ANEXO 1
Carta de Presentación Director del Programa
Bogotá, Abril de 2013
Señores
BIBLIOTECA GENERAL
Pontificia Universidad Javeriana Ciudad
Respetados Señores,
Me permito presentar el trabajo de grado titulado MOTIVACIONES Y DESAFÍOS DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS EN COREA DEL SUR, elaborado por la estudiante Kyung-Eun Shin, identificado con C.E. 344991, para que se incluya en el catálogo de consulta.
Cordialmente,
Martha Lucía Ardila
ANEXO 2
CARTA DE AUTORIZACIÓN DE LOS AUTORES (Licencia de uso)
Bogotá, D.C., _________________________
Señores
Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J. Pontificia Universidad Javeriana Cuidad
Los suscritos:
Kyung-Eun Shin , con C.C. No 344991
, con C.C. No , con C.C. No
En mí (nuestra) calidad de autor (es) exclusivo (s) de la obra titulada:
Motivaciones y desafíos de los estudios latinoamericanos en Corea del Sur
(por favor señale con una “x” las opciones que apliquen)
Tesis doctoral Trabajo de grado x Premio o distinción: Si No
cual:
presentado y aprobado en el año 2013, por medio del presente escrito autorizo (autorizamos) a la Pontificia Universidad Javeriana para que, en desarrollo de la presente licencia de uso parcial, pueda ejercer sobre mi (nuestra) obra las atribuciones que se indican a continuación, teniendo en cuenta que en cualquier caso, la finalidad perseguida será facilitar, difundir y promover el aprendizaje, la enseñanza y la investigación.
En consecuencia, las atribuciones de usos temporales y parciales que por virtud de la presente licencia se autorizan a la Pontificia Universidad Javeriana, a los usuarios de la Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J., así como a los usuarios de las redes, bases de datos y demás sitios web con los que la Universidad tenga perfeccionado un convenio, son:
AUTORIZO (AUTORIZAMOS) SI NO
1. La conservación de los ejemplares necesarios en la sala de tesis y
trabajos de grado de la Biblioteca. x
2. La consulta física o electrónica según corresponda x 3. La reproducción por cualquier formato conocido o por conocer x 4. La comunicación pública por cualquier procedimiento o medio físico o
electrónico, así como su puesta a disposición en Internet x 5. La inclusión en bases de datos y en sitios web sean éstos onerosos o
gratuitos, existiendo con ellos previo convenio perfeccionado con la Pontificia Universidad Javeriana para efectos de satisfacer los fines previstos. En este evento, tales sitios y sus usuarios tendrán las mismas facultades que las aquí concedidas con las mismas limitaciones y condiciones
x
6. La inclusión en la Biblioteca Digital PUJ (Sólo para la totalidad de las Tesis Doctorales y de Maestría y para aquellos trabajos de grado que hayan sido laureados o tengan mención de honor.)
x
dicho lapso mi (nuestra) obra sea explotada en las condiciones aquí estipuladas y para los fines indicados, respetando siempre la titularidad de los derechos patrimoniales y morales correspondientes, de acuerdo con los usos honrados, de manera proporcional y justificada a la finalidad perseguida, sin ánimo de lucro ni de comercialización.
De manera complementaria, garantizo (garantizamos) en mi (nuestra) calidad de estudiante (s) y por ende autor (es) exclusivo (s), que la Tesis o Trabajo de Grado en cuestión, es producto de mi (nuestra) plena autoría, de mi (nuestro) esfuerzo personal intelectual, como consecuencia de mi (nuestra) creación original particular y, por tanto, soy (somos) el (los) único (s) titular (es) de la misma. Además, aseguro (aseguramos) que no contiene citas, ni transcripciones de otras obras protegidas, por fuera de los límites autorizados por la ley, según los usos honrados, y en proporción a los fines previstos; ni tampoco contempla declaraciones difamatorias contra terceros; respetando el derecho a la imagen, intimidad, buen nombre y demás derechos constitucionales. Adicionalmente, manifiesto (manifestamos) que no se incluyeron expresiones contrarias al orden público ni a las buenas costumbres. En consecuencia, la responsabilidad directa en la elaboración, presentación, investigación y, en general, contenidos de la Tesis o Trabajo de Grado es de mí (nuestro) competencia exclusiva, eximiendo de toda responsabilidad a la Pontifica Universidad Javeriana por tales aspectos.
Sin perjuicio de los usos y atribuciones otorgadas en virtud de este documento, continuaré (continuaremos) conservando los correspondientes derechos patrimoniales sin modificación o restricción alguna, puesto que de acuerdo con la legislación colombiana aplicable, el presente es un acuerdo jurídico que en ningún caso conlleva la enajenación de los derechos patrimoniales derivados del régimen del Derecho de Autor.
De conformidad con lo establecido en el artículo 30 de la Ley 23 de 1982 y el artículo
11 de la Decisión Andina 351 de 1993, “Los derechos morales sobre el trabajo son
propiedad de los autores”, los cuales son irrenunciables, imprescriptibles,
inembargables e inalienables. En consecuencia, la Pontificia Universidad Javeriana está en la obligación de RESPETARLOS Y HACERLOS RESPETAR, para lo cual tomará las medidas correspondientes para garantizar su observancia.
NOTA: Información Confidencial:
Esta Tesis o Trabajo de Grado contiene información privilegiada, estratégica, secreta, confidencial y demás similar, o hace parte de una investigación que se adelanta y cuyos
resultados finales no se han publicado. Si No x
En caso afirmativo expresamente indicaré (indicaremos), en carta adjunta, tal situación con el fin de que se mantenga la restricción de acceso.
NOMBRE COMPLETO No. del documento de identidad FIRMA
Kyung-Eun Shin C.E. 344991
FACULTAD: Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
ANEXO 3
BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.
DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO FORMULARIO
TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO
Motivaciones y desafíos de los estudios latinoamericanos en Corea del Sur
SUBTÍTULO, SI LO TIENE AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos Nombres Completos
Shin Kyung-Eun
DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO Apellidos Completos Nombres Completos
García Parra Pio Quinto
FACULTAD
Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales
PROGRAMA ACADÉMICO Tipo de programa ( seleccione con “x” )
Pregrado Especialización Maestría Doctorado
x
Nombre del programa académico
Maestría en Estudios Latinoamericanos
Nombres y apellidos del director del programa académico
Martha Lucia Ardila
TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE:
Magister en Estudios Latinoamericanos
PREMIO O DISTINCIÓN(En caso de ser LAUREADAS o tener una mención especial):
CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA
TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO NÚMERO DE PÁGINAS
Bogotá 2013 101
TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x” )
Dibujos Pinturas Tablas, gráficos y diagramas Planos Mapas Fotografías Partituras
X
SOFTWARE REQUERIDO O ESPECIALIZADO PARA LA LECTURA DEL DOCUMENTO
Nota: En caso de que el software (programa especializado requerido) no se encuentre licenciado por la Universidad a través de la Biblioteca (previa consulta al estudiante), el texto de la Tesis o Trabajo de Grado quedará solamente en formato PDF.
MATERIAL ACOMPAÑANTE
TIPO DURACIÓN (minutos) CANTIDAD FORMATO
CD DVD Otro ¿Cuál? Vídeo
Multimedia Producción electrónica Otro Cuál?
DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS
Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de Colecciones de la Biblioteca Alfonso
Borrero Cabal S.J en el corr
ESPAÑOL INGLÉS
Guerra coreana Korean War
Estudios Latinoamericanos Latin American Studies
Estudios de Área Area Studies
Cooperación entre Corea del Sur y
América Latina Cooperation between South Korea and Latin America
RESUMEN DEL CONTENIDO EN: ESPAÑOL E INGLÉS
(Máximo 250 palabras - 1530 caracteres)
RESUMEN
En 2012, la República de Corea celebró los 50 años del inicio de relaciones formales con 14 países latinoamericanos, incluyendo la República de Colombia. Durante la segunda mitad del siglo XX, las relaciones exteriores de Corea del Sur se han diversificado en América Latina por motivos diplomáticos, económicos y sociales. Sin embargo, la distancia física, la ubicación y la diferencia del idioma, son aspectos que dificultan estrechar la cooperación y el intercambio oficial. Por su parte, el sector académico y el público coreano acordaron iniciar la creación de centros de estudios latinoamericanos para mejorar esta situación desventajosa y conocer profundamente a los países latinoamericanos.
Al entrar en el siglo XXI, ha aumentado la importancia de América Latina en la economía coreana. Las cifras demuestran un aumento de los investigadores y una diversificación de los temas tratados. A partir del 2007, bajo la política para promover las humanidades en las universidades coreanas, se estimulan y apoyan financieramente las investigaciones desarrolladas por los centros de estudios latinoamericanos. Entonces como el interés y los objetivos académicos son respuestas a la demanda de cada época, las tendencias académicas reflejan los paralelos de los cambios sociales, los económicos y los políticos. Por eso, la investigación de los centros de estudios latinoamericanos ubicados en Corea del Sur mostrará tanto una retrospectiva en de su proceso de desarrollo como la actualidad y los desafíos de los estudios latinoamericanos en Corea del Sur.
ABSTRACT
improve this disadvantaged situation and obtain more information of Latin American countries.
MOTIVACIONES Y DESAFÍOS DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS EN COREA DEL SUR
KYUNG-EUN SHIN
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN ESTUDIOS LATINOAMERICANOS
MOTIVACIONES Y DESAFÍOS DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS EN COREA DEL SUR
KYUNG-EUN SHIN
Tutor del trabajo de grado: Pío García
PONTIFICIA UNIVERSIDAD JAVERIANA
FACULTAD DE CIENCIAS POLÍTICAS Y RELACIONES INTERNACIONALES MAESTRÍA EN ESTUDIOS LATINOAMERICANOS
Nota de aceptación:
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Firma del presidente del jurado
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Firma del jurado
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Firma del jurado
AGRADECIMIENTO
Por medio de este trabajo, quiero expresar mi gratitud muy especialmente al Dr. Pío García por su colaboración e interés en el presente trabajo, a la Dra. Martha Lucía Ardila, directora de la Maestría en Estudios Latinoamericanos por su amable atención y consideración; también, al doctor en teología, Yang Sam-il por recomendarme y exhortarme para adelantar mi vida académica. Igualmente a la Dra. Consuelo Ahumada, y a la ex directora de la Maestría en Estudios Latinoamericanos, Martha Lucía Márquez Restrepo por su compresión y aportes.
De igual manera, al Instituto Colombiano de Crédito y Estudios Técnicos en el Exterior (ICETEX), doy gracias por todo el apoyo recibido para facilitar mi vida en Colombia durante el año de mis estudios.
Agradezco a los profesores coreanos de los Institutos de Estudios Latinoamericanos adscritos a diferentes Universidades en Corea del Sur: la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros (HUFS), la Universidad Nacional de Seúl (SNU) y la Universidad de Busan de Estudios Extranjeros (BUFS), por su hospitalidad y cooperación en el momento de conseguir la información de cada instituto por sus aportes para orientar el presente trabajo de grado, e igualmente por la ayuda que me brindaron al tratar de comprender de manera interdisciplinaria los estudios latinoamericanos en Corea.
De modo especial, agradezco a la Dra. Cho Young-shil, al Dr. Ha Sang-sub (HUFS) por sus aportes. De igual manera, al Dr. Kim Won-ho (HUFS), al Mun Nam-kwon (HUFS), al Dr. Rhee Sung-hyong (SNU), al Dr. Woo Seok-kyun (SNU), al Dr.Kim Uh-sung (BUFS), al Dr. Lee Jae-hak (Universidad Korea) por su amabilidad al ser entrevistado durante la entrevista que me concedió.
