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La trampa y como escapar de ella

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1. UNO: Perfeccionista, racional, con principios, ordenado, exigente consigo mismo.

Recuerda que los UNO tratan de huir de su miedo a ser censurados empeñándose a ser perfectos. Se ven a sí mismos como rectos, razonables y objetivos, aunque los demás puede que los vean como rígidos, dogmáticos y criticones. Los UNO creen que, si se autodisciplinan convenientemente, pueden evitar errores. Pero, como son humanos, cometen por supuesto errores y esto les obliga a esforzarse cada vez más duramente en organizarse y mejorarlo todo en sus vidas. Si ven que los demás no comparten su idealismo, los UNO se van haciendo progresivamente incapaces de controlar su rabia porque lo tienen que hacer ellos todo. Si los UNO continúan empujándose a sí mismos hacia “la perfección”, la parte reprimida de su psique explota y se quedan irracionalmente exasperados.

Los UNO pueden escapar de su trampa reconociendo sus nada realistas expectativas sobre sí

mismos y sobre los demás y desprendiéndose de ellas. Empiezan a entender así que los criterios con los que

juzgan al mundo no son verdades absolutas. Del mismo modo que reconocen el valor subjetivo de muchas de sus opiniones, también comienzan a respetar los modos de ver las cosas y las teorías de los demás. Sin los apremios de perfeccionismo, sus horizontes se abren a realidades más misteriosas y más perfectas de lo que nunca hubieran podido concebir.

2. DOS: Indispensable, servicial, generoso en la ayuda, posesivo, manipulador.

Recuerda que los DOS tratan de huir de su miedo a no ser amados y por ello están haciendo

constantemente cosas por los demás. Se ven a sí mismos como atentos, bien intencionados y generosos,

aunque los demás les pueden ver a veces como inoportunos e insinceros. Para conseguir que los demás les quieran, los DOS creen que siempre deben ser abnegados y entregados; por eso sacrifican en bien de los demás sus propias necesidades y expectativas. Si, con todo, los otros no les dan el amor que quieren, su decepción y disgusto también deben ser reprimidos y ocultados. De esta manera los DOS quedan entrampados entre el

sentimiento de amor y el de enfado. Con el tiempo toda esta presión de sus sentimientos negativos les pasa factura en su salud y amistades pues zahieren a aquellas mismas personas cuyo amor tan desesperadamente buscaban.

Los DOS pueden escapar de su trampa si conocen y se desprenden de sus segundas intenciones y

de sus sentimientos negativos hacia los demás. Cuanto más sinceros sean consigo mismos tanto más

equilibrados emocionalmente llegarán a ser. Reconociendo y aceptando todas y cada una de las diferentes partes de sí mismos, incluso las negativas, los DOS deshacen las contradicciones que les obstaculizaron la cercanía a los otros. Así pueden ser ya genuinamente esa clase de gente, cariñosa y servicial, que siempre quisieron ser. Su bondad se hace tan auténtica que necesariamente atraerán a sí a los demás, que les querrán profundamente.

3. TRES: Triunfalista, adaptable, ambicioso, cuida imagen, agresivamente competitivo.

Recuerda que los TRES tratan de huir de su miedo a ser rechazados buscando la aprobación de los

demás por medio de su preeminencia personal. Se ven a sí mismos como competentes e interesantes, aunque

los demás les ven más bien como personas que llaman la atención y que son prepotentes. Si los TRES captan que los otros no reaccionan ante ellos, comienzan a proyectar una imagen que creen será más atractiva. De esta manera van negando cada una de las partes de su verdadero yo e invierten su energía en interpretar roles hasta llegar a perder el contacto con sus sentimientos y todo sentido de quién son en realidad. Horrorizados de que alguien pudiera ver a través de su fachada el vacío creciente que llevan dentro, pueden traicionarse a sí mismos y a los demás con tal de salvar su imagen.

Los TRES pueden escapar de su trampa reconociendo y desprendiéndose de su deseo de atención

y admiración. Ven que su incesante búsqueda del aplauso les separa de sí mismos y les sitúa lejos de otros

valores más profundos. Cuando se atreven a quitarse sus máscaras, descubren que no están vacíos; aparecen muchos sentimientos e impulsos de abnegación que estaban largo tiempo enterrados. Y, procurando los valores y relaciones que realmente son alimento para su espíritu, descubren que el yo auténtico largo tiempo oculto es mucho más admirable que cualquier imagen que pudieran proyectar.

