1.2 Indigenismo, concepción histórica
1.2.1 Lo indígena en el pensamiento institucionalizado
El indigenismo institucionalizado se establece posterior al Primer Congreso Indigenista Interamericano, celebrado en Pátzcuaro Michoacán en 1940, dos años después de este importante evento, surge el Instituto Indigenista Interamericano (I.I.I), “…Cuya función sería la de coordinar la acción indigenista a nivel continental, a través de Centros Coordinadores nacionales” (González, 1997:8).
El indigenismo institucional, hay que situarlo a partir de la década de los años 40 del siglo XX cuando México pone en marcha sus políticas indigenistas de integración, ejecutando una serie de programas a partir de la creación del INI en el 1948, el cual tenía como propósito integrar al desarrollo económico y social a las entonces poco conocidas comunidades indias, que en ese momento eran un laboratorio de estudios novedosos para antropólogos, etnólogos, etno historiadores principalmente culturalistas.
El propósito original del INI era “Diseñar e instrumentar la política gubernamental hacia los pueblos indígenas de México. En los primeros años sus actividades se orientaron al estudio, investigación, asesoría, difusión y capacitación para promover las medidas de mejoramiento de los núcleos indígenas, así como a la coordinación con programas de otras dependencias oficiales en las regiones indígenas” (INI, 1994:27). No se debe olvidar que este instituto fue creado durante el gobierno de Miguel Alemán, y que pretendió dar solución al problema del rezago de los indios mexicanos.
El indigenismo mexicano tuvo distintas fases y resultados diversos, durante varias décadas fue el instrumento político para integrar al desarrollo económico a las comunidades a las que varias generaciones de antropólogos estudiaron y documentaron, además de que
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bajo la dirección de quienes encabezaron al INI, tanto en el periodo del Dr. Alfonso Caso, y del Dr. Aguirre Beltrán, el conocimiento antropológico sobre los grupos étnicos en México fue muy amplio, se logró desarrollar una escuela antropológica mexicana, con obras de corte etnográfico, histórico y sociológico.
Uno de los ejes rectores del INI, fue la ejecución de programas diseñados para las comunidades, a partir de sus Centros Coordinadores Indigenistas, a lo largo de varios años se establecieron en distintas localidades y regiones, tomando en cuenta la concepción de Aguirre Beltrán de Regiones de Refugio.
Joaquín González (1997) considera necesario tener en cuenta lo siguiente para conocer la diferencia de lo que el indigenismo institucional propuso a partir de los años 40:
Entre los ideales de acción indigenista expuestos por el INI en los 14 puntos normativos de su política, se reiteraban una serie de aspectos que tradicionalmente constituían la norma del indigenismo mexicano. Entre ellos, que el "problema indígena" no era "racial" sino "cultural”; tres nuevos elementos que influyeron en gran medida en la política ulterior: a) El reconocimiento de que la situación actual del indio era resultado de un proceso histórico cuya responsabilidad recaía "en la otra parte de la población", o sea en los llamados "ladinos", representantes de la "cultura nacional" (...) b) El respeto dentro de la comunidad a toda aquella manifestación cultural "que no se oponga a su desarrollo y a una vida mejor", adquiriendo así un nuevo cariz el término de "proceso de aculturación", lo que en cierta medida remitía a las tesis planteadas anteriormente por Moisés Sáenz (…) y c) El surgimiento de un nuevo paradigma teórico que ha sido el eje de la praxis indigenista prácticamente hasta nuestros días. Este es, el de Región de Refugio. (González, 1997: 9)
A partir el primer Centro Coordinador inaugurado en San Cristóbal de Las Casas, Chiapas en marzo de 1951, se establecieron otros en varias partes del país, desde los cuales se aplicaron programas para lograr los objetivos planteados por el INI. Con el paso de las décadas, el desarrollo económico y la integración de los indios a la modernidad de México no había arrojado los resultados trazados en los primeros años de vida del indigenismo mexicano, los indígenas seguían manteniendo formas tradicionales, y padecían el fuerte
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choque con el proceso de modernización económica, por lo que seguían siendo un problema por resolver para el Estado. El indigenismo institucional desarrollado a lo largo de varias décadas, mantuvo vigente el problema entre lo tradicional y lo moderno, evidenció las relaciones problemáticas entre grupos culturalmente diversos, asimetrías que se fueron presentando a lo largo de los años.
