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LA INDUSTRIA DEL VESTIDO: INVERSIONES Y ESTRATEGIAS

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE

Siguiendo el enfoque utilizado en elInforme 1998,cuyo cap tulo IV estÆ dedicado al anÆlisis de las inversiones y estrategias empresariales de la industria automotriz en AmØrica Latina, en el presente cap tulo se examina la reestructuraci n de la industria del vestido de AmØrica del Norte, con el objeto de definir y comprender la posici n competitiva de dicha industria mediante el estudio de las interconexiones entre tres conjuntos de factores que influyen en dicho mercado: los mercados nacionales e internacional, las pol ticas de los pa ses y las estrategias empresariales. Cabe seæalar como punto de partida que la industria del vestido ha dejado de estar fundamentalmente dirigida por los fabricantes para estarlo por las empresas que organizan la cadena de distribuci n y venta. Por tal raz n, las relaciones no vinculadas a la inversi n extranjera directa entre otras los contratos de suministro son aspectos importantes de la relaci n con el proveedor (vØase el recuadro IV.1).

La industria del vestido es la rama de actividad en

empleo de tecnolog as relativamente sencillas en la fabricaci n de productos bÆsicos y la existencia de pocas barreras de entrada. En el siglo XX, el crecimiento explosivo de las exportaciones de econom as recientemente industrializadas ha ejercido una fuerte presi n en los mercados de grandes dimensiones (Europa y AmØrica del Norte), que los ha obligado a reaccionar. En el caso de Asia la primera presi n provino de las exportaciones japonesas de prendas de vestir; luego, de nuevos exportadores de econom as asiÆticas de reciente industrializaci n (la provincia china de TaiwÆn, la Regi n Administrativa Especial de Hong Kong y la Repœblica de Corea) y, por œltimo, de China y otros productores asiÆticos. En el per odo comprendido entre 1980 y 1996, el vestido fue un elemento bastante dinÆmico del comercio exterior,

cuya participaci n en el total de las importaciones de bienes de los pa ses miembros de la Organizaci n de Cooperaci n y Desarrollo Econ micos (OCDE) aument del 2.6% al 4.1%. Como revelan los datos correspondientes al mismo per odo sobre la participaci n en el mercado de importaci n de prendas de vestir de la OCDE, si bien China segu a siendo el mayor productor asiÆtico, con una participaci n en el mercado importador de 17.7%, la participaci ndirecta

de las econom as asiÆticas de reciente industrializaci n se ha ido reduciendo (la Regi n Administrativa Espe- cial de Hong Kong de 13.72% a 6.72%, la Repœblica de Corea de 9.13% a 2.95% y la provincia china de TaiwÆn de 6.62% a 2.18%) y Jap n prÆcticamente ha desaparecido del mercado, puesto que en 1996 apenas representaba un 0.17% (vØase el cuadro IV.1). Los

Según la industria, la mayor competencia característica del proceso de globalización ha producido dos tipos bien definidos de cadenas productivas

internacionales: las dirigidas por los fabricantes(“producer-driven”) y las dirigidas por los

intermediarios comerciales (“buyer-driven”) (véase el gráfico). Las cadenas dirigidas por los fabricantes son aquellas en que los grandes productores, generalmente transnacionales, cumplen el papel fundamental de coordinar la producción (incluidos los eslabonamientos hacia atrás y hacia adelante). Este tipo es característico de las industrias con uso intensivo de capital y tecnología, como la

automovilística, la aeronáutica y las industrias de las

computadoras, los

semiconductores y la maquinaria pesada. La industria

automovilística ofrece una clásica ilustración de una cadena dirigida por los fabricantes, con sistemas de producción de varios estratos, que entrañan la participación de miles de empresas (incluidas las

