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4. LOS DESAFÍOS DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS EN CORE A DEL SUR

4.3. LOS RETOS DISCIPLINARES

Los académicos coreanos siguen esforzándose por diversificar y profundizar los temas de los estudios latinoamericanos en el siglo XXI, lo cual se entiende con los siguientes datos estadísticos en los cuales se analizan las tendencias periódicas y temáticas de los artículos académicos sobre dicha región que los tres centros publicaron por medio de su propia revista periódica

70 del 2000 y al 2011, salvo la revista electrónica43

Todos los centros académicos tienen un considerable interés sobre la cultura latinoamericana. En la década de 2000, los temas culturales y sociales formaron una corriente principal en los estudios latinoamericanos (Cha, 2011). Sin embargo, todavía son muy bajos los estudios de la historia sobre América Latina según los datos anteriores. Frente a esta actualidad, el académico Ahn señaló la necesidad de fortalecer estudios de historia y antropología en estudios de área porque la historia es un campo de conocimiento en el cual se reflexionan experiencias humanas y nos permiten ampliar nuestra visión horizontal y establecer un punto de vista estructural (Ahn, 2004). Paralelamente, los estudios regionales en Japón han sido desarrollados a base de la historia y antropología (Mutsuo, 2004).

.

Los campos de investigación sobre Latinoamérica realizados por cada centro son: en el ILAS, humanidades (lengua y literatura) de 36%, ciencias sociales (cultura e historia) de 21% (15% y 6% respectivamente), ciencia política de 20%, economía de 16 %, estudios ambientales de 4% y religión de 3%; en el SNUILAS, humanidades de 60%, ciencias sociales de 19% (17% y 2% respectivamente), ciencia política de 8%, economía de 8%, estudios ambientales de 2% y religión de 2%; en el IIAS, humanidades de 41%, ciencias sociales de 27% (21% y 6% respectivamente), ciencia política de 20%, economía de 9%, religión de 2% y estudios ambientales de 0%.

Estos tres centros tienen una tendencia a concentrar sus análisis en el marco de las humanidades. Los tres institutos se basan en la comprensión del idioma castellano, la cultura y la historia latinoamericana y española. Es decir, los conocimientos básicos de las humanidades son los requisitos esenciales para estudiar la región a investigar. Las tres universidades en donde se fundaron los institutos estudiados aquí, brindan la oportunidad a sus estudiantes para obtener la inmersión en la cultura general y en los fenómenos de la sociedad contemporánea de América Latina a través de la adquisición del idioma español y el mejoramiento en la habilidad para desenvolverse en éste, agregando conocimientos de ciencias sociales.

43 Véase el Anexo 7.

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El ILAS y el IIAS muestran relativamente un alto porcentaje de estudios en la ciencia política, con 20%, en comparación con el SNUILAS, que registra 8% en el mismo campo. En la década de 2000, en los estudios sobre la política latinoamericana se han abordado varios temas que antes no llamaron la atención de los académicos coreanos. Por ejemplo, en la década de 1970 y 1980, cuando Corea experimentó una reforma económica y sufrió por lograr la democratización, se llevaron a cabo estudios relacionados con asuntos políticos latinoamericanos tales como las elecciones, los partidos políticos, la democratización y su consolidación, y reforma económica.

Recientemente, a comienzo del siglo XXI, se diversificaron los temas políticos latinoamericanos: movimientos sociales, mujeres, políticas sociales, reforma de pensión, desplazamiento del territorio, migración e identidad política. Según el politólogo Rhee, el pluralismo temático se debe a la afluencia de investigadoras de diferentes disciplinas en el campo de estudios de área, a la cooperación interdisciplinaria y al apoyo institucional coreano en estudios de área (Rhee, 2009).

Además, el Dr. Mun, quien estudió la economía en México y es profesor de la HUFS, señaló que la diversificación de categoría de los estudios latinoamericanos refleja un cambio de discurso social44

44El doctor Mun Nam-kwon (2012, 31 de octubre), entrevistado por la autora, Seúl.

. Los temas trabajados no sólo son objetos de los estudios de los intelectuales, sino también son respuestas a intereses, necesidades y tendencias sociales, económicas y políticas predominantes en un momento dado.

Sin embargo, los estudios de economía latinoamericana en los centros, salvo el ILAS, representan relativamente menor peso que otras disciplinas, como ciencia política, ciencias sociales y humanidades. Una de razones de este resultado es que algunas entidades gubernamentales o privadas, como el Instituto de Política Económica Internacional (KIEP) o la Agencia Promotora de Comercio e Inversión de Corea (KOTRA), son especializadas en el campo económico y se esfuerzan por la coordinación entre los economistas o investigadores de área.