El pensamiento institucional desarrollado por el INI, fue sustentado teóricamente por tres grandes paradigmas teóricos: el evolucionista, el funcionalista y el relativista cultural (Castro Guzmán, 2006: 148); dichas teorías fueron discutidas en las instituciones creadas por el Estado mexicano, principalmente la ENAH, pero también fueron difundidas por institutos de investigaciones, escuelas de antropología y universidades a lo largo de los años, como es el caso de las escuelas de antropología en Veracruz, Jalisco, Puebla, Chiapas, entre otras. En resumen, los siguientes tres puntos, permiten analizar la relación de las teorías antropológicas con el indigenismo, que determinó las concepciones identitarias de los indios mexicanos:
Cuadro 3: Teorías que fundamentaron al indigenismo
1. “La teoría evolucionista buscó “Construir esquemas que intentan comprender la historia de la humanidad como un paulatino y triunfante camino de ascenso, desde las etapas más primitivas hasta la más avanzada”
2. “El funcionalismo: Para transformar o cambiar los grupos “primitivos” y pre capitalistas en general, garantizando al mismo tiempo que la integración no provocara ciertos desajustes sociales o culturales. Concentrarse en la naturaleza funcional
3. “Relativismo cultural: Plantea la noción de aculturación. Sólo existen culturas diferentes, pero no superiores o inferiores. El proceso de aculturación implica respetar las culturas autóctonas, permitiéndoles un desarrollo propio; pero con la secreta esperanza de que tal respeto conduzca a los indígenas, en todo caso al abandono de su sistema, para incorporarse finalmente al sistema occidental”
Fuente: Castro Guzmán, 2006: 151 Resulta muy importante tener en cuenta que el indigenismo fue fundamentado por estas tres teorías en distintos momentos, ya que a principio de siglo XX la influencia del
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Evolucionismo fue determinante en las políticas educativas que se diseñaron por ejemplo desde el pensamiento institucional de la SEP, particularmente desde la perspectiva de José Vasconcelos. Por otro lado no debe dejarse de mencionar que el funcionalismo contribuyó a definir a los grupos indígenas mexicanos en sus estructuras sociales, por lo que muchos estudios sobre las comunidades tuvieron un enfoque etnográfico y se realizaron bajo los esquemas del funcionalismo. Finalmente el relativismo cultural fue determinante para los antropólogos que fundaron el INI y para las políticas que se plantearon durante las primeras décadas de acción indigenista, no se debe olvidar que la escuela culturalista de Franz Boas y los postulados de Melville Hersokovitts fueron esenciales para los antropólogos mexicanos, desde Caso hasta Aguirre Beltrán.
Martín Castro Guzmán, quien analiza el desarrollo de la política indigenista mexicana, retomando la perspectiva de Héctor Díaz Polanco, anota lo siguiente:
La sociedad mexicana en su proceso de formación social y desarrollo capitalista, pasa por una etapa de integración que la conduce a buscar una cierta homogeneización, no tan solo de su composición étnica, sino también en sus aspectos socioeconómicos, políticos y culturales; y que para ellos se deben construir puentes que permitan unir razas, lenguas y culturas en un interés común; es decir, que el mestizaje, el bilingüismo y la aculturación son elementos claves para alcanzar la integración (Ibíd., 2006, 145).