matrices, las subsidiarias y los subcontratistas). El sistema de producción del fabricante de autos japonés medio, por ejemplo, comprende 170 subcontratistas de primer grado, 4 700 de segundo grado y 31 600 de tercer grado (Hill, 1989, p. 466). De hecho los fabricantes japoneses de automóviles han recreado muchos aspectos de las cadenas de proveedores de su país de origen en América del Norte (Florida y Kenney, 1991). Hay complejas fuerzas que llevan a los fabricantes japoneses de automóviles a crear esquemas de producción regionales para la provisión de repuestos de automóviles en media docena de naciones en Asia oriental y sudoriental (Doner, 1991). La internacionalización de las industrias de semiconductores estadounidense y japonesa también se ha caracterizado por tener cadenas dirigidas por los productores que han establecido una división del trabajo al estilo de Asia oriental (Henderson, 1989; Borrus, 1997).

Las cadenas dirigidas por los

intermediarios comerciales se vinculan a industrias en que las grandes tiendas de menudeo, las comercializadoras de marcas y los fabricantes de marcas desempeñan el papel primordial en el establecimiento de sistemas de producción descentralizados en diversos países exportadores, generalmente ubicados en países en desarrollo. Esta modalidad se ha vuelto común en las industrias de bienes de consumo con uso intensivo de mano de obra, como el vestido, el calzado, los juguetes, los enseres domésticos, los artículos electrónicos de consumo y una variedad de artesanías. Habitualmente la producción está a cargo de redes escalonadas de contratistas locales que fabrican los productos finales de acuerdo con las especificaciones de las empresas comerciales extranjeras.

La rentabilidad es mayor en los

segmentos relativamente concentrados de las cadenas mundiales que imponen grandes barreras de entrada a nuevas empresas. En las cadenas dirigidas por los fabricantes, los productores que manufacturan productos complejos como aviones, automóviles y

computadoras son los agentes

económicos clave, especialmente por su capacidad

Recuadro IV.1

para ejercer control sobre los eslabonamientos hacia atrás, con los proveedores de materia prima y componentes, y hacia adelante, con los distribuidores y tiendas de menudeo. Las

transnacionales de las cadenas dirigidas por los fabricantes generalmente pertenecen a oligopolios mundiales. Las cadenas dirigidas por las empresas comerciales intermediarias, en cambio, se caracterizan por organizar sistemas de producción altamente competitivos, de propiedad local y dispersos por el mundo. La ventaja competitiva de las cadenas dirigidas por los intermediarios comerciales no obedece tanto a la escala, el volumen ni los adelantos tecnológicos, como ocurre con las cadenas dirigidas por los fabricantes, sino más bien a las singulares combinaciones de investigación de alto valor, diseño, ventas, comercialización y servicios financieros que permiten que las tiendas de menudeo, las comercializadoras de marcas y los fabricantes de marcas actúen como

intermediarios estratégicos al establecer enlaces entre las fábricas foráneas y los nichos de productos que surgen en los principales mercados de consumo. Así, mientras que las cadenas dirigidas por los fabricantes están controladas por firmas industriales en la etapa de la producción, la principal influencia en las dirigidas por los intermediarios comerciales la ejercen las tiendas de menudeo, las comercializadoras de marcas y los fabricantes de marcas, a través de su capacidad de moldear el consumo masivo mediante el uso de marcas de gran renombre y recurriendo a

estrategias de aprovisionamiento mundial para satisfacer esa demanda.

