El 7 de diciembre de 1933, poco más de un mes después del mitin del teatro de la Comedia, se publicó el primer número del sema- nario F.E. Su nacimiento había sido difícil, pues la UGT puso todas las trabas posibles para impedir que viera la luz, ordenando a sus afiliados que no la compusieran ni tiraran, así como había hecho en marzo con El Fascio, prototipo de la revista falangista. Según el artículo «Cómo hizo F.E. su primera salida» —¿alusión a don Quijote?— publicado en el segundo número de la revista (11 de enero de 1934), se habían impreso 20 000 ejemplares de F.E. el 6 de diciembre. Pero el fiscal denunció dos artículos y fue ordena- da la recogida de la edición. Hubo que retirar los artículos ofen- sivos, llenar los huecos con anuncios de la propia revista y empe- zar otra vez la tirada. Por fin salió F.E. a la calle el 7 de diciembre a la una de la tarde. Leyendo el relato dado por Ximénez de San- doval de esta primera salida de F.E., se aprecia todo el fervor, todo el apasionamiento que imperaban entonces en los ambientes falangistas de Madrid.1
Entre aquel 7 de diciembre de 1933 y el 19 de julio del año si- guiente se publicarían quince números de la revista, con varias suspensiones gubernativas, una censura continua y frecuentes atro- pellos en la calle. Sabemos que toda la dirección del semanario la llevaba José Antonio personalmente. F.E., que como veremos pre- dicaba abiertamente su violenta hostilidad hacia las instituciones de la República, y su determinación de ir a la conquista del Es- tado y de implantar un sistema corporativo en España, no podía menos de provocar una fuerte reacción en ciertos sectores de la izquierda y, como se sabe, hubo varios muertos y heridos en rela- ción con la venta de la revista.
Consignemos que el formato de F.E. era de 40 X 30 centíme- tros, invariablemente, y que, con la excepción del número VII (16 páginas) y los dos últimos números (ambos de 8 páginas), la revis- ta constaba de 12 páginas:
Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. Núm. I II III IV V VI VII VIII IX X XI XII XIII XIV XV 7 diciembre 1933 11 enero 1934 18 enero 1934 25 enero 1934 1 febrero 1934 8 febrero 1934 22 febrero 1934 1 marzo 1934 8 marzo 1934 12 abril 1934 19 abril 1934 26 abril 1934 5 julio 1934 12 julio 1934 19 julio 1934
(Para no tener que dar cada vez la fecha de las citas que siguen, nos remitiremos sólo al número de la revista y a la página corres- pondiente.)
Cualquier duda sobre si la Falange fuese o no un partido fas- cista se desvanecen ante la evidencia de las 176 páginas de F.E. Desde el primer número de la revista se reconoce explícitamente la deuda de la Falange con el fascismo, y las secciones «La vida fascista» y «Noticiero del mundo» informan cada semana de los progresos del nuevo «movimiento» en países tan diversos y apar- tados como Irlanda y el Japón. F.E. está convencido de que el fas- cismo triunfará en Europa, y tiene los ojos puestos especialmente en Italia: la presencia de Mussolini se siente, si no se observa di- rectamente, en cada página de la revista; se afirma que los falan- gistas, como los italianos, «queremos, en una palabra, el corpo- rativismo» (VII, 12); y a veces se reproducen íntegros los discur- sos del Duce. El análisis estadístico de la cantidad de espacio dedi- cado por F.E. a otros países demuestra, efectivamente, que Italia ocupa, con mucho, el primer puesto, con el 40 % del total; que Francia (el país y cultura más odiados por F.E.) ocupa el segundo lugar, con el 15,4 % del total; y que la Alemania de Hitler sólo ocupa el tercer puesto, con el 10,3 % del total.2 El porcentaje de
Italia sería mucho más alto, además, si tomáramos en cuenta la larga serie de artículos de Giménez Caballero sobre las relaciones culturales existentes entre la antigua Roma y España, serie que le brinda al autor la posibilidad de tener siempre presente la nueva Italia imperial, la Italia fascista.
En el primero número de F.E. encontramos numerosas refe- rencias a las afinidades existentes entre la Falange y el fascismo.
2. JEAN-MICHEL DESVOIS, «Le Contenu de F.E., h e b d o m a d a i r e de la Phalange», en Presse et Société, n ú m . X I V de Études Hispaniques et Hispano-Américaines, Universidad de H a u t e Bretagne, Rennes, 1979, p. 119.
C o m e n t a n d o el m i t i n de la Comedia, Julio Ruiz de Alda, p o r ejem- plo, e s c r i b e :
Los gobernadores anteriores, con sus equivocaciones y su con- ducta, nos han ayudado a crear un ambiente prefascista. El mi- tin ha recogido este ambiente. Y ahora estamos organizando los elementos que han acudido a nuestro llamamiento. (I, 3.) Un artículo sin firma ( c o m o la m a y o r í a de los t r a b a j o s publi- cados en F.E.) opina d o g m á t i c a m e n t e :
La única solución lógica del problema obrero está en el fascis- mo. Sin la creación del Estado totalitario —es decir, de la Patria que actúa— no hay manera posible y decente de superar los intereses de clase. La democracia corrompe el problema. El so- cialismo realiza un chantaje sobre el mismo. Sólo el fascismo da a cada uno lo que le corresponde, según exigencias superio- res y permanentes —las del Estado como elemento activo de la Patria. (I, 4.)