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Otra razón es la carencia de investigadores dedicados a los estudios latinoamericanos, titulados en economía. La mayoría de los investigadores, especializados en estudios latinoamericanos con licencia en literatura o lengua española, obtuvieron doctorado en literatura, ciencia política o estudios latinoamericanos. En el contexto su inclinación académica determinó el campo de investigación de área. Existe también otro grupo académico que estudió otras disciplinas como economía o política y que escogió los países latinoamericanos como caso comparado para su investigación, pero es difícil esperar que dicho grupo realice un estudio interdisciplinario.

Por otro lado, es importante señalar el carácter de la universidad a la cual está vinculado el instituto. El ILAS y el IIAS están adscritos a universidades especializadas en programas de lenguas extranjeras y estudios internacionales cuya finalidad es la formación de líderes jóvenes internacionales. Por este motivo, dos universidades vienen enfocando el tema del idioma y su práctica y desarrollando varios programas de lengua. La orientación académica predominante del SNUILAS está dirigida a humanidades, tales como cultura, historia, etc.

Conforme al politólogo Rhee, inicialmente los estudios del Tercer Mundo, incluyendo América Latina, han sido dirigidos por algunas universidades especializadas en programas de lengua extranjera según sus principios educativos. La contribución especialmente de los humanistas es mayor en el desarrollo de estudios latinoamericanos que en otras disciplinas en el mundo académico coreano.

De todas las maneras, no es conveniente generalizar las tendencias de la investigación en dichos centros sólo contando con los datos del número de publicaciones de los artículos académicos por sectores. Este resultado facilita comprender que la orientación de investigación de los tres centros no sólo depende de las necesidades actuales sino también de las características académicas de cada universidad.

Pese a esfuerzos por diversificar temas, la importancia de las humanidades todavía es aún mayor que la de otras disciplinas en todos los centros de investigación. Si este resultado refleja fielmente la realidad de los estudios

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latinoamericanos en Corea, el grado del avance en este campo todavía es muy limitado.

En este aspecto, el director Lee, Universidad Korea, señaló la necesidad de la introducción de investigadores de diferentes orígenes académicos. En la actualidad los latinoamericanistas coreanos son principalmente humanistas y politólogos, los resultados de los estudios latinoamericanos se delimitan en términos macroscópicos. Por lo tanto, hay que eliminar este límite en estudios regionales para realizar un estudio más real y práctica.

Hoy en día, tanto los académicos como instituciones, reconocen la importancia de las perspectivas interdisciplinarias en estudios regionales. El proyecto HK establece una de las políticas específicas en los incentivos económicos para motivar la participación de los investigadores de las diferentes disciplinas con el fin de lograr la integración interdisciplinaria.

Así, cada centro dirige su investigación orientada de manera multidisciplinaria a proporcionar un amplio espectro en los análisis. Las disciplinas participantes, cada vez más ampliadas, incluyen las humanidades, las ciencias sociales, así como las ciencias naturales. Las medidas encaminadas a realizar investigación académica interdisciplinaria aseguran el número de los profesores o investigadores de tiempo completo especializados en diferentes disciplinas o diversos contextos académicos.

El IIAS asigna a los profesores de diferentes disciplinas, como sociología, política, administración de negocios, literatura e historia de diferentes universidades. Además de la orientación interdisciplinaria, como se muestra en el tema de “medio ambiente” o “transcultura”, los estudios latinoamericanos tienden a una orientación transnacional de acuerdo con la globalización.

Sin embargo, muchos académicos tanto coreanos como extranjeros, incluyendo los estadounidenses, miran escépticamente dicha orientación académica teniendo dudas de realizar una verdadera interdisciplinariedad contra el egoísmo disciplinario (Chun, 2002).

De acuerdo con Moran, una de las razones de esta tendencia académica es que la interdisciplinariedad se promueve por la preocupación de las crisis de las disciplinas y por los disidentes en las jerarquías disciplinarias. Sin embargo, es

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difícil ponerse de acuerdo tanto en un tema común de investigación como un concepto común. Es más difícil contestar cómo estudiar un fenómeno común.

Con frecuencia, una cooperación interdisciplinaria falla, porque todos los especialistas involucrados esperan que otras disciplinas acepten sus propios puntos de vista o metodologías (Basedau & Köllner, 2006). Con el fin de superar estos obstáculos, todas las disciplinas y los académicos, quienes participan, tienen que desarrollar un sentido de “apertura mental y la autocrítica” (Basedau & Köllner, 2006:27).

Exactamente hay que ser consciente de los méritos de la otra disciplina y de las deficiencias de su propia disciplina, por lo general, o con respecto al tema de investigación. Este reconocimiento no significa que un individuo se convierte necesariamente en un académico transdisciplinario, pero aceptar la utilidad de la interdisciplinariedad es un requisito previo para realizar la cooperación académica. Otra tarea de los académicos es la participación proactiva en el proceso de comunicación entre disciplinas. Después de un análisis de las disciplinas con respecto a un tema particular de investigación, los participantes pueden decidir qué disciplinas se deben tratar en los proyectos.