Las principales empresas de las cadenas dirigidas por los fabricantes y los intermediarios comerciales utilizan barreras de entrada para generar diferentes tipos de “rentas” (definidas a grandes rasgos como el rendimiento de escasos activos) en las industrias globales. Estos activos pueden ser tangibles (como maquinaria), intangibles (marcas) o intermedios (como habilidad comercializadora). Las cadenas dirigidas por los fabricantes dependen principalmente de lasrentas tecnológicas, que se derivan del acceso asimétrico a tecnologías clave de proceso y producto (Kaplinsky, 1998), y de las rentas organizacionales, que se refieren a una forma de conocimientos sobre el proceso

intraorganizacional que se originó en Japón y es particularmente importante en la transición de producción masiva a producción masiva personalizada (o producción flexible). Este tipo de conocimientos supone un conglomerado de nuevas técnicas organizacionales como la producción justo a tiempo, el control de calidad total, la producción modular, la prevención de defectos y el perfeccionamiento continuo. Las cadenas dirigidas por los intermediarios comerciales están más estrechamente vinculadas con lasrentas de relación, que se refieren a varias familias de relaciones entre empresas, incluidas las técnicas de gestión de cadenas productivas que vinculan a grandes

ensambladores con empresas de pequeña y mediana escala, la construcción de alianzas

estratégicas, y pequeñas empresas que se agrupan en una localidad determinada y

manifiestan elementos de eficiencia colectiva asociados con formas de producción de equipos de marca; lasrentas de política comercial, entendidas como el valor de escasez creado por las políticas de comercio proteccionistas como las cuotas para las prendas de vestir, y las rentas de las marcas, que se refieren al rendimiento producido por las técnicas de diferenciación de productos utilizadas para establecer la prominencia de una marca en los grandes mercados mundiales.

En la cadena del vestido, las barreras de entrada son pequeñas para la mayoría de las fábricas del ramo, pero aumentan progresivamente a medida que se asciende en la cadena de producción hacia los textiles y las fibras; las marcas y los locales donde se venden los productos correspondientes son activos competitivos atrayentes que las empresas pueden emplear para generar rentas económicas importantes. Los generosos presupuestos de publicidad y campañas promocionales necesarios para crear y mantener las marcas mundiales, y las sofisticadas y onerosas técnicas de información que aplican actualmente los megaminoristas para desarrollar programas de respuesta rápida que aumentan los ingresos y reducen los riesgos haciendo que los proveedores realicen la gestión del inventario, ilustran las recientes técnicas que han permitido que las tiendas de menudeo y las comercializadoras desplacen a los fabricantes tradicionales en su condición de líderes de muchas industrias de bienes de consumo.

Recuadro IV.1 (continuación)

Fuente: CEPAL, sobre la base de Gary Gereffi, “The Transformation of the North American Apparel Industry: is NAFTA a Curse or a Blessing?”,

informe de consultor preparado para la Unidad de Inversiones y Estrategias Empresariales, División de Desarrollo Productivo y Empresarial, mayo de 1999.

LA ORGANIZACIÓN DE LAS CADENAS PRODUCTIVAS DIRIGIDAS POR LOS FABRICANTES Y LOS INTERMEDIARIOS COMERCIALES

Cuadro IV.1

LOS 50 EXPORTADORES MÁS IMPORTANTES DE PRENDAS DE VESTIR A LOS PAÍSES DE LA OCDE 1980-1996

Participación en el mercado de Estructura exportadora importaciones de la OCDE (prendas de vestir como porcentajes

(en porcentaje) de las exportaciones totales) Economía

1980 1996 Porcentaje 1980 1996 Porcentaje

de variación de variación

1 China 2.74 17.70 545.3 10.5 19.1 81.7

2 Italia 12.89 8.05 -37.6 8.2 7.2 -12.5

3 RAE de Hong Kong 13.72 6.72 -51.0 37.5 33.2 -11.5

4 Turquía 0.36 3.87 965.1 6.0 37.3 524.8 5 Alemania 6.93 3.78 -45.4 1.8 1.4 -19.2 6 India 2.09 3.23 54.5 13.6 21.6 58.6 7 Rep. de Corea 9.13 2.95 -67.7 25.8 7.0 -73.1 8 Francia 5.37 2.70 -49.7 2.5 1.8 -26.3 9 Portugal 1.72 2.51 46.0 16.3 17.6 8.9 10 México 0.77 2.42 213.3 1.6 4.4 178.2 11 Indonesia 0.21 2.39 1 061.5 0.4 10.2 2 771.7 12 Reino Unido 4.12 2.34 -43.3 2.0 1.8 -8.7

