III. Tercer Cap í tulo
III. 1 La mezcla de valores nutricionales como objeto del arte
En la historia de la alimentación, las formas de preparar los alimentos han posibilitado la clasificación de los mismos a través del tiempo. El ordenamiento tradicional ha determinado cuatro posibilidades a partir de los diferentes modos de preparación: lo cocido, lo horneado, lo frito y lo asado. Al estar basada la presente investigación en la importancia de los procesos industriales de modificación de los alimentos, desde las estrategias económicas de consumo de la década de los sesenta en Estados Unidos, se ha decidido
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incluir la categoría de procesado como la convergencia puramente mecánica entre la intervención industrial y la modificación sintética de los alimentos de consumo cotidiano. En la producción artística escultórica de Oldenburg no se encuentran obras que representen solamente los procesos de preparación de fritos y asados de manera independiente – exceptuando las ya analizadas Sculpture in form of a fried egg (Imagen 12) y Fried egg in pan (Ver ANEXO 1) - , sino que dichos procesos hacen parte de composiciones que
incluyen la mezcla de diferentes preparaciones. Dentro de éstas están las ya mencionadas
Hamburger with pickle and ochre (Imagen 23), Hamburger, Popsicle, Price (Imagen 16), Two Cheeseburgers with everything (Dual Hamburgers) (Imagen 15), Floor Burger
(Imagen 2), False Food selection (Imagen 1), False Food selection#2 (Imagen 21), French fries and Ketchup (Imagen 8), Stove with meat (Imagen 6), Potato Chips in Bags (Imagen
28) y Shoestring Potatoes spilling from a bag (Imagen 13).
En la variedad de alimentos representados para el conjunto de composiciones False Food selection (Imagen 1), False Food selection#2 (Imagen 21) y Stove with Meat
(Imagen 6), se evidencia la presencia de aquellos que han sido procesados industrialmente como los chocolates, las galletas, el pan y el donut, los que pertenecen a la comida rápida como la carne asada de hamburguesa, aquellos que responden a otro tipo de preparación como
el huevo frito y la tocineta y, finalmente, las frutas y las verduras mostradas en su estado natural. Dentro de la cotidianidad norteamericana de la década de los sesenta, la reunión que hace Oldenburg de este tipo de alimentos tan variados, representa la existencia de una tendencia construida hacia la preferencia por algunos de ellos como la carne asada, el huevo frito, la tocineta y el donut, como constituyentes de esa costumbre alimenticia histórica del American way of life. Es la representación de un tipo de alimentación
Imagen 21. False Food selection # 2, 1966
Madera, Vinilo, Plástico y Yeso
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específico en el cual, por más que hubiera un conocimiento sobre los valores nutricionales, la mezcla de diferentes tipos de alimentos y preparaciones dentro de la dieta cotidiana, estaba determinada por la mezcla sin criterios concretos de selectividad. La reunión en una
caja de los alimentos que Oldenburg muestra como provocativos y listos para ser consumidos, implica la representatividad que tiene la acumulación compulsiva de alimentos de diferentes naturalezas en la cotidianidad de la década de los sesenta.
El problema social de la racionalización de los alimentos, implica cuestionar de qué manera era vista la inclusión de nuevos mecanismos industriales en el tratamiento de los alimentos, por parte de las instituciones gubernamentales como el motor de esa generación social colectiva de tendencias. Si bien desde la presidencia norteamericana de Herbert Hoover en 1928 se comenzó a evidenciar una preocupación por el valor real nutritivo de los diferentes alimentos, con el descubrimiento de las vitaminas en 1917 por mencionar un ejemplo, se comenzaron a direccionar los comportamientos sociales desde una serie de recomendaciones sobre lo que se consideraba como el buen comer.
Dentro de las especificaciones institucionales referentes a una buena alimentación, basada en la combinación equilibrada de las propiedades nutricionales de los alimentos, se encuentran cuatro grupos alimenticios específicos que constituyeron el discurso de lo que
Imagen 22.Pastry Case #1, 1961 - 1962
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se debía comer: el grupo de la leche y sus derivados como la fuente de calcio; el grupo de la carne y sus derivados como fuente de proteína; el grupo de las frutas y los vegetales como fuente de vitaminas y minerales; y el grupo del pan y sus derivados como fuente de carbohidratos (Bennion y Hughes, 1975). Si se toma el caso de Pastry Case #1 (Imagen 22)
– complementado con False food selection #2 (Imagen 21)-, se evidencia la representación
de Oldenburg de la condensación de la clasificación institucional en la cotidianidad alimenticia de los norteamericanos; pero lo que es realmente determinante en esta obra, es la facilidad que tiene el artista para evidenciar la manipulación social del discurso institucional, en la medida que el equilibrio nutricional de la mezcla pasa a un segundo plano cuando se condensa en una misma comida, un mismo tiempo y un espacio completamente estático desde la apariencia rígida de cada alimento.
