• No se han encontrado resultados

A mayor gloria del “pueblo redentor”: César González Ruano, apóstol de sí mismo.

“L AS ARMAS REQUIEREN LETRAS ”: PERIODISTAS Y CORRESPONSALES ESPAÑOLES POR LA CAUSA NACIONALSOCIALISTA

3. A la sombra de la Casa Parda: plumas y flechas para Alemania.

3.10. A mayor gloria del “pueblo redentor”: César González Ruano, apóstol de sí mismo.

No es lo mismo leerlo que oírlo, ni es igual oírlo que verlo en toda la magnificencia del enorme teatro donde seis mil almas lo han oído con el entusiasmo de la presencia del Führer. Hay que vivir estas cosas gota a gota. Con el fondo de las banderas y la forma viva del olor de la multitud. Como ha dicho Goebbels en sus brevísimas palabras, no solo su pueblo le va a oír, sino el mundo entero.603

César González Ruano

602 González Ruano, C. Memorias. Mi medio siglo se confiesa a medias. Sevilla: Ed. Renacimiento, 2004 [1951], p. 310.

603 Ruano, C. “Hitler expone los derechos de Alemania y expresa su seguridad en la victoria”,

Una aproximación a aquellas letras al servicio de Alemania requiere necesariamente un análisis de la labor realizada por el madrileño César González Ruano (1903-1965). El escritor, aspirante a marqués y articulista de Informaciones y otros diarios604 fue también corresponsal de ABC en Berlín en

1933, aunque posteriormente se trasladó a Roma (1936) y fue reemplazado temporalmente por Eugenio Montes. Una vez comenzada la contienda europea, regresaría a Berlín el 15 de noviembre de 1939 para desempeñar de nuevo su labor de corresponsal en Alemania hasta octubre de 1940, momento en que se trasladó a París.

Ruano relató su primera experiencia en Alemania en su publicación Seis meses con los nazis (La Nación, 1933), obra que será, como han destacado varios investigadores, encargada y financiada por el Tercer Reich. Del año pactado con ABC como enviado especial -cumplió la mitad- le bastaron seis meses para gestar, en parto asistido por el nacionalsocialismo, aquel libro que complementaba tantos artículos aduladores producidos durante ese periodo. El tono de aquella primera corresponsalía puede resumirse en unos pocos extractos:

Esta gente, volcada en su mayoría del Este y de Polonia, tipos de aire maleante (…) en su mayoría ni siquiera saben dónde diablos anda su origen. Algunos, echando a volar la fantasía, han mencionado la devolución de “sus casas de Toledo” (…) trotamundos cuyos perfiles se han afilado aun más en las esquinas de la noche inconfesable, aventureros del “pasaporte de Nansen”, desocupados y huidizos judíos errantes de todos los Códigos, ¿qué buscan en España? (…) Aquí en Alemania no tienen nada que hacer los judíos internacionalistas.605

Su relato del boicot y ataque masivo contra los comercios judíos condensa el mensaje nacional e internacional hitleriano: aquella era una “reacción inevitable” ante Versalles que sólo las víctimas de la “propaganda

604 Firmará también bajo diferentes seudónimos. El contrato de exclusividad que poseía con el diario ABC justificaba, entre otras cosas, el empleo de otros nombres para firmar sus artículos en Informaciones o en múltiples diarios regionales en los que también publicó textos de marcado sentido propagandístico.

605 González Ruano, C. “¿Van a traernos hasta la calle Alcalá el muro de las lamentaciones?”,

judía” en España podrían lamentar. El crimen sistemático se disfraza de acontecimiento “lógico” y la “ofensiva” se convierte en “reacción”:

Mal sábado y lógico sábado este primero de mes en que han de florecer los tilos por la tierra del Reich. Mal sábado para los eternos errantes de la estrella salomónica este sábado de la cruz svástica. Triste e inevitable sábado, que se veía llegar pensando en las verdades alemanas, y curados, por la gracia de dios, de espantos falsamente sentimentales, repetidos en nuestra patria con sospechosa prodigalidad (…) mal sábado para todo aquel que pensara un momento que Alemania no es un país aislado del mundo, que no pudiera permitirse exteriorizar un sentimiento o reaccionar ante un espectáculo internacional que ha herido esta sensibilidad, desde hace catorce años en carne viva.606

