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TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMÉRICA DEL NORTE: LAS DIFERENCIAS

LA CUENCA DEL CARIBE

Tanto México como los países de la Cuenca del Caribe han servido para fortalecer a las empresas del vestido de los Estados Unidos dado que, con el uso del mecanismo de producción compartida, estas empresas han podido crear cadenas productivas regionales para aprovechar los salarios más bajos que imperan en aquellos países, con el fin de reconquistar la participación en el mercado estadounidense que habían conseguido sus competidores asiáticos. Una gran

proporción de las prendas de vestir que estos países exportan al mercado estadounidense están vinculadas a este mecanismo. En 1997 casi 82% de las prendas de vestir que México exportó a los Estados Unidos entró gracias a la partida 9802 de la Clasificación Armonizada de Aranceles, al igual que más de 84% de las que provenían de los países de la Cuenca del Caribe. No obstante, con la entrada en vigencia del TLC, desde el 1° de enero de 1994, la situación competitiva de

México para abastecer el mercado norteamericano mejoró radicalmente en comparación con la de los países de la Cuenca del Caribe.

Si se analizan los datos globales más recientes de

que se dispone sobre las importaciones

estadounidenses de prendas de vestir (véase el cuadro IV.4), se aprecia que México rápidamente se está acercando a los países de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe y pronto podría superarlos como principal proveedor de ropa del mercado estadounidense. Entre 1992 y 1999, su participación pasó de 3.4% a 15.3%, en tanto que la de los países de la Cuenca del Caribe sólo avanzó de 12.1% a 17.9%. En junio de 1999 el valor de las exportaciones anualizadas de prendas de vestir de México a los Estados Unidos había subido casi 9% en comparación con el año anterior, en tanto el de los países de la Cuenca del Caribe apenas se mantuvo al nivel de 1998. Básicamente, se podría decir que el acceso especial de México se ha vuelto aún más espe- cial que el de los países de la Cuenca del Caribe.

En general, el TLC ha abierto posibilidades para que los fabricantes estadounidenses de fibras, textiles y prendas de vestir aumenten sus ventas e incrementen su producción, de manera que aprovechen plenamente las economías de escala y los recursos complementarios en los tres países miembros —Canadá, Estados Unidos y México— para mejorar su potencial de exportación (US-OTEXA, 1999). Para México los beneficios se tradujeron en:

• la reducci n o eliminaci n de los derechos arancelarios;

• la reducci n o eliminaci n de las cuotas, y

• la aplicaci n de normas de origen comunes (USITC, 1999, p. 30).

El TLC dispone la eliminación programada de los derechos sobre el comercio de prendas de vestir entre los miembros en artículos que se “originan” en los países miembros. En el caso de México, prácticamente todos los aranceles que los Estados Unidos imponían a las prendas que se originaban en aquel país se

Cuadro IV.4

IMPORTACIONES ESTADOUNIDENSES DE PRENDAS DE VESTIR, AÑOS SELECCIONADOS, 1992 A JUNIO DE 1999

(En millones de dólares y porcentajes)

Junio

Procedencia 1992 1995 1998 de

1999

Total importaciones (en millones de dólares) 26 713 34 649 48 175 23 025

México 901 2 566 6 494 3 529

Países de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe 3 228 5 433 8 270 4 125

Republica Dominicana 1 203 1 731 2 342 1 098 Costa Rica 589 757 821 396 Guatemala 451 682 1 134 555 Honduras 365 918 1 873 1 014 Jamaica 292 530 422 173 El Salvador 166 582 1 171 610

Todos los demás 22 584 26 650 33 411 15 371

Total de importaciones (porcentajes)

México 3.4 7.4 13.5 15.3

Países de la Iniciativa para la Cuenca del Caribe 12.1 15.7 17.2 17.9

República Dominicana 4.5 5.0 4.9 4.8 Costa Rica 2.2 2.2 1.7 1.7 Guatemala 1.7 2.0 2.4 2.4 Honduras 1.4 2.6 3.9 4.4 Jamaica 1.1 1.5 0.9 0.8 El Salvador 0.6 1.7 2.4 2.6

Todos los demás 84.5 76.9 69.4 66.8

Fuente: CEPAL, sobre la base de datos de importaciones estadounidenses para el consumo (valores en aduana) proporcionados por la Oficina de Textiles y Prendas de Vestir de la Administración de Comercio Internacional del Departamento de Comercio.

terminaron de eliminar el 1° de enero de 1999. Los Estados Unidos suprimieron las cuotas para las prendas que se originaban en México una vez implementado el TLC y el 1° de enero del 2004 habrán culminado el mismo proceso para los artículos que no se originan en ese país. Con respecto a las normas de origen, la mayoría de las prendas de vestir están sujetas a una norma denominada “desde el hilado en adelante”, según la cual todas las etapas de fabricación, incluida la formación del hilado, deben realizarse en uno de los tres países miembros, fortaleciendo así la cadena productiva norteamericana.