Los diferentes alimentos producidos y distribuidos de manera masificada, y aquellos que se adquieren en restaurantes de comida rápida, se presentaban en la década de los sesenta, ya sea directamente o a través de la publicidad, como la materialización equilibrada de los valores nutritivos necesarios para el organismo. Si se piensa por ejemplo en una hamburguesa, se podían encontrar los componentes que correspondían a cada uno de estos grupos: los carbohidratos del pan, la proteína de la carne, las vitaminas y minerales de los vegetales (lechuga y tomate), y el calcio en las salsas a base de leche como la mayonesa. Un ejemplo de la mezcla de valores nutricionales donde ya no se trata sólo de la representación de la comida rápida, sino de la condensación nutricional en un objeto como una hamburguesa que se puede evidenciar en el caso de Hamburger with pickle and ochre (Imagen 23). Esta hamburguesa es la muestra
de la adición puramente decorativa de los vegetales donde, tanto para el fabricante como para el consumidor, no implica necesariamente una compleja composición alimentaria para satisfacer las necesidades básicas; se trata de los vegetales como la figura de la ilusión
Imagen 23.Hamburger with pickle and ochre, 1960
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pasajera de lo nutritivo en el consumo masificado de lo automático. Lo saludable y su materialización inmediata en lo real de la comida rápida, se puede leer también desde el concepto de conveniencia aportado a la historiografía de la alimentación norteamericana por Bennion y Hughes, entendido como la contradicción que se encuentra recurrentemente en una realidad en la que la cantidad y la apariencia pueden pasar por encima de la calidad:
“(…) convenience food are defined as those that have had a comparatively large
amount of processing or market services done on them and may be served with a minimum effort and skill. These types of food may also be called service ready foods, prefabricated foods, ready-prepared foods, or efficiency foods. Many different processes are used by the food industry in the production of convenience
foods.” (Bennion y Hughes, 1975, Pp. 10)
El deseo de consumir algo aparentemente bueno, estaba en contraposición de lo que
realmente era entendido como nutritivo, desde el cuestionamiento que de hecho se presentó desde la década de los ochenta con movimientos como el Slow Food5, por la presencia de
aditivos químicos y sintéticos en la fabricación industrial de los alimentos. Los diferentes tipos de procesamiento, empaquetado y distribución de los alimentos característicos de la industrialización norteamericana, requieren de un cuestionamiento sobre el sabor y las propiedades originales del alimento a partir de las consideraciones de Bennion y Hughes antes mencionadas. La modificación parcial o completa de los alimentos implica una reflexión en torno a las propiedades nutricionales reales tanto antes, como durante y después de haber sido procesados industrialmente.
Al ahondar en los propósitos de la industrialización de los alimentos en la década de los sesenta, pueden ser comprendidos sus efectos en la sociedad ya que, si se percibe que el objetivo era puramente económico, los mecanismos de ahorro en las materias primas químicas como los colorantes y preservantes, o naturales como el azúcar, determinaron la
5 El movimiento del
Slow Food que nació en la década de los ochenta y que incluso tiene algunos ecos en
nuestros días, estuvo caracterizado por la preocupación social acerca del bombardeo de alimentos pensados para ser producidos y consumidos de manera automática, sin tener consideración alguna por su impacto en la salud o en las implicaciones de un estilo de vida regido por la inmediatez. Además de esto, la preocupación incrementaba a medida que el esparcimiento del modelo de comida rápida norteamericano alcanzaba progresivamente niveles internacionales, expandiendo así una americanización del mundo de la comida sintética y masiva.
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clase de productos que se insertaron en el mercado. Si el objetivo era, como lo llama el historiador Alberto Cappati (Flandrin, 2004) filantrópico al buscarse una eficiencia en ambientes de guerra, o incluso si se trataba de una búsqueda con principios sanitarios, la preocupación por la salud y el gusto determinaron la concepción de un alimento pensado pública o privadamente. El caso de la reunión de los alimentos en la obra de Oldenburg representa de esta forma la condensación de las estrategias de mercadeo, en la medida que el contexto histórico de Estados Unidos desde la década de los cincuenta, estuvo marcado por la búsqueda multilateral de expandir el discurso del equilibrio alimenticio. La condensación de los alimentos en una caja o en un mostrador, es la representación material de los grupos alimenticios reunidos en un mismo lugar de la cotidianidad, y además están listos para ser llevados a cualquier parte del mundo.