4. CUATRO: Especial, artista, individualista, absorto en sí mismo, depresivo.

Recuerda que los CUATRO tratan de huir de su miedo a ser imperfectos y deficientes volcándose

dentro de sus sentimientos. Se ven a sí mismos como sensibles e intuitivos, mientras que puede ser que los

otros los vean como demasiado exagerados y dominados por sus sentimientos. Los CUATRO creen que encontrarán una solución a su agitación emocional por medio de la incesante y repetida representación de sus problemas en su imaginación. Dándole vueltas y vueltas a la cosa, despiertan en ellos poderosas contracorrientes emocionales que les arrastran aún más a su interior hasta que pierden toda perspectiva sobre sí mismos, minando su capacidad de manejarse con realismo en la vida. Con el tiempo, sus conflictos y dificultades emocionales reavivan las llamas de la propia inseguridad y del rencor hacia sí mismos y se sumergen en un oscuro y atormentado mundo de desesperación.

Los CUATRO pueden escapar de su trampa reconociendo y desprendiéndose de los apegos tan

fuertes que tienen a sus sentimientos. Haciéndolo así aprenden que no sólo estos no desaparecerán de sus

vidas, sino que en adelante podrán manejar y poner en práctica otras capacidades y talentos. Y cuanto más se relacionen con la realidad, más rica llegará a ser su vida emocional. Como ya no están prisioneros de sus

frecuentes y variables caprichos, se encuentran con que sus realizaciones prácticas aumentan. Así descubren los CUATRO que no sólo son intuitivos y creativos, sino también eficaces y fuertes.

5. CINCO: Pensador, perceptivo, reflexivo, provocador y excéntrico.

Recuerda que los CINCO tratan de huir de su miedo a quedar confundidos e impotentes cuando se

trata de áreas específicas de la vida que ellos creen poder dominar. Se ven a sí mismos como inteligentes y

profundos, aunque los otros los pueden ver como demasiado intensos y extrañamente desconectados. Cuando llegan a convencerse de que no pueden competir con la gente o con las cosas prácticas de la vida, se retiran a su privado universo mental. Buscan refugio en sus mentes mientras ven el mundo de fuera con creciente ansiedad. A veces sus miedos envenenan sus pensamientos hasta tal punto que sienten que deben cortar sus conexiones con el mundo para protegerse a sí mismos de sus terrores. Sin nada por lo que luchar o en lo que creer, se van

retirando poco a poco al aislamiento y desesperanza de la prisión creada por ellos mismos.

Los CINCO pueden escapar de su trampa reconociendo y liberándose de sus miedos a no tener

poder y a ser ridiculizados por el mundo exterior. Desligándose de sus calenturientas asociaciones mentales

los CINCO descubren que ciertamente están cómodos y a salvo en el momento presente y en su ambiente. Comienzan a centrarse en aquellas cosas que les sostienen, más que en aquéllas que les amenazan. Cuando salen del cascarón, se dan cuenta no sólo de que hay un lugar en el mundo para ellos, sino que son capaces de manejarse en la vida y de gozar de ella.

6. SEIS: Leal, comprometido, responsable, ansioso, muy a la defensiva.

Recuerda que los SEIS tratan de huir de su miedo al abandono por medio de sus alianzas con los

demás. Se ven a sí mismos como personas de quienes se puede fiar, dignos de toda confianza, aunque los otros

les pueden ver como inseguros que están a la defensiva. Quieren sentir que forman parte de algo; por lo tanto buscan que los demás les proporcionen seguridad y les muestren qué es lo que hay que hacer. El problema está en que los SEIS también sienten ansiedad al depender de los otros. Así que están atrapados entre la necesidad de la seguridad que presta la autoridad y el deseo de demostrar su independencia. Puede que los SEIS traten de

solucionar su ansiedad con injustas explosiones de agresividad contra los que les rodean. Cuando estas salidas de tono ahuyentan sus apoyos y protectores, los SEIS se vuelven más ansiosos y deprimidos todavía.

Los SEIS pueden escapar de su trampa reconociendo y desprendiéndose de sus sentimientos de

dependencia. Aprendiendo a centrarse en sí mismos y a confiar en sus propias capacidades, encuentran la

estabilidad interior. Aprenden que pueden creer en sí mismos y que no necesitan depender de otros para estar a salvo. Abandonan esa dejación de su libertad en otros y realizan acciones constructivas para su propio provecho. Cuando los SEIS se atreven a seguir los dictados de sus propios valores y criterios, comienzan a descubrir el auténtico coraje y la seguridad que siempre han presentido.