1
CONTENIDO
INTRODUCCIÓN 4
1. LA DISCUSIÓN SOBRE LOS ESTUDIOS DE ÁREA 11
1.1. ASPECTOS GENERALES DE LOS ESTUDIOS DE ÁREA 11
1.2. LOS ESTUDIOS DE ÁREA DE ESTADOS UNIDOS Y EUROPA 12
1.3. LOS ESTUDIOS DE ÁREA EN COREA 17
2. CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA DE LAS RELACIONES ENTRE LOS
PAÍSES LATINOAMERICANOS Y COREA DEL SUR 19
2.1. LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA DE COREA Y LA GUERRA COREANA 19
2.2. LAS RELACIONES ESPECIALES CON COLOMBIA 23
2.3. EL FORTALECIMIENTO DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS Y PROYECCIÓN COREANA
SOBRE AMÉRICA LATINA 27
3. LAS MOTIVACIONES DE LOS INSTITUTOS DE ESTUDIOS
LATINOAMERICANOS Y SU DESARROLLO ACADÉMICO
EN COREA DEL SUR 35
3.1. EL INSTITUTO DE LOS ESTUDIOS DE AMÉRICA LATINA DE LA UNIVERSIDAD
HANKUK DE ESTUDIOS EXTRANJEROS 36
3.2. EL INSTITUTO DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS DE LA UNIVERSIDAD
NACIONAL DE SEÚL 44
3.3. EL INSTITUTO DE LOS ESTUDIOS IBEROAMERICANOS DE LA UNIVERSIDAD DE
BUSAN DE ESTUDIOS EXTRANJEROS 51
4. LOS DESAFÍOS DE LOS ESTUDIOS LATINOAMERICANOS
EN COREA DEL SUR 59
4.1. LOS RETOS INSTITUCIONALES 60
4.2.LOS PROBLEMAS DEL RECURSO HUMANO 65
4.3. LOS RETOS DISCIPLINARES 69
CONCLUSIONES 76
BIBLIOGRAFÍA 81
2
Anexo 1. Datos cuantitativos de la participación extranjera en la Guerra
Coreana y las víctimas durante la Guerra. ... 88 Anexo2. Notas de prensa coreanas sobre la diplomacia, publicadas desde los años 50’s a los años 80’s sobre la diplomacia... 90 Anexo 3. Organigramas de cada instituto de estudios latinoamericanos de Corea del Sur ... 94 Anexo 4. Diagrama del LAKIS ... 96 Anexo 5. Tendencias periódicas y temáticas de estudios latinoamericanos entre de 1961 ya 1994 ... 97 Anexo 6. Actualidad de estudios de nación latinoamericana individual ... 98 Anexo 7. Tendencias tématicas y periódicas de revistas académcias de los tres centros ... 99 Anexo 8. El número de obtención de doctorado en los países
3 RESUMEN
En 2012, la República de Corea celebró los 50 años del inicio de relaciones formales con 14 países latinoamericanos, incluyendo la República de Colombia. Durante la segunda mitad del siglo XX, las relaciones exteriores de Corea del Sur se han diversificado en América Latina por motivos diplomáticos, económicos y sociales. Sin embargo, la distancia física, la ubicación y la diferencia del idioma, son aspectos que dificultan estrechar la cooperación y el intercambio oficial. Por su parte, el sector académico y el público coreano acordaron iniciar la creación de centros de estudios latinoamericanos para mejorar esta situación desventajosa y conocer profundamente a los países latinoamericanos.
Al entrar en el siglo XXI, ha aumentado la importancia de América Latina en la economía coreana. Las cifras demuestran un aumento de los investigadores y una diversificación de los temas tratados. A partir del 2007, bajo la política para promover las humanidades en las universidades coreanas, se estimulan y apoyan financieramente las investigaciones desarrolladas por los centros de estudios latinoamericanos. Entonces como el interés y los objetivos académicos son respuestas a la demanda de cada época, las tendencias académicas reflejan los paralelos de los cambios sociales, los económicos y los políticos. Por eso, la investigación de los centros de estudios latinoamericanos ubicados en Corea del Sur mostrará tanto una retrospectiva en de su proceso de desarrollo como la actualidad y los desafíos de los estudios latinoamericanos en Corea del Sur.
Palabras claves:
4
INTRODUCCIÓN
Hasta 2011 existían seis Centros de Estudios Latinoamericanos en Corea del Sur que estaban ubicados en diferentes Universidades, la Asociación Coreana de Hispanistas, fundada en 19811, la Asociación de Estudios Latinoamericanos de Corea, fundada en 19862 y la Asociación Coreana de Estudios Luso-Brasileños, fundada en 20043
Según el mismo autor, la palabra, “área” se refiere literalmente a una parte de la superficie de la Tierra donde una colectividad humana habita, distinguiéndose de otra, constituyendo una relativa autonomía en la interacción humana. Un área es una unidad interdisciplinaria de experiencia colectiva en la cual uno puede discernir la compleja interacción entre los ámbitos económicos, , que han jugado un papel determinante a la hora de establecer relaciones de cooperación con América Latina. Actualmente existen dos institutos gubernamentales que si bien no se especializan en Latinoamérica sí cuentan con departamentos dedicados específicamente a esta región: el Instituto de Asuntos Exteriores y Seguridad Nacional, fundado en 1963 y el Instituto de Política Económica Internacional, fundado en 1989. Estos se dedican básicamente a tratar temas de política y economía de acuerdo a las necesidades y orientaciones de los gobiernos coreanos.
Los estudios sobre Latinoamérica forman una parte de la teoría de los estudios regionales y los estudios de área. En el ámbito mundial son aportes interesantes los logrados por diferentes países, en diversos momentos históricos. De acuerdo con Schwartz, el término de los estudios de área no apoya ninguna teoría particular de la sociedad o de teoría de la cultura, ni una visión particular de las relaciones de la sociedad y la cultura, en cuanto a la historia o la experiencia humana.
1Está dedicada principalmente a la difusión e investigación del idioma español, literatura
española, literatura latinoamericana y la enseñanza del idioma español.
2La Asociación se dedica a los estudios de América Latina, especializándose en el área de investigación interdisciplinaria y estudios comparativos.
5
sociales, políticos, religiosos, entre otros de la vida (Schwartz, 1980: 15). Según Koppel, los estudios de área se definen como una estrategia para construir una comprensión basada en un análisis integral sobre un lugar o una cultura específica (Koppel, 1995: 4). Conforme a la definición del dicho autor, el análisis de área combina el lenguaje, las humanidades y las ciencias sociales para construir un conocimiento sistemático y contextual: el conocimiento del área se acumula principalmente a través de la lengua y la cultura de cada zona y los investigadores del programa de estudios de área son principalmente formados en humanidades y ciencias sociales (Koppel, 1995: 5).
