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LABRANZA CONSERVACIONISTA

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La labranza es la remoción, mullimiento y volteo del suelo para favorecer el enraizamiento, reducir las malezas y ciertas plagas (ej. Gallina ciega) y para lograr (aun temporalmente) una buena capacidad de aireación e infiltración de agua. En el caso de las tierras. de ladera, la labranza tiene que ser compatible con la urgente necesidad de conservar el suelo y el agua.

A continuación se presenta una explicación y comparación de las siguientes formas de labranza: 1.Roturación profunda y total del suelo.

2.Labranza conservacionista (cero labranza y labranza mínima con uso de mulch) 3.1 ROTURACION TOTAL DEL SUELO

La roturación total consiste en mullir el suelo en toda la superficie hasta una profundidad de 15 a 25 cm. Según lo que permita el tipo de suelo y el implemento utilizado (ej. Piocha, azadón, arado tradicional o arado mejorado) siguiendo las curvas a nivel. El Cuadro 3 presenta las ventajas y desventajas de la práctica.

En cuanto los granos básicos, el precedente análisis indica que la roturación total del suelo se adecua mejor a pendientes moderadas hasta el 15% en zonas y suelos con bajo riesgo de la sequía. En el caso de terrenos más inclinados, este tipo de labranza es menos recomendable y debe utilizarse sólo conjuntamente con el aporque del cultivo sembrado en curvas a nivel y el uso de barreras vivas u obras físicas. Es de notar que, en comparación con el arado de vertedera y el arado de ladera (promocionado por PROMECH), el arado tradicional deja la mayoría de los rastrojos sobre la superficie lo cual reduce sustancialmente la erosión.

Por otra parte, la roturación total y profunda se adapta muy bien a los cultivos intensivos como las hortalizas y flores bajo riego en pendientes moderadas (hasta 15%), porque mejora el control de las malezas y facilita la formación de los bancales o camellones, para zanahoria, lechuga, remolacha, cebolla, ajo, apio, rábano y fresa, etc. Los bancales siguen las curvas a nivel así mejorando así el control de erosión y favorecen la buena aireación del suelo y el desarrollo radicular. En el caso de la producción hortícola en pendientes arriba del 15%, se recomienda la roturación profunda en combinación con bancales incluso para las hortalizas de mayor tamaño como repollo, tomate, chile, brócoli y coliflor.

3.2 LABRANZA CONSERVACIONISTA

La labranza conservacionista consiste en minimizar o eliminar la labranza a fin de conservar el agua y el suelo. Para el Area de acción del Proyecto LUPE, se pueden distinguir 2 tipos de labranza conservacionista: cero labranza con mulch y labranza mínima con mulch

Cero Labranza con Mulch

La labranza con quema vrs. Cero labranza con mulch: La cero labranza con a es la forma más tradicional de cultivar en las laderas., Consiste en quemar los rastrojos del cultivo o los residuos del barbecho de descanso y abrir un pequeño agujero en el suelo con el chuzo o puja guante para enterrar la semilla sin ninguna otra remoción. La cero labranza tradicional no es una

Técnica conservacionista, porque la quema destruye la cubierta protectora del mulch que es el factor más combativo contra la erosión del suelo y la fuga de agua.

En cambio, la cero labranza con mulch consiste en evitar la quema y utilizar los residuos como mulch, abriendo o picando los tallos de maíz y sorgo con machete para exponer las larvas de las plagas dañinas como las del gusano barrenador (Diatraea spp.). La mecánica de la siembra es igual en ambos casos (Figura 3). Las malezas de deben controlar chapeándolas con machete para no aflojar el suelo y para dejar las raíces intactas para amarrar el suelo.

A continuación se compara la cero labranza con mulch con otros tipos de labranza:

En comparación con la labranza mínima con mulch que se realiza en surcos (Fig. 4) o huacas (Fig. 6), la cero labranza con mulch ocupa mucho menos mano de obra y ofrece las mismas ventajas en cuanto al control de la erosión y el aumento de la infiltración y conservación del agua. Por otra parte, la cero labranza no permite la incorporación localizada de abono orgánico, pero se puede enriquecer y acondicionar el suelo adecuadamente al utilizar un

mulch de abono verde (ej. Frijol de abono o las podas de líneas o setos de árboles leguminosos tales como el madreado y la leucaena).

En comparación con la labranza total, la cero labranza con mulch es mucho menos trabajoso, reduce la germinación de las malezas y minimiza la pérdida de suelo y humedad. Además la cero labranza se adecua bien a terrenos muy pedregosos a diferencia de la labranza total.

FIGURA 3. Cero Labranza con mulch.