Los beneficios del TLC han pasado a MØxico en forma de ciertas ventajas competitivas respecto de los pa ses del Caribe, como el ingreso libre de impuestos de art culos producidos mediante el mecanismo de producci n compartida, mientras que estos pa ses siguen pagando derechos sobre el valor agregado fuera de los Estados Unidos (principalmente salarios) y estÆn sujetos a ciertas cuotas. AdemÆs, los beneficios del TLC se aplican a las prendas de vestir mexicanas fabricadas mediante el mecanismo de producci n compartida, aunque los art culos no cumplan con la norma de origen desde el hilado en adelante o sean sometidos a ciertos procesos de terminaci n en MØxico despuØs de ensamblados (como blanqueado, tintura, lavado de desgaste con piedra, con Æcidos o planchado permanente procesos que constituyen fabricaci n ul- terior en cualquier otro pa s y por lo tanto descalifican a las prendas tratadas de una exenci n parcial de derechos, aunque contengan partes fabricadas en Estados Unidos) (Bobbin Live, 1999b, p. 2).

Los efectos de las preferencias que MØxico obtuvo gracias al TLC pronto se hicieron sentir. El cierre de 250 plantas y la pØrdida de 123 000 puestos de trabajo en los pa ses de la Cuenca del Caribe se atribuyeron a las ventajas de que disfrutaba MØxico en virtud del Tratado (Stinson, 1999). Entre 1994 y 1998, el total de las importaciones de prendas de vestir que ingresaron a los Estados Unidos y la ropa producida mediante el mecanismo de producci n compartida importada de MØxico aumentaron 307.4% y 247.1% respectivamente, en tanto las cifras correspondientes de los pa ses del Caribe s lo subieron 84.2% y 91.6% respectivamente (Gereffi, 1999a, cuadro 2). En 1998, MØxico incluso sobrepas a China como principal proveedor de prendas de vestir del mercado estadounidense (vØase el cuadro II.3). Es probable que este tremendo cambio haya sido aœn mayor que lo que indican las cifras, ya que se sospecha que, en lo que se refiere a las prendas de vestir que los Estados Unidos importan de MØxico, se

computan cantidades considerablemente menores que las reales (USITC, 1999, pp. 1-5). El arancel estadounidense impl cito aplicado a las importaciones de prendas de vestir de MØxico baj de 6.4% a 0.9%, en tanto el de los pa ses de la Cuenca del Caribe s lo se redujo de 9.1% a 8.5% (Buitelaar, 1999, p. 2). Otros beneficios evidentes se refieren a la creciente especializaci n de la industria del vestido mexicana en la producci nintegradade pantalones de algod n, que ha dado lugar al desarrollo de una cadena productiva con base local.

Quizás el mejor ejemplo para captar el sentido de los cambios producidos por el TLC es el caso de los pantalones vaquero (blue jeans). En 1998, México ya era el principal proveedor de esta clase de prendas de vestir para hombres y mujeres en el mercado norteamericano, con una participación del orden de 60% de en las importaciones de Estados Unidos (véanse los gráficos IV.2 a IV.5). Los siguientes dos casos particulares muestran en qué medida mejoró la situación competitiva de México en comparación con la de importantes proveedores de la Cuenca de Caribe, debido a la influencia de las ventajas y normas de origen del TLC.

