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“L AS ARMAS REQUIEREN LETRAS ”: PERIODISTAS Y CORRESPONSALES ESPAÑOLES POR LA CAUSA NACIONALSOCIALISTA

3. A la sombra de la Casa Parda: plumas y flechas para Alemania.

3.7 La larga seducción de Eugenio Montes

Corresponsal de ABC y El Debate en diferentes capitales europeas, así como colaborador del diario navarro Arriba España de Fermín Yzurdiaga, Eugenio Montes (1900-1982) representa el caso inverso de Bermúdez Cañete en sus relaciones con el nacionalsocialismo. El también fundador del diario El Fascio substituyó en su corresponsalía en Berlín a González Ruano. Miembro del grupo fundador de Falange y muy cercano a José Antonio, acompañó al

565 Ferrari Billoch, F. La masonería al desnudo. Madrid: Bergua, 1936.

joven líder en sus viajes por Alemania e Italia en 1933-34. Ambos visitarían, como invitados del NSDAP, el congreso anual del Partido en Nuremberg en 1934. Personaje de indudable cercanía al fascismo de Mussolini, formó también parte de la “escuadra” falangista que dio a luz a la revista Jerarqvía, quizá el proyecto editorial más italianizante y primoroso entre todos los abordados por el Movimiento. Según Böcker y González Cuevas,567 la posición

inicial del corresponsal, “reacio a aceptar las posiciones antisemitas radicales” del nacionalsocialismo, serían sustituidas por una admiración entusiasta similar a la del propio González Ruano. El Eugenio Montes que en 1934 desconfiaba del movimiento alemán por su “giro vertiginoso hacia la izquierda” y su “tono agrio, rechinante, azañesco”568 y que en marzo de 1936 seguía hablando de “matrimonios Austria-Alemania a regañadientes”,569 alcanzaría posteriormente convicciones diferentes que, como se verá más adelante, lo llevaron a defender al régimen hitleriano. Textos suyos como los aparecidos en la revista Acción Española en 1933 demuestran que Montes era en realidad un sujeto fácil de seducir por el nazismo y hacen dudar del supuesto temor al antisemitismo radical que advirtió Böcker:

Laya de predicadores e iluminados, con ojos brillantes y larga barba fluvial corriendo por el pecho. Socialistas, teósofos, bolcheviquis consumidos en profecías interminables, bajo un humo de disputas y de cábalas (…) horas agónicas son estas que vivimos. Toda una civilización desalmada, urbana, industrial, mercantil (…) Tiempo de reagrarización del mundo, de nueva Edad Media, de lentitud, continuidad, servicio. Tiempo de batalla del grano y del simbólico -guerrero y pastoral- haz del fascista.570

Ridruejo lo definió como un “escritor comprometido, no desprovisto de recámaras o reservas”.571 El jefe de Propaganda atribuye al periodista una

capacidad singular para la creación de “retratos personales”, de auténticas creaciones.572 También, debería añadirse, para la creación de mitos: Montes

567 Böcker, M. op. cit. p. 171 y González Cuevas, P. Perfil ideológico de la derecha española

(teología política y orden social en la España contemporánea). Madrid: Editorial Universidad Complutense, 1993, p. 716.

568 Montes, E. “La contradicción entre Austria y Alemania”, ABC, 27 de mayo de 1934. 569 Montes, E. “La visita de Stahremberg”, ABC, 7 de marzo de 1936.!!

570 Montes, E. “El muro de las lamentaciones”, Acción Española, Tomo V, nº 30, 1 de junio de 1933.

571 Ridruejo, D. op. cit. p. 158. 572 Ibídem, p. 160.

colaboró activamente en la potenciación del mito de Hitler en España con artículos como éste de 1934. Hans Lazar, que estableció relaciones fluidas con Dionisio Ridruejo y otros falangistas de primera línea,573 supo también ver las capacidades del que sería corresponsal en Berlín:

Y Hitler sin milicia no se concibe. Porque sus dotes extraordinarias para la animación y el brío no se compasan con otras que le faltan. Gran motor para un motor democrático no es Hitler; buen dictador para una dictadura de minorías de esas- las que a mi me gustan- que solo se sostienen a fuerza de inteligencia, sistema, exactitud y cálculo (…) le dije a José Antonio “Hitler es un fascinador, un domador, no un estadista clásico”.574