Retomando el pensamiento de Aguirre Beltrán, dividió dichas las políticas indigenistas de la siguiente manera:
Cuadro 4: División del indigenismo
1. “Segregación; política de discriminación racial, la sociedad dividida en castas. 2. Incorporativa: política que busca incorporar a los pueblos indios a la vida nacional 3. Integracionista: política de integración de los indios a la sociedad nacional,
respetando los valores de su cultura”.
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Las dos primeras fases históricas, son muy importantes indudablemente, ya que se remontan hasta la época colonial, sin embargo resulta esencial que se especifique que la parte central de la definición de lo indígena se generó en las políticas indigenistas de los años 40 del siglo XX; la característica fundamental de estos años es la siguiente: “Vendrá a corregir las ideas etnocentristas y a introducir un elemento de justicia social. Los elementos de la cultura indígena (lenguas, creencia, costumbres, formas de vida, etc.) son aceptados como válidos, postulándose en adelante una ‘integración de los indios’ a la sociedad nacional, respetando los valores de sus culturas y su dignidad de hombres” (Ibíd., 2006: 144).
La finalidad de la aplicación de estas teorías antropológicas, afirma Castro, fue la de integrar a los pueblos indios al sistema capitalista. Un punto importante sobre la institucionalización del indigenismo con un fuerte impacto en la transformación de las identidades a lo largo de los años, tiene que ver con que, entre 1940 y 1993, se efectuaron once Congresos Indigenistas Interamericanos, cada uno tuvo planteamientos centrales, acciones establecidas y políticas concretas para enfrentar el problema de la integración de los pueblos indígenas de América al desarrollo, el progreso y la modernidad; México, en particular, fue un país que tuvo un papel de liderazgo en cada uno de estos Congresos interamericanos.
El momento histórico donde se conforman las políticas indigenistas se presenta después de la Revolución Mexicana de 1910, su finalidad fue incorporar a los pueblos indios al sistema social predominante: el capitalismo” (Ibíd., 2006: 144). Finalmente hay que destacar las sedes, los años y el tipo de política indigenista a lo largo del siglo XX; en este cuadro se muestra lo esencial:
43 Cuadro 5: Congresos Indigenistas interamericanos 1940-1993
Sede del Congreso y año Política indigenista
Pátzcuaro Michoacán México , 1940 Integrar a los pueblos indígenas
Cuzco Perú, 1949 Lograr la paulatina incorporación a la vida
civilizada, mediante programas de asistencia social
La Paz Bolivia, 1954 Lograr la incorporación de las poblaciones
indígenas a la economía y a la cultura nacional.
Ciudad de Guatemala, 1959 Disponer de datos estadísticos completos para ayudar a los países americanos
Quito Ecuador, 1964 La plena integración de los grupos
indígenas a la vida económica, social y cultural de sus nacionalidades es factor esencial del desarrollo. La integración debe ser uno de los objetivos principales de los programas de promoción económica y social.
Pátzcuaro Michoacán México, 1968 Debe llevarse a cabo la integración cultural y económica del indígena mediante la realización de una reforma agraria integral.
Brasilia Brasil, 1972 “Integrar para desarrollar” es el lema. Integración territorial, económica, social y cultural.
Mérida Yucatán México, 1980 Lograr el derecho a la autodeterminación, a la igualdad y al respeto a los derechos humanos, participar plenamente en los beneficios del desarrollo.
Santa Fe, Nuevo México, EU, 1989 Promover el desarrollo autosostenido de las comunidades indígenas.
San Martín de los Andes, Neuquén Argentina, 1989
Políticas indigenistas: mecanismos de relación y participación. Modelos alternativos de desarrollo a partir de la diversidad étnica y cultural.
Managua Nicaragua, 1993 Propiciar el desarrollo sostenible de los pueblos indígenas y minorías étnicas,
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haciéndoles partícipes, gestores y beneficiarios directos de los proyectos que financien.
Fuente: Ibíd., 2006: 152-154.