a) En 1939, en plena Revolución de Nueva Democracia, Liu Shao-chi publicó su libro llamado ―Autocultivación‖. Este libro tuvo sucesivas publicaciones. En 1962, cuando el autor detentaba el cargo de Presidente de la República Popular China, se hizo la penúltima edición; o sea que, hasta 1962, por un lapso de 23 años ese libro influyó en las filas de militantes del Partido Comunista. La característica esencial del libro de ―Autocultivación‖ es que niega sutilmente la contradicción principal en el socialismo, soslaya cautelosamente la lucha de clase del proletariado contra la burguesía, se opone a la violencia revolucionaria y a la dictadura del proletariado sobre la burguesía, cercena y falsea los principios fundamentales del marxismo-leninismo. En dos palabras: revisa y traiciona al marxismo-leninismo maoísmo, encubriéndose con salmodias al comunismo y con exhortaciones emocionalistas a una subjetiva autocultivación personal, que es peculiaridad de la burguesía. En la edición de 1981, hecha por el PCCh (revisionista), han sido corregidos los contrabandos y el libro de ―Autocultivación‖ ha sido acomodado para la rehabilitación política de Liu Shao-chi por los revisionistas chinos.
En la edición de 1962, el autor agregó su concepto sobre el Estado en el socialismo, y lo definió como un Estado de nadie, neutral, sin esencia de clase. Escribió que la clase obrera debe ―establecer un aparato estatal centralizado y a la vez democrático‖. ¿Qué Estado es aquél que sólo es ―centralizado y democrático‖ en el socialismo? Es, sin duda, un Estado sin dictadura de la clase obrera sobre su enemigo la burguesía, como la burguesía quiere. Se trata de una versión revisionista chin a del ―Estado de todo el pueblo‖ de Jruschov.
Liu-Shao-chi, en su libro, no sólo no mencionaba para nada la lucha y la dictadura del proletariado, sino que tachaba esas palabras donde quiera que las encontraba. En un pasaje citó a Lenin en la forma siguiente:
―… la burguesía, cuya resistencia se ve decuplicada por su derrocamiento (aunque no sea más que en un país) y cuya potencia consiste no sólo en la fuerza del capital internacional, en la fuerza de la solidez de los vínculos internacionales de la burguesía, sino, además, en la fuerza de la costumbre, en la fuerza de la pequeña producción.
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Porque, por desgracia, queda todavía en el mundo mucha, muchísima pequeña producción, y la pequeña producción engendra capitalismo y burguesía constantemente, cada día, cada hora, de modo espontáneo y en masa. Por todos estos motivos… la victoria sobre la burguesía es imposible sin una guerra prolongada, tenaz, desesperada, a muerte, una guerra que exige serenidad, disciplina, firmeza, inflexibilidad y una
voluntad única.‖ 14(Los subrayados son míos).
Al citar el texto, el dirigente seguidor del camino capitalista, al comienzo, y después del último punto y seguido, realizó una mutilación que la hacía pasar como inadvertida. Remitámonos al texto original de Lenin para descubrir qué parte le fue mutilada.
En su libro ―La enfermedad infantil del ‗izquierdismo‘ en el comunismo‖, Lenin había escrito:
― La dictadura del proletariado es la guerra más abnegada y más
implacable de la nueva clase contra un enemigo más poderoso, contra la burguesía, cuya resistencia se halla decuplicada por su derrocamiento (aunque no sea más que en un solo país) y cuya potencia consiste, no sólo en la fuerza del capital internacional, en la fuerza y la solidez de las relaciones internacionales de la burguesía, sino, además, en la fuerza de la costumbre, en la fuerza de la pequeña producción. Pues, por desgracia, ha quedado todavía en el mundo muchísima pequeña producción y ésta engendra al capitalismo y a la burguesía
constantemente, cada día, cada hora, por un proceso espontáneo y en masa. Por todos estos motivos, la dictadura del proletariado es necesaria, y la victoria sobre la burguesía es imposible sin una lucha
prolongada, tenaz, desesperada, a muerte, una lucha que exige serenidad, disciplina, firmeza, inflexibilidad y una voluntad única‖.15(Los subrayados son míos).