• Las importaciones estadounidenses de pantalones vaquero para hombres y niños (partida 6203424010 del Sistema Armonizado de Aranceles) fueron muy dinámicas. Entre 1990 y 1994 crecieron de 198.7 millones a 424.3 millones de dólares, lo que significa que pasaron de 0.04% a 0.064% de las importaciones totales de Estados Unidos. Con anterioridad al TLC, tanto México como los países de la Cuenca del Caribe aumentaron su participación en este mercado. Durante ese período, México avanzó del segundo al primer anillo, ya que su participación de mercado superó el 25% en 1994. Costa Rica saltó del quinto al segundo anillo, al alcanzar una proporción superior a 6.25%. También ascendió la participación de otros países del Caribe, como Honduras, Guatemala y Belize. Estas economías latinoamericanas restaron mercado a países asiáticos como Hong Kong, China, Filipinas y Taiwán (véase el gráfico IV.2). Es entre 1995 y 1998 cuando se puede captar el impacto del TLC en la situación competitiva de los pantalones vaquero para hombre y niños en el mercado estadounidense. Las importaciones de esta prenda aumentaron de 556.9 millones de dólares a 882 millones de dólares, es decir, pasaron de 0.075% a 0.097% de las importaciones totales de Estados Unidos. Si bien México consolidó su situación como principal proveedor, en el proceso restó mercado a los países de la Cuenca del Caribe, como es el caso de

Gráfico IV.2

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA REGIONAL DE LAS IMPORTACIONES AL MERCADO ESTADOUNIDENSE DE VAQUEROS PARA HOMBRES Y NIÑOS

(PARTIDA 6203424010 DE LA CLASIFICACIÓN ARMONIZADA DE ARANCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS),

DE 1990 A 1994

Fuente: CEPAL, sobre la base del programa computacional módulo para el

análisisdel crecimiento del comercio internacional (MAGIC).

La posición para 1994 corresponde al lugar donde el nombre del país se encuentra ubicado; la ubicación de 1990, si es diferente, está representada por un pequeño circulo. Las flechas representan la magnitud y la dirección de cambio a través del tiempo.La participación de México se incrementó de 13.2 a 36.1% durante 1990-1994. Fuente: calculado utilizando el programa computacional MAGIC de la CEPAL – NU.

Los anillos indican la participación del total de importaciones de Estados Unidos en estos items, medido en doláres, por país socio:

1) 25%+

2) 12.5 - 24.9% 4) 3.125 - 6.24% 3) 6.25 - 12.4% 5) 1.52 - 3.124%

El valor total de importaciones de blue jeans para niño y hombre fue $198.7 millones en 1990 (0.04 % del total de importaciones de los Estados Unidos) y $424.3 millones en 1994 (0.064 %).

Recientemente Burlington Industries celebró su 75° aniversario como uno de los mayores fabricantes textiles del mundo (sus ventas ascendieron a 2 000 millones de dólares en 1998). Posee 29 plantas en seis estados de la Unión y fábricas en México e India. La producción de textiles para la fabricación de ropa representa el 60% de los ingresos de la empresa. Burlington se dedica a cuatro grandes categorías de productos: la tela de vaqueros, las telas sintéticas, la lana peinada y la ropa sport de algodón. Con sede en Greensboro, Carolina del Norte, la historia de Burlington tiene dos caras. Primero, es un ejemplo sobresaliente de la tendencia de la industria textil a trasladarse al extranjero. Segundo, Burlington se está diversificando para dedicarse a las prendas de vestir. Antes operaba exclusivamente como fabricante de textiles, pero ahora está aplicando una integración hacia adelante al aventurarse en el terreno de la costura y el ensamblaje de prendas de vestir. México es una zona de

crecimiento clave para Burlington, que espera usar la producción mexicana para captar participación de mercado de grado intermedio que

actualmente poseen empresas asiáticas. Si bien la compañía ha tenido operaciones en México durante más de 40 años, sus intereses estaban limitados a proveer textiles para el mercado nacional. En 1994 Burlington tenía sólo tres plantas en México, dos de las cuales se dedicaban a la producción de telas de algodón

y sintéticas. No obstante, los despidos en las plantas estadounidenses fueron un primer indicio de que la industria textil de ese país dirigía su mirada al sur. Aun en 1996 Burlington sostenía que iba a mantener lo más importante de su producción en los Estados Unidos (Krouse, 1996), pero pronto esa estrategia empezó a cambiar. En 1997 la compañía inició una empresa conjunta con Guilford Mills, DuPont y la firma mexicana Grupo Alfa para construir “la Ciudad de la Confección”, un parque industrial de 3 millones de dólares al sur de la Ciudad de México, que sirva de base para los fabricantes de ropa estadounidenses. El objetivo de este proyecto, titulado “NuStart”, es promover la integración vertical de las fibras, las telas y las actividades de fabricación, utilizando la tecnología más avanzada. Los planes incluyen un centro de capacitación para trabajadores y gerentes medios que ha de construirse con el apoyo estatal y federal mexicano. En 1998 Burlington anunció que invertiría 80 millones de dólares en los próximos tres años en cinco instalaciones de confección de prendas de vestir en

coordinación con su centro de servicios del vestido de México. Se prevé que en estas instalaciones se emplearán a 2 000 trabajadores y se efectuarán ventas que aportarán 225 millones de dólares anuales a las arcas de la empresa. En 1999 se preveía la apertura de tres nuevas plantas en Yecapixtla, Morelos, para

producir tela de vaqueros, telas de lana peinada e hilados de algodón.

