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5. QUINTO CAPÍTULO: Una propuesta universal

5.1 La mirada del color

Quisiera empezar tocando rápidamente un punto que considero muy importante para este trabajo, pero en el que no pretendo profundizar, ya que se trata de un tema que da para múltiples investigaciones por sí mismo: el color. Teniendo en cuenta el gran ejercicio elaborado en el capítulo anterior sobre el reconocimiento de imágenes a través de códigos universales, vemos que el color juega un papel importante en todo esto. Las figuras simétricas o no simétricas que conforman un logo símbolo, como se muestra en el cuarto capítulo, son reconocibles e identificables por un contenido y un significado universal que todos entendemos y recordamos; no obstante, poseen colores determinados y definidos que hacen que esas imágenes proyecten un significado y un mensaje tan claros que son percibido de manera totalmente natural, sin necesidad de razonamientos. Ahora, muchos creen que cada color posee un significado definido, e incluso mucho se ha dicho sobre el tema, pero la realidad es que el significado del color llega a ser universal en la medida que todos entendemos el rojo y lo asociamos con cosas muy definidas. Por poner un ejemplo, para todo el planeta el rojo es el color de la sangre, de un ají, de la nariz de un payaso, del tapete de los Oscar, de la bandera de China, del corazón, de las

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rosas, del Ferrari, de un signo de <<Pare>>, y de Papa Noel, entre otros muchos. Sin embargo, siendo lo anterior completamente cierto, se ha demostrado que el significado del color aún así es subjetivo y en algunas ocasiones cultural. La identificación de un color es una simple sensación producida básicamente en respuesta a la estimulación del ojo y de sus complejos mecanismos nerviosos, por la energía luminosa o cantidad de luz de ciertas longitudes de onda. En muchos escritos sobre teoría del color o psicología del color podemos encontrar que el blanco refleja paz, pureza, inocencia y soledad; el negro es misterio, impureza, pero a la vez es nobleza y elegancia; el gris puede significar inseguridad, pero refleja lujo y elegancia a la vez, por su connotación metálica y su asociación con los metales preciosos; el amarillo es color de luz, de intensidad y de calidez; el naranja posee fuerza, es radiante y activo, se dice que es el color del juego por lo llamativo que se encuentra para los niños; el rojo significa vitalidad, sensualidad, sexualidad y pasión; el azul es el símbolo de la profundidad, del frío, es el color del viento y del agua, pero también es distintivo de calma y armonía; el violeta es el color de la templanza, de la reflexión y de la introversión; el verde es el color más tranquilo y sedante, evoca a la vegetación, a lo natural y fresco, es el color de la esperanza y de una vida renovada; el marrón es un color masculino, severo y confortable, evoca principalmente a la época de otoño, pero posee un significado de equilibrio y realidad. Todos estos valores son indiscutibles, pues en general existe un consenso universal acerca de estos colores. Algunas personas tendrán algunos valores que adicionar o uno que otro que quitar, pero nadie refuta los valores anteriormente mencionados para los diferentes colores. No obstante, repito, cada quién asume el color de forma subjetiva, la universalidad del mismo está dada por las asociaciones generales que tenemos todos de cada color en particular.

De ésta manera el color es uno de los medios más subjetivos con los que cuenta el diseñador, pues posee mucho poder de atracción o rechazo dependiendo del uso que se le dé y en la figura específica al que se le aplique. A su vez, los colores dan sensación de movimiento, generan emociones, sensaciones e infinidad de expresiones que hacen sentir a los espectadores, lo que es parte fundamental de la base de cualquier diseño, gráfica o imagen. Un buen color aplicado correctamente a un buen diseño puede ser la clave del éxito; posee cargas y significados que el receptor no razona, sino que asimila de manera natural, haciendo asociaciones inmediatas que pueden proyectar sensaciones ideales para la buena reciprocidad del elemento gráfico. De ahí a que reconozcamos con facilidad diferentes logos como vimos en el ejercicio pasado, o que asociemos de una manera completamente natural a Coca-Cola con el rojo. Sin duda, nos causaría un choque inmediato si vemos el logo de Coca-Cola en azul. Sin razonar mucho sabemos que algo anda mal. Veamos la imagen:

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El color hace parte fundamental del diseño y por ende de la gráfica, y por supuesto es un universo tremendamente amplio para explorar; es tan fundamental, que del color se han elaborado teorías e investigaciones de índole psicológica, médica y psicoactiva que han servido para el ejercicio de profesiones como la publicidad, la comunicación social, el diseño gráfico e industrial, la arquitectura, la psicología misma y otras carreras afines a las humanidades. En este orden de ideas, creo que es fundamental mencionarlo por el contexto de éste trabajo, pero no quiero profundizar mucho en éste aspecto ya que con el tema del color podría elaborarse un proyecto de grado enfocado completamente en este punto específico.

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