MARCO TEÓRICO: LA BIOÉTICA
EJEMPLOS DE PRINCIPIOS BIOÉTICOS Fundamentales, complementarios y unánimemente reconocidos:
1.3. EL MODELO PERSONALISTA
2.3.5. Los principios de la bioética personalista 42/
De acuerdo con Sgreccia (1996) los cuatro principios básicos para la bioética personalista son los siguientes:
- Defensa de la vida física, principio según el cual la vida humana es inviolable, ya que nadie puede ejercer su libertad -o autonomía-, si antes no tiene vida: como el obrar sigue al ser, si no hay vida, no hay libertad.43/ El respeto de la vida así como su defensa y promoción, representa el primer imperativo ético del hombre para consigo mismo y para con los demás. Las cartas de los derechos internacionales que se ocupan de los derechos humanos sitúan en primer plano la vida y su inviolabilidad. La obligación ética de respetar, defender y promover la vida tiene una validez racional y universal propia. La declaración universal de los derechos humanos, aprobada y promulgada por las naciones unidas el 10 de diciembre de 1948, afirma en el artículo 3 que todo individuo tienen derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona.
- Totalidad o Terapéutico, según este principio sólo es lícito intervenir en una parte del cuerpo cuando no hay otra forma de sanar la totalidad de ese cuerpo.44/ Este principio básico de la ética médica se funda en el hecho que la corporeidad humana es un todo
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Extracto de artículo “Bioética: una cuestión de principios” de Álvaro Fernández, sin fecha disponible en: http://www.autorescatolicos.org/alvarofernandezbioetica.pdf
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Por ese principio un embrión, cualquiera sea su estado, es libre desde que tiene vida, es decir, desde el instante en que se produce la concepción de un nuevo ser humano.
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Por ese principio sólo se podría esterilizar a una persona si tiene, por ejemplo, un cáncer de ovario, pero jamás pueden mutilarse los órganos sexuales de una mujer, por el mero riesgo que pueda implicar para ella un embarazo futuro.
unitario resultante de partes distintas, unificadas entre sí orgánica y jerárquicamente por la existencia única y personal. El principio de inviolabilidad de la vida (principio fundamental) no desdice, mas bien aplica cuando, para salvar al todo y la vida misma del sujeto, se debe intervenir incluso mutilando una parte del organismo. En el fondo, este principio rige toda la licitud y obligatoriedad de la terapia medico quirúrgica. Es por esta razón por la que el principio se conoce también como principio terapéutico.
- Libertad y responsabilidad, principio según el cual el límite de la libertad humana es la responsabilidad.45/ Antes que el derecho a la libertad, está el derecho a la defensa de la vida, en otras palabras, la libertad debe hacerse cargo responsablemente ante todo de la vida propia y ajena. La vida es la condición indispensable para que todos y cada uno de nosotros podamos ejercer la libertad. Este principio sanciona la obligación moral que el paciente tiene de colaborar en los cuidados ordinarios y necesarios para salvaguardar la vida y la salud propia y la ajena.
- Sociabilidad y subsidiariedad, principio según el cual la persona está inserta en una sociedad que debe tender al bien común: cada hombre es responsable de su salud y de la salud de los demás; complementariamente, todo el bien que puede hacer la persona por sí misma debe ser respetado, así como todo el bien que pueden hacer las personas asociadas -en familia o en las libres asociaciones- debe ser respetado también. El principio de sociabilidad compromete ante todas y cada una de las personas en su propia realización al participar en la realización del bien de sus semejantes. En el caso de la promoción de la vida y la salud, implica que todos los ciudadanos se ha comprometer a considerar su propia vida y la de los demás como un bien no sólo personal, sino también social, y compromete a la comunidad a promover la vida y la salud de todos y cada uno. La misma situación demuestra que la vida y la salud de cada uno dependen también de la ayuda de los demás. El principio de sociabilidad puede llegar a justificar la donación de órgano y tejidos aunque ello implique alguna mutilación en el donador. También puede hacer surgir obras asistenciales (hospitales, asilos, orfanatos, leprosorios, etc.) la comunidad debe ayudar donde mayor es la necesidad, cuidar más a quien más está necesitado.
Los principios de la bioética personalista derivan y deben encuadrarse siempre en los principios éticos universales, vigentes para todo el mundo, imperativos (que no admiten dispensa) e inmutables (que no cambian con las circunstancias de tiempo y lugar) y que son los siguientes (Scala 2002):
- Hacer el bien y evitar el mal.
