caso concreto de este análisis, la confianza inversionista. Este último aspecto es relevante por el acento en los servicios, que conduce hacia el AGCS como plataforma de PEE.
Por lo tanto, desde la perspectiva de las ideas, es evidente que la OMC constituye un espacio muy apropiado para la expresión de la PEE de Colombia y de Brasil, ya que hay identidad entre las ideas que sustentan la fundación y el accionar de la
61
Organización, y las que sustentan la PE de Colombia y de Brasil, así como su forma de expresión. El AGCS se construye sobre las mismas ideas, y por eso es el escenario concreto elegido para realizar el análisis de la PEE de los dos países. Es necesario hablar aquí de la unidad última de decisión en PE. La creencia general es que las ideas mantenidas por los formuladores de las políticas y por el tomador de decisiones definen de manera causal dichas decisiones, sin embargo, en un contexto en el cual el paquete de ideas puede ser muy amplio, como es el de un gobierno representativo que está permanentemente en contacto con grupos de presión que elevan infinidad de demandas, las ideas escogidas podrían ser simplemente el resultado del carácter representativo de los intereses de los actores (Goldstein y Keohane, 1993), sobre todo si el gobierno está esperando ser reelegido (Schrim, 2009). En el caso de Colombia, el cambio de visión con respecto al multilateralismo entre el primer y el segundo gobierno de Álvaro Uribe, pasando de la indiferencia a elevarlo a la categoría de principio de PE (PRESIDENCIA DE LA REPÚBLICA DE COLOMBIA, 2005), se da en un ambiente de reelección, y es influido por grupos económicos que pueden promover la internacionalización de la economía colombiana por medio de Acuerdos de comercio, principalmente el que en ese momento estaba en fase de negociación con Estados Unidos, debido al “régimen de diplomacia económico – comercial
paralelo” característico de la PEE colombiana, según Dallanegra (2012, p. 41).
Dichos grupos entienden que el camino a la prosperidad económica del país pasa por la internacionalización de la economía, que representa la idea causal arriba definida. Esto conduce a que la idea normativa de la búsqueda del desarrollo, que siempre ha estado presente en el acervo ideológico de los pueblos latinoamericanos, se sume a la idea reciente del multilateralismo equitativo, como puentes para establecer la relación entre la idea causal y la igualdad en el sentido del bienestar como cosmovisión.
En el caso de Brasil, las ideas y los procesos políticos también muestran una mayor influencia que la unidad última de decisión en las decisiones en materia de
62
PE. Si bien es cierto que Lula Da Silva tiene un pasado como sindicalista de extracción humilde, que lo haría proclive a adoptar las ideas de equidad y búsqueda del desarrollo económico, lo cierto es que los principios que actúan como ideas normativas y como idea causal, están definidos como principios de la PE brasileña desde antes de su ascenso a la presidencia. La búsqueda del desarrollo está presente desde el gobierno de Getulio Vargas y fue mantenida incluso por la dictadura (Granados, 1012), mientras que el multilateralismo recíproco y la internacionalización de la economía son principios orientadores que fueron aplicados por Cardoso (Pastrana y Vera, 2012). Aquí están presentes las ideas normativas y la idea causal, y aquellas intermedian la relación de esta con la igualdad en función del bienestar, que es la cosmovisión.
Este análisis no desconoce la influencia que tenga la unidad última de decisión en las acciones tomadas en PE, pero reconoce que dicha influencia es mayor en tiempos de crisis, y se reduce cuando se trata de procesos más prolongados o consolidados (Hermann, 2001). Es por esto que en el caso de Brasil, la presencia de Lula Da Silva en la presidencia no significa un cambio fundamental en los principios de PE. En el caso de Colombia, el carácter presidencialista de la PE hace que Álvaro Uribe tenga una influencia significativa, que se refleja en el cambio de los principios a través de los cuales se expresa dicha PE. Sin embargo, la indiferencia hacia el multilateralismo en su primer gobierno, revela que no era una idea mantenida a nivel personal, sino que surge con fuerza en el contexto de la reelección, como consecuencia de la relación con grupos de presión capaces de ejercer una influencia significativa. Por lo tanto, se trata de un proceso político que busca conformar un proceso económico a través de la PE, y como consecuencia, la influencia de la unidad última de decisión pierde significancia, según el planteamiento de Hermann (2001).
Por otra parte, de acuerdo a Schrim (2009) y a Moravcsik (1997), dado que los Estados cumplen el papel central en el sistema internacional, y que además sus gobiernos tienen un carácter representativo, los intereses nacionales cobran
63
relevancia en la manifestación de la PE, sobre todo si los gobiernos esperan ser reelegidos, tal y como sucedió con los gobiernos de Brasil y de Colombia durante el período de tiempo analizado. Por lo tanto, el análisis de los intereses será llevado a cabo solamente para Brasil y para Colombia.
Los intereses muestran la importancia de sectores específicos (Schrim, 2011), así como de la capacidad de influencia de estos sectores en la política doméstica (Moravcsik, 1997), de manera que el carácter de los intereses identificados en las propuestas de Brasil y de Colombia en el AGCS, permitirán reconocer aquellos sectores económicos relevantes y con alta capacidad de influencia en los dos países.
Los intereses pueden ser más variados que las ideas y pueden diferir entre los agentes. Pero contrariamente a lo que sucede cuando las ideas son incompatibles, la diferencia de intereses no exige la conformación de nuevos consensos sino el establecimiento de compromisos (Schrim, 2011). Esto conduce a diversos tipos de resultado en la relación entre los agentes, de acuerdo a si los intereses son compatibles, incompatibles o complementarios. Por lo tanto, el carácter de compatibilidad o complementariedad entre los intereses entre Colombia y Brasil ayudará a definir el tipo de relación entre ellos, así como la cercanía o distanciamiento entre sus posiciones.
3.3 PROPUESTAS DE COLOMBIA EN EL ACUERDO GENERAL DE