Con suma capciosidad, manteniendo la concordancia formal entre las oraciones, para no despertar sospechas, el renegado Liu Shao-chi cercenó la expresión ―La dictadura
14 Redactores de Hongqi y Renmin Ribao (8.5.67): ―El elemento esencial del libro sobre ‗Autocultivación‘ es la traición a la dictadora del proletariado‖. Edic. en LL.EE., Pekín, p. 11.
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51 del proletariado‖, en el renglón inicial del texto de Lenin, y tachó la oración ―la dictadura del proletariado es necesaria‖, después de las cuatro primeras palabras del último punto y seguido del mismo texto. Recortó la quintaesencia del comunismo científico, sin la cual todo lo demás es vacuo y se reduce a simple utopía.
En otro pasaje del libro de ―Autocultivación‖, el traidor Liu Shao-chi volvió a citar a Lenin, aparentando ser leninista y deformándolo discretamente a fin de evitarse contratiempos, para hacer un buen servicio a la burguesía. El elemento seguidor del camino capitalista citó así:
―Suprimir las clases no sólo significa expulsar a los terratenientes y a los capitalistas — esto lo hemos hecho nosotros con relativa facilidad — , sino también suprimir los pequeños productores de mercancías; pero a éstos no se les puede expulsar, no se les puede aplastar; con ellos hay que convivir, y sólo se puede (y se debe) transformarlos, mediante una labor de organización muy larga, lenta y prudente. Estos pequeños productores cercan al proletariado por todas partes de elementos pequeñoburgueses, lo impregnan de este elemento, lo corrompen con él, provocan constantemente en el seno del proletariado recaídas de pusilanimidad pequeñoburguesa, de atomización, de individualismo, de oscilación desde la exaltación hasta el abatimiento. Para hacer frente a eso, para permitir que el proletariado ejerza acertada, eficaz y victoriosamente su función organizadora (que es su función principal), son necesarias una centralización y una disciplina severísimas en el partido político del proletariado … La fuerza de la costumbre de millones y decenas de millones de hombres es la fuerza más terrible … Es mil veces más fácil vencer a la gran burguesía centralizada que ‗vencer‘ a millones y millones de pequeños patronos, los cuales, con su labor corruptora invisible, inaprehensible, cotidiana, producen los mismos resultados que necesita la burguesía, que determinan la restauración de ésta‖.16
En cambio el texto original y completo de Lenin es:
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―Suprimir las clases no consiste únicamente en expulsar a los terratenientes y a los capitalistas — esto lo hemos hecho nosotros con relativa facilidad — , sino también en suprimir los pequeños productores de mercancías. Pero a éstos es imposible expulsarlos; hay que entenderse con ellos, se les puede (y se les debe) transformar, reeducar tan sólo mediante una labor de organización muy larga, lenta y cautelosa. Estos pequeños productores cercan al proletariado por todas partes del
elemento pequeñoburgués, lo impregnan de ese elemento, lo desmoralizan con él, provocan constantemente en el seno del proletariado recaídas de pusilanimidad pequeñoburguesa, de atomización, de individualismo, de oscilaciones entre la exaltación y el abatimiento. Son necesarias una centralización y una disciplina severísimas en el Partido político del proletariado para hacer frente a eso, para permitir que el proletariado ejerza acertada, eficaz y victoriosamente su función organizadora (que es su función principal).
La dictadura del proletariado es una lucha tenaz, cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, pedagógica y administrativa, contra las fuerzas y las tradiciones de la vieja sociedad. La fuerza de la costumbre de
millones y decenas de millones de hombres, es la fuerza más terrible. Sin un partido férreo y templado en la lucha, sin un partido que goce de la confianza de todo lo que haya de honrado dentro de la clase, sin un partido que sepa pulsar el estado de espíritu de las masas e influir sobre él, es imposible llevar a cabo con éxito esta lucha.‖ 17 (Los subrayados son míos).
