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LA GÉNESIS Y EL DESARROLLO DE LA INDICACIÓN FORMAL

1. La prehistoria de la indicación formal

1.4. La realidad empírica sub ratione existentiae

La Habilitación comenzaba tratando los trascendentales: ens, unum, verum,

bonum. Para Heidegger el ens está dado en todos los objetos de experiencia,

significa la condición de posibilidad del conocimiento de todo objeto. Lo que Heidegger encontraba más interesante en el texto de Scoto es la argumentación de

253 En Logik der Philosophie (Gesammelte Schriften, II, op. cit.) son numerosas las

ocasiones en las que aparece la actitud de Hingabe, de entrega absoluta. Lask considera que la actitud cognoscitiva se puede ver como entrega absoluta al material que está envuelto categorialmente (p. 80). Un poco más adelante (p. 85), mantiene que el conocimiento es una entrega absoluta a un objeto que incluye un material con respecto del cual hay un comportamiento "inmediato" en un vivenciar ateorético, no afectado teoréticamente. También habla (p. 129) de que sólo ante la entrega "inmediata", sin reflexión, no afectada teóricamente hay algo lógicamente desnudo y de una manera preobjetiva. Por el contrario, a la reflexión (a la actitud de Hinsehen, se podría decir) todo le sale al encuentro ya siempre como un objeto. En 1919 Heidegger recoge este uso laskiano de Hingabe y habla de que a la esfera objetiva uno sólo se puede aproximar desde una entrega absoluta a la cosa (cf. GA 56-57, 61). En otra ocasión, menciona que desde el momento en que se entra en la esfera de vivencias se ha abandonado toda concepción y análisis formal y lo que aparece es una entrega absoluta a la esfera propia (cf. GA 56-57, 79). Por último, describiendo una ascensión a una montaña para contemplar la salida del sol, alude a que se está entregado completamente a la situación en cuestión de manera silenciosa (cf. GA 56-57, 206).

que el modo de ser (el modus essendi) no era simplemente una realidad objetiva, paralizada y pasiva. Aplicando de algún modo la idea laskiana de que lo categorial no se presenta en un orden de conocimiento, sino de un modo inmediato, Heidegger encuentra fundamental el hecho de que el orden del ser, la realidad, ofrece un modo activo. Es decir, la realidad no se compone simplemente de la materia tosca que precisa ser formada por el conocimiento para adquirir sentido, no es un continuo heterogéneo y pasivo en espera de determinación. Más bien, la existencia de un

modus essendi activus autoevidente para el conocimiento y la expresión es algo

que hay que empezar a pensar. El modus essendi activus queda definido como lo que es vivenciable en general, lo que en un sentido absoluto está frente a la conciencia, la realidad vigorosa que de ninguna manera se puede dejar de lado (cf. GA 1, 318). Dicho de otro modo, Heidegger ve grandes ventajas en el hecho de que quepa una conexión entre el modus essendi, el cognoscendi y el significandi y que esta relación no se funde a su vez en ningún otro modo u orden, sino que se dé de manera inmediata. Esto es muy relevante porque, siguiendo la doctrina clásica, los otros trascendentales son propiedades convertibles de ser. Éste se convierte así en una categoría primaria, una categoría última que no permite que se siga preguntando más allá de ella (cf. GA 1, 215).

Scoto no tenía definitivamente claro el asunto del modus essendi activus al que Heidegger otorga tanta importancia, pero sí insistió en que hay un modo de ser que está caracterizado por tener una ratio particular (cf. GA 1, 320). De alguna manera, estaba queriendo decir con ello que la realidad empírica no está dada de un modo desnudo ni se ofrece pasivamente a la consideración epistemológica, sino que aparece "sub ratione existentiae" (GA 1, 318)254. Por eso en el texto antes citado que trataba la posibilidad de mostración de los dominios de la realidad, Heidegger insiste en que la realidad física natural no es lo más cercano que se tiene. En su opinión, se introduce ya un prejuicio importante cuando se considera que una observación físico-matemática es algo neutro e inmediato. El prejuicio consiste precisamente en considerar que la realidad está ahí, dispuesta pasivamente para cualquier tipo de análisis.

Heidegger ve a Scoto, por tanto, defendiendo que la realidad está bajo una

ratio particular, un punto de vista, una forma, una categoría, o haciendo la

traducción al lenguaje que empleará de aquí en adelante, bajo un nexo intencional (Bewandtnis). Lo dado inmediatamente tiene ya una determinación categorial. Las

254 Para algunas implicaciones de este asunto, cf. García Gainza, Josefina, Heidegger y la

palabras fundamentales a este respecto que recogen los temas que han ido apareciendo hasta aquí son las siguientes:

El modus essendi es lo vivenciable en general, es lo que está frente a la conciencia en un sentido absoluto, la realidad "robusta" que se impone irresistiblemente a la conciencia y que nunca y de ningún modo se puede dejar de lado [...] Esto dado en general no existe sólo para el realismo, sino también para el idealismo absoluto [...] El

modus essendi es la realidad empírica dada inmediatamente sub ratione existentiae.

Hay que hacer notar como significativo que Duns Scoto también caracterizó esta realidad empírica como estando bajo una "ratio", es decir, un punto de vista, una forma, un nexo intencional. Con ello no se expresa nada más que lo que se ha formulado recientemente: también el "hecho" presenta ya una determinación categorial (GA 1, 318)255.