Pr. #10, ¿Cómo creó Dios al hombre? R- Dios creó al hombre, varón y hembra, según su propia imagen24, en ciencia, justicia y santidad25, con dominio sobre todas las
criaturas26.
En la lección pasada vimos que Dios creó todas las cosas. En esta lección nos ocuparemos exclusivamente con la creación del hombre en particular. Y la razón de este interés especial en el hombre es el hecho de que la Biblia enseña que todas las cosas 'se juntan', o 'alcanzan su propósito y significado' bajo el liderazgo del hombre. Para usar una ilustración, la creación sin el hombre sería como una gran nave sin capitán, o como un gran ejército sin general. Entre las criaturas que hizo Dios, sólo al hombre lo hizo a su propia imagen. Fue sólo al hombre que Dios pronunció las palabras: 'Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra' (Gn 1: 28).
1. El evolucionismo teísta. A veces se ha dicho, incluso por cristianos, que la idea de que el hombre es 'cabeza' de la creación se puede armonizar con la teoría de la evolución. A los que así piensan se les llama evolucionistas teístas. Estarían de acuerdo con gran parte de la enseñanza de la evolución, en su descripción del desarrollo que ha ocurrido en el mundo. Primero vinieron los animales de una sola célula, luego los más complejos, etc. Pero creen que esto ocurrió porque 'detrás de todo' estaba Dios, controlando las varias etapas del desarrollo. Evolucionistas teístas podrían creer, por ejemplo, que el cuerpo humano sí descendió de los monos. Pero dirían que en cierto punto Dios creó algo nuevo, a saber, el alma o el espíritu humano, y sólo cuando ocurrió esto fue que el 'hombre' existió como portador de la imagen de Dios. ¿Qué hemos de creer de esta doctrina de la evolución teísta?
a. Por una parte, no concuerda con Génesis 2:7, que dice: 'Entonces Jehová Dios formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y fue el. hombre un ser viviente'. Seria difícil creer que los animales a los que Dios ya les había dado vida fueran 'polvo de la tierra'. Si Dios hizo al hombre añadiendo algo a alguna criatura que ya vivía, ¿por qué necesitaría darle el 'soplo de la vida'?. Génesis 2:7 es claro en su enseñanza de que el hombre no es producto de la evolución.
b. Por otra parte, en ningún lado la Biblia nos hace pensar que el cuerpo del hombre sea algo 'animal', mientras el alma es algo 'angelical'. Por supuesto, sí es cierto que el hombre es dicótomo (es decir, de 2 naturalezas), pues se compone de cuerpo material y espíritu inmaterial, o alma. Nuestro Señor mismo en una ocasión dijo: 'No temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y
24 Y Dios creó al ser humano a su imagen; lo creó a imagen de Dios. Hombre y mujer los creó, (Gen 1:27) 25 Y se han puesto el de la nueva naturaleza, que se va renovando en conocimiento a imagen de su Creador.
(Col 3:10) Y ponerse el ropaje de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios, en verdadera justicia y santidad. (Eph 4:24)
26 Y los bendijo con estas palabras: "Sean fructíferos y multiplíquense; llenen la tierra y sométanla; dominen
el cuerpo en el infierno' (Mt 10:28). Pero quienes dicen que el cuerpo del hombre evolucionó de formas inferiores de vida, y que sólo el alma fue creada en forma inmediata por Dios, tienen la idea - ya sea que la expresen en forma consciente o no - que de alguna manera el alma del hombre es mejor que el cuerpo, ya que ella viene de Dios en una forma más fundamental que el cuerpo. Y esto no es lo que nos enseña la Biblia. Esta es la razón por la que la fe cristiana - a diferencia de las religiones falsas - sostiene una creencia en la resurrección del cuerpo, y no simplemente en la supervivencia del alma después de la muerte. Dios creó al hombre completo, y será el hombre completo que ya sea será salvo por el Señor Jesucristo, o bien será condenado por Dios en el día final.