En el libro de ―Autocultivación‖, el dirigente seguidor del camino capitalista, al transcribir este otro texto de Lenin, le mutiló la parte que dice: “La dictadura del
proletariado es una lucha tenaz, cruenta e incruenta, violenta y pacífica, militar y económica, pedagógica y administrativa, contra las fuerzas y las
tradiciones de la vieja sociedad.”. A Liu Shao-chi, como a todo redomado
revisionista, le disgustaba, le estorbaba mucho eso de dictadura del proletariado; no podía tolerarla por eso la evadía, la arrancaba de los escritos. Todo lo que dice Lenin en el largo texto que dejamos más arriba, es decir, lo tocante a la construcción del socialismo y a la supresión de las clases sociales, sería sencillamente imposible de
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53 lograrlo si se le separa de la dictadura del proletariado. Liu Shao-chi quería hacer justamente imposible la desaparición de la burguesía escondiendo la esencia del comunismo científico, presentándolo como inmunda basura utópica y difundiéndolo así, con su libro de ―Autocultivación‖, en el seno del Partido Comunista de China, entre la clase obrera y todo el pueblo, en China y en todo el mundo, para confundirlos, desorientarlos y mantenerlos bajo el yugo de la burguesía.
Pero el proletariado no puede ejercer su dictadura sin la dirección de su partido de clase. Ahí estaba el otro aspecto intolerable para Liu Shao-chi; por eso también eliminó la parte que versa así: “Sin un partido férreo y templado en la lucha, sin
un partido que goce de la confianza de todo lo que haya de honrado dentro de la clase, sin un partido que sepa pulsar el estado de espíritu de las masas e influir sobre él, es imposible llevar a cabo con éxito esta lucha.” Esto demuestra
que Liu Shao-chi, dirigente seguidor del camino capitalista dentro del Partido, en nombre de la burguesía, combatía escondido a la dictadura del proletariado rompiendo el eje del marxismo-leninismo-maoísmo. Ese renegado, agente secreto de la burguesía, además odiaba al pensamiento Mao Tsetung y a los grandes maestros del proletariado internacional, pues, ajustándose a los mandatos de Jruschov, renegó especialmente contra Stalin.
Liu Shao-chi reemplazaba la dictadura del proletariado por la autocultivación burguesa de los militantes del Partido Comunista de China. Con tal propósito hizo girar su libro en torno a la fórmula: ―La autocultivación es todo, el objetivo final es nada‖. El objetivo final del proletariado, siguiendo el derrotero de su dictadura, es el comunismo; este objetivo, que es el todo del marxismo-leninismo-maoísmo, era nada para el revisionista Liu Shao-chi porque su todo era la autocultivación subjetiva, burguesa. ¿En qué se diferencia ―la autocultivación es todo, el objetivo final es nada‖ , de Liu Sha-chi, de ―el objetivo final no es nada, el movimiento lo es todo‖, de Eduardo Bernstein? En nada, por cierto. Ambas fórmulas revisionistas sacrifican el objetivo final del proletariado a las reivindicaciones del momento, a lo secundario, a las reformas, mediante la autocultivación individualista, sin lucha y sin dictadura contra la burguesía. Así, escondido, por lo bajo, pugnaba por la restauración burguesa Liu Shao-chi, con su libro de ―Autocultivación‖, que, luego de descubrirle el PCCh sus fraudes, fue echado al tacho de las basuras revisionistas por la Gran Revolución Cultural Proletaria.
