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Capítulo 3. Educación, políticas indigenistas, modernidad y movimientos sociales en

3.4 Los turbios años 90 en Tabasco, la educación indígena al olvido

3.4.1 Tabasco y Chiapas, movilizaciones distintas

Para analizar los procesos híbridos de los zoques y choles en la sierra de Tabasco, es muy importante conocer la importancia del movimiento zapatista, ya que Tabasco limita con Chiapas y porque la región de la Sierra comparte elementos culturales con el norte de dicha entidad, además es necesario entender el contexto sociopolítico de la región durante los años 90 y principios del 2000, porque en ese tiempo hubo migraciones de choles hacia la Sierra de Tabasco.

A partir de la creación de la UIET en Oxolotán en 2005, buena parte de la población estudiantil que ha llegado a este poblado proviene de los municipios del norte de Chiapas, de Tila, Sabanilla, Amatán, Huitiupan y Salto del Agua. Si bien la presencia de choles en el Estado de Tabasco, fue una constante durante todo el siglo XX, (no es el tema central en este trabajo de investigación) si es necesario conocer, cómo este importante desplazamiento de indígenas que vivieron de cerca el conflicto en el norte de Chiapas, llegaron a la localidad de Oxolotán y se asentaron en ella y contribuyeron a la conformación de identidades híbridas.

La década de los años 90 fue turbia en Tabasco debido a las movilizaciones sociales, el proceso electoral de 1994, el estallido zapatista en el vecino Chiapas, tuvieron como resultado meses de tensión y conflictos en dicho año que fue muy importante. Tabasco a diferencia de su Estado vecino, había sido hasta los años 90 una entidad en la que se hicieron intentos por modernizar a partir de un desarrollo económico y de inversión de empresas

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privadas, principalmente en el municipio de Centro donde se encuentra la capital Villahermosa, es de destacar que hubo poca inversión para el resto de los 16 municipios; la región de la Sierra, (Jalapa, Teapa y Tacotalpa) tuvo poco desarrollo y las localidades rurales de Tacotalpa entre ellas Oxolotán siguieron manteniendo índices de pobreza y marginación. Para las elites de ganaderos y empresarios tabasqueños, el Estado seguía en una dinámica de modernización, los indios eran inexistentes para la mayoría de la población, excepto por su promoción turística y sus referentes históricos hacia la cultura olmeca, a pesar la presencia tan fuerte de los chontales desde los años 70, la “tabasqueñidad criolla se fortaleció para el final de siglo, el mejor ejemplo se tiene con la importancia que año con año hay en las ferias de la flor31, que presentaban a diferencia de Chiapas, un Estado moderno y progresista, sin embargo esa no era la realidad para las comunidades de municipios como los serranos y mucho menos para localidades como Oxolotán, que son limítrofes con Chiapas.

El fantasma del zapatismo como lo denomina Leonardo Curzio (2000), fue latente en los años 90, el miedo de las elites tabasqueñas a que se extendiera por los municipios principalmente rurales y limítrofes, veía amenazado los intereses petroleros, ganaderos y modernizadores de los tabasqueños en el poder.

Uribe Iniesta, resalta la importancia que tuvieron los pueblos indígenas tabasqueños en los años 90, porque a la par de que se daban movilizaciones en Chiapas a favor de la autonomía, en Tabasco hubo también movilizaciones, pero estas hay que entenderlas con otras características; en la región de la Sierra hubo migraciones importantes de comunidades choles, “el componente indígena” que menciona Uribe Iniesta que se da en Tabasco entre 1995 y 1996, es importante agregarle las migraciones que se dieron de Chiapas a Tabasco, y

31 La Feria de la Flor se desarrolla año con año desde los tiempos de Tomás Garrido quien las estableció, y se

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es necesario destacar que la fuerte presencia de choles en las comunidades como Oxolotán, impulsaron la creación de la Universidad Intercultural del Estado de Tabasco.

En la siguiente reflexión de Uribe, se puede entender la importancia que tuvieron las movilizaciones indígenas en Tabasco en los años 90, elementos que nos permiten conocer el contexto histórico, para poder comprender mejor el caso de la Sierra de Tabasco.

Frente a esta diversidad, el caso de Tabasco demuestra cómo la problemática de los pueblos indígenas viene a constituirse en una especie de nudo estratégico, que incluye los elementos principales de la coyuntura nacional clave de la transición 1995-1996 (…) Si se maneja a Chiapas como ejemplo de la marginación y la pobreza, Tabasco es el Estado que durante los últimos 15 años ha tenido la producción de riqueza más alta per cápita en el país (…) Si se supone (lo cual es en parte falso sobre todo para las comunidades de la selva) que Chiapas es la región de los pueblos indígenas más tradicionalistas, los yokot’anob de Tabasco son de los pueblos más modernizados, por tener un bilingüismo casi absoluto desde los años cincuenta y por dejar de utilizar su ropa tradicional desde los años treinta (…) Si Chiapas muestra la vía de indígenas que deciden optar por la violencia ante la falta de confianza en el sistema político, Tabasco ejemplifica a un grupo indígena que se lo juega todo dentro del sistema de partidos políticos (…) Si Chiapas aparentemente es marginal en el aspecto económico, el caso de Tabasco cae en el centro de la actividad económica más importante del país: la producción del petróleo… (Uribe Iniesta, 2003: 124)

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