Además de la coordinación entre disciplinas, es posible realizar el proyecto conjunto e interdisciplinario con expertos latinoamericanos. En términos amplios, los estudios regionales se entienden como un medio por el cual se busca una cooperación dinámica. El logro de los estudios interdisciplinarios a nivel interregional implicaría conservar algún aprendizaje y compartir experiencias.

La conciencia como latinoamericanistas tiene una función de inspirar y dirigir el espíritu emprendedor de los académicos en diferentes campos de estudios, una vez que la disciplina es un instrumento analítico. Cuando alguien tenga interés en una región de manera científica y sistemática dependiendo de la vocación, se identificaría como latinoamericanista. Esta conciencia profesional, aunque parezca una noción abstracta, puede concretar el concepto de latinoamericanistas. En un nivel ideal, se insiste en la necesidad de entender dicho concepto en el marco interdisciplinario más allá de las ciencias políticas o sociales.

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En este capítulo, se revisaron los tres desafíos comunes para los tres institutos. Como los institutos han sido adscritos a las universidades, el carácter de la universidad define el rumbo académico de los mismos. Además, la política oficial está dando mayor apoyo a los estudios regionales en el país. En este contexto, el desarrollo de estudios regionales tiene que ver con las relaciones institucionales.

El segundo desafío -la escasez del recurso humano- es más urgente y trascendental que otras tareas. Pese a una creciente inversión estatal en estudios regionales, la falta del número de investigadores disuade el avance de los estudios latinoamericanos. En cuanto a este reto, los latinoamericanistas coreanos dieron sus recomendaciones para mejorar este mundo académico.

La última tarea es acerca del progreso de interdisciplinariedad en este ámbito. En estudios regionales, hoy en día, la discusión sobre método interdisciplinario constituye una dicotomía. Los estudios latinoamericanos en Corea han logrado alcanzar un cierto nivel de diversificación en campos de estudio. Sin embargo, este amplio rango de categoría no se refiere a una profunda interdisciplinariedad. Con estos supuestos, se reflexionaron las tareas por hacer para la mejora en este campo.

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CONCLUSIONES

Este trabajo buscó indagar los aspectos decisivos de trayectoria y los desafíos de los estudios latinoamericanos de tres institutos coreanos desde su fundación hasta nuestros días. A partir del análisis del trabajo, se logró hallar ciertas particularidades en el desarrollo de dichos estudios.

El desarrollo de los estudios latinoamericanos en Corea ha sido dirigido considerablemente por los aportes del Estado y, a la vez, por las iniciativas de los académicos. El apoyo del gobierno era y es un factor importante para desarrollar y mantener los estudios de área frente a dudas de la utilidad de los mismos. En la era de guerra, los estudios de área fueron diseñados conforme a

propósitos estratégicos, y a partir de ellos se dio legitimidad de su existencia. Sin embargo, ahora nos encontramos en un mundo globalizado en el cual el conocimiento de otros países es substancial y los expertos regionales son más necesarios que nunca. Por este motivo, el gobierno coreano inició políticas de apoyo en este campo a largo plazo para no perder estudios valiosos debido a una mirada estrecha. Gracias al programa de apoyo nacional, los tres centros de estudios latinoamericanos han podido llevar a cabo varios proyectos de publicación de libros o artículos académicos, incrementando el número de sus propios investigadores.

Este trabajo se estableció sobre la hipótesis de que los intereses de los intelectuales e investigadores no son independientes de la marcha de la sociedad en la que se hallan inmersos. Los temas que en la intelectualidad se han indagado en ciertos momentos de la historia no son dados simplemente por la iniciativa de investigadores; de hecho, éstos también están influidos por los intereses, necesidades y tendencias sociales, económicas y políticas predominantes en un momento dado.

Por su parte, el Estado influye y diseña algunos programas de estudios para garantizar su interés o para responder al cambio de las demandas y necesidades del mismo. El gobierno coreano impulsó los estudios de área con urgencia para ampliar la visión diplomática y mejorar los negocios en mercados internacionales.

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Además de estos objetivos estratégicos, el Estado anima la actividad académica para apoyar un campo relativamente débil en comparación con otras disciplinas. Así pues, el interés y los objetivos de los académicos son respuestas a la demanda de cada época y la tendencia académica refleja estos cambios.

Sin embargo, las actividades académicas, el interés y las metas de los tres centros no sólo dependen de la influencia del Estado, sino también corresponden a la inclinación o voluntad de la comunidad académica. Los investigadores de los institutos se esfuerzan por llevar a cabo investigaciones desde su punto de vista más particular.