Otros artículos, como “Un auto de fe en 1933” celebraron con simpatía las célebres quemas de libros orquestadas por el Partido: “han ardido hoy libros indignos e ideas abominables”.607

El testimonio de Ramón Garriga ofrece ya indicios de aquella ayuda económica que justificaba -dice- sus constantes agasajos al general Faupel, director del Instituto iberoamericano y primer embajador en la España franquista.608 Böcker, Álvarez Chillida y Ángel Viñas han confirmado la versión

de Garriga y dan por segura la financiación de su libro con capital alemán.609

La muy documentada investigación de Sala Rose y García Planas sobre el periodista610 ha situado a Gustav Reder -jefe de prensa de la Oficina de

Ferrocarriles Alemanes de Madrid y director de Prensa del NSDAP- tras la publicación de Ruano. Reder, que había pasado gran parte de su infancia en España y hablaba un impecable castellano, pudo ser el autor de algunas de las partes de este libro en el que es a veces difícil distinguir entre aquello que sale directamente de la pluma de Ruano y aquello que debe atribuirse al Ministerio. Afiliado al NSDAP desde 1932 y afincado en Madrid, Gustav Reder colaboró

606 Ibídem, 177.

607 González Ruano, C. “Un auto de fe en 1933”, ABC, 10 de mayo de 1933. 608 Garriga, R. op. cit. p. 134.

609 Böcker M. op cit. pp. 238-246 . Viñas, A. Franco, Hitler y el estallido de la Guerra Civil:

Antecedentes y consecuencias. Madrid: Alianza Editorial, 2001, pp. 178-187. Álvarez Chillida, G. op cit. p. 312.

610 Sala Rose, R. y García-Planas, P. El marqués y la svástica. César González Ruano y los

también con la Falange e imprimió muchos de sus panfletos. Su importante y eficaz labor propagandística en España entre 1934 y 1936, destapada parcialmente en plena Guerra Civil por algunas publicaciones coordinadas por Münzenberg y Otto Katz,611 no tendría rival hasta la llegada de Hans Lazar en 1938. La publicación de Seis meses con los nazis coincide temporalmente con un periodo de creciente control de la prensa española y los sobornos a periodistas ocurridos ya durante la Segunda República, que desembocarían en el escenario de control total de postguerra en el que se centra esta investigación.

Los informes de Reder no especifican los nombres de las denominadas “grandes plumas” que recibían hasta 75 marcos por artículo publicado, pero todo apunta a que un Ruano al que ya se le habían entregado 1000 marcos por la publicación de Seis meses debía recibir sumas similares por sus contribuciones a la causa alemana.612 El escritor Rafael Cansinos-Assens, que probablemente desconocía los oscuros juegos de Ruano, realizó un retrato muy poco favorecedor del corresponsal, que en una conversación con él en Italia declaraba, en referencia a la entonces recién comenzada guerra de España, que “a él no le alcanzaban los tiros”. “Sólo me importa César González Ruano”.613 No cuesta imaginar que aquel hombre, tan poco interesado por el

destino fatal de sus compatriotas y tan interesado por el suyo propio, admitiera de buen grado las generosas compensaciones económicas que ofrecía Gustav Reder y posteriormente la Transocean a aquellos que aceptaban convertirse en sus fieles lacayos.

La crónica que ofrece Ruano del incendio del Reichstag posee, en la descripción física de su malparado cabeza de turco, tantos lugares comunes con el relato ofrecido por los medios nazis que hace pensar de nuevo en la autoría de Reder. Quizá se vio inspirado en tantos otros textos que los alemanes facilitaban a sus colaboradores o se limitó a añadir algunas florituras retóricas propias de la pluma del madrileño para completar un material ya manufacturado:

611 Katz, O. The Nazi conspiracy in Spain. Versión en inglés de Burns, E. London: Victor Golanz, 1937. p. 27 y ss.

612 Sala Rose, R. y García-Planas, P. op. cit. Edición Kindle, posición 1261.

613 Citado en Trapiello, A. Las armas y las letras. Literatura y Guerra Civil (1936-1939). Barcelona: Destino, 2010, p. 281.