13 Provincia china de Taiwán 6.62 2.18 -67.1 15.4 4.6 -70.1

14 Tailandia 0.66 1.95 195.4 5.7 8.3 47.2 15 Estados Unidos 2.04 1.78 -12.8 0.5 0.7 41.2 16 Túnez 1.00 1.75 75.7 20.1 52.5 161.9 17 Malasia 0.48 1.64 241.3 1.9 5.3 185.9 18 Filipinas 1.41 1.62 14.6 9.2 14.5 57.6 19 Polonia 0.80 1.60 99.1 5.8 13.4 133.8 20 Marruecos 0.37 1.60 334.1 6.3 36.7 482.8 21 Países Bajos 1.79 1.42 -20.5 1.1 1.4 35.9 22 Rep. Dominicana 0.28 1.28 359.5 9.2 45.5 395.8 23 Bélgica/Luxemburgo 2.30 1.18 -48.7 1.6 1.4 -12.1 24 Pakistán 0.24 1.16 389.0 7.4 33.1 346.3 25 Rumania 1.01 1.06 4.9 10.5 28.1 167.9 26 Grecia 2.73 0.99 -63.7 24.3 20.2 -16.7 27 Honduras 0.04 0.79 1 861.8 1.7 49.1 2 860.0 28 Hungría 0.98 0.79 -19.5 12.7 9.6 -24.2 29 Canadá 0.45 0.77 71.4 0.3 0.6 130.8 30 España 0.77 0.69 -9.3 1.8 1.3 -27.1 31 Dinamarca 0.95 0.61 -35.7 2.4 2.5 4.0 32 Austria 1.60 0.60 -62.7 4.6 2.3 -50.6 33 Guatemala 0.01 0.55 3 907.2 0.5 33.3 6 998.7 34 Costa Rica 0.12 0.54 355.6 4.7 23.2 399.2 35 El Salvador 0.06 0.47 685.3 2.3 49.3 2 017.5 36 Israel 0.71 0.47 -33.8 6.2 4.5 -26.9 37 Singapur 1.01 0.41 -59.5 5.1 1.3 -73.8 38 Jamaica 0.04 0.41 849.0 1.7 33.1 1 836.3 39 Irlanda 0.61 0.39 -35.8 2.8 1.5 -47.2 40 Suiza 0.82 0.36 -56.0 1.1 0.8 -28.5 41 Egipto 0.04 0.33 688.0 0.3 10.6 3 052.0 42 Bulgaria 0.17 0.30 71.2 7.0 14.5 108.3 43 Colombia 0.10 0.27 167.0 1.1 4.9 367.5 44 Japón 1.11 0.17 -84.3 0.6 0.1 -80.7 45 Sudáfrica 0.13 0.17 34.6 0.4 1.5 318.0 46 Perú 0.03 0.16 375.1 0.4 7.0 1 587.6 47 Suecia 0.61 0.16 -74.3 0.9 0.4 -58.3 48 Brasil 0.25 0.14 -44.3 0.6 0.7 8.4 49 Australia 0.04 0.10 147.1 0.1 0.5 456.6 50 Finlandia 1.63 0.10 -93.7 5.5 0.5 -90.3

Fuente: CEPAL, sobre la base del Programa de Análisis de la Competitividad de los Países (CAN). México y los países de la Cuenca del Caribe figuran

integrantes de este mercado son muy variados; abarcan desde los pa ses de la OCDE que se esfuerzan por mantener su nivel de participaci n (Alemania, Francia e Italia) hasta los nuevos integrantes de pa ses en desarrollo de Asia (Filipinas, India, Indonesia y Tailandia), AmØrica Latina (Costa Rica, El Salvador, Honduras, MØxico y Repœblica Dominicana) y `frica (Egipto, Marruecos y Tœnez) y, por œltimo, las econom as en transici n (Hungr a, Polonia y Ruma- nia).

