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PATRIMONIO EN LOS MAPAS

CONSERVACIÓN Y VALORACIÓN DE LOS SITIOS CON PATRIMONIO

4.4. PLANIFICACIÓN INTERPRETATIVA DEL MAPA

4.4.2. Los recursos portadores de la interpretación

Los objetivos de la interpretación de un destino deben materializarse precisamente sobre los recursos patrimoniales o atractivos,

concretamente en aquellos elementos y lugares que el PUP u otros planes de gestión del espacio establecen como adecuados para soportar la visita y evitar aquellos para los que se determina una mayor protección por motivos de fragilidad, valor, estado de conservación, etc. Los conceptos y mensajes que se van a transmitir en la interpretación necesitan obligatoriamente unos recursos en los que apoyarse para llevar a cabo el proceso de interpretación in situ. Los recursos a tematizar son patrimoniales, pero la visita a este patrimonio también se apoyará en recursos no patrimoniales, como son los equipamientos, servicios o instalaciones que existen el lugar. El mapa, consecuentemente, se basará en los recursos que se han identificado en el programa de interpretación, ya que es un vehículo del mismo.

El PUP y, en el caso de espacios naturales, el Plan de Ordenación de los Recursos Naturales (PORN) e incluso el Plan Rector de Uso y Gestión (PRUG) de un espacio contienen la información acerca de los recursos que serán los adecuados para su puesta en valor recreativo y por tanto para la interpretación, aunque bien es cierto, como se ha mencionado anteriormente, que no todos los espacios disponen de estos instrumentos de gestión.

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La cuestión es que son estos planes los que deberían identificar los recursos a utilizar, informar de qué lugares pueden o no ser transitados por los visitantes debido a las características intrínsecas del patrimonio (aunque de entre los recursos patrimoniales visitables son excepcionales los casos en que estos planes establecen el nivel de uso que puede hacerse de los mismos). Esta es la información que es necesario conocer para elaborar el mapa que debe consultarse en los documentos de planificación.

Conocer esta información es pues imprescindible para poder desarrollar la interpretación en el mapa para la visita del patrimonio, y aunque pocas veces se dispondrá de dichos documentos, igualmente habrá que

conseguir dicha información, para lo que es necesario conocer y aplicar las técnicas de identificación, caracterización, valoración y selección de recursos.

Para la identificación de los recursos que se pondrán en valor temático y que se recogerán en el mapa, el proceso se enfoca como se ha indicado, es decir, siguiendo los pasos empleados comúnmente en la planificación de los espacios con patrimonio (fig. 28). La determinación de la

idoneidad de los recursos para la actividad recreativa no es el objetivo del presente trabajo, pero se considera oportuno establecer las cuestiones que deben tenerse en cuenta para dicha selección, pues serán los

portadores de la interpretación en el mapa.

Figura 28. Esquema de los aspectos a considerar para establecer la propuesta recreativa.

En este caso, la planificación, además de cuestiones relativas a la fragilidad de los recursos, también debe considerar las relativas al atractivo de los mismos, esencial para captar y mantener el interés de los

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visitantes. Para asegurar que las cuestiones interpretativas clave son abordadas, existe una serie de preguntas que deberían plantearse en las fases iniciales (Moscardo et al., 2007), y, en este caso, la cuestión que no se debe perder de vista para seleccionar los recursos es: ¿Qué tiene de

especial este sitio, objeto o evento que lo diferencia de otros?

El primer estadio de la aproximación al patrimonio natural y/o cultural es de tipo territorial, pues hay que conocer las características del espacio y su aptitud para la puesta en valor turístico. Los recursos a valorar comprenden distintas tipologías, y no solo es necesario conocer los atractivos, también hay que analizar las infraestructuras y equipamientos, así como los servicios (fig. 29), como se ha comentado. La tipología de recursos relacionados con espacios de patrimonio en su puesta en valor recreativo es ampliamente conocida, y a efectos de ejemplificación se propone consultar la empleada en la publicación “Herramientas para la gestión del turismo sostenible en humedales” (Viñals, 2002), la cuál está centrada en los humedales, pero resulta extrapolable a otros tipos de territorio. Esta tipología ayuda a tener presente todo lo que es necesario estudiar relativo a los recursos para la realización de un mapa.

Figura 29. Fase inicial en la que se realiza el inventario y la evaluación de los recursos del territorio.

Así, el trabajo comienza con el inventario y valoración recreativa de los recursos. El inventario de recursos es una herramienta clásica de trabajo, pero la valoración recreativa o la aptitud de los recursos para la

recreación exige la aplicación de criterios específicos (atractividad, fragilidad/vulnerabilidad, disponibilidad, aptitud para la recreación, accesibilidad, factibilidad, valores educacionales, etc.) que evalúen el potencial que detentan de cara a actividades recreativas (Viñals, 2009). La verdadera utilidad de esta fase de trabajo reside precisamente en este

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punto, en el que se puede conocer la aptitud que tienen los recursos para poder ser incluidos en una ruta interpretativa que luego será trasladada al mapa (fig. 30). La valoración puede hacerse siguiendo variadas

metodologías, y algunas permiten evaluar tanto el patrimonio natural como el cultural, así como equipamientos e incluso actividades recreativas (Viñals et al., 2005b).