Actualmente Burlington está llevando a cabo una completa reorganización de sus operaciones de producción de telas para la confección de prendas. La capacidad de producción de sus plantas estadounidenses se reducirá 25%, al cerrarse siete plantas, mientras que su división de ropa sport ha sido absorbida por la división mundial de tela de vaqueros. La producción de ropa sport se ha trasladado a México, donde se confeccionan camisas y pantalones de hombre; algunas de las telas vienen de tejedurías mexicanas y la costura se subcontrata a fabricantes de prendas de vestir alrededor de la Ciudad de México. Esta cadena productiva de paquete completo se está adoptando asimismo en varias etapas en otras divisiones de la empresa. En 1994 Burlington comenzó a prestar asistencia a sus clientes en la producción de prendas

terminadas mediante un acuerdo con los Fabricantes

Internacionales de Prendas de Vestir de El Paso, Texas, para construir una planta de terminación de ropa en Chihuahua (Gereffi y Bair, 1998, p. 32). Las nuevas plantas que se instalan en México, a diferencia de sus predecesoras, están equipadas con tecnología de última generación, y las inversiones con frecuencia se traducen en programas de capacitación.

Recuadro IV.3

LA ESTRATEGIA DE UNA EMPRESA TEXTIL ESTADOUNIDENSE EN EL CONTEXTO DEL TLC:BURLINGTON INDUSTRIES

Fuente: CEPAL, sobre la base de Gary Gereffi, "The Transformation of the North American Apparel Industry: is NAFTA a Curse or a Blessing?",

informe de consultor preparado para la Unidad de Inversiones y Estrategias Empresariales, División de Desarrollo Productivo y Empresarial, mayo de 1999

Gráfico IV.3

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA REGIONAL DE LAS IMPORTACIONES AL MERCADO ESTADOUNIDENSE DE VAQUEROS PARA HOMBRES Y NIÑOS (PARTIDA 6203424010

DE LA CLASIFICACIÓN ARMONIZADA DE ARANCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS), DE 1995 A 1998

Los anillos indican la participación en dólares en el total de las importaciones de este artículo de los Estados Unidos, según el país de procedencia

1) 25% +

2) 12.5% - 24.9% 3) 3.125% - 6.24%

4) 6.25% - 12.4%: 5) 1.52% - 3.124% El valor total de las importaciones de vaqueros para hombres y niños ascendió a 556.97 millones de dólares en 1995 (0.075% del total de las importaciones de los Estados Unidos) y 882 millones en 1998(0.097%).

Fuente: CEPAL, sobre la base del programa computacional Módulo para el análisis del

crecimiento del comercio internacional (MAGIC).

La posición de 1998 corresponde al anillo en que se encuentra el nombre del país; la posición de 1995, si difiere, se indica con un círculo pequeño. Las flechas representan la magnitud y dirección del cambio con el tiempo. La participación de México aumentó de 44.92% a 58.1% entre 1995 y 1998.

Gráfico IV.4

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA REGIONAL DE LAS IMPORTACIONES AL MERCADO ESTADOUNIDENSE DE VAQUEROS PARA MUJERES Y NIÑAS (PARTIDA 6204624010 DE LA CLASIFICACIÓN ARMONIZADA DE ARANCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS),

DE 1990 A 1994

Fuente: CEPAL, sobre la base del programa computacional Módulo para el análisis del

crecimiento del comercio internacional (MAGIC).

La posición de 1994 corresponde al anillo en que se encuentra el nombre del país; la posición de 1990, si difiere, se indica con un círculo pequeño. Las flechas representan la magnitud y dirección del cambio con el tiempo. La participación de México aumentó de 11.4% a 26.1% entre 1990 y 1994

Los anillos indican la participación en dólares en el total de las importaciones de este artículo de los Estados Unidos, según el país de procedencia:

4) 3.125% - 6.24% 5) 1.52% - 3.124%

El valor total de las importaciones de vaqueros para mujeres y niñas bajó a 318 millones de dólares en 1990 (0.064% del total de las importaciones de los Estados Unidos) y 303.8 millones en 1994 (0.046%).

