La motivación principal
5. Los CINCO
Los CINCO tienen una compulsión a evitar el vacío. A menudo, proyectan hacia afuera su sentimiento de vacío interior, considerando que los demás tienen pensamientos superficiales. Con el fin de llenar su propio vacío, los CINCO se apartan de los demás, física o mentalmente, para pensar y reconstruir la realidad siguiendo alguna pauta de significado. Son observadores de la vida mucho más que participantes. Aún cuando tratan de escapar de la soledad, parecen quedarse en la periferia de los hechos en vez de implicarse profundamente en lo que sucede. Se esfuerzan por saber lo que ocurre sin estar exactamente en ello.
Su silencio resulta con frecuencia molesto para los demás. Parece que saben mucho más de lo que dicen. A menudo esperan hasta el final de una reunión para decir algo, resumen entonces todo lo dicho con brillante síntesis. Cuando manifiestan lo que han pensado, presentan algo parecido a un tratado: hacen una exposición por puntos diferentes y se esfuerzan para que cada punto quede perfectamente claro. Como este tipo de discurso no suele ser muy adecuado para una charla de café o similar, el aburrimiento que provocan en los demás los hace sentir que éstos son demasiado superficiales como para interesarse por lo que les tienen que decir. Eso hace a los
CINCO proclives a permanecer en silencio. En todo caso, sólo dirán una parte de lo que saben. Decirlo todo
equivaldría a dejarles la sensación de quedar vacíos.
Como agudos observadores de la realidad, se percatan de todo y lo guardan en su interior. Para ellos es muy importante no hacerle al tonto. Quieron conocer todos los aspectos de un tema o situación antes de sentirse en disposición de decir algo acerca de ello. Como necesitan mucho tiempo para este estudio y reflexión, dedican todo el que disponen para sus proyectos y no quieren perderlo con las instrusiones de otros. Esto los hace muy celosos de su intimidad. Necesitan espacio privado para conocer la realidad. Entienden por realidad la corrección
de juicio respecto a lo observable. Sin esa verdad interior de juicio, se sentirían ignorantes. Para llegar a ese juicio
correcto, insisten en realizar el proceso de estudio e investigación en total soledad.
Esta ansia por llenar el vacío interior con el saber es consecuencia, a menudo, de una infancia pasada en soledad y abandono de los padres, en especial de un contacto pobre con la madre. De niños, es probable que se sintieran diferentes de los demás miembros de la familia, pudiendo haber tenido incluso dudas persistentes sobre si eran hijos auténticos de sus padres. Por una u otra razón, aprendieron pronto a dominar sus sentimientos de soledad retirándose a su propio mundo interior, que llenaban con la información que percibían y almacenaban. Buscaban las oportunidades de apartarse de los demás para pensar por su cuenta. Para ellos, la vida llega a consistir más en la reflexión y la comprensión que en la implicación y la interacción. Se apartan para conocer, y este conocimiento les da la sensación de plenitud. Sobre todo, quieren evitar volverse locos. Como emplean mucho tiempo para llegar a ser sabios, siempre están preparándose, de modo que lo que por fin expresan está bien pensado y será cierto.
Su reserva y falta de compromiso puede resultar molesto para los demás. A menudo parecen perdidos en sus propios pensamientos. Su sentido del presente es pobre, lo que los lleva a olvidarse de nombres, llegando a no reconocer a personas con las que han estado recientemente. En las reuniones sociales se encuentran muy
incómodos, tratando de hablar poco. Para escapar del aburrimiento, se marchan discretamente sin decir por qué, o aún diciendo adiós. De forma igualmente silenciosa, pueden asistir a una reunión, mientras los otros hablan. Para ellos, el tiempo es oro y si algo no les beneficia, no ven razón alguna para perder el tiempo.
Su tendencia característica a apartarse de los otros para quedarse solos con sus pensamientos les provoca a menudo la sensación de quedarse fuera de lo que ocurre. Quieren participar en le vida social con los demás pero, al mismo tiempo, no están dispuestos a sacrificar la distancia para ello. Son remisos a comprometerse con otros porque esos compromisos pueden llevarlos a perder un tiempo precioso para estar solos. Necesitan ser solitarios para no sentirse explotados y vacíos. Esto les lleva a evitar pedir ayuda a los otros. Es característico que trabajen por su cuenta y comuniquen después sus conclusiones a los otros. Sólo de ese modo sienten que la vida puede mantenerse en la perspectiva adecuada.
Los CINCO suelen ser tacaños con su tiempo y con lo que aprenden. No les pasa por la cabeza que lo que reciben como saber han de compartirlo con los demás. Valoran el saber como un tesoro en sí mismo que puede llenar su vacío interior, con independencia de que lo comuniquen a los demás. Construyen sus propios recursos cognoscitivos como algo que han de conservar.
Cuando sus admiradores les dicen que deben saber mucho sobre algo, dado que leen mucho, dicen que no tienen tiempo para saberlo todo. No es falsa humildad; así es como perciben la situación. Para ellos, nunca hay tiempo suficiente para conocer bien algo, es decir, desde todos los puntos de vista, lo que consideran necesario saber para poder decir mucho sobre un tema. Cuando se les pregunta cómo se sienten, responden en términos de lo que piensan. Perciben la realidad según lo que es significativo, más que de acuerdo a lo que sienten. No carecen de sentimientos profundos, pero creen que no son tan importantes como lo que saben sobre algo. Con frecuencia lo único que pretenden es conservar sus sentimientos sin expresarlos. En todo caso, les resulta difícil conectar con sus sentimientos porque habitualmente no viven en un nivel emocional. Cuando hablan, los oyentes notan que su voz tiene pocas variaciones emocionales. Esto proviene de su forma de compartimentar la vida propia de los CINCO.
Tienen muchas cualidades atractivas. Son oyentes muy perceptivos. Como padres, tienen la capacidad de penetrar en los corazones de sus hijos y muestran gran interés por la significación subyacente de todo lo que experimentan. Les gusta delegar la responsabilidad y animar a los otros a que tomen sus propias decisiones y a que hagan las cosas por su cuenta. Como personas, son amables y hablan con suavidad extrema.
Otra cualidad atractiva de los CINCO consiste en que consideran que la vida está plena de significado. En los hechos buscan pautas y significados profundos subyacentes a lo ordinario. Hacen grandes esfuerzos para comunicarse claramente con los demás cuando hablan y para traducir materias complejas en un lenguaje conciso y comprensible. Siempre les parece importante que se entienda todo.
Asimismo, no son personas críticas. Su enfoque de la realidad no se orienta desde el punto de vista del juicio, si algo es correcto o equivocado, bueno o malo. Para ellos, todo es interesante. Consideran que para saber algo hay que emplear mucho tiempo y, en cualquier materia, prestar atención a muchos aspectos antes de poder emitir un juicio válido. Este enfoque no judicial de la vida les proporciona también una especial agudeza que apunta al sentido de lo absurdo. Son capaces de ver el aspecto humorístico de casi todo, de una forma retorcida que suele ser muy apreciada por los demás, en especial cuando surge de forma totalmente inesperada.