Figura 30. Fase en la que, valorados los recursos desde el punto de vista recreativo, se establece su potencial interpretativo y la compatibilidad de actividades existentes en el territorio.

Además de los recursos propiamente dichos, es necesario conocer las actividades existentes en el territorio y evaluar la compatibilidad que existe entre ellas, incluso entre aquellas que no son recreativas (caza, marisqueo, etc.), y la potencialidad de las mismas (por ejemplo, si existe un sendero que se practica en modalidad pedestre, pero que podría ampliarse a una modalidad ecuestre o ciclista). Es evidente que pueden existir incompatibilidades entre diferentes actividades (por ejemplo

birdwatching y ruta en quad), pero también es posible que la existencia de

ciertas actividades sea precisamente la causa de la necesidad de producir un mapa. Para evaluar la idoneidad de la visita que se quiere plasmar en el mapa, será necesario realizar una matriz de compatibilidad para las actividades (fig 30).

Una vez identificadas las potencialidades recreativas del territorio a partir de los pasos anteriores, procede dimensionar la magnitud que debe tener la actividad (fig. 31). Para ello se realizan estudios de Capacidad de Carga Recreativa, que no es lo mismo que la Capacidad de Carga Turística, que se dedica al análisis de los servicios turísticos ofrecidos por un destino (básicamente una valoración cuantitativa de la oferta alojativa del lugar y de restaurantes). Para tal finalidad se propone utilizar metodologías

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como la propuesta por Cifuentes et al. (1999) y utilizada por Morant (2007) en espacios protegidos de la Comunidad Valenciana, cuyo proceso se basa en obtener de forma secuencial la Capacidad de Carga Física, seguida de la Capacidad de Carga Real y finalmente obtener la Capacidad de Carga Permisible. Los estudios de capacidad de carga deben tener en cuenta además condicionantes decisivos como son la saturación, los puntos de congestión y el confort psicológico de los visitantes (Viñals et al., 2013).

En esta fase de trabajo, para asegurar que las cuestiones clave son abordadas, la pregunta que se debería plantear (Moscardo et al., 2007) es:

¿Cuáles son las restricciones del sitio para la interpretación?

Figura 31. Fase final, en la que se dimensiona la actividad empleando

herramientas de capacidad de carga y determinaciones de impacto al patrimonio y a la sociedad que lo alberga.

Otro aspecto que se debe tener presente a la hora de incluir ciertos recursos o escoger unas actividades en la elaboración de la propuesta recreativa que va a presentar un mapa, son los impactos que esta actividad causará o está causando sobre los recursos naturales y culturales y/o sobre las comunidades anfitrionas esto hay que tenerlo presente para eliminar (si es inabordable, se debería optar por no emplear ese recurso o actividad), prevenir, minimizar y/o corregir sus efectos (Loomis y Graefe, 1992) (fig. 31). De esta forma, tras la puesta en marcha de una actividad, es necesario hacer un seguimiento de la evolución de los ecosistemas, paisajes, monumentos, etc., para calibrar si el grado e intensidad de los impactos ocasionados se ajusta a las

previsiones y, en su caso, introducir los cambios necesarios. Los sistemas de indicadores ambientales y socioeconómicos son las herramientas que permiten realizar un seguimiento del estado de

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conservación de los recursos naturales y culturales. Se trata pues de establecer una serie de baremos de cómo medir la sostenibilidad ecológica y también social. Estos sistemas están constituidos

habitualmente por un grupo de indicadores de estado que variará según el tipo de recursos de que se trate y del tipo de presiones que sufra el lugar con la visita. Los indicadores ambientales informan sobre las afecciones sufridas por los ecosistemas y monumentos, mientras que los indicadores socioeconómicos son indispensables para evaluar la

sostenibilidad social y económica del proyecto (Viñals, 2009). Por su parte, la Organización Mundial del Turismo (UNTWO, 2004) ha dedicado importantes esfuerzos a identificar indicadores de desarrollo sostenible para destinos turísticos que incluyen los aspectos ambientales y sociales en un intento de ofrecer una guía a los planificadores turísticos, especialmente a aquellos que trabajan en áreas de alto valor ecológico y/o cultural.

Una vez analizada toda la información relativa a los recursos y sus factores asociados, se estará en condiciones de tomar una decisión respecto a los recursos que serán portadores de los mensajes interpretativos del mapa.

4.5. PERFIL DEL USUARIO DEL MAPA PARA LA VISITA DE