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Capítulo IV: La responsabilidad social universitaria

4.5. La mirada estudiantil

Aunque los avances en materia de responsabilidad social al interior de las universidades se han materializado en experiencias como la descrita anteriormente, se sigue pensando que la responsabilidad institucional de los planteles pasa por entregar una preparación integral a los futuros profesionales, pero no necesariamente por difundir el tema de la responsabilidad social empresarial como una materia de estudio en las carreras. Los esfuerzos de los distintos programas de RSU apuntan a educar con valores, formar individuos preocupados por los derechos humanos, la preservación del medio ambiente, etc., pero no esencialmente a internalizar dichos valores en la vida práctica de los alumnos. Es probable que los profesionales del mañana efectivamente estén conscientes de la necesidad de resguardar el ecosistema; sin embargo, si al momento de realizar una compra, el precio de un producto es más importante que las políticas de manejo de residuos de la empresa que lo produce, difícilmente se están considerando criterios de RSE en la vida cotidiana.

En una investigación realizada por investigadores españoles, se llegó a la conclusión de que la RSE no es un criterio importante en las decisiones de compra. Bigné, Andreu, Chumpitaz y Swaen (2005) se preguntaron en qué medida los consumidores premian las marcas y las empresas en las que puedan confiar por su nivel de responsabilidad social empresarial. Como bien señalan los autores, la investigación de Market & Opinion Research International, MORI (2000) sobre la RSE obtuvo que el 70% de los consumidores europeos indica que el compromiso de una empresa con la responsabilidad social es importante cuando compran un producto o servicio; sin embargo, Boulstridge y Carrigan (2000; citados en Bigné, et al., 2005), señalan que la RSE está lejos de ser el principal criterio dominante en las decisiones de compra del consumidor. Los criterios tradicionales como precio, calidad y familiaridad de marca parecen mantenerse como los criterios de selección más importantes y los consumidores continúan comprando por

razones personales en lugar de sociales. Estos resultados impulsaron a Bigné y compañía a realizar una investigación en cuatro países (Chile, Argentina, España y Portugal) para medir el comportamiento de compra de estudiantes universitarios frente a criterios de RSE. Los investigadores escogieron este segmento considerando que son los futuros dirigentes sociales y empresariales y, por tanto, medir su comportamiento actual puede proporcionar indicios de su comportamiento a futuro. Como conclusión general de su estudio, los autores señalan que la responsabilidad social empresarial no es un criterio relevante en las decisiones de compra, y agregan que ante el escepticismo de los universitarios sobre los criterios de RSE, se requieren instrumentos de formación y comunicación para llegar a estos jóvenes y a la sociedad en general. (Bigné, et al., 2005)

Este supuesto “escepticismo” podría deberse en realidad a un desconocimiento generalizado del tema de la RSE en la sociedad. Una investigación realizada en julio de 2006 por la fundación PROhumana, en conjunto con la consultora Adimark, reveló que más de un tercio de la población nacional no ha escuchado jamás sobre la responsabilidad social empresarial. Este es el primer estudio chileno que explora cómo los ciudadanos comprenden la responsabilidad social de tres sectores (empresa, Estado y sociedad civil), y qué exigencias reclaman para cada sector en torno a la responsabilidad social. La encuesta incluyó personas de todas las edades y estratos sociales residentes en las ciudades de Santiago, Antofagasta, Viña del Mar, Valparaíso, Concepción y Talcahuano, y entre los datos interesantes que arrojó el estudio, se descubrió que el conocimiento sobre RSE aumenta en los estratos socioeconómicos más altos (un 71% del segmento ABC1 señala conocer el tema), revelando que el concepto de RSE aún es un concepto de elite. Por otra parte, al momento de responder qué empresas consideran socialmente responsables en nuestro país, la gran mayoría coincidió en que la Corporación Nacional del Cobre (CODELCO) es la entidad más responsable socialmente. Sin embargo, hay un número importante de personas que declaran “no sabe” o

“ninguna”, llegando al 46% de las respuestas en este ítem. Este fenómeno ratifica la necesidad de educar e informar a la ciudadanía en el tema de RSE, ya que aún existe un desconocimiento de cuáles son las empresas más responsables socialmente. (PROhumana, 2006)

Analizando ambos estudios (Bigné, 2005; y PROhumana, 2006), y aterrizándolos a la realidad universitaria nacional, sería legítimo pensar que los estudiantes chilenos deberían opinar de manera distinta. Considerando las iniciativas de RSU impulsadas en nuestro país, y los instrumentos de formación y comunicación de responsabilidad social impulsados recientemente por los planteles de educación superior, los universitarios locales deberían no sólo estar más informados que el ciudadano común, sino presentar una mayor sensibilidad ante prácticas de RSE por parte de las empresas al momento de adquirir un producto. Asimismo, se esperaría que por su mayor formación académica y cultural, los alumnos tuvieran más información al momento de nombrar entidades socialmente responsables en el país, por lo que sus respuestas deberían diferir de las respuestas obtenidas en la investigación de PROhumana- Adimark.

Es así como surge la necesidad de explorar cuál es el conocimiento que los estudiantes universitarios tienen sobre la RSE; cómo evalúan el comportamiento socialmente responsable de las entidades nacionales, y qué criterios de RSE son relevantes para ellos al momento de realizar una compra. Asimismo, y considerando que la opinión de los alumnos podría variar dependiendo de las universidades donde estudian, esta investigación se centró en cuatro planteles de educación superior de la comuna de Concepción, de los cuales dos son universidades tradicionales (Universidad de Concepción y Universidad del Bío-Bío); y dos son establecimientos privados (Universidad del Desarrollo y Universidad San Sebastián).