2. El hombre creado a la imagen de Dios. Pero, ¿qué significa el que el hombre haya sido creado a la imagen de Dios? Creemos que se puede entender esto mejor, si pensamos del hombre como originalmente fue creado, como sigue:
a. El Catecismo dice que Dios creó al hombre 'según su propia imagen... en ciencia'. Esto quiere decir que Adán, cuando aún no tenía pecado, podía entender la revelación que Dios le dio de sí mismo y del mundo. Cuando ‘....puso Adán nombre a toda bestia y ave de los cielos y a todo ganado del campo... ', estaba haciendo algo más que simplemente 'inventando nombres'. Los nombres eran verdaderas descripciones de las cosas así nombradas. Cuando Adán puso a su esposa el nombre 'Eva' (significa 'la que da vida'), lo hizo 'por cuanto ella era madre de todos los vivientes' (3:20). Cuando Adán estudió también a los animales, para ponerles sus nombres, mostró que podía tener - y expresar - la naturaleza verdadera de las cosas. En otras palabras, Adán (cuando aún no tenía pecado) era un profeta en el sentido más elevado. Pues un profeta es una persona que puede ~ la verdad de Dios (por ello se le llamaba con frecuencia a los profetas 'videntes'), y hablar de ella para beneficio de los demás.
b. El Catecismo también dice que Dios creó al hombre 'según su propia imagen... en santidad. Esto significa que Adán, cuando aún estaba sin pecado, estuvo totalmente consagrado a Dios. Este concepto fue desarrollado
más completamente a través del sistema de culto que Dios reveló por conducto de Moisés. Había el sumo sacerdote, el tabernáculo, y las ofrendas varias. Había diversas ceremonias divinas. y siempre estuvo al frente la idea de la santidad. Algo santo significa 'estar apartado para el Señor'. En el caso de Adán, no se trataba de ceremonias o sacrificios. En su caso era asunto de la devoción de su corazón. Era santo porque halló su placer supremo en el Señor. Lejos de tener miedo, Adán (antes de pecar) vivió en paz ante la presencia de Dios. Estuvo 'apartado' para Dios en todas las cosas, por el deseo de su voluntad. En este sentido era verdaderamente un sacerdote. c. El Catecismo nos dice en conclusión, que Dios creó al hombre 'según su
propia imagen... en justicia. 'Justicia' no es más que otro nombre para indicar obediencia a Dios. Quien hace lo que Dios quiere que haga, hace justicia. De modo que es correcto decir que Adán - antes de pecar - era un rey. Un reyes una persona que gobierna. Adán gobernó sobre todo el mundo que Dios había puesto bajo su dominio. Por cuanto conoció la voluntad del Señor (en su calidad de profeta), y anheló servirle sólo a él (en su calidad de sacerdote), luego pudo hacer las obras de justicia como el rey de la creación. De modo que no es del todo correcto decir que la imagen de Dios esta en el hombre. Más bien se trata de decir, el hombre es precisamente la imagen de Dios. O sea, la imagen de Dios no es algo que está en el hombre, ni es una parte del hombre (el alma, por ejemplo). No, el hombre en sí mismo - cuando piensa como profeta, siente como sacerdote y actúa como rey - es imagen de Dios. 3. Su relación con otras doctrinas: Haremos bien en recordar estos puntos conforme
avanzamos en el estudio del resto del Catecismo. Pues sólo si comprendemos correctamente la naturaleza del hombre como imagen de Dios en el momento de su creación, podremos entender las demás doctrinas de la fe cristiana. Permítanme citar brevemente unos ejemplos:
a. La doctrina de la depravación total del hombre sólo se entiende si primero se comprende lo que significa que el hombre fue creado al principio como imagen de Dios. Fue el hombre que cayó cuando la primera trasgresión de Adán, y es el hombre completo que ahora es contaminado en todas sus partes.
b. También es a la luz de esta doctrina que se entiende mejor la obra salvífica de Cristo. El Antiguo Testamento desarrolla la promesa del Salvador, que sería enviado al mundo por el Padre, en términos de los profetas, sacerdotes y reyes de la historia bíblica. Jesús, para poder salvar a su pueblo de sus pecados, debía ser perfecto como profeta, sacerdote y rey. Si tenemos en mente lo aprendido en esta lección, entenderemos mejor por qué así tuvo que ser.
c. Otra doctrina que se puede entender mejor, al recordar bien la lección q. ahora estudiamos, es la conversión del pecador a Cristo. Veremos más adelante por qué la conversión verdadera involucra conocimiento, sentimiento y voluntad.
d. Y por último, es a la luz de esta doctrina que podemos comprender las marcas de una iglesia verdadera. Pues la iglesia verdadera de Cristo no es un edificio, sino un organismo - un cuerpo de personas - que pertenecen al
Señor. En otras palabras, es una compañía de personas convertidas en verdadera ciencia, justicia y santidad. y como veremos más adelante, por esta razón las marcas de la iglesia verdadera deben ser la predicación fiel de la Palabra de Dios, la administración verdadera de los sacramentos, y el Ejercicio fiel de la disciplina eclesiástica. En estas marcas vemos el cumplimiento glorioso del ministerio de Cristo como profeta, sacerdote y rey. Y por lo mismo vemos que su pueblo participa con él en estos mismos ministerios.