2001). En la actualidad, se discute la conveniencia de instalar desalinizadoras de agua de mar en zonas donde se indi- ca también que la red de distribución eléctrica no permite nuevas conexiones importantes.
Como solución alternativa o com- plementaria, hay otras fuentes de agua que se deben tener en cuenta si se quiere hacer una buena planificación de los recursos. Se hace referencia, prin- cipalmente, a los denominados recur-
sos no convencionales, tal y como se indican en la Tabla 8.4.1. Por otro lado, parte de los recursos convencionales que hasta hace poco no se podían emplear por caren- cia de calidad, vuelven a estar disponibles en algunos casos puesto que la tecnología ha evolucionado lo suficiente para tratarlos a precios competitivos, especialmente en épo- cas de sequía.
Entre los recursos no convencionales son especialmente importantes las aguas residuales regeneradas. Estas aguas han seguido todo el ciclo antrópico, desde la captación al trata- miento de potabilización, la recogida en el sistema de alcantarillado y la depuración; todo esto antes de ser vertidas. Se puede indicar que hasta este punto se ha gastado mucho dine- ro en unos caudales importantes de agua, concentrados en un punto determinado. No tiene demasiado sentido verter esta agua a ríos o al mar sin un uso posterior, por lo menos tenien- do en cuenta que se está vertiendo al mismo tiempo mucho dinero, aparte de un recurso de agua con una calidad no despreciable.
En el contexto “institucional” marcado por la UE de intentar reconvertir los residuos en recursos, se considera que con una inversión adicional el agua se puede recuperar y volverla a usar de nuevo.
aguas continentales
164
Tabla 8.4.1. Clasificación de los recursos de agua según su origen
(elaboración propia)
Intracuenca Externos a la cuenca* Convencionales No convencionales
Aguas superficiales Agua salobre continental desalinizada Transferencias clásicas entre cuencas Aguas subterráneas Agua de mar desalinizada Otros movimientos (barco, tren…) Aguas cársticas Escorrentía
Agua residual regenerada Rocío, escarcha…
No obstante, la misma ventaja de tener el agua residual depurada concentrada en puntos muy concretos del país, generalmente en línea de costa, es también un inconveniente. Hay grandes volúmenes de agua tratada, con una calidad constante, lejos de los lugares dónde se necesita más; las zonas agrícolas. Si se quiere reutilizar el agua hará falta plantearse también la posibilidad de implantar infraestructuras de transporte de esta agua, aunque hasta ahora la simple mención de esta posibilidad en la pe- nínsula ha sido considerada más una elucubra- ción científica que otra cosa.
Una vez el agua ha sido tratada hasta una calidad adecuada, se plantea el problema de su distribución. Usualmente, la planta de regeneración se encuentra situada cerca del punto de uso, por lo cual las conducciones son relativamente cortas y no presentan demasiados pro- blemas. No obstante, hay casos (cómo por ejemplo en la isla de Tenerife, Canarias; o en Israel) en que se trabaja con conducciones de más de 50 km. En estos casos se plantean pro- blemas de formación de biopelículas o de transformaciones químicas y físicas del agua, que es preciso prever y gestionar.
Por otra parte, en muchos lugares en que la demanda es estacional se procede a construir sistemas de almacenaje interestacional, en forma de grandes balsas. Éste es el caso en Sicilia (Cirelli et al., 2008) y también en Israel, por ejemplo. Estos sistemas permiten un trata- miento adicional del agua siem- pre que se gestionen adecuada- mente.
Con grandes volúmenes, podríamos establecer un cierto paralelismo con lo que en aguas potables se conoce como distri- bución en alta y distribución en baja, lo que requiere sistemas de gestión diferentes.
En estos momentos, en Es- paña el problema mayor para la reutilización lo representa la aplicación práctica del R.D. 1620/2007 de reutilización de aguas depuradas, publicado en el BOE el 7 de diciembre de 2007.
VISIÓN GENERAL DEL SANEAMIENTO
aguas continentales
Los volúmenes de agua regenerada reutilizados se pueden cifrar actualmen- te en España en unos 400 hm3/año
sobre 3700 hm3/año de aguas depura-
das; aunque las previsiones son triplicar esta cantidad en unos 10 años, a lo que pueden contribuir algunas grandes rea- lizaciones como el que está asociado a la gran depuradora del Sur de Barcelona, que plantea usos diversos del agua rege-
nerada, como recarga de acuíferos, recuperación de caudal del río Llobregat, lucha con- tra la intrusión marina, usos agrícolas... (Cazurra, 2006).
aguas continentales
L
a depuración y regeneración de aguas residuales también está sometida a las modas: del tipo de tratamiento, de demandas de calidad, de diseño de depuradoras, de tecnologías de depuración, etc. Algunas de estas tecnologías perduran y otras desaparecen. Como modas conocidas podemos destacar la construcción de sistemas de lagunas aireadas en los ochenta; los biodiscos también en la misma época; determinados sistemas con macrófitos en la actua- lidad...Una de las otras modas o discusiones, ha sido, como ya hemos indicado, la centralización o descentralización de los sistemas de depuración. La pregunta subyacente era y es: ¿es pre- ciso construir grandes depuradoras que recojan el agua residual de diferentes municipios? O bien, al contrario, las pequeñas depuradoras, ¿están más adaptadas al país? En el primer caso se recurre a la economía de escala, pensando que el tratamiento de grandes volúmenes opti- miza el rendimiento. En el segundo caso, la descentralización, las depuradoras se hacen más cerca del lugar dónde se genera el agua residual y se reducen los gastos de bombeo y el impac- to de grandes sistemas de transporte del agua.