Al comienzo de los estudios latinoamericanos en Corea, la mayoría de los investigadores dependía de fuentes secundarias en inglés. Dichos documentos que no reflejaban el punto de vista de pensadores latinoamericanos sólo facilitaron una comprensión general sobre la región y, algunas veces, crearon una imagen de la región desde un punto de vista unilateral.

Para librarse de estos límites de entendimiento de otros países, la capacidad del idioma castellano permitió a los investigadores coreanos obtener diferentes fuentes primarias y generar artículos relacionados sobre América Latina o la traducción. La consolidación de información relacionada con Latinoamérica permite a cada instituto construir sus propios lentes de análisis.

Para comprender el proceso del desarrollo de los estudios de área en Corea, se revisaron las políticas exteriores de EEUU y sus preocupaciones sobre el conocimiento de diversas regiones que dieron lugar a la institucionalización y a los contenidos de los estudios de área, puesto que dicho país se convirtió en líder de estudios de área después de la Segunda Guerra Mundial. Durante la época de guerra, el ejército americano necesitó expertos, prácticamente en todas las áreas para no perder su influencia en el escenario internacional. Para el ejército norteamericano, las universidades fueron un lugar apropiado para formar expertos versátiles con capacidad de lengua y conocimiento de otros países, con el objetivo de responder las demandas estratégicas.

En aquel momento, en el cual dos potencias competían tanto en el escenario de políticas exteriores como en las actividades académicas, era muy

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importante obtener una mayor compresión de otros países antes que su rival. Después del fin de la Guerra Fría, la utilización de la educación para los programas estratégicos justificaba los usos comerciales e industriales de lenguas extranjeras.

Sin embargo, el origen de los estudios de área era enteramente para garantizar la seguridad nacional e interés. No fue fácil conseguir la legitimación académica. Además, el cambio del orden mundial y surgimiento de nuevos problemas que cruzan en el mundo conllevan a dudas de la utilidad de estudios de área en la sociedad académica estadounidense.

De igual manera, Corea se dio cuenta de la importancia de los estudios de área a finales de los años 50 en términos diplomáticos y políticos para competir con su rival en el norte de la península y ganar aliados en la comunidad internacional después del enfrentamiento de la guerra con Corea del Norte.

Sin embargo, hay diferencias en el origen de los estudios regionales entre Corea y Estados Unidos, pese a tener un aspecto similar al comienzo de dichos estudios. Por lo tanto, el presente trabajo logró aclarar las motivaciones de los estudios latinoamericanos en términos diplomáticos, económicos y sociales a través de la investigación exhaustiva consultándose con varias notas de prensas coreanas.

Para ello en el primer capítulo, de acuerdo con el análisis de la discusión sobre los estudios de área, se demostró que los motivos útiles y científicos de los estudios de área constituyen una dicotomía. En la época de la guerra, los propósitos estratégicos justificaron la legitimidad de estudios de área. Tras el fin de la guerra, los estudios de área se convirtieron en un instrumento para mejorar el negocio internacional. Sin embargo, hoy en día, los problemas a que se enfrenta la humanidad, cada vez más son complejos y múltiples, no se pueden resolver por una nación ni por una disciplina. En esta situación, se destaca la colaboración de las disciplinas, es decir, la interdisciplinariedad que tienen los estudios de área. Esta discusión es problemática tanto en Corea como en otros países.

Según la revisión histórica, en el segundo capítulo, se concluyó que la contextualización histórica de las relaciones entre América Latina y Corea del

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Sur, presta especial atención a los hechos políticos y sociales entre Corea y Colombia en la guerra coreana de mediados del siglo XX. Corea amplió su horizonte diplomático en América Latina contando con tres razones: (1) ganar más aliados en la comunidad internacional para impedir la influencia de Corea del Norte en el contexto de la Guerra Fría; (2) impulsar políticas migratorias hacia los países latinoamericanos debido a la falta de recursos y; (3)variar sus socios de comercio.

En el tercer capítulo, se investigaron los motivos de la fundación y objetivos de investigación de los tres institutos de estudios latinoamericanos. La fundación de los institutos fue una respuesta a las demandas estatales para fomentar el recurso humano y acumular la información necesaria para avanzar en el nuevo mercado del mundo. La universidad que ha implantado los programas de lenguas extranjeras contribuye a establecer la base de los estudios regionales fomentando el recurso humano. También tiene ventajas para crear un instituto especializado en área internacional aprovechando el carácter de la misma.

Y en el último capítulo este trabajo se despeja las tareas que quedan por hacer con el fin de adelantar los estudios latinoamericanos en Corea, en lo cual también están de acuerdo algunos de los especialistas en la región. Primeramente, en términos institucionales, hay que buscar aportes más