Giordano Bruno desplazó y modeló su imaginación al ritmo de las necesidades de la burguesía renacentista, por ello, remplaza la teoría del universo cerrado tomando el modelo fósil e infecundo de Aristóteles, y, asume que el universo es infinito o abierto, pero no solo el habla de este, también hay unos trabajos científicos que hace Galileo Galilei (1564-1642), ambos van optar una enorme importancia al sistema de Copérnico. Arjiptsev (1966) escribe que:
El sistema copernicano descubrió la existencia de una ley general afinidad mecánica (descubrió la existencia de una ley general infinita mecánica (cinemática) entre la tierra y los demás cuerpos planetarios. Con ayuda del telescopio que el mismo había inventado, Galileo estableció las fases de Venus, con lo cual se confirmó su tesis de que Venus no giraba alrededor de la tierra, sino del sol como centro. Pero su mérito principal consiste en haber fundamentado físicamente e impulsado el heliocentrismo, y todo aquello en medio de una lucha contra la reaccionaria ideológica escolástica de la iglesia. (p.70)
Cuando Giordano Bruno estudia el sistema copernicano saca concepciones materialistas, diciendo que la materia es la casusa y el principio de todos los fenómenos, Bruno habla de una infinitud de mundos, al él estudiar los tratados de la escolástica, él se dio cuenta que nos estaban haciendo creer lo que quiere la iglesia que creamos, entonces llegará a la conclusión que no puede haber dos centros en el universo, y que el sol es una estrella y que la tierra con los demás planetas giran en torno a él, sus teorías cosmológicas superaran a Copérnico, pues él fue él que propuso que el sol era la estrella más cercana a la tierra, y que el universo
contenía infinitud de números de mundos habitados por seres inteligentes como nosotros. Arjiptsev (1966) escribe que:
Las ideas de Copérnico fueron objeto de una fundamentación y de un desarrollo ulterior en las concepciones materialistas de Giordano Bruno (1548-1600). Al desarrollas las ideas copernicanas, Bruno saca de ellas conclusiones materialistas. Habla de la infinitud de universo, en el seno del cual la tierra no es sino uno de los tantos cuerpos celestes. No puede haber un centro en el cosmos infinito, por cuya razón ni la tierra ni el sol pueden ser ese centro. El sol es una de las estrellas; muchas de estas son astros no menos inmensos que él. Bruno sostiene que existen innumerables mundos parecidos a nuestro sistema solar. Se opone así mismo a la fantástica y anticientífica división del universo en un ciclo “perfecto” y una tierra “imperfecta” y afirma la homogeneidad física de aquel y de ésta señalando que por su propia naturaleza, por su sustancia material, así como por las leyes únicas a que obedecen la Tierra y el cielo, el mundo es uno lo que quiere decir que su unidad consiste en su materialidad. (p.69)
Giordano Bruno fue y será un grande en la astronomía, tuvo el atrevimiento de exhortar un universo infinito al nuevo hombre, el no compartía la idea de Tomás de Aquino, quién toma la parte estéril de Aristóteles que en aquel tiempo la escolástica estaba de acuerdo. Bruno rompió esquema y dogma, luchó incansablemente contra la iglesia y religión para poder así defender sus ideales y doctrinas, de las cuales tomó con alta estima a Demócrito y sus discípulos, prefiriendo a esta antes que la posición de Aristóteles, Giordano Bruno afirma que las cosas pequeñas hasta las más grandes y todo el mundo en su conjunto tienes espíritu. Arjiptev (1966) fundamenta que:
Para Bruno, la materia es causa y principio de todos los fenómenos naturales, fundamento y base de la realidad, ya que sus propios cambios dan origen a toda la multiformidad de esta realidad. Bruno subraya igualmente que la materia como sustancia (vale decir, en su
sentido filosófico) se distingue de la materia en que piensan el mecánico y médico, o sea de las clases concretas de materia… Bruno tenía en alta estima la doctrina atomismo de Demócrito, Epicuro y Lucrecio y prefería esta concepción de la materia a la que sustentaba Aristóteles, pero al mismo tiempo formuló una serie se observaciones críticas con respecto a la teoría de Demócrito y sus discípulos. Para nuestro filósofo, la sustancia material no es pura y simplemente un principio corpóreo que se contrapone a otro incorpóreo- el vacío- , ni es sólo el sustrato de las formas, sino la unidad de materia y forma y el fundamento de todos los fenómenos de la naturaleza, tanto corpóreos como espirituales. Con relación a la actividad de la materia. Bruno sustenta la concepción hilozoísta, según la cual todo está animado. Todas las cosas, desde las más pequeñas hasta el mundo en su conjunto, tienen espíritu. (p.69)
La afirmación de la infinidad para Giordano Bruno sigue en defensa de la homogeneidad del universo. El va en contra del pensamiento aristotélico, que fiel a su concepción fundamental habla de dos mundos, un mundo sub lunar, aquella corruptible como las plantas y animales, el hombre y todo lo que hay en el mundo sub lunar, y el otro el mundo supra lunar, aquello incorruptible, eterno y móvil donde se encuentran los astros y otros ser. Bruno (1981) indica lo siguiente:
Filoteo – eso haré. Si el mundo es finito y fuera del mundo no hay nada, os pregunto: ¿dónde está el mundo? ¿Dónde está el universo? Aristóteles responde: está en si mismo, la convexidad del primer cielo es lugar universal, y tal cielo, como continente, porque el lugar no es otra cosa más superficie y extremidad del cuerpo continente no tiene lugar. Pero ¿qué quieres decir tú, Aristóteles, con esto de que “el lugar está en sí mismo? ¿Qué me das a entender por “cosa fuera del mundo”? si dices que no hay nada, el cielo y el mundo, en verdad, no estarán en parte alguna…
Fracastorio - … El mundo será algo que no se encuentra. Si dices (como, en verdad, me parece que de algún modo quieres decir, para evitar el vacío y la nada) que fuera del mundo hay un ente intelectual y divino, de modo que Dios llega a ser lugar de todas las cosas, tú mismo te sentirás muy embarazado para hacernos entender como una cosas incorpórea inteligible y sin dimensiones, puede ser el lugar de una cosa con dimensiones. (p.57) Bruno hablaba de un universo infinito comparado con tu imaginación, decía que así como nosotros imaginamos cosas y aumentamos y aumentamos ciertos efectos a eso que hemos imaginado, él lo llamaba infinitud en tu imaginación, así mismo es el universo infinito porque tiene una extensión infinita y existente, no podemos hablar de un universo finito porque no hay límites en el exterior. Bruno (1981) sustenta que:
Añade a esto que, así como realmente se encuentran cuerpos de extensión finita, así el entendimiento primero entiende el cuerpo y extensión, si lo entiende, al mismo tiempo lo entiende como infinito; si lo entiende como infinito y el cuerpo es entendido como infinito, necesariamente tal especie inteligible existe, y por ser producida por un entendimiento tal, cual es el divino, es realísima, y de tal modo real por un entendimiento tal, cual es el divino, es realísima, 4 de tal modo real que tiene un ser más necesario que él que está actualmente delante de nuestros ojos sensitivos.(p.75)
Bruno destaca la idea de la infinitud afirmando que así como hay vida y seres en este planeta llamado Tierra, así hay en otros lugares del universo, no solo nosotros podemos pensar en ser privilegiados que solo en este planeta hay vida, pues los otros no son diferentes a estos. Bruno (1981) declara que:
Filoteo - no es, pues, investigar si fuera del cielo existe el lugar, el vacío o el tiempo, porque uno solo es el lugar general, uno el espacio inmenso que podemos llamar libremente vacío, en el cual hay innumerables e infinitos globos, como este en que
vivimos y nos alimentamos nosotros. Y semejante espacio lo llamamos infinito, porque no hay razón, capacidad, posibilidad, sentido o naturaleza que deba limitarlo. En él existen infinitos mundos semejantes a éste y no diferentes de este en su género, porque no hay razón ni defecto de capacidad natural (me refiero tanto a la potencia pasiva como a la activa) por la cual, así como en este espacio que nos rodea existen, no existan igualmente en todo el otro espacio que por su naturaleza no es diferente ni diverso de éste. (168)
Para Giordano Bruno existen, pues, innumerables soles, existen infinitas tierras que giran alrededor de estrellas como nuestro sol. Así mismo afirmó que las estrellas en el cielo eran otros soles como el nuestro, a las que orbitan otros planetas, tengamos presente que Giordano Bruno cuenta siempre siete planetas. Bruno (1981) indica que:
El Pino- ¿Cómo es, entonces, que en torno a estas luminarias, que serían las Tierras, sino que, fuera de aquellos, no podemos captar movimiento alguno, y todo los demás cuerpos celestes (con excepción de aquellos que se llaman cometas) se ven siempre en la misma situación y distancia?
Filoteo- la razón es porque nosotros vemos, los soles que son los más grandes, más aún, los máximos cuerpos, pero no vemos las Tierras, las cuales, por el hecho de ser cuerpos mucho más pequeños, son invisibles; como tampoco es absurdo que existan todavía otras Tierras que dan vuelta alrededor de este sol y no son visibles para nosotros, ya sea por su mayor distancia o por su menor tamaño o por no tener mucha superficie o cuántica o aun por no tener vuelta hacia nosotros y opuesta al sol dicha superficie, con la cual como un cristalino que recibe los rasgos luminoso, se tomaría visible. Por eso, no es cosa maravillosa o centraría a la naturaleza que muchas veces oigamos que el sol se ha eclipsado de algún modo sin que él y nuestra vista viniese a interponerse la luna. Además de las visibles, pueden existir también innumerables luminarias a causa (esto es tierras de las cuales forman parte las aguas) que giran en torno al sol, pero la diferencia de su
circuito no se puede percibir por la gran distancia. Por eso, en el lentísimo movimiento que se capta en los que son visibles más de unos y otros ni tampoco regla alguna en el movimiento de todos ellos en torno a su centro, ya se considere como centro la tierra, ya el sol. (p.107)
Hace cuatrocientos dieciocho años, un 17 de febrero del año 1600, tuvo lugar en Roma un acontecimiento dantesco. Cientos de personas se reunieron en el campo de las flores en Roma para ver morir en la hoguera a Giordano Bruno, por orden de la Santa Inquisición, por motivos de no querer renunciar a sus ideas y arrepentirse para salvarse, desde muy joven tenía tendencias heterodoxas, por este motivo tan macabro le van a tildar de mártir.
CAPITULO IV