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54 Hoy, cuando China ha restaurado completamente el capitalismo el libro de ―Autocultivación‖ es el catecismo revisionista que ha reemplazado a las obras marxista-leninistas de Mao Tsetung, de Lenin, Stalin, Engels y Marx.
b) En 1956, cuando se estaba culminando la cooperativización agrícola, Liu Shao-chi se había opuesto a dicha cooperativización; sobre todo se opuso al surgimiento de las Comunas Populares. En esa oportunidad negó la existencia de la burguesía, se opuso a la lucha de clases y negó la contradicción principal en la etapa socialista. Dijo en aquel entonces: ―Se ha resuelto básicamente la contradicción entre el proletariado y la burguesía y la contradicción principal dentro del país ya no es la existente entre el proletariado y la burguesía sino la contradicción entre el avanzado sistema socialista y las atrasadas fuerzas productivas sociales‖.18 Tomando lo secundario por lo principal en el socialismo, esto es, el desarrollo económico sin combatir a la burguesía y sin consolidar la dictadura del proletariado, Liu Sha-chi se oponía, en verdad, a la lucha y a la dictadura sobre la burguesía así como a la profundización del sistema socialista. Negando la contradicción principal procuraba el relajamiento de la clase obrera, su partido y su dictadura de clase, y ocultaba, protegía, a la burguesía y sus pretensiones de recuperación del Poder.
Sobre la negación de la contradicción principal, para permitir el libre desbordamiento de la burguesía, el agente burgués que ocupaba puestos dirigentes en el PCCh y el Gobierno, agregó complementariamente: ―La industria debe retroceder los suficiente, incluyendo la fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia campesina y el trabajo individual‖.19¡Claro! Nada de cooperativas, nada de Comunas,
nada de propiedad socialista. Propiedad privada individual, trabajo individual y sólo cuotas de producción era lo que necesitaba la burguesía para recuperar el capitalismo y Liu Shao-chi lo estaba peleando. El y sus agentes infiltrados en diferentes sectores y niveles se esforzaron para reimplantar el ―san zi yi bao‖ y el ―si da zi you‖, o dos fórmulas ―mágicas‖ para la recuperación capitalista y burguesa. El ―san zi yi bao‖ consistía en aumentar las tierras de uso privado, de mercados libres y empresas
18 Liu Sha-chi: Citado por Tien Chi-sung en: ―Dominar firmemente la contradicción principal‖, en ―Pekín Informa‖, Nº 17, 1976, p. 15.
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55 responsables de sus propias ganancias y pérdidas, y la fijación de cuotas de producción agrícola en base a la familia campesina. Y el ―si da zi you‖ era la libertad de negociar la tierra, de contratar mano de obra, de comerciar individualmente y practicar la usura. Liu Shao-chi actuaba en el conjunto de un contraataque global de la burguesía mundial contra el movimiento comunista internacional. No es casual que al mismo tiempo lo hicieran en sus propios países Jruschov y Tito. Estos representantes secretos de la burguesía, que ocupaban altos cargos dirigentes, eran seguidores del camino capitalista; eran, junto con sus camarillas, agentes secretos de la burguesía infiltrados en los partidos comunistas donde se dedicaban febrilmente a la tarea de revisar el marxismo-leninismo, a luchar secretamente en el campo ideológico deformando — como hemos señalado — la ideología del proletariado, falseándola, enredándola, mutilándola, quebrándole el espinazo, arrancándole su médula revolucionaria de clase, acomodándolas a las necesidades de la burguesía para crear una conciencia restauracionista entre las masas trabajadoras. Pero Liu Shao-chi, a diferencia de Tito y Jruschov, no pudo pasar del intento de restauración. El Partido Comunista de China, pertrechado del marxismo-leninismo-maoísmo, y templado en la Revolución de Nueva Democracia y en la Revolución Socialista, descubrió los contrarrevolucionarios designios del dirigente seguidor número uno del camino capitalista y lo puso a gran descubierto; sin embargo, él no estaba solo, él era sólo el caudillo de la pandilla de infiltrados secretos: demócratas burgueses y pequeñoburgueses, revisionistas, en los diferentes niveles partidarios y de gobierno; era, exactamente, el cabecilla de un siniestro cuartel general burgués. Observando esta realidad, Mao Tse-tung elaboró la siguiente gran tesis marxista-leninista: ―Se está haciendo la revolución socialista, sin embargo, no se comprende dónde está la burguesía. Está justamente dentro del Partido Comunista, y son los dirigentes seguidores del camino capitalista
en el Partido. Los seguidores del camino capitalista siguen todavía su camino‖. 20
¿Sobre qué realidad formuló esta tesis Mao Tse-tung? Sobre la realidad de que en la sociedad socialista quedan remanentes de las viejas clases explotadoras, de que el proletariado tiene que seguir luchando contra esas clases que también luchan; sobre la realidad de que sigue existiendo el ―derecho burgués‖ y de que la burgues ía ejerce influencia y corrupción sobre sectores de la clase obrera, sectores de los militantes