- No hacer a otros lo que no queremos que nos hagan a nosotros. - No dañar injustamente a nadie.
- Dar a cada quien lo suyo.
De estos principios generales y absolutos, pues no admiten excepciones, se derivan otros principios, que sirven para regular determinados aspectos particulares de la intervención humana con relación en la vida. Esos principios derivados son los siguientes:
- Inviolabilidad de la vida humana. Coincide con el primer principio de la bioética personalista.
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Ante un caso de embarazo adolescente, los que no supieron utilizar su libertad deben asumir la responsabilidad por la nueva vida concebida: no cabe en este caso el recurso al aborto argumentando una presunta "libertad" o autonomía.
- Inviolabilidad de la integridad y la salud corporal. De este podrían depender - el principio de totalidad propuesto por la bioética personalista, - el principio de las acciones de doble efecto,46/ y
- el principio de caridad. 47/
- Respeto a la naturaleza del matrimonio y la sexualidad humana. Según este principio la procreación debe ser el fruto del amor de los cónyuges. Este amor debe asumirse como un compromiso para toda la vida, debe respetar simultáneamente los fines unitivo y procreativo del matrimonio, y debe tener en cuenta que los hijos tienen derecho a nacer dentro de una familia integrada por un padre y una madre. La armonía familiar, el esfuerzo por sacar la familia adelante, es también un deber ético de los padres, que se ordena a la formación integral de los hijos.
De acuerdo con la doctrina sobre la moralidad de los actos humanos ésta se mide por tres elementos:
- La acción en sí. Es el proceso concreto que se realiza. Hay acciones neutras, buenas y malas. - El objeto o fin del acto. Es la intención con que actúa una persona. Es muy importante
porque puede cambiar la naturaleza del acto de bueno a malo; sin embargo, el fin nunca puede cambiar la naturaleza del acto de malo a bueno: el fin jamás justifica los medios.48/ - Las circunstancias del acto. Son elementos accidentales que inciden de modo secundario en
la moralidad de los actos humanos. Las circunstancias también pueden modificar la naturaleza del acto de bueno a malo, pero jamás de malo a bueno.
Para que una acción sea buena, deben ser buenos el objeto, el fin y las circunstancias. Si alguno de estos elementos es malo, el acto es malo.
Los principios formales funcionan como grandes puntos de referencia para una variedad infinita de decisiones. 49/ Sin embargo, hay que tener en cuenta que nunca se pueden aplicar en contradicción al código de contenido concreto y que nunca se puede aplicar uno de ellos en contradicción a otro. Dichos principios son los siguientes
1. Sindéresis. Hacer el bien y evitar el mal 2. Integridad. El fin no justifica los medios
3. Proporcionalidad. No realizar bienes con efectos desproporcionadamente malos 4. Antrópico. Es legítimo todo lo que contribuye al bien auténtico de la persona. 5. Universalidad. Hay algunos valores que son universales sin restricción.
6. Virtud. El bien posible es obligatorio; actuar como cualquier otro pudiera hacerlo válidamente en mi lugar).
7. Indisponibilidad. Hay que tratar a las personas como fines y nunca como medios.
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Por ejemplo, la aplicación de un sedante potente suministrado a un enfermo terminal puede tener el segundo efecto de acortarle la vida.
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Por este principio es correcto que una persona viva pueda ser un donante, por ejemplo, puede donar un riñón.
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En consecuencia, no es lícito aplicar la eutanasia "por caridad", ni fabricar artificialmente un hijo cuando no es posible concebirlo naturalmente.
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8. Imparcialidad: El bien no es mayor porque yo lo haga, ni el mal mayor porque lo sufra 9. No permisividad. Es malo prohibir lo bueno y es bueno prohibir lo malo
10. No restricción por negativo. Una norma formulada en negativo no tiene menor valor (sino mayor claridad) que en positivo.
11. Bien común. Es preferible el bien de muchos al bien de una sola persona cuando son bienes del mismo nivel. No es un cálculo de cantidad sino de calidad del bien que se pone a disposición de pocos o muchos
Los principios en la perplejidad son dos:
- mal menor; es lícito no impedir un mal en atención a un bien superior o para evitar desórdenes más graves, y
- doble efecto; es lícito realizar una acción buena en sí que tiene doble efecto si el efecto bueno es inmediato, el fin del agente es honesto y la causa proporcionada para permitir el mal efecto.
Los bienes superiores en la toma de decisiones medicas son los siguientes: dignidad humana (bien supremo); vida; bienestar (salud factible bio-psico-social); funcionalidad; integridad y aspecto.