¡OJO! Los datos iniciales del ensayo de monitoreo de la erosión realizado por LUPE/TROPSOILS en Namasigue, Choluteca muestran que la cero labranza junto con el uso de mulch puede reduce la erosión hídrica hasta en un 90% aun en una pendiente del 60%. Sin embargo, en terrenos muy inclinados esta práctica se debe complementar con las barreras vivas u obras físicas como medida de seguridad.

Cero Labranza con Mulch y la Condición Física del Suelo

Es común la creencia de que la labranza es necesaria para lograr y mantener la buena condición física del suelo. Sin embargo, las investigaciones realizadas en muchos países muestran lo contrario. A la larga, la labranza total del suelo con arado tiende a compactar el subsuelo mediante las pezuñas de los bueyes o el peso del tractor. Además, el usar el arado de vertedera a la misma profundidad año tras año puede formar un pavimento de aradura (una capa semi- impermeable) que obstaculiza el enraizamiento e infiltración del agua.

Es de notar que la condición física del suelo puede mejorar sustancialmente bajo el uso de la cero labranza mejorada a pesar de no enterrar los residuos ni el abono verde. Este acondicionamiento se debe a la actividad intensa de las lombrices terrestres favorecidas por un buen nivel de la materia orgánica, logrando ellas efectuar una incorporación paulatina de los residuos en la capa negra.

3.2.2 Labranza Mínima con Mulch

La labranza mínima con mulch consiste en la roturación del suelo sólo en las fajas o huacas donde se va a sembrar. A igual que la cero labranza con mulch, los residuos no se queman sino se utilizan como mulch. El espacio restante no se remueve, y se controla las malezas chapeándolas con machete. A igual que la roturación profunda del suelo, se recomienda hacer la labranza mínima a una profundidad de 15 a 30 cm de acuerdo con el tipo de suelo y cultivo.

La labranza mínima con mulch ofrece los siguientes beneficios:

Reducción de mano de obra: A diferencia de la labranza en toda la superficie, la labranza mínima disminuye sustancialmente la mano de obra y también reduce la germinación de las malezas. De hecho, en ciertos casos esta

práctica puede ser rentable aun para cultivos extensivos como granos básicos, especialmente donde estos se rotan con cultivos de alto valor tales como hortalizas.

• Protección del suelo: La labranza mínima con mulch se adapta hasta en pendientes de 60% debido al buen control de la erosión mediante la cobertura, la remoción limitada del suelo y la chapeada de las malezas que deja las raíces intactas para amarrar el suelo. En terrenos muy inclinados, se recomienda complementar la labranza mínima con barreras vivas u obras físicas. • Mejoramiento del suelo: La labranza mínima permite enriquecer y acondicionar el surco lo huaca de la siembra (la zona principal del enraizamiento que más influye en el buen desarrollo del cultivo). Este se realiza mediante la incorporación localizada de abono orgánico, la roturación profunda y el desempedrado de la faja de siembra sin acelerar la erosión ni la pérdida de humedad y sin estimular la germinación de las malezas como sucede en el caso de la roturación total del suelo.

Existen 2 formas de la labranza mínima:

a. Labranza en surcos (labranza mínima continua) b. Labranza en huacas (labranza mínima individual)

a.Labranza en Surcos (Labranza Mínima Continua)

La labranza en surcos consiste en roturar el suelo sólo en fajas estrechas (20 a 30 cm de ancho) donde posteriormente se realiza la siembra, dejando la tierra entre surcos sin tocar (Figura 4). La labranza en surcos se adapta al cultivo de granos básicos y aun posibilita él cultivo racional de hortalizas en ladera. El trabajo se puede reducir sustancialmente iniciando cada faja con 2, a 3 pasadas del arado tradicional o el arado de ladera (promocionado por PROMECH).

Fig.

Experiencias con la Labranza en Surcos

Experiencias de Vecinos Mundiales: En 1992, los autores de este Manual visitaron varios proyectos de Vecinos Mundiales en zonas hortícolas por Valle de Angeles (Depto. Fco. Morazán) que llevan varios anos practicando la labranza en surcos. A continuación se presentan algunas

observaciones sobre la adaptación y el pro y el contra de esta práctica que se apreciaron en la gira:

1.lncorporación de abono orgánico: La labranza en surcos tiene mayor impacto cuando el agricultor puede incorporar abono orgánico (ej. gurucha, estiércol, abono verde, compost) en los surcos roturados para mejorar la condición física y fertilidad de la zona principal de enraizamiento. 2.Mano de obra: Al entrar por primera vez con la labranza en surcos, se necesitan 4 a 1 0 dias- hombre por tarea de 25 varas (64 a 160 dias-hombre por manzana) para hacer la labranza de las fajas (incluso la incorporación

del abono orgánico) según el tipo de suelo y el grado de pendiente. El segundo año, la mano de obra se reduce en un 50% (2 a 5 dias-hombre por tarea), bajándose hasta 1.5 a 2 dias-hombre por tarea para el tercer o cuarto año.