Como “fabulosa” catalogaba Montes la “expansión alemana” en 1939, que no tardaría en convertirse en expansión y exterminio:

Europa no había conocido acontecimientos de una magnitud comparable a la guerra y la resurrección española, de la cual somos protagonistas, y a la fabulosa expansión alemana, de la cual somos amigos y simpatizantes.575 Alemania se convertía poco a poco a ojos del periodista en el ejemplo a seguir. Francia representaba, como es de esperar, lo contrario a aquella Alemania hitleriana que normalizaba -aparentemente, a gusto del escritor y poeta- la “supresión” de los marxistas -que no era otra cosa que su asesinato. maquillado mediante el eufemismo- y aplastaba a sus “elementos inferiores” con puño de hierro. El destino común, entendido por Montes también en términos raciales, se imponía en el Tercer Reich y servía de ejemplo para la España necesaria:

Aquí hay un estado que no pone en duda ni el problema del derecho de propiedad ni admite coacciones. Un estado tan fuerte que no necesita ni emplear la fuerza contra sus nacionales. Hay un modo, en efecto, de no tener que soportar el chantaje de los sindicatos marxistas: suprimiéndolos. (…) la

573 Schulze Schneider aporta informes que demuestran las fluidas relaciones de Hans Lazar con Ridruejo, José María Alfaro y Giménez Arnau, entre otros. La investigadora no duda en calificarlos como “íntimos amigos del agregado”. En Schulze Schneider, I. op. cit. p. 200. Para más información, ver los informes mencionados por la investigadora: A. Pol. Actas Embajada de Alemania, carta del embajador Stohrer al Auswärtiges Amt del 8 de noviembre de 1939. 574 Montes, E. “La rápida represión del Movimiento ha evitado la Guerra Civil”, ABC, 5 de julio de 1934.

sublevación de los elementos inferiores contra el destino común es, lo repito, imposible [en Alemania].576

Los arsenales léxicos de carácter antisemita empleados por el poeta parecen destilados de las mismas fuentes comunes a las que acudieron los Redondo, Ledesma, Foxá, Billoch y compañía:

Cuestión de táctica y de bien posible. Hay que fingir la conversión, porque aún no ha llegado la hora siónica de la venganza prometida. No conviene lanzar a bocanadas el humo de la sinagoga cuando existe un ejército que aun recuerda el affaire Dreyfus y que no deja empañar su honor impunemente. Lo mejor es, precisamente, tratarlo bien y halagarlo, utilizándolo para los secretos designios. Además es lo que quiere Moscú, lo que necesita Moscú contra Alemania.577

El periodista participó también en el servicio Prensa Mundial, plataforma originalmente de creación francesa que cayó más tarde en manos de los nazis con la derrota del país galo. Algunos investigadores578 han juzgado la

participación de Montes y otros periodistas en este medio producto inequívoco de su desconocimiento sobre el control alemán. Considerando la posición de José María Alfaro y sus contactos con Hans Lazar, así como su participación en la Alemania Eterna de Urrutia, resulta difícil creer que tanto él como el resto de falangistas -Sánchez Mazas, Eugenio Montes, o el propio Ridruejo- pudieran desconocer o condenar el uso propagandístico de aquella plataforma francesa que había sido convenientemente engranada. Véase aquí el significativo cambio entre aquellas advertencias sobre anexiones “a regañadientes” anteriores a la Guerra Civil y estas otras, consecuentemente articuladas en torno a las voces destino y raza:

Para cumplir su destino -el de la contención de lo eslavo por lo europeo- Austria y Prusia se unieron. Hitler entra, no como invasor, sino como unificador en Viena. Y al encontrarse en Viena tiene que realizar, por vocación y necesidad histórica, la política de Austria y de la casa de Austria. Esto es: mandar en Praga (…) A semejanza de los Stanfeu medievales, Hitler simboliza el germanismo, con los cuatro rumbos de la rosa de los vientos.579

576 Montes, E. “Consecuencia del triunfo del Frente Popular en Francia y del pacto con los Soviets”, ABC, 29 de mayo de 1936.

577 Montes, E. “León Blum, o la misa de campaña”, 29 de mayo de 1936. 578 Así lo manifiesta Manuel Ros Agudo, op. cit. p. 284.