Es un individuo grande y pesado (…) sus ojos, pequeños y rasgados, florecen, muy hundidos, en una topografía fisionómica montañosa. Grandes pómulos salientes. La nariz grande y aplastada. El pelo, cayendo sobre la frente, abultado. Parece un eslavo. Mejor aún, un campesino medio oriental, de esos que en las fotografías de la propaganda soviética nos ofrecen en cada momento.614

La lectura de Seis meses con los nazis ofrece en sí misma pocas dudas sobre su patrocinio alemán y recoge testimonios representativos -poco adornados- que evidencian las políticas y procedimientos del Reich en su relación con los periodistas extranjeros. El texto de Ruano es casi un alegato de culpabilidad que colegas de profesión e investigadores no han hecho sino confirmar:

La atención del mundo está aquí, París pierde la capitanía de Europa (…) nos inundan nuestras carteras de folletos de propaganda. Tomamos el té de las embajadas, drogas deslizadas por manos femeninas y envenenadoras…los comunistas bostezan al sol en los campos de concentración (…) treinta leyes en un día (…) los judíos hacen cola en el consulado de España (…) vida febril y múltiple.615

“La revolución en la prensa”, publicado pocos meses antes del final de la Guerra Civil en ABC, completa las declaraciones del servilismo periodístico expuestas por Ruano en Seis meses con los nazis, anuncia su propio sometimiento a los fines de la Nueva Europa y profetiza las medidas tomadas en España a imitación del modelo hitleriano. Supone, en este sentido, un alegato más en la dirección de su artículo publicado en Informaciones bajo el seudónimo de César de Alda, en el que condenaba a los periodistas no serviles -“oposición equivocada”, según sus palabras- que osaban criticar al nacionalsocialismo.616 Un seudónimo que se veía obligado a utilizar, como

recuerda Sala Rose, no tanto por el deseo de encubrir sus artículos más nazis, publicados de hecho con su nombre, sino por el contrato de exclusividad que poseía entonces con el diario ABC. Cabría preguntarse si en aquella

614 González Ruano, C. op. cit p. 152.! 615 González Ruano, C. op. cit p. 13.

616 De Alda, C. (seudónimo de César González Ruano), “Cuentos de todos los corresponsales de todos los países en cualquier país”, Informaciones, 1 de febrero de 1935.

regeneración de la prensa que pide Ruano para la España franquista veía también el periodista posibles prebendas como las recibidas en Alemania:

El problema de la dignificación de la clase periodística ha preocupado al Gobierno de la España Nacional desde los primeros momentos de su actuación regeneradora, de su renacimiento espiritual y material (…) el sistema que el Gobierno del Reich sigue con la Prensa -más duro que el sistema italiano- no serviría íntegramente aplicado a la sensibilidad y a la parte conceptual de las cosas que el español ama: pero en cambio tiene muchos aspectos que convendría adoptar.617

Ya se ha hecho referencia anteriormente a los relatos dulcificados de Ruano en referencia a los campos de concentración -denominados, eso sí, esta vez por su nombre- en los que según los propagandistas españoles, se organizaba a los enemigos del Reich casi en colonias vacacionales. No cae Ruano en los errores de otros periodistas y corresponsales que no quisieron seguir las estrictas normas impuestas al cuarto poder por el aparato de propaganda nazi. Las apreciaciones del madrileño a principios de 1939 dejan bastante claro que no era ni iba a ser otro Bermúdez Cañete:

El periodista alemán no cometerá así lamentables errores de buena fe, ni escribirá, como tantos otros, a ciegas, ni se encontrará más en la situación tan tristemente frecuente de ser castigado por faltas que desconoce o de haber servido a su enemigo ignorando que lo hacía (…) el periodista español necesita por honor propio y de clase responsabilidades así.618

El corresponsal demostró entender muy bien cuáles eran los pilares de los movimientos fascistas, así como el núcleo de sus discursos destinados a la movilización de las masas. La dupla “pan y circo” se antoja ya innecesaria para los movimientos totalitarios, sustentados fundamentalmente por lo estético y lo retórico. El “circo” en sí mismo resulta suficiente para la construcción de sus farsas de ripio y cartón piedra:

Lo que más importa son sus esencias poéticas, ese ofrecer más cielo que jornal. Esa oposición de la Estética a la Estadística (…) a mí se me rebeló de

617 González Ruano, C. “La revolución en la prensa”, ABC de Sevilla, 15 de enero de 1939. ! 618 Idem.

golpe esta razón impresionante, como el milagro de la svástica y me agarré fuertemente a este imperio de la simpatía.619

Imposible no pensar, en este sentido, en las palabras de Walter Benjamin en su célebre Das Kunstwerk im Zeitalter seiner technischen Reproduzierbarkeit : “la masa se mira a la cara en los grandes desfiles festivos, en las reuniones de monstruos, en las enormes celebraciones de tipo deportivo y en la guerra”.620 Espectáculos de “esencia poética” -en palabras de Ruano-

que permiten la “auratización” del Führer y de sus masas serviles,621 o como enfatizaba Kracauer en términos que recuerdan a los del propio González Ruano, que hacen creer en la solidez del mundo de la svástika.622 El análisis de Ruano refleja así un entendimiento y un apoyo claro a aquellos discursos hipnóticos de los totalitarismos, que abusarán de “designadores patrimonio de amplias capas del pueblo”.623 Así, la retórica de Ruano se nutrió de los mismos lugares comunes que la de otros nazificados. Mitos de nibelungos y referencias al carácter pionero de las medidas contra los judíos tomadas por los Reyes Católicos configuran un discurso que posee todos los elementos léxicos, semánticos y retóricos de la oratoria sagrada:

Diríase como un dios alemán, vestido de obrero, esperaba en los viejos torreones de castillos olvidados a que apareciera este Sigfrido, para regalarle la cruz svástica y misteriosa, antigua como el mundo, que empuña en un estandarte con la misma fe que nuestros Reyes Católicos (…) bajo la que fueron expulsados los judíos.624

Quizá las palabras que dedica a Mussolini en ABC sean el ejemplo más claro de la herencia que el lenguaje de los Dannunzio, José Antonio, Ruano y compañía le debe a la retórica de púlpito:

619 González Ruano, C. op. cit p. 17.

620 “In den großen Festaufzügen, den Monstreversammlungen, in den Massenveranstaltungen sportlicher Art und im Krieg, die heute sämtlich der Aufnahmeapparatur zugeführt werden, sieht die Masse sich selbst ins Gesicht. Dieser Vorgang, dessen Tragweite keiner Betonung bedarf, hängt aufs engste mit der Entwicklung der Reproduktions bzw. Aufnahmetechnik zusammen. Massenbewegungen stellen sich im allgemeinen der Apparatur deutlicher dar als dem Blick.” En Benjamin, W., “Nachwort”. En Benjamin, W.: Das Kunstwerk im Zeitalter seiner technischen Reproduzierbarkeit: drei studien zur Kunstsoziologie. Berlin: Suhrkamp, 1963, pp. 62-63. La traducción es mía.

621 Witte, W. Walter Benjamin. Una biografía. Barcelona: Gedisa, 1990, p. 180.

622 Kracauer, S. Von Caligari zu Hitler: eine psychologische Geschichte des deutschen Films. Berlin: Suhrkamp, 1984, pp. 78 y ss., pp. 103 y ss.

623 Klaus, G. El lenguaje de los políticos. Barcelona: Anagrama, 1979, p. 38. 624 González Ruano, C. op. cit p. 16.

Y todo lo presidía esa figura noble del Padre y del Hijo: el herrero de Dovia, que forjó en mejor yunque de la raza este bronce del César Benito Mussolini. (…) El piensa por todos. El, que enciende el fuego de los hogares. El, que alienta el arado sobre el campo, el puñal sobre el amanecer, la justicia sobre la noche taciturna de Europa. El, bronce de herrero de Dovia. César. Hombre. Mito. Sólo El.625

En 1935, y tras la proclamación de las leyes de Nuremberg, Ruano se mostró encantado con las políticas nazis y con aquellas medidas tomadas entonces contra los judíos, a quien se les excluyó de la ciudadanía alemana y se les prohibió el matrimonio o las relaciones con arios. El corresponsal avaló entusiásticamente la “contestación alemana a la internacional judía y bolchevique, que irradiando de Moscú mina y casi domina al mundo, intensificando en estos tiempos su inteligente campaña de perversión universal”.626 La tutela de Alemania en el renacimiento de Europa era

claramente defendida en los textos de González Ruano, que no tuvo problema en adoptar aquella terminología antisemita de los Duhring y compañía que terminó inundando las páginas de ABC o Informaciones:

A Alemania le ha correspondido el difícil, oneroso y heroico papel de representar íntegramente, con más dureza que los pueblos latinos, el afán redentorista de Europa, contra el enemigo de todos. La tierra del Tercer Reich es la primera que con un acento liberador y espiritual frente al sórdido materialismo de la economía marxista y el negocio judío, se alza contra la anti- Europa, carcoma prudente y constante de una cultura continental.627

El tono marcadamente antisemita de algunos diarios subirá ostentosamente, como ha indicado Gibson, tras el fin de la Guerra Civil y durante el conflicto europeo,628 encontrándose de hecho pocas diferencias

entre la propaganda antisemita del NSDAP y la desarrollada en el fascismo español.629

625 González Ruano, C. “El”, ABC de Sevilla, 12 de abril de 1939. !

626 González Ruano, C. “La contestación alemana”, ABC, 18 de septiembre de 1935. 627 Idem.

628 Gibson, I. op. cit. p. 88.

629 Núñez Seixas, X. M. “¿Testigos o encubridores? La División Azul y el holocausto de los judíos europeos: entre historia y memoria”. En Historia y Política, 26, julio-diciembre 2011, pp. 259-290, p. 262.

El genio español ha de digerir y dirigir muchas diferencias externas, que no todas tendrían significación y realidad en simpatía en España. pero ha de aprovechar también muchas otras.630

Desde su renovada corresponsalía en Alemania tras la guerra en España, envió a ABC de Sevilla y a ABC artículos ensalzando el fortalecimiento económico de Alemania tras la instauración de la autarquía. Estos textos, claramente del agrado del Ministerio de Propaganda, eran en muchas ocasiones mencionados o reproducidos a su vez en la prensa y radio alemanas. Considerando los rígidos criterios propagandísticos de Goebbels, puede afirmarse sin dudarlo que González Ruano era un periodista manifiestamente inscrito en la Gleichschaltung hitleriana. Un corresponsal -al menos durante los años anteriores a los incidentes que lo llevaron a la cárcel de Cherche-Midi- modélico. Gozaría no en vano el periodista madrileño de una simpatía especial del Reich desde pronto: entre todos los periodistas españoles en Berlín, Hermann Göring631 escogió a Ruano para relatar a la opinión pública española

el “buen trato otorgado” al dirigente del KPD Ernst Thälmann,632 importante acontecimiento de repercusión internacional que debía ser tratado con sumo cuidado por los propagandistas al servicio de la Casa Parda.

Particularmente representativo de su alineamiento ideológico modélico es su artículo dedicado a los tiroleses que optaron por la nacionalidad alemana.633 La retórica ampulosa desplegada en esta noticia -transmitida, como se confirma en la propia noticia, por la Agencia Transocean de Hans Lazar-634 está construida mediante términos fácilmente identificables con la

630 González Ruano, C. “La revolución en la prensa”, ABC de Sevilla, 15 de enero de 1939. 631 El periodista le dedicará un halagador artículo el 6 de enero de 1940: “con este nombramiento se eleva todavía mas la figura de Göring, designado por el Führer como sucesor suyo con un sistema de sucesión parecido al de los reyes naturales y los Césares de Roma (…) Quizá, aparte de Hitler, nadie interprete hoy día en el mundo político el sentido autoritario y el sentido militar con un solo espíritu indivisible, como el nuevo mariscal Goering.” En González Ruano, C. “Goering reúne en sus manos las riendas de la economía bélica.”, ABC, 6 de enero de 1940.

632 Böcker M. op. cit. p. 170.

633 Las negociaciones entre Italia y Alemania en referencia al Südtirol fueron, desde luego, mucho más complejas de lo que explica un artículo puramente propagandístico. Para más información, ver “The south Tirol and its material culture”. En Petropoulos, J. Art and as Politics in the Third Reich. CA: The University of North Carolina Press, 1996, pp. 115 y ss.