3.Formación de mini-terrazas: En pendientes arriba del 30%, la labranza en surcos trae consigo la formación de mini-terrazas en pocos años al ampliar el ancho de la labranza cada año (Figura 5). Las mini-terrazas mejoran el control de la erosión, ayudan a concentrar el agua de la lluvia en la zona más critica para el cultivo y posibilitan el cultivo de hortalizas. Para la formación de mini- terrazas, se debe usar una distancia inicial de 1.1 a 1.2 metros entre los surcos. Es de notar que el pastoreo del ganado dentro de la parcela no es compatible con esta práctica. Además, las mini- terrazas requieren un mantenimiento continuo para conservar los taludes y mantener la pendiente inversa.

4. Uso de zanjas de ladera: Durante la gira, sé observó el uso de zanjas pequeñas a desnivel conjuntamente con la labranza en surcos, Sin embargo, las experiencias de Vecinos Mundiales muestran que esto se hace más por preocupación que por necesidad de desviar un exceso de agua.

5.Manejo de Piedras: En terrenos muy pedregosos se debe desempedrar los surcos roturados para mejorar la retención de agua y la condición física del suelo, ordenando las piedras en las fajas no tocadas para servir de minibarreras contra erosión.

6.Rentabilidad de la labranza en surcos:

• En las comunidades visitadas, la labranza mínima estaba más difundida entre que dentro de las fincas. Una finca típica de un productor de Vecinos Mundiales tenia sólo el 30 a 50% de su tierra dedicada a la práctica a pesar de varios años de promoción. Esto parece indicar que la labranza en surcos es demasiada intensiva para extenderse a todo el terreno.

• Se puede cuestionar la rentabilidad de la labranza en surcos donde no sea factible incorporar el abono orgánico o en el caso de suelos con mucha piedra grande que obstaculiza la roturación. • El potencial de sembrar cultivos de alto valor (hortalizas y flores) en rotación con los granos básicos compensa las exigencias de mano de obra de la labranza en surcos. De lo contrario, es probable que se adecua mejor la cero labranza conjunto con el uso de mulch.

Experiencias del Proyecto LUPE con labranza en surcos realizadas en la Zona Sur: En este caso se ha observado que la labranza en surcos es muy trabajosa y tiende a acelerar la erosión en áreas lluviosas como El Triunfo/Namasigue. Por otra parte, se piensa que la práctica puede acelerar la pérdida de humedad en zonas secas como Texiguat/Soledad sin el uso de mulch. Por eso, se recomienda utilizar la labranza en surcos sólo por uno o dos años para aflojar el suelo y luego usar la cero labranza. Hay algunos factores que pueden explicar esta experiencia desalentadora, la cual contradice la experiencia de Vecinos Mundiales a saber:

• Los suelos del Sur tienden a ser difíciles a trabajar por su pedregosidad.

• Se abandonó la técnica después de sólo uno o dos años antes de lograr la formación de mini- terrazas (Fig. 5),, las cuales ayudan a conservar la humedad y el suelo.

A diferencia de las zonas hortícolas, en el Sur es menos factible utilizar 3 prácticas que mejoran significativamente la rentabilidad de la labranza

1) Incorporar abono orgánico en los surcos;

2) Rotar los granos básicos con hortalizas de alto valor;

3) Utilizar el arado (tradicional o de ladera) para iniciar las fajas lo cual reduce sustancialmente la mano de obra.

b. Labranza Mínima Individual (Labranza en Huacas)

La labranza minina individual con mulch es otra forma de labranza conservacionista donde se prepara la tierra solamente alrededor de la postura o huaca de la siembra. La remoción del suelo se hace en forma circular, a unos 20 a 25 cm alrededor de la postura (Figura 6) y a 15 a 30 cm de profundidad, dejando sin tocar el área entre huacas.

A diferencia de la labranza en surcos, la labranza mínima individual es mucho menos trabajosa. Se adapta bien a los cultivos tradicionales de huaca que necesitan un cuidado intensivo y que se siembran en extensiones menores, tales como yuca, papa. camote, pataste, paste, sandia y malanga. También, se adapta este tipo de labranza para algunas hortalizas tales como repollo, tomate y chile.

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