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1. PRIMER CAPÍTULO.

2.7. Las metáforas que remiten a otras metáforas

Ahora bien, de las preguntas ¿Qué es el poeta? ¿Qué es la poesía? Se puede comprender que Borges (2001) cuestiona también: “¿Por qué los poetas de todo el mundo y todos los tiempos habían de recurrir a la misma colección de metáfora, cuando existe tantas combinaciones posibles?” (p.38). El autor quiere probar con sus palabras que, las metáforas remiten a otras, aun cundo en detalle, cada una de ellas sean diferentes. En estas diferencias se halla el punto fundamental de su conferencia “La metáfora”.112 Así pues, Borges comienza citando una113, para hacer notar la magnitud del asunto: “Las diez mil cosas”.114 Al parecer es la manera como en china llaman al mundo, indudablemente hay más de diez

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Cfr. Borges, Jorge Luis. 2001. “El enigma de la poesía”. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro. Editorial Crítica. Barcelona. P. 35

112 Conferencia pronunciada por Borges, en inglés en 1967 a los 68 años de edad, en la Universidad de Harvard.

113 Metáfora. 114

Cfr. Borges, Jorge Luis. 2001. “La metáfora”. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro. Editorial Crítica. Barcelona. P. 37

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mil cosas, pero tratándose de metáforas y al pensar que éstas han de ser la unión de dos cosas o comparación entre dos cosas distintas, es un número considerable de metáforas.

Consecuentemente, se distinguen etapas en la reflexión de Borges sobre las metáforas. Primeramente, se ocupa de las que llama, “metáforas modelos”. Aquí aclara que la palabra “modelo” es usada porque, las metáforas citadas puede que parezcan muy diferentes a la imaginación, pero que para un lógico pueden ser casi idénticas. De esta manera, son análogas a ecuaciones y sumables algebraicamente. Así, se toma como primer ejemplo la clásica y bien conocida comparación entre los ojos y las estrellas.

Borges (2001) dice que, el ejemplo que recuerda viene de la antología griega, y piensa que se le ha de atribuir a Platón. Y el verso es así: “„desearía ser la noche para mirar tu sueño con mil ojos‟” (p.4). Para Borges, el deseo hace posible que el amante pueda ser visto desde todos esos puntos estelares. Otro ejemplo sería: “„las estrellas miran hacia abajo‟”. (p.40). Es notable como estas dos metáforas pueden ser la misma y sin embargo hace imaginar diferentes escenarios. Para Borges el segundo ejemplo demuestra ternura, pues, las estrellas en este caso, son sublimes y los seres humanos obedientes trabajadores. Como tercer ejemplo se puede leer: “A Second Childhood”, el cual dice:

(Pero no envejeceré hasta ver seguir la enorme noche,

nube que es más grande que el mundo,

monstruo hecho de ojos)115

115 But I shall not grow too old to see enormaus nigh arise, A cloud that is larger than the world

And a monster made of ayes.

Recitado en inglés por Jorge Luis Borges (1967) y más tarde transcrito y traducido en Arte poética (2001), tanto en inglés como en español.

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Se resalta de estos versos, el hecho de que sea un monstruo hecho de ojos, y no un monstruo lleno de ojos, como sería lo más esperado.116 Precisamente, esto lo hace especial y terrorífico, además de relacionarlo con las otras dos metáforas. Al respecto dice Borges:

Aunque el modelo sea esencialmente el mismo, en el primer caso, el ejemplo griego “Desearía ser la noche”, el poema nos hace sentir su ternura, su ansiedad; en el segundo, sentimos una especie de divina indiferencia hacia las cosas humanas; y, en el tercero, la noche familiar se convierte en pesadilla. (P.41)

Es decir, los tres versos se remiten a un mismo modelo: ojos y estrellas y noche. No obstante, cada uno de los versos brindan sensaciones diferentes como ya se decía. Otro modelo de metáfora que ha existido siempre, es el que refiere al tiempo semejante al fluir de un rio. De ejemplo está el poema de Tennyson que dice: “(el fluir del tiempo en medio de la noche)” (p.42).117

Y la novela con su título Del tiempo y el rio118 y el pensamiento griego que dice “nadie baja dos veces al mismo rio” (p.42). Con el verso de Tennyson se deja ver el característico silencio de la noche y cómo el tiempo es emergido en ese silencio de las cosas sin que dejen de fluir.

Por el lado de la unión de las palabras evocan, asimismo, al fluir del tiempo como el rio, idea que inspira al título de la autobiografía de Vallejo119 en su novela, El río del

tiempo. Ahora, la oración del griego filósofo Heráclito, es un pasaje que produce terror,

porque hace referencia también a que el ser humano es el rio y como ríos no son siempre los mismos. El sentir que la vida es un sueño pasa por al menos una vez en la existencia de cada una de las personas. Nigel Warburton en su Filosofía básica dice que, la gente, por lo

116

Cfr. Borges, Jorge Luis. 2001. “La metáfora”. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro. Editorial Crítica. Barcelona. P. 41

117 “Time flowing in the middle of night”

Recitado en inglés por Jorge Luis Borges (1967) y más tarde transcrito y traducido en Arte poética (2001). 118 Of time and the river

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menos alguna vez, se preguntan si la vida es un sueño, y más aún, si la vida es algo más a allá que un sueño. En este aspecto, Borges pone de ejemplo un verso de Shakespeare que dice la existencia está hecha de la misma materia de los sueños.120 Lo cual es interpretado por Borges como una contradicción, y explica que ello es debido a que, siendo real la vida como sueño, sí cabría el poder hacer tal afirmación o duda. De esta manera, las palabras de Shakespeare están más del lado de la metafísica que de la poesía. En cambio, el hecho de que el poeta Walter von del Vogelweide plantee lo mismo, pero no en una afirmación categórica, sino como pregunta “(¿he soñado mi vida, o fue un sueño?)” (p.45)121, se asemeja más a lo que diría un poeta a los planteamientos de un filósofo.

Pero, ninguno de los anteriores poetas, expresó bien lo que quería decir, como sí lo hizo Chuang Tzu que, “soñó que era una mariposa y al despertar, no sabía si era un hombre que había soñado ser una mariposa, o una mariposa que ahora soñaba ser un hombre (Borges, 2001, p.45).122 Para Borges con este pensamiento, el poeta fue completamente preciso, a diferencia de los otros, con las palabras que eligió: “mariposa”; luego, sueño, despertar, hombre, más la duda que pone alrededor de todo ello. Porque es una metáfora que da esa sensación de la vida como sueño, y tuvo la delicadeza de expresarlo. Otro ejemplo de modelo de metáfora, son aquellos en los que el morir y el dormir pueden representar lo mismo. En este caso Borges trae los versos de Robert Frost123, que dicen:

(los bosques son hermosos, oscuros y profundos, pero tengo promesas que cumplir

120 “We are such stuff as dreams are made on” “(estamos hechos de la misma materia de los sueños)” (p.44). Recitado en inglés por Jorge Luis Borges (1967) y más tarde transcrito y traducido en Arte poética (2001). 121 “Ist mir min leben getroumet, oder ist es war”

Recitado en inglés por Jorge Luis Borges (1967) y más tarde transcrito y traducido en Arte poética (2001). 122

Cfr. Borges, Jorge Luis. 2001. “La metáfora”. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro. Editorial Crítica. Barcelona. P. 45

123 A pesar de que no se encontró libro impreso de “Stopping by woods on a snowy evening”, existe una grabación en CD, producido por Nicolas Soames y Garrick Hagon y lectura de Garrick Hagon. Ahí mismo se encuentra lecturas de los poemas de Longfellow, Poe, Emerson, Whitman, Cummings, entre otros. 65 poemas en total.

97 y millas por hacer antes de dormir) (p.47)124

Aunque después se arrepiente Borges de dar su interpretación de estos verbos y hacer estos análisis, pues mejor habría sido apreciar y disfrutar el poema sin estudiarlo tanto; no obstante, llega a comprender que, en los versos que se repite la palabra “millas” tratan de ámbitos diferentes. En el primer verso en que se menciona “millas”, hace referencia a lo físico, a un recorrido en el espacio; pero en el segundo verso, en que se repite también, hace referencia a la muerte, al descansar, dormir. Para Borges el poeta esta vez fue efectivo con las pocas palabras que usa, pues, aunque pocas son las palabras, resultan ser concisas. Porque lo sugerido es mejor acogido por la mente de todo lector, que lo que son afirmaciones y razonamientos.

En este punto, Borges comprende que, no es de importancia cuántas metáforas se derivan de un sin número de variaciones e igualmente inspiren a otras metáforas con el mismo sentido. Cosa que se percibe, aunque no se sea un experto en cuanto a teorías de la poesía se refiera. Para Borges, él mismo podría decir que nada más existen una docena de metáforas, por lo tanto, a partir de ellas se derivan juegos de palabras arbitrarios, pero muy relacionadas.125 Y en ese sentido, la afirmación de los chinos resulta ser bastante coherentes. Por último, trae los versos de Cummings, que dicen:

(La terrible cara de Dios, más brillante que una cuchara, acoge la imagen de una palabra fatal,

y así mi vida –que gustaba del sol y la luna- se parece a algo que no ha sucedido) (p. 51)126

124 The Woods are lovely, dark, and Deep, But I promise to keep,

And miles to go before I sleep, And miles to go before I sleep.

Recitado en inglés por Jorge Luis Borges (1967) y más tarde transcrito y traducido en Arte poética (2001). 125

Cfr. Borges, Jorge Luis. 2001. “La metáfora”. Arte poética. Seis conferencias. Traducción de Justo Navarro. Editorial Crítica. Barcelona. P. 50

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Borges (2001), analiza que el primer verso de esta estrofa deja ver lo moderno que se siente el poeta, pues en vez de elegir un objeto tradicional elige una cuchara, por suerte, el segundo verso da paso a que se permita y respete el primer verso. Y cree que el segundo verso es mejor, como le han dicho “en una cuchara a menudo encontramos recogidas muchas imágenes” (p.51). Borges expresa que no había pensado antes en la cuchara como reflejo de imágenes; además, no quería pensar demasiado en la palabra cuchara, porque no le decía gran cosa. Pero, es en el último verso de esta estrofa, donde Borges ve la metáfora de la vida como sueño. En el verso, la vida se parece a algo que no ha sucedido, contiene mucho mejor esa esencia de la metáfora como sueño, que cualquier otro. Incluso mejor que Shakespeare y los dos otros poemas citados. Por último, no está de más resaltar que, estos versos y metáforas, que ven y reflexionan la vida como sueño, el dormir como morir, y hacen la comparación entre los ojos y las estrellas, el río y el tiempo, las flores y las mujeres, y la idea del espejo y el tiempo, se dan en todas las lenguas, épocas y literatura.