7. IETE: Alegre, entusiasta, positivo, desmesurado, caprichoso.

Recuerda que los SIETE tratan de huir de su miedo a quedarse desprovistos de todo sumiéndose en

los vean como superficiales e infantiles. Los SIETE creen que, si se les acaban los estímulos, para tener cosas o hacerlas, sucederá algo horrible, por lo tanto siempre están activos y atentos a todo lo novedoso. Fácilmente echan el resto, agotando sus recursos, al mismo tiempo que se distraen constantemente experimentando cosas nuevas. A veces su tensión puede afectar seriamente a su salud y estabilidad emocional; entonces los SIETE pueden quedar exhaustos y aterrados.

Los SIETE pueden escapar de su trampa reconociendo y desprendiéndose de su apego a estar

continuamente estimulados. Cuando relentizan el ritmo de su vida, descubren que la verdad es que muchas de

sus actividades no les satisfacen. A medida que se libran de su sentimiento de que deben experimentar

constantemente cosas nuevas, aprenden a permanecer en cada experiencia lo suficiente para asimilarla bien. Los SIETE caen en la cuenta finalmente de que ninguna experiencia o novedad exterior puede a la larga dejarles satisfechos o libres de ansiedad, a no ser que busquen dentro de sí mismos y encuentren la quietud y la serenidad, que son fuente de un gozo más completo y de más garantía.

8. OCHO: Líder, autosuficiente, dominante, combativo y confía en sí mismo.

Recuerda que los OCHO tratan de huir de su miedo a caer bajo el poder o el control de otros y que

para ello se mantienen en una posición de fuerza y de dureza. Se ven a sí mismos como fuertes e

independientes, aunque puede ser que los demás los vean como peleoneros y dictatoriales. En su esfuerzo por eliminar su miedo y vulnerabilidad, los OCHO llegan a considerar todo tipo de relación como una lucha por el poder y toda familiaridad como una debilidad. Se sustraen a sí mismos contra cualquier dependencia de otros y buscan más poder de manera que nadie pueda dominarles. En esta progresión por hacerse los duros, en ocasiones pierden su capacidad por sentir algo por los demás: amor, confianza, compasión. Finalmente, para abrise camino hacia el poder y permanecer en él son ofensivos y consiguen que, todos los que así han sido maltratados, se vuelvan contra ellos.

Los OCHO pueden escapar de su trampa reconociendo y librándose de su miedo a confiar en el

otro. Al hacerlo, comienzan a bajar la guardia y descubren que el verdadero amor y la amistad no son ninguna

amenaza. Se encuentran con que, cuanto más confían en los demás y se preocupan de ellos, más les apoyan y les ayudan los otros a conseguir sus objetivos. Permitiendo la familiaridad con ellos, los OCHO pueden crear ya un ambiente de colaboración y mutuo progreso en lugar de uno coflictivo y mutuamente destructivo.

9. NUEVE: Tranquilo, complaciente y receptivo, pacífico, optimista y descomprometido.

Recuerda que los NUEVE tratan de huir de su miedo a la desunión creando un “ambiente” protector. Se ven a sí mismos como personas que no son exigentes o complicadas, aunque los demás pueden verles como complacientes y negligentes. Los NUEVE piensan que todo debe ser siempre apacible y armonioso. Sin embargo, comienzan a volverse problemáticos porque rehúsan mirar nada que pueda contradecir su visión idealizada del mundo; esperan lo mejor e ignoran las dificultades hasta que otros las tienen que resolver por ellos. A veces los demás se sienten mal y enfadados por ellos, lo que es causa de que se retiren a un refugio interior psíquico donde nada les alcance y les pueda dañar. De vez en cuando dan la espalda a la realidad y caen en un estado de apatía e inutilidad.

Los NUEVE pueden escapar de su trampa reconociendo y desprendiéndose de sus diversas

idealizaciones del mundo. Cuando lo hacen, los NUEVE ven más objetivamente a sus seres queridos y caen en

la cuenta de que las vidas de los demás en sí no son más importantes que las suyas propias. Esto libera a los NUEVE para ser capaces de comprobar su propio valor y les da energía para llegar a comprometerse activamente con la vida. Invirtiendo así en su propio desarrollo y participando plenamente en el mundo, los NUEVE encuentran la vida agradable que siempre entrevieron.

Trampas" y "Tentaciones”

UNO perfección imposible de conseguir; sentirse personalmente obligado.

DOS independencia, libertad; demasiado bien intencionado.

TRES pérdida de identidad, se identifica con el rol; demasiado competitivo.

CUATRO autenticidad; demasiado propenso a la fantasía.

CINCO observación no participativa; demasiado analítico.

SEIS su seguridad debe venir de dentro, no de fuera; demasiado independiente.

SIETE idealismo alejado de la realidad; demasiado adquisitivo.

OCHO "su" justicia a ultranza; demasiado autosuficiente.

NUEVE el gran "buscador", incorformismo; demasiado acomodaticio.

In document Eneagrama (página 61-64)