1) 25% + 2) 12.5% - 24.9% 3) 6.25% - 12.4%

Gráfico IV.5

CAMBIOS EN LA ESTRUCTURA REGIONAL DE LAS IMPORTACIONES AL MERCADO ESTADOUNIDENSE DE VAQUEROS PARA MUJERES Y NIÑAS (PARTIDA 6204624010 DE LA CLASIFICACIÓN ARMONIZADA DE ARANCELES DE LOS ESTADOS UNIDOS),

DE 1995 A 1998

Fuente: CEPAL, sobre la base del programa computacional Módulo para el análisis del

crecimiento del comercio internacional (MAGIC).

La posición de 1998 corresponde al anillo en que se encuentra el nombre del país; la posición de 1995, si difiere, se indica con un círculo pequeño. Las flechas representan la magnitud y dirección del cambio con el tiempo. La participación de México aumentó de 43.2% a 62.8% entre 1995 y 1998.

Los anillos indican la participación en dólares en el total de las importaciones de este artículo de los Estados Unidos, según el país de procedencia: 1) 25% +

2) 12.5% - 24.9% 3) 6.25% - 12.4% 4) 3.125% - 6.24% 5) 1.52% - 3.124% El valor total de las importaciones de vaqueros para mujeres y niñas ascendió a 345 millones de dólares en 1995 (0.046% del total de las importaciones de los Estados Unidos) y 725.6 millones en 1998 (0.079%).

Costa Rica y República Dominicana (véase el gráfico IV.3).

• Algo similar es el caso de los pantalones vaqueros para mujeres y niñas (partida 6204624010 del Sistema Armonizado de Aranceles). Entre 1990 y 1994, las importaciones estadounidenses de esta

prenda no fueron muy dinámicas, ya que

disminuyeron de 318 millones de dólares a 303.8 millones de dólares, lo que representa una baja de 0.064% a 0.046% de las importaciones totales de Estados Unidos. Con anterioridad al TLC, tanto México como los países de la Cuenca del Caribe ganaron participación en este mercado. Durante ese período, México avanzó del tercer anillo al primero, dado que su participación de mercado superó el 25% en 1994; República Dominicana pasó del quinto al cuarto anillo, con una participación superior a 3.125%; y Honduras ingresó al quinto anillo. Estas economías latinoamericanas tomaron mercado de países asiáticos, como Taiwan y Japón, pero competieron duramente contra otros, como Filipinas (véase el gráfico IV.4). El impacto del TLC en la situación competitiva de los pantalones vaquero para mujeres y niñas en el mercado estadounidense se puede captar entre 1995 y 1998, período durante el cual las importaciones de esta partida crecieron de 345 millones de dólares a 725.6 millones de dólares. Esto equivale a un incremento de 0.046% a 0.079% de las importaciones totales de Estados Unidos. También en este caso México consolidó su situación

como principal proveedor del mercado, en

detrimento de la participación de mercado de los países de la Cuenca del Caribe, como es el caso de la República Dominicana y Honduras (véase el gráfico IV.5). México comienza a afirmarse en su papel de proveedor del mercado de América del Norte, pero siguiendo una línea intermedia entre, por un lado, el modelo de Asia oriental, en que los exportadores

nacionales de las economías de reciente

industrialización de esa región suministran prendas

de producción de paquete completo a los

compradores estadounidenses, lo que les permite

dominar importantes segmentos del mercado de

mÆs valor, en especial el de la moda femenina y, por el otro, el modelo de la Cuenca del Caribe,79

que estÆ basado en una combinaci n de salarios bajos, el formato de zona de procesamiento de exportaciones, el acceso preferencial al mercado de los Estados Unidos y las cuotas, y en que predomina la tradicional forma de producci n compartida prevista en la partida 9802 de la Clasificaci n Armonizada de Aranceles, mecanismo que no ofrece ninguno de los beneficios a largo plazo vinculados a las normas de origen del TLC (Mortimore, 1999b). As , en el modelo mexicano emergente las normas de origen del TLC crean un incentivo para lograr una producci n de prendas de vestir mÆs integrada en MØxico y son sobre todo las empresas estadounidenses (mÆs que las mexicanas) las que compiten por estar a la cabeza en la coordinaci n de