20 Mao Tse-tung: Citado en ―Mantener Firmemente el rumbo principal de la lucha‖, en ―Pekín Informa‖, Nº 15, 1976, p. 7.
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56 comunistas, sectores de trabajadores de los órganos de gobierno y sectores de la intelectualidad; sobre la realidad de que los pequeños productores y la pequeña producción engendran burguesía y capitalismo — como decía Lenin — ―constantemente, cada día, cada hora, por un proceso espontáneo y en masa‖. Sobre esta realidad es que surgen los elementos con poder que siguen el camino capitalista, unos, como Liu Shao-chi, infiltrados en las filas partidarias y, otros, que, aunque siendo comunistas proletarios, se han dejado influir y corromper por la burguesía e incurren en estilo de vida burgués. Estos son, en verdad, los dirigentes seguidores del camino capitalista o la burguesía dentro del Partido: una nueva forma de burguesía, con careta de marxista-leninista, que ocupa puestos dirigentes en medio de la dictadura del proletariado en el socialismo.
Liu Shao-chi fue expulsado y destituido de todos sus cargos por acuerdo de la XII Sesión Plenaria Ampliada del VIII Comité Central del Partido Comunista de China. Pero — ya dijimos — él sólo era el cabecilla de todo un cuartel general burgués. ¿Cómo resolver el complicado problema de recuperar la parte de Poder usurpado por los seguidores del camino capitalista en los diferentes niveles del Partido y de los órganos oficiales dentro del inmenso territorio chino? El Partido Comunista de China encontró la manera de resolverlo en forma teórica y práctica, mediante la continuación de la revolución bajo las condiciones de la dictadura del proletariado, o sea, mediante la Gran Revolución Cultural Proletaria, contra los elementos seguidores del camino capitalista (o sea, la burguesía dentro del Partido y del Estado) y para acondicionar toda la superestructura a los cambios socialistas de la base económica. La Revolución Cultural se inició prácticamente en la XI Sesión Plenaria del VIII Comité Central del PCCh, celebrada en agosto de 1966, oportunidad en que el Presidente Mao escribió el primer Dazibao de esa revolución, que decía:
―¡Cañonear el cuartel general!‖
Posteriormente, en octubre de 1968, el VIII Comité Central del PCCh se reunió en su XII Sesión Plenaria Ampliada y aprobó los históricos Veredictos Justos sobre la Gran Revolución Cultural Proletaria de China. Unos de esos veredictos se dirigían precisamente, con certera puntería, hacia Liu Shao-chi, en los siguientes términos:
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- Sostiene que, con el apoyo del Ejército Popular de Liberación, el proletariado ha aplastado el cuartel general burgués representado por Liu Shao-chi, que intentaba usurpar la dirección del Partido, del Gobierno y del Ejército, así como a sus agentes en diferentes lugares, y han recuperado aquella parte del Poder usurpado por ellos.
- Ratifica el ‗Informe sobre la verificación de los crímenes del ‗renegado , traidor y vendeobreros Liu Shao-chi‘, presentado por el Grupo de Verificación del caso específico dependiente del Comité Central del Partido. Este informe demuestra con plenas pruebas que el número uno de los elementos con poder seguidores del camino capitalista dentro del Partido, Liu Shao-chi, es un renegado, traidor y vendeobreros que se