Luego, en u n a reseña del libro de Giménez Caballero, recién salido de las p r e n s a s , La nueva catolicidad —el libro se s u b t i t u l a
Teoría general sobre el Fascismo en Europa: en España— se cita
este párrafo de su a u t o r , con evidente a p r o b a c i ó n :
España —ante la nueva Europa fascista que asoma su faz sere- na y radiante—; España —ante la Nueva Catolicidad— ¡alza su brazo de aceptación al combate! (I, 4.)
Otra página de este p r i m e r n ú m e r o de F.E. lleva u n a recen- sión del libro Qué es el socialismo, qué es el marxismo, qué es el
fascismo (1933) del c a t e d r á t i c o de Valladolid Vicente Gay, f u t u r o
director de la Delegación de P r e n s a y P r o p a g a n d a de F r a n c o y em- pedernido a n t i s e m i t a . Según el a u t o r de la r e c e n s i ó n :
El libro de Gay, como otros muchos en que se historian o glosan las dos revoluciones fascistas triunfantes, tiene para los espa- ñoles sobre la utilidad del recuerdo en uno [sic] y en otros del descubrimiento, el valor de poner en un primer plano de aten- ción el paralelismo existente entre los problemas de la Italia y la Alemania prefascista [sic] y esta España de hoy que en la continua y obstinada peripecia política busca con estremecidos afanes de salvación en la mañana cargada ya de vaticinios de fortuna y riesgo.3 (I, 9.)
3. Otros libros sobre el fascismo anunciados, r e c o m e n d a d o s o reseñados p o r
F.E. incluyen: CÉSAR GONZÁLEZ RUANO, Seis meses con los «nazis» (Una revolución nacional) (Madrid, Ed. La Nación, 1933); N. CEBREIROS, El Fascismo. Su origen, organización, doctrina, lucha y triunfo de Mussolini en Italia (1919-1922) (Madrid,
Ed. La Nación, 1933) y H. E. GOAD, El estado corporativo, t r a d u c i d o y prologado por el m a r q u é s de la Eliseda.
Mezclado con este e n t u s i a s m o p o r el fascismo se n o t a , sin em- b a r g o , en esta p r i m e r a salida de F.E., u n a tendencia c o n t r a d i c t o r i a q u e ya o b s e r v a m o s al h a b l a r del c a m b i o del n o m b r e «Fascismo E s p a ñ o l » en el de «Falange E s p a ñ o l a » , es decir, u n a tendencia a n e g a r q u e la Falange, no o b s t a n t e sus c o n t a c t o s con el fascismo i t a l i a n o y el n a c i o n a l s o c i a l i s m o a l e m á n , sea un m o v i m i e n t o extran- j e r i z a n t e sin raíces p r o p i a s . Así se n o s explica q u e :
F.E. no quiere imitar ningún movimiento extranjero. Quiere extraer los valores universales del fascismo para aplicarlos a la vital realidad española y hacerla reaccionar según su propio ge- nio. (I, 11.)
«Genio» i n v e n t a d o e n g r a n p a r t e , q u é d u d a cabe, p o r E r n e s t o Giménez Caballero en su f a m o s o l i b r o Genio de España (1932) que, según su a u t o r , t a n t o h a b í a g u s t a d o a José Antonio.4
E s t a t e n d e n c i a a n e g a r la validez de la ecuación falangismo = fascismo crecería con el t i e m p o , llegando a ser u n a obsesión en la E s p a ñ a de F r a n c o u n a vez d e r r o t a d o s H i t l e r y Mussolini, p e r o en e s t o s p r i m e r o s m o m e n t o s q u e v a m o s c o m e n t a n d o los redactores de F.E. no tienen, en general, n i n g ú n r e p a r o en r e c o n o c e r abierta- m e n t e su filiación con el fascio. T o m e m o s un ú l t i m o ejemplo, sa- c a d o e s t a vez de un e d i t o r i a l p u b l i c a d o en F.E. el 11 de enero de 1934 y p o s i b l e m e n t e escrito p o r el p r o p i o J o s é Antonio. Al escri- t o r le saca de s u s casillas el t e n e r q u e e s c u c h a r t a n t o s alegatos s o b r e las relaciones e n t r e la Falange y los p a r t i d o s fascistas eu- r o p e o s :
Aquellos necios todavía —aunque en muchos casos lo sean aún de buena voluntad—, que nos acusaron de adoptar «patrones extranjeros» no pueden defender a España, aunque sólo sea en la apariencia, sin verse inmediatamente incluidos por la furia enemiga en nuestro «patrón extranjero».
Es decir, sin verse t i l d a d o s en el a c t o de «fascistas». Además, c o m o a p u n t a e l a n ó n i m o r e d a c t o r del e d i t o r i a l :
Da la casualidad de que la primera falange de la historia, la de Macedonia, fue sacada también de «patrón extranjero», porque Filipo la imitó de los de Tebas y así luego sirvió para lograr el prodigioso imperio de Alejandro. Lo cual ha solido usarse como clásico ejemplo para demostrar que en los grandes trances na- cionales el método mejor, venga de donde viniere, es aquel que sirve mejor a las urgencias de la necesidad. (II, 2.)
4. Entrevista del autor con don Ernesto Giménez Caballero, Madrid, 30 de agosto de 1979.
Según ella misma, la Falange nació como respuesta contrarrevolucionaria al reto del marxismo. (En la foto,
reunión del Consejo Nacional del S.E.U. en Madrid en 1935; junto a José Antonio aparecen, entre otros: Alejandro Salazar, José Miguel Guitarte, Mercedes Fórmica, Agustín Aznar y Alonso Goya.)
El 7 de diciembre de 1933,