Para el caso específico del grupo alimenticio de las carnes como fuente de proteína en el discurso nutricional, se encuentra en Oldenburg el grupo de obras Liver sausage and slices
(Imagen 25), Plate of Meat,Roast Beef (Ver ANEXO 1), y Meat (Imagen 24). Las carnes
de formas tan variadas colgando del techo, o simplemente haciendo parte de un mostrador, representan cómo los consumidores no se limitaban en la década de los sesenta sólo a incluir la proteína dentro de su dieta cotidiana, sino que la selectividad cobra un mayor valor a través de los recursos artísticos de Oldenburg. En Meat, el uso de la gama de rojos
Imagen 24.Meat, 1964
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que hacen alusión al color real de la carne cruda, representan la realidad de la costumbre en cuanto al consumo repetido de carnes rojas y la innovación en la década de los sesenta en la presentación de las fuentes de proteína, no en la inclusión de nuevos alimentos en la dieta norteamericana. Respecto al procesamiento de la carne y a su inclusión en la cotidianidad, es relevante mencionar que en 1967 The Wholesome Meat Act determinó que el gobierno norteamericano era el único responsable de los controles de calidad, tanto en el procesamiento como en la distribución de las carnes crudas a nivel nacional (Bennion y Hughes, 1975).
A partir de este efecto que crea Oldenburg a través de su representación de las propiedades reales y gustativas de alimentos como la carne, vale la pena ahondar en la incidencia directa del desarrollo industrial en los alimentos. El manejo artificial y sintético de los alimentos desde finales del siglo XIX tuvo implicaciones directas en la inclusión de lo novedoso en el espacio cotidiano, y lo primero que debería tenerse en cuenta es cómo, desde el momento en el que se quiere industrializar un alimento,
las características y propiedades gustativas – nutritivas - guían el manejo de éste. Diferentes expertos en el tema como Jean Louis Flandrin (Flandrin, 2004), Bennion y Hughes (Bennion y Hughes, 1975), han especificado que las cuatro sensaciones gustativas de los alimentos – reales y, por lo tanto que debían ser buscadas o mantenidas en el procesamiento industrial – son lo dulce, lo ácido, lo amargo y lo salado. La estantería de Meat (Imagen
24), el fragmento de carne pendiendo de una cuerda en Roast Beef y Plate of meat (Ver
ANEXO 1), o específicamente el caso de Liver sausage and slices (Imagen 25) reflejan el
proceso histórico del procesamiento de carnes frías, donde la combinación de una salsa preparada como acompañamiento de un alimento tan poco popular como la salchicha de hígado en la dieta norteamericana, representa el consumo generalizado de todo tipo de embutidos en la década de los sesenta. Las propiedades de la salsa en este caso, convergen
Imagen 25. Liver sausage and slices , 1964
Alambre, Esmalte, Muselina, Yeso
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con el conocimiento histórico que se tenía sobre las sensaciones gustativas de lo salado y lo amargo de la carne cruda. Tanto en su inclusión en el mercado, como en la conversión a un embutido, el procesamiento del hígado en este caso debía responder al mantenimiento de la consistencia y del sabor original.
La apariencia de la carne a través de la historia del arte del siglo XX ha sido analizada desde dos perspectivas diferentes; Kelly, desde una crítica del neodadaísmo6, le atribuye un valor totalmente negativo a la representación de la carne afirmando que “moving more toward the center of these satiric poles, there is a sort of gastronomic violence in Oldenburg's painted sculpture” (Kelly, 1964, Pp. 195). Contrariamente a esta visión, Lippard hace alusión a un sentimentalismo frente al tratamiento de los alimentos por parte de Oldenburg, como la conjunción entre una apariencia y una percepción alejada de la simple visión cruda frente a la realidad:
“El arte y la realidad se unen, conservando cada uno sus propias características.
Esta especie de juego recíproco está en el corazón de las creaciones de Oldenburg. Sus conos de helado, hamburguesas, relucientes empanadas,
verduras, sándwiches o carne, llegan a veces a ser apetitosos (…); sus creaciones son atractivas porque en ellas la alegría coexiste con una enorme tristeza.”
(Lippard, 1993, Pp. 110).
Cuando se piensa en una obra de arte, ya sea una pintura, una escultura o un happening, es cierto que el vínculo que se genera entre el observador y ésta, independiente del contenido, siempre será una búsqueda por algún tipo de objeto insertado en la memoria, así sea inmediata. La tristeza a la que hace referencia Lippard, es la magnificación que logra Oldenburg a través de su escultura, cuando se entiende como la convergencia representacional de un discurso institucional, la voluntad de convertir los alimentos cotidianos en arte y el deseo de volver popularmente artística la reflexión en torno a lo que se encuentra en todos los hogares de los observadores de sus producciones. La alimentación de la década de los sesenta queda atada así a la sobrevaloración del equilibrio nutricional,
6 En la historiografía del arte se ha determinado que los movimientos del siglo XX del periodo de posguerra
de la segunda guerra mundial han sido una reinterpretación de la conceptualización dadaísta del arte de principios del siglo XX. Se trata de un debate historiográfico sobre la autenticidad de movimientos como el abstraccionismo abstracto, el pop art, el fluxus y el minimalismo.
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en la medida que la identificación de la repetición del consumo, depende directamente de una imagen y de la apariencia de los alimentos en las estanterías privadas o en las galerías de arte, como la representación pública de un comportamiento estructurado desde el manejo de las subjetividades individuales.