Un examen más detallado indica que los países productores de prendas de vestir pueden clasificarse en cinco categorías distintas en cuanto a su situación competitiva en el mercado internacional:

• Los pa ses de la OCDE interesados en proteger su participaci n cada vez mÆs reducida en el mercado, perfeccionando su producci n, de tal modo que incluya prendas de alta costura (Francia, Italia) o estableciendo sistemas regionales de maquila (mercados de AmØrica del Norte, Europa y Jap n) en pa ses vecinos con salarios bajos (UNCTAD, 1999j, cap tulo 2);

• Las econom as asiÆticas de reciente industrializaci n que han desarrollado sistemas propios de producci n que ofrecen servicios de

paquete completo 75

a los compradores, incluidas actividades de maquila en pa ses con salarios bajos; • La peculiar situaci n de China, cuyas exportaciones

provienen de su propia industria integrada y que, a la vez, realiza operaciones de maquila de prendas de vestir para productores de paquete completo de econom as asiÆticas recientemente industrializadas y otros;

• Los pa ses que integran los sistemas regionales de ensamblaje de los mercados mÆs importantes, es decir, MØxico y la Cuenca del Caribe en el caso del mercado de AmØrica del Norte, y algunos norafricanos y en per odo de transici n en el del mercado europeo, y

• El resto de los pa ses, fundamentalmente los que tienen un rØgimen de salarios muy bajos.

Hay una importante diferencia entre los pa ses en desarrollo que son s lo proveedores de la correspondiente cadena productiva regional76

(AmØrica del Norte y Europa) y el caso de China y de algunas econom as asiÆticas de reciente industrializaci n que tienen una participaci n muy activa en todos los mercados mÆs importantes. Con escasas excepciones (India, PakistÆn, la Regi n Administrativa Especial de Hong Kong), los pa ses que dependen en mayor medida de las exportaciones de prendas de vestir, que representan por lo menos una cuarta parte del total de sus exportaciones, en tØrminos de sus v nculos comerciales con el mercado internacional , son los mÆs cercanos a la frontera me- ridional del mercado de AmØrica del Norte (Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Jamaica, Repœblica Dominicana) y los que estÆn ubicados en los alrededores de Europa (Marruecos, Rumania, Tœnez, Turqu a) (vØase el cuadro IV.1). Los desaf os que han planteado las econom as de Asia en el presente siglo han ejercido una significativa influencia en la industria del vestido mundial y, en los aæos noventa, en la reestructuraci n del mercado de prendas de vestir de AmØrica del Norte. La creaci n de cadenas productivas regionales ha sido uno de los aspectos de la respuesta de dicho mercado.

75 Los servicios de paquete completo no se limitan al ensamblaje de insumos importados con la participaci n de numerosos proveedores

locales, entre ellos productores de textiles y cortadores de telas, sino que incluyen ademÆs otras etapas del suministro de la prenda, como el diseæo, la selecci n de componentes y la distribuci n del producto final. Las econom as asiÆticas de reciente industrializaci n han tenido mucho Øxito como proveedores de paquete completo de importantes empresas compradoras estadounidenses (vØase Gereffi (1999b)).

76 Se emplea una serie de conceptos bien definidos, tales como cadenas de productos bÆsicos, cadenas de valores y redes de suministros, entre

otros, para reflejar los distintos aspectos organizacionales de la industria del vestido. El concepto de cadena productiva refleja la integraci n vertical del ramo desde las fÆbricas textiles hasta las firmas contratadas para el ensamblaje y las empresas, comercializadoras y distribuidoras de prendas de vestir y el papel de cada uno de los diversos agentes.

A. LA REESTRUCTURACIÓN DEL MERCADO DEL VESTIDO