Sin embargo, de acuerdo con el profesor japonés Toru, los estudios de área son de obra moderna y americana. La creación de los estudios de área fue una respuesta a las necesidades del Ejército de los Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial cuando se requería entender el idioma y la situación de las Potencias del Eje desde el propio punto de vista (Toru, 1997:10).
Los estudios de área en la década de 1970 en los EEUU se definen como un esfuerzo “hacia las perspectivas globales y la comprensión de otras culturas que significa el fin de aislamiento nacional y cultural” (Legters, 1977). Una de las razones por las cuales se impulsaron estos estudios en dicha época fue la de “ayudar a los estudiantes a tomar conciencia de sus hipótesis culturales propias”(Fersh, 1971).
Respecto al punto de vista de los académicos coreanos hacia los estudios de área, de acuerdo con el profesor Lee, los estudios de área son una investigación académica por la cual se busca y se explica una generalidad o particularidad de la región por medio de métodos científicos, superando las barreras de las disciplinas, como las humanidades, las ciencias sociales o las ciencias naturales (Lee, 1996).
Según la definición del profesor Rhee, “los investigadores de área” son “los que tienen las habilidades de investigación y el análisis para obtener una comprensión de la región o del país de manera científica” (Shin & Rhee, 1996).
6
Sin embargo, dentro de las indagaciones sobre las áreas geográficas y culturales, aún no existen suficientes elaboraciones específicas sobre América Latina. Por lo tanto es preciso preguntar: ¿cuáles son las motivaciones centrales para crear y sostener instituciones de investigación de Latinoamérica en Corea?
Este trabajo tiene como objetivo investigar la trayectoria y los desafíos de los Estudios Latinoamericanos realizados en tres Institutos de Estudios Latinoamericanos adscritos a diferentes universidades de Corea del Sur. Para ello se realizará un estudio de los mismos desde su fundación hasta la actualidad con el propósito de mostrar las motivaciones económicas y políticas que llevaron a su creación y sostenimiento desde el enfoque teórico de los estudios de área.
Existen algunos trabajos sobre el tema que servirán como antecedentes. El profesor coreano Kwak Jae-sung analizó la actualidad y los desafíos para desarrollar los estudios latinoamericanos en Corea mediante un artículo académico4
Por otro lado, la profesora Cha Kyung-mi realizó un estudio de las tendencias de investigación de la región latinoamericana y de cada nación
, identificando las principales corrientes coreanas de los estudios latinoamericanos. Según el profesor Kwak, los estudios latinoamericanos empezaron a llamar la atención de los académicos coreanos desde mediados de los años 60’s. Desde entonces, se ha dado un crecimiento en el número de centros de Estudios sobre América Latina en diferentes universidades. Aunque el aumento de la infraestructura académica no significa necesariamente el mejoramiento de la calidad en las investigaciones, sí es necesario recalcar que cada instituto (perteneciente a diferentes universidades) lleva a cabo investigaciones sobre la región latinoamericana en colaboración con el sector privado, entidades gubernamentales y paralelamente desarrolla sus actividades académicas. Igualmente cada instituto sirve como lugar en donde se brinda a los estudiantes y al público en general la oportunidad de obtener y ampliar el conocimiento sobre América Latina.
4Kwak, Jae-Sung (2002).
7
individual por medio del análisis de artículos académicos sobre América Latina publicados por la Asociación de Estudios Latinoamericanos de Corea y tres centros especializados en estudios latinoamericanos: la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros, la Universidad Nacional de Seúl y la Universidad de Busan de Estudios Extranjeros entre 2000 y 20105
Estos estudios se dan tanto por la influencia del Estado, así como por el patrocinio de ciertos temas de investigación que pueden estimular el interés por éstos, como por la demanda y las necesidades de la misma sociedad. Las universidades y el sector privado quienes de manera autónoma o a través del mismo Estado pueden estimular el interés y la investigación por ciertos temas que se requieren con urgencia para mejorar los negocios o ampliar la visión diplomática, entre otras razones. Así, pues, el interés y los objetivos académicos son respuestas a la demanda de cada época y la tendencia académica refleja estos cambios. Por eso, la investigación de los centros de
.
Según este artículo, desde mediados de la década de 1960, los estudios latinoamericanos empezaron a desarrollarse de manera sistemática en Corea, desde entonces, estos han sido el fundamento para la creación de Centros de Estudios Latinoamericanos en diferentes Universidades y sociedades académicas. Aun así, quedan desafíos sobre los que se deben avanzar. El artículo señala que uno de los desafíos radica en la necesidad de diversificar el campo de las investigaciones y fortalecer los estudios de cada nación individual para no perder de vista la característica particular de cada país de la región.
Teniendo presente dichas contribuciones, la hipótesis de este trabajo plantea que los intereses de los intelectuales e investigadores no son independientes de la marcha de la sociedad en la que se haya inmersos. Los estudios de área sobre los cuales la intelectualidad insiste mas en ciertos momentos de la historia, no son dados simplemente por el capricho de los investigadores, de hecho estos también están influidos por los intereses, necesidades y tendencias sociales, económicas y políticas predominantes en un momento determinado.
8
estudios latinoamericanos ubicados en Corea del Sur mostrará las motivaciones y desafíos de los estudios latinoamericanos en el país asiático desde 1950 hasta hoy en día.
Corea logró construir la plataforma académica necesaria a nivel de educación superior, en el momento de su industrialización acelerada fue allí donde surgió la necesidad de crear centros especializados de estudios latinoamericanos para acumular conocimientos acerca de la región como parte de su dinamismo internacional.
En el 2012, Corea del Sur celebró los 50 años de relaciones diplomáticas con 14 países latinoamericanos. En este sentido, vale la pena revisar el desarrollo de los estudios latinoamericanos en Corea del Sur y el grado que han alcanzado hasta el momento. A través de esta medición, será posible encontrar puentes que fortalezcan la cooperación entre ambas partes.
En el presente trabajo se realizará una contextualización histórica de las relaciones entre América Latina y Corea del Sur mencionando los hechos políticos y sociales que llevaron a Colombia a participar en la guerra coreana de mediados del siglo XX, cuestión importante ya que fue este país el primero de Latinoamérica en entablar algún tipo de relación con el recién nacido Estado Surcoreano.
Para comprender la tendencia actual de los estudios de área de Corea del Sur, en el primer capítulo, vale la pena mirar hacia atrás, mirar cómo las políticas exteriores de EEUU y sus preocupaciones se han conectado a la institucionalización y los contenidos de esos estudios. También es necesario examinar los debates internos en el campo, las instituciones y el desarrollo de las asociaciones profesionales que tienen intereses de “área”. Esta parte servirá como marco teórico que permite analizar y comparar la similitud o la diferencia de los motivos de los académicos americanos y los asiáticos que se van a tratar en esta monografía.
9
obedecen a las necesidades político-económicas de cada época. Esta consideración propone que las líneas, estilos e intereses de investigación acerca de Latinoamérica por parte de la sociedad surcoreana no están gobernados por un comportamiento caprichoso sino que obedecen y pueden ser explicadas teniendo en cuenta las condiciones históricas de cada momento.
Por lo anteriormente expuesto, en este trabajo (con el fin de mostrar el desarrollo de las relaciones diplomáticas entre los países latinoamericanos y el país asiático) se analizará la participación de Colombia en la Guerra de Corea en 1950 a través de la ONU, puesto que –como queda dicho antes- éste fue el primer país latinoamericano que estableció amistad con Corea del Sur.
Esta amistad se refiere al acercamiento mutuo que los dos países tuvieron durante la guerra y no al establecimiento de relaciones diplomáticas formales entre dos Estados soberanos. En realidad la relación formal entre Corea del Sur y Colombia se inició apenas en 1962, once años después de su participación en la guerra. La relación histórica entre estos dos países fue un punto de partida importante, porque en el contexto de la Guerra Fría Corea del Sur fue rodeado diplomáticamente por las superpotencias del momento: Estados Unidos y Rusia.
Con esta visión estrecha de la diplomacia, surgió la necesidad de diversificar y fortalecer sus relaciones diplomáticas con otros países. En este caso América Latina se presentó como la mejor alternativa para Corea. Esta idea partió de la participación de las tropas colombianas en la Guerra Coreana. Por tanto, el segundo capítulo se enfocará en las relaciones entre la República de Corea y la República de Colombia, antes y después de la guerra coreana, y los motivos que llevaron a Colombia a participar en ella.
10
En el tercer capítulo se investigará la historia, los motivos de la fundación y los objetivos de la investigación de tres Centros de los seis Institutos de Estudios Latinoamericanos establecidos en seis Universidades de Corea del Sur. Los tres centros que se han escogido son los más antiguos y que publican una revista a nivel nacional: el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Hankuk de Estudios Extranjeros (1974), el Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Universidad Nacional de Seúl (1989) y el Instituto de Estudios Iberoamericanos de la Universidad de Busan de Estudios Extranjeros (1997).
11
1. LA DISCUSIÓN SOBRE LOS ESTUDIOS DE ÁREA 1.1. ASPECTOS GENERALES DE LOS ESTUDIOS DE ÁREA
Después del fin de la Segunda Guerra Mundial, los establecimientos de los nuevos Estados diversificaron el orden Internacional basado en las conquistas coloniales y la competencia imperialista. El nacimiento del Tercer Mundo, en la era de la posguerra, hizo llamar la atención a otros países incluso a los EEUU; tanto en términos estratégicos y políticos como académicos. Los estudios de área fueron una respuesta para atender los intereses surgidos sobre las regiones mencionadas (Kim, 1989:10).
De acuerdo con John Bendix, EEUU constituía la mayor influencia en el escenario internacional y tenía que frenar la propagación mundial del comunismo que era su rival. Al mismo tiempo, se representaba como el faro de la “democracia” para los países aún "subdesarrollados", lo cual permitió llevar al Congreso asignar dineros para centros de idiomas y estudios de área en varias universidades americanas.
Por los motivos expuestos anteriormente la mayoría de los centros de estudios de área, justificaron su existencia gracias a los propósitos estratégicos y a las necesidades nacionales. Según la explicación del mismo autor, cuando surgía una necesidad política, militar o económica para fomentar los expertos del área a nivel nacional; se creía que las universidades eran capaces de educar y fomentar los recursos humanos necesarios. Por tal motivo, los Centros de Estudios de Área podrían surgir o ser mantenidos por razones específicas, ya fueran políticas o estratégicas para las universidades.
A pesar de que en esa época el apoyo estatal era sumamente importante para promover la investigación regional entre los académicos y las universidades americanas, hoy en día algunos académicos reflexionan sobre estas definiciones políticas y estratégicas por las cuales se han caracterizado los estudios de área. El profesor japonés YanoToru menciona:
12
región, para buscar una posibilidad de generalizar esa particularidad o singularidad regional desde un punto de vista globalizado” (Toru, 1997:15-6).
De acuerdo con el profesor coreano Chun, hoy en día, el eje de los propósitos de la investigación regional debe tener alguna utilidad para los investigadores; y a la vez, debe incluir una compresión considerable sobre las regiones como objeto de investigación (Chun, 1999:40).
Entonces, a veces un individuo especialista o un pequeño grupo estadounidense lograron atraer la financiación para implementar un programa de grado de estudios de área. Por ejemplo, esto ocurrió cuando el profesor Norman Brown creó el Departamento del Sur de Asia en la Universidad de Pennsylvania en 1947 (Bendix, 2003:35). Los centros de los estudios de área en otras universidades también fueron beneficiarios de esa corriente de promoción de los estudios de área: el Programa de Estudios Africanos y programa de Asia y los Urales en la Universidad de Indiana en Bloomington.
Por otra parte, gracias a las iniciativas privadas, las grandes fundaciones, como: Ford, Carnegie o Rockefeller, también otros patrocinadores más pequeños y más especializados, como la Russell Sage o fundaciones Wenner-Gren proporcionaron una financiación que animó a los estudios de área a través de becas otorgadas por asociaciones académicas, tales como el American Council of Learned Societies (ACLS) y el Social Science Research Council (SSRC) (Bendix, 2003:36).
Los programas de las fundaciones y las asociaciones reflejan las tendencias de la investigación intelectual y estimulan nuevos contactos entre disciplinas, entre académicos nativos y no- nativos o entre tradiciones intelectuales (Bendix, 2003:36). Se entiende que estos esfuerzos sirven para reducir las diferencias entre disciplinas y promover el intercambio intelectual puesto en un enfoque interdisciplinario, necesario para los estudios de área (Chun, 1999:41). Esas actividades de apoyo por parte del sector privado parecen más congruentes con los propósitos académicos.
1.2. LOS ESTUDIOS DE ÁREA DE ESTADOS UNIDOS Y EUROPA
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en diversas universidades americanas, incluso el Programa de las Civilizaciones Orientales en Michigan y el Programa de Estudios Latinoamericanos en California (Hall, 1949:17). Durante la Segunda Guerra Mundial aumentaron las demandas por un conocimiento concreto, y expertos prácticamente en todas las áreas del mundo (Hall, 1949:17). Sin embargo, esos programas implementados en universidades fueron insuficientes para generar recursos humanos y materiales satisfactorios.
En 1943 para responder esas demandas políticas, el ejército de los EEUU creó un programa voluntario para Formación Especializada de tres meses, en el cual se alistaron hombres con capacidad intelectual, precisamente, para crear de manera suficiente esos 'expertos' (Bendix, 2003:37). Aunque los programas fueron introducidos en 227 universidades y colegios, todavía faltaba mucha conciencia y preparación académica; sólo 54 de estas instituciones alcanzaron a concretar estudios de área en estudios de países extranjeros y de lenguas (Bendix, 2003:37).
Durante esa época, los programas académicos dedicados específicamente a los estudios de área fueron llevados a cabo por motivos estratégicos y militares en lugar de alguna necesidad académica. Más concretamente, el Ejército de los EEUU tuvo la necesidad de administrador y gobernar sus bases militares en el exterior (Bendix, 2003:37). Antes de enviar a los soldados americanos al exterior, el ejército norteamericano decidió entrenar a sus hombres con el idioma extranjero y en los estudios del área. Finalmente esos programas alcanzaron a establecerse en diversas universidades.
Por su parte, los académicos colaboraron con el sector militar para elaborar y determinar el contenido de los cursos en la enseñanza de idiomas y el Programa Intensivo de Lengua del Ejército. Dichos cursos fueron proporcionados por el American Council of Learned Societies (ACLS) y en aquel tiempo los estudios de área tenían como objetivo integrar una información general y descriptiva sobre la población de otros países o el estilo de vida de la gente; asimismo eran dirigidos por un grupo de científicos sociales (Matthew, 1947).
14
mixto entre humanidades y ciencias sociales, como el aprendizaje del idioma y los estudios de área para satisfacer las demandas del gobierno y conseguir su financiación. Las necesidades del Ejército fueron sujetas al periodo de la guerra; por esta razón, los estudios extranjeros realizados en aquel tiempo eran muy generales o muy limitados, es decir, se centraron en las Potencias del Eje: Alemania e Italia.
En ese contexto, era difícil generar rápidamente un alto rendimiento de los estudios de área debido a la falta de tiempo, pocos recursos humanos -investigadores-; especialmente por las dificultades de coordinar un estudio interdisciplinario en el campo académico. El rendimiento de la enseñanza de las lenguas era relativamente más alto que el rendimiento que los estudios de área habían producido.
Según Hall, como resultado funcional, la instrucción del lenguaje llegó gradualmente a ser el único objetivo importante en muchas universidades (Hall, 1949:18). De acuerdo con Benix, esa concentración en el idioma tenía como objetivo capacitar la habilidad de la comunicación entre los ocupantes y los nativos, pero no profundizaba la comprensión cultural, histórica o social (Bendix, 2003:39).
En 1957, el lanzamiento del satélite Sputnik causó una mayor preocupación en los EEUU, puesto que ya un grupo de científicos americanos había advertido a principios de 1956 que el programa de energía atómica habría corrido “un grave peligro si no hubieran sido tomadas algunas medidas drásticas de inmediato”(Congress and the Nation). A la vez, los comités científicos presidenciales advirtieron que habría una escasez de recursos humanos científicos “por la cual la ciencia rusa podría superar a la de los Estados Unidos permanentemente” (Clowse, 1981:18).
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En 1958, el establecimiento de la Ley de Educación Nacional de Defensa (NDEA, por sus siglas en inglés) se debía a las preocupaciones de la administración de Eisenhower (Bendix, 2003:39). La Asociación de Estudios Internacionales fue fundada en el año 1959 (Bendix, 2003:39). La NDEA fue un programa con valor de U$1000 millones, destinado a fomentar los estudios básicos y científicos, como la ciencia, las matemáticas y las lenguas extranjeras, en todos los niveles escolares; ésta fue justificada con el argumento que la seguridad de la Nación requería un mayor desarrollo de los recursos intelectuales (Bendix, 2003:40). Esa inversión educativa debía implementar una infraestructura intelectual para desarrollar estudios de área, puesto que EEUU había experimentado dificultades de llevar a cabo investigaciones sobre las regiones por falta de recurso intelectual en estudios estratégicos como la ciencia, las matemáticas y la tecnología.
Bajo el Título VI de la NDEA, un presupuesto anual de U$8 millones fue autorizado en aquel entonces para establecer centros de idiomas y de área, con la co-inversión de las mismas universidades en este tipo de centros (Bendix, 2003:40). Los idiomas extranjeros modernos servían de “los idiomas requeridos por el Gobierno Federal o por el sector privado, incluso industrial, o la educación en los EEUU” (Bendix, 2003:40). Por lo tanto, el motor de crecimiento de los estudios de área fue inicialmente el aprendizaje del idioma, ya que la habilidad de comunicación proporciona una mayor compresión de las regiones o los países.
El Gobierno Federal argumentó que el interés nacional podría justificar “la utilización de la educación para los programas que son importantes para nuestra defensa” (Bendix, 2003:40). Asimismo, justificaban los usos comerciales e industriales de lenguas extranjeras. En aquel entonces, “una plena comprensión del otro” se podría definir según satisficiera las necesidades políticas. En este sentido, Edward Said criticó los estudios de área como un feo neologismo (Said, 1978:53). Pese a una corta historia, los estudios de área fueron iniciados no por un esfuerzo por comprender al otro en un marco académico; sino por un papel de servidor para atender el interés nacional.
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extender su atención política hacia las zonas no europeas. El gasto público inyectado en el programa de idiomas bajo el Título VI de NDEA reflejaba este amplio de enfoque de estudios de área de EEUU; por ejemplo, en 1961 fueron instalados los 47 centros de idiomas en todo el país “con el fin de facilitar las lenguas menos importantes” (Bendix, 2003:40).
También, 82% de las 1.400 becas otorgadas para el estudio de la lengua, se destinaron a quienes estaban estudiando los seis idiomas: árabe, chino, hindi-urdu, japonés, portugués y ruso (Bendix, 2003:40). En aquel tiempo se fundaron las Asociaciones de Estudios de América Latina y el Medio Oriente (Bendix, 2003:40). A pesar de que ese movimiento se debe a una tendencia de diversificar los horizontes de relaciones exteriores de EEUU, su existencia se justificó abogando por el interés nacional.
Sin embargo, en los años 70’s, los estudios de área en la sociedad americana enfrentaban otros desafíos. Sobre todo, los enfoques de la administración gubernamental y de las fundaciones privadas que se dirigían hacia los asuntos internos o globales. En aquel entonces la crisis petrolera, que azotó al mundo, el cambio climático, las limitaciones de recursos, los derechos humanos fueron otros retos que tuvieron que ser desafiados. (Bendix, 2003:41). Frente a los asuntos emergentes, la atención dada por ambas partes en los estudios de área descendió.
A su vez, el Consejo de Estudios Europeos (Council for European Studies, CES) fue creado en 1970 por las demandas crecientes sobre la región, África, América Latina y Asia (Bendix, 2003:41). El CES se diferenció de otros centros de estudios de área mostrando sus preocupaciones académicas: la investigación interdisciplinaria, la comparación transnacional, y la búsqueda de respuesta general para diferentes naciones (Ross, 1995).
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no era fácil conseguir la legitimación académica para los estudios de área (Toru, 1997).
En la década de 1980, se observó un cambio en el campo de estudios de área generando un enfoque humanístico. Los estudios de área se orientaban al campo de negocios internacionales. En dicha época, los estudios de área fueron realizados superficialmente, por ejemplo, en el posgrado de negocios, un estudio internacional era insignificante, no se requería aprender el idioma extranjero, solo hablaban el inglés como un idioma oficial para el comercio, sin conocer la cultura en particular.
1.3. LOS ESTUDIOS DE ÁREA EN COREA
En sus inicios, los estudios sobre América Latina se desarrollaron por razones políticas y diplomáticas con el fin de ganar aliados y cercanías en el contexto de la guerra fría, en oposición a Corea del Norte. Sin embargo, el fin de la Guerra Fría obligó a Corea del Sur a diversificar fundamentalmente las Relaciones Internacionales, ampliando la visión diplomática que había sido limitada con algunos países como EEUU o Japón, durante la era de la Guerra Fría. En el cambio del orden mundial para Corea, su crecimiento económico dependía en gran manera del avance en el exterior, era indispensable conseguir y acumular la información propia y el conocimiento acerca de otros países. Las necesidades de aquel entonces se dirigieron a ampliar las categorías de estudios de área, incluyendo la política, la economía, la sociedad y la cultura, alejándose así de los asuntos de la seguridad nacional (Chun, 2002). Dichos estudios se desarrollaron –en general- con la visión estratégica de promover, facilitar y desarrollar el comercio mutuo con los países latinoamericanos, buscando mercados de exportación para la producción coreana y el acceso a recursos naturales necesarios para Corea del Sur.
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planteamientos ideológicos o políticos ni mostrarse favorable a alguna de las dos potencias; sino de abrir espacios para facilitar el desarrollo económico que venía avanzando desde los años 70’s con fuerza creciente.
Al entrar en los años 80’s, algunas teorías que se derivaron de América del Sur, como la Teoría de la Dependencia, la Teología de la Liberación, la Teoría del Autoritarismo Burocrático, llamaron la atención a los politólogos coreanos sirviendo éstas como una herramienta comparada para interpretar y analizar sus problemas políticos y sociales en el país asiático (Rhee, 2009). Aunque hubo mucha discusión entre los académicos sobre aplicación de dichas teorías, en la sociedad coreana, esa discusión no surgió por los intereses particulares en los países latinoamericanos.
Sin embargo, al comienzo de la década de 1990, la administración de Kim Young-sam (14º Presidente de la República de Corea entre 1993-1998) amplió sus perspectivas globales y empezó a invertir en los estudios de área para fomentar los investigadores de área y promover sus estudios a nivel de educación superior, particularmente en posgrado(Kwak, 2002). Mientras que en los países que habían desarrollado estudios de área, incluyendo EEUU, descendió la cantidad de inversión en el campo de la investigación de área.
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2. CONTEXTUALIZACIÓN HISTÓRICA DE LAS RELACIONES ENTRE LO S PAÍSES LATINOAMERICANOS Y COREA DEL SUR
2.1. LA FUNDACIÓN DE LA REPÚBLICA DE COREA Y LA GUERRA CO REANA
La República de Corea nació como un nuevo Estado, libre del colonialismo japonés, democrático y de ideología capitalista el 15 de agosto de 1948. Antes de esta fecha, la península coreana estuvo bajo el colonialismo de Japón desde el año 1910 hasta 1945. Para recuperar la soberanía, estudiantes, intelectuales y políticos se convirtieron en activistas por la independencia dentro y fuera del país asiático. Surgieron movimientos secretos como Choson Kukkwon Hoebok tan (Sociedad para la Restauración de la Soberanía Nacional), Kwangbok-hoe (Asociación de Restauración) y Kungmin-hoe (Asociación Nacional de Corea) que se dedicaron a recolectar fondos para la guerra y para acabar con los pro-japoneses (Evaluation Institute of Curriculum and Korea, 2002). Sin embargo, sus esfuerzos no eran suficientes para alcanzar la independencia.
En esta situación, las potencias beligerantes de la Guerra mundial II afirmaron la necesidad de intervenir para lograr la independencia de Corea. El primero de diciembre de 1943, se firmó la “Declaración de El Cairo” que fue resultado de una conferencia realizada por los Presidentes de tres de los países aliados: El primer ministro británico Winston Churchill, el presidente estadounidense Franklin D. Roosevelt y el generalísimo chino Chiang Kaishek, en la ciudad de El Cairo, Egipto. En dicha declaración, se acordó que Corea llegase a ser un estado libre del dominio japonés e independiente. El líder soviético José Stalin aceptó esta propuesta en la “Reunión de líderes aliados en Teherán, Irán”, a finales de noviembre de 1943.
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demarcación militar señalada por el paralelo 38. Así, los soviéticos firmaron un acuerdo en 1945 (Celaya & Villarreal, 2007, pág.9). Después de marcarse el paralelo 38, se celebró la conferencia de los Tres Jefes de Estado en Moscú en 1945. El 24 de diciembre de 1945 se firmó entre los representantes de los gobiernos de Inglaterra, Estados Unidos y Rusia, lo que se llamó el “Acuerdo de Moscú”, el cual establecía: (1) en función de llegar a restablecer a Corea como Estado independiente, se instauraría un gobierno provisional y democrático; (2) una comisión conjunta de Estados Unidos y Rusia quienes asistirían a la formación del gobierno provisional; (3) dicha comisión conjunta, junto con la participación del gobierno coreano y las organizaciones coreanas, tomarían las medidas necesarias para ayudar a Corea en el logro de sus metas políticas, económicas y sociales y (4) el establecimiento de una supervisión de cinco años sobre Corea por parte de Rusia, Inglaterra, Estados Unidos y China (Celaya & Villarreal, 2007, pág. 16).
Según Cummings, los funcionarios estadounidenses no consultaron a ningún coreano para la toma de esa decisión, ni pidieron tampoco la opinión de los británicos o los chinos. Tanto los estadounidenses como los soviéticos planearon a su acomodo un “fideicomiso” para la administración de Corea (Cummings, 2004, pág. 207). La decisión sobre el paralelo 38 fue una medida unilateral de Estados Unidos conforme a sus intereses en la península coreana; dicho acuerdo causó la separación de Corea en dos zonas: el norte, bajo el dominio soviético con cerca del 55% del territorio, y el sur, bajo dominio americano con el 45% del territorio (Celaya & Villarreal, 2007, pág.9). En dicho contexto, el 15 de agosto de 1945 con la rendición de Japón a la península coreana llegó a haebang (liberación de Japón), pero la independencia coreana vendría sólo en el momento apropiado, o “a su debido tiempo” según las consideraciones de los Aliados, triunfantes en la Segunda Guerra Mundial.
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administración del Estado volvería a los coreanos. Los dos principales partidos políticos que en ese momento existían en Corea, los nacionalistas y los comunistas, se opusieron igualmente; sin embargo, los últimos variaron su posición y aceptaron el acuerdo, mientras que los nacionalistas mantenían su oposición ya que interpretaban el periodo de 5 años no como una supervisión, sino como una ocupación de hecho, la cual daba la posibilidad que la península continuara ocupada por mucho tiempo más.
Para el 14 de noviembre de 1947 la Asamblea General de la ONU aprobó con una votación de 43 a 0 (6 abstenciones) una resolución basada en la propuesta americana que contemplaba que las Naciones Unidas supervisaran la realización de elecciones en Corea6. Ante la abstención soviética –que en la práctica era un voto en contra-, el 26 de febrero de 1948 la ONU aprobó una resolución mediante la cual las elecciones supervisadas se realizarían únicamente en Corea del Sur7
Por su parte, el 8 de septiembre de 1948, Pyongyang ratificó la “Constitución” y eligió a Kim Il-sung como presidente del régimen. Ese régimen fue nombrado como República Popular Democrática de Corea. La Unión Soviética reconoció al gobierno de Corea del Norte y estableció relaciones
(Ministerio de Asuntos Exteriores y Comercio , 1954).
En consecuencia, dando cumplimiento a la resolución del 26 de febrero, el 10 de mayo de 1948 se llevaron a cabo las elecciones generales en la zona ubicada al sur del paralelo 38, en las cuales ningún partido obtuvo la mayoría. Con estos resultados el 31 de mayo del mismo año se realizó la apertura de la Asamblea Constituyente de la zona sur, teniendo como secretario al Dr. Rhee Syng-man. La Asamblea Constituyente aprobó la “Constitución democrática” el 12 de julio siguiente y el 20 de julio el Dr. Rhee Syng-man fue elegido el primer presidente de Corea del Sur. El siguiente paso fue dado por los EEUU, el 12 de agosto, reconociendo la legitimidad de Corea del Sur y tres días después de ese reconocimiento, se inauguró formalmente la República de Corea.
6La resolución 112 de la Asamblea General de la ONU sobre el Problema de la independencia
de Corea, 1947
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diplomáticas con ella. Por su parte, el 14 de noviembre EEUU envió su embajador a Corea del Sur.
Es así como en menos de un año, el pueblo coreano vio como ante sus ojos se crearon dos Estados. Proceso que en un principio no estuvo bajo el control del mismo pueblo; ya que todo el desarrollo inicial de esa división estuvo orquestado por las dos potencias dominantes en aquel entonces. Posteriormente la guerra coreana ayudó a profundizar y delimitar las diferencias intercoreanas.
La división sur-norte generó un ambiente sumamente tenso en la península, como la política mundial, liderada por los EEUU y la URSS, tendía a la guerra fría, la península coreana se convirtió en una de las zonas más inestables del mundo. Corea del Norte, aprovechando esa situación política, consiguió un eficiente apoyo militar de la URSS que pronto lo convirtió en un poder militar muy fuerte.
Después del establecimiento de la República de Corea, Corea del Norte promovió levantamientos armados en todo el territorio del sur y confiado en su poderío militar, invadió el sur el 25 de junio de 1950. El gobierno comunista lanzó la guerra contra Corea del Sur con cerca de 56.000 soldados norcoreanos, apoyados por los soviéticos (Celaya & Villarreal, 2007, pág. 18). El ejército de la República de Corea ante el inesperado ataque, se defendió con sus armas; pero superado por las fuerzas militares y armamentos, se retiró hasta la orilla del río Naktong, y Seúl cayó en las manos de los comunistas del norte.
23 Inglaterra y Colombia.
Gracias a la participación de