Pr. #11 ¿Cuáles son las obras de providencia de Dios? R- Las obras de providencia de Dios son aquellas con que santa27, sabia28, y poderosamente, preserva y gobierna29 a
todas sus criaturas y todas las acciones de éstas30. 1. Introducción:
Dios ejecuta sus decretos no sólo en la obra de creación, sino también en las obras de providencia. Según el Catecismo, la actividad providencial de Dios es de dos clases: Dios preserva; y Dios gobierna. Para ilustrar la enseñanza del Catecismo, pensemos de Pepe en dos situaciones diferentes, como sigue:
2. Dios preserva
En la primera ilustración vemos a Pepe durmiendo tranquilo en medio de una tormenta eléctrica. Esto es lo que por supuesto debe hacer un cristiano. Pues debe entender que es Dios quien nos preserva y guarda. La gente a menudo se al vida de esto. Hablan de las 'leyes de la naturaleza', y de los 'descubrimientos de la ciencia moderna'. Parece que se les al vida que es Dios quien ‘... ciertamente no está lejos de cada uno de nosotros. Porque en él vivimos, y nos movemos, y somos' (Hch 17:27-28). La verdad, sin embargo, es que todo pasaría en un instante si Dios no lo sostuviera. Neh 9: 6 dice que Dios las 'vivifica' todas. El
27 Tsade - El Señor es justo en todos sus caminos y bondadoso en todas sus obras. (Psa 145:17)
28 Pero los rebeldes y pecadores a una serán quebrantados, y perecerán los que abandonan al Señor. (Isa
1:28) ¡Oh Señor, cuán numerosas son tus obras! ¡Todas ellas las hiciste con sabiduría! ¡Rebosa la tierra con todas tus criaturas! (Psa 104:24)
29 El Hijo es el resplandor de la gloria de Dios, la fiel imagen de lo que él es, y el que sostiene todas las cosas
con su palabra poderosa. Después de llevar a cabo la purificación de los pecados, se sentó a la derecha de la Majestad en las alturas. (Heb 1:3) ¡Oh Señor, cuán numerosas son tus obras! ¡Todas ellas las hiciste con sabiduría! ¡Rebosa la tierra con todas tus criaturas! (Psa 104:24) ¡Sólo tú eres el Señor! Tú has hecho los cielos, y los cielos de los cielos con todas sus estrellas. Tú le das vida a todo lo creado: la tierra y el mar con todo lo que hay en ellos. ¡Por eso te adoran los ejércitos del cielo! (Neh 9:6)
30 ¿No se venden dos gorriones por una monedita?* Sin embargo, ni uno de ellos caerá a tierra sin que lo
apóstol Pablo dice que ‘... todas las cosas en él subsisten' (Col 1:17). ¡Ni siquiera Satanás podría existir por un solo momento, de no ser porque Dios lo subsistiera en su existencia (claro, no en su maldad) con la palabra de su poder!
3. Dios gobierna
En la segunda ilustración vemos a Pepe rodeado de peligros en un campo de batalla. No obstante, debajo del dibujo se cita una porción del Salmo 91, que dice: Caerán a tu lado mil, y diez mil a tu diestra, mas a ti no llegará (v 7). Lo que se trata de mostrar en la ilustración es que Dios gobierna ‘... a todas sus criaturas, sus acciones, y cosas desde la más grande hasta la menor' (Confesión de Westminster, V, A). Esto no quiere decir que nadie va a morir en la guerra. Lo que sí quiere decir es que Dios puede preservar la vida de su siervo si así le place. El tiene poder para dirigir y controlar todo lo que sucede en situaciones así, de modo que su siervo esté seguro. Esta, y solamente esta, es la confianza que permite a los cristianos ponerse en lugares de peligro y no ser vencidos por el temor. 'Dios es nuestro amparo y fortaleza, nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Por tanto, no temeremos, aunque la tierra sea removida, y se traspasen los montes al corazón del mar (Sal 46:1-2).
Pero consideremos ahora con más detalle las obras de preservación de Dios.
a. Considera, por un lado, lo que la Biblia dice con referencia al control absoluto de (lo que nosotros llamamos) la naturaleza.
i. 'Hace salir su sol sobre malos y buenos, y... hace llover sobre justos e injustos' (Mt 5:45).
ii. 'El hace producir el heno para las bestias, y la hierba para el servicio del hombre' (Sal 104:14).
iii. 'Por el soplo de Dios se da el hielo... regando también llega a dispar la densa nube... asimismo por sus designios se revuelven las nubes en derredor, para hacer sobre la faz del mundo, en la tierra, lo q. él les mande (Job 37:10-12).
A nosotros, nos parece que todas estas cosas suceden ‘al azar’ o bien en una forma ‘mecánica’. Pero la Biblia dice que Dios ejerce sobre ellas un control absoluto.
b. Considera, también, lo que la Biblia dice acerca del control de Dios sobre las naciones del mundo. Cuántas veces nos parece a nosotros que las cosas andan fuera de control, q. los gobiernos hacen cosas totalmente inesperadas, como de repente ir a la guerra. Pero la Biblia dice:
i. El Altísimo tiene dominio en el reino de los hombres... (Dn 4: 25) . ii. Él muda los tiempos y las edades; quita reyes, y pone reyes... (Dn
2:21).
De modo que no es 'por accidente' que las cosas suceden tal y como suceden. No es el 'azar', ni es el 'destino', lo que 'mueve la rueda de la historia humana'. Es Dios el Señor que
‘... ha prefijado el orden de los tiempos', y que ha puesto a los hombres ‘... los límites de su habitación' (Hch 17:26).
c. Consideremos, además, que la Biblia habla de un dominio absoluto de Dios sobre cada persona individual del mundo: Jehová mata, y él da vida; él hace descender al Seol, y ha ce subir. Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece. Él levanta del polvo al pobre, y del muladar exalta al menesteroso, para hacerle sentarse con príncipes y heredar un sitio de honor. Porque de Jehová son las columnas de la tierra, y él afirmó sobre ellas el mundo. (l° Sm 2:6-8)
Así como la pajarilla depende de la providencia divina en vida o muerte, así depende el hombre de Dios en todas las cosas. Sus cabellos están todos contados por el Señor, lo mismo sus días sobre la tierra están determinados.
d. Consideremos, por último, que Dios ejerce control sobre las acciones libres de los hombres, pues la Biblia dice:
i. Del hombre son las disposiciones del corazón; mas de Jehová es la respuesta de la lengua (Pr 16:1).
ii. Dios es el que en vosotros produce - dice el apóstol al cristiano - así el querer como el hacer, por su buena voluntad (Fil. 2:13).
Cuando una persona dispone en su corazón lo que va a decir o hacer, pudiera ser que no se dé cuenta q. Dios también dispone, pero así es. Y es así incluso en los casos de los incrédulos, pues dice el salmista, Ciertamente la ira del hombre te alabará; tú reprimirás el resto de las iras (Sal 76:11). Esto es lo que quiere decir el Catecismo cuando dice que Dios ‘... gobierna a todas sus criaturas y a todas las acciones de éstas'.
Hay quienes quieren ser cristianos, pero ponen objeción a esta doctrina del control absoluto de Dios sobre todo lo que sucede en el mundo. Sí quieren creer que Dios de alguna manera controla sobre el mundo de una manera general. Quieren creer que Dios puede 'supervisar' las cosas de modo que salgan como él quiere. Pero no quieren admitir que él controla hasta el 'último detalle'. No quieren admitir que él dispone no sólo las 'cosas pequeñas', sino también las 'cosas grandes'. Para responder a semejante actitud, recordemos el viejo cuento: 'Por falta del general, el ejército fue derrotado; por falta del caballo, no llegó el general; por falta de una herradura, no pudo disponerse del caballo; por falta de un clavo, no pudo tener el caballo su herradura’. En otras palabras, las cosas 'grandes' en verdad dependen de las 'pequeñas'. Si no estuvieran bajo control las cosas pequeñas, no lo estarían tampoco las grandes.
Claro, la dificultad real que tiene la gente cuando piensan del control de Dios sobre todas las cosas, es esta: parece que el hombre queda reducido a ser poco más que 'peón en el tablero de ajedrez'. Parece ser que en este sistema el hombre no es más que un simple robot. 'Si Dios lo controla todo lo que hago - reza la objeción - ¿por qué se me culpa de lo que hago?' En otras palabras, esta doctrina parece indicar que las personas no son responsables de sus actos.
Como respuesta, sólo podemos decir una cosa: no podemos entender cómo es que Dios puede controlar todo lo que hacemos, y al mismo tiempo nosotros somos responsables de nuestros actos. Nosotros no vemos la manera de explicar esta verdad. Pero nos basta saber que es la verdad. Nos basta saber que Dios enseña ambas cosas. Y sabemos por la Biblia que tenemos verdadera libertad para actuar (es decir, no se nos está obligando a actuar de una forma u otra por un poder fuera de nosotros). Y también, sabemos por la misma Biblia, que Dios mantiene un control sobre nosotros, de modo q. él es quien dispone de lo q. hemos de hacer. Así que aceptamos esta verdad porque es lo que la Biblia enseña, y no porque la podemos explicar.
Precisamente una de las evidencias fuertes de que la Biblia es Palabra .de Dios, es el hecho de que enseña doctrinas como la que estamos considerando. Grandes son las obras de Jehová, buscadas de todos los que las quieren (Sal 111: 2). Si pudiéramos entender todo lo que está revelado en la Biblia, entonces ello sería una prueba de que la Biblia no es verdad de Dios. Sabemos que es de Dios, precisamente porque nos revela su grandeza. Creemos en él y confiamos que él puede hacer mucho más de lo que pedimos o pensamos. Y esto - precisémoslo - es vital para la vida del cristiano. Si Dios en verdad controla todas las cosas incluso los actos de personas inicuas (aunque Dios no es, por supuesto, autor del pecado... sí lo controla, pero no es su autor) - entonces ésta ha de ser la confianza segura del cristiano, que... 'a los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados' (Rm 8:28).
El cristiano que cree en el Dios que 'preserva y gobierna a todas sus criaturas y a todas las acciones de éstas' no temerá los truenos de los relámpagos, ni será presa del pánico cuando esté en situación de peligro. Sabe que su destino personal, así corno el del mundo entero, está en manos de su Padre celestial. Sabe que ningún 'accidente' lo podrá quitar del mundo antes de que haya cumplido el plan del Padre para su vida y cuando viniere enfermedad, prueba o aflicción, sabrá que esto también es parte del plan de Dios para su vida.
LECCIÓN DIEZ (12)
Pr. #12 ¿Qué acto particular de providencia ejecutó Dios respecto del hombre en el estado en que éste fue creado? R- Cuando Dios hubo creado al hombre, hizo con él una alianza de vida bajo condición de perfecta obediencia31; vedándole comer del árbol de
la ciencia del bien y del mal so pena de muerte32.
De la pregunta anterior del Catecismo aprendimos que Dios controla a todas sus criaturas y todo lo que sucede. En esta lección aprendemos que a. Dios le plugo (Dios quiso) ejercer su gobierno con respecto al hombre desde el principio de la historia humana, mediante el pacto de vida (o corno también se le llama, el pacto de obras). Corno vamos a ver cuando lleguemos a la pregunta 20 del Catecismo, hoy en día Dios ejerce un gobierno especial con respecto a una parte de la raza humana, mediante un nuevo y mejor pacto, llamado el pacto de gracia. En este pacto Dios introduce a sus elegidos a un estado de eterna salvación. (Compara estos dos pactos en la segunda ilustración de la lección.) Ahora bien, en esta lección consideraremos las cosas tal corno fueron al principio, antes que el hombre pecara contra Dios.
1. Dios establece el pacto:
Según dice uno de los antiguos catecismos presbiterianos preparado para los niños, 'un pacto es un acuerdo entre dos o más personas' ¿¿??? Es cierta esta aseveración, si sólo estuviéramos pensando de un pacto entre personas humanas. Pero esta definición antigua no es realmente aceptable cuando pensamos de los pactos que hace Dios con el hombre. Pues para entender los pactos que Dios hace con el hombre, es preciso dejar atrás toda idea que pudiera sugerir que Dios y el hombre son partes iguales en dichos pactos. Cuando Dios entra en un pacto con el hombre, no es lo que llamaríamos un asunto de 'mita y mita' (50% y 50%). Dios no consulta con el hombre para decidir en qué consiste el pacto, y cuáles serán sus términos. En lo más mínimo. Pues los pactos que Dios hace son expresiones de su soberanía absoluta. En otras palabras, sólo él decide que habrá un pacto. Sólo él decide cuáles serán sus términos y condiciones. Y sólo él impone ese pacto sobre sí mismo y sobre el hombre (o los hombres). Si mantenemos bien estas verdades en nuestra mente, evitaremos el peligro que de otra forma habría cuando decimos que el primer pacto fue un pacto de obras. Ese peligro - al que hay que resistir con firmeza - es que se pudiera pensar que el hombre puede ganar algo de Dios por méritos propios. La Biblia enseña que es muy equivocado pensar así. Pues aun cuando pudiéramos imaginar que hubiera una persona que nunca pecó - una persona que hizo absolutamente todo lo que debió hacer - aún así, dice Jesús, Dios no está en deuda con esa persona: Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos (Lc 17:10).
31 Son como Adán: han quebrantado el pacto, ¡me han traicionado! (Hos 6:7) Así describe Moisés la justicia
que se basa en la ley: Quien haga estas cosas vivirá por ellas. (Rom 10:5) La ley no se basa en la fe; por el contrario, el que practica estas cosas vivirá por ellas. (Gal 3:12)
32 Pero del árbol del conocimiento del bien y del mal no deberás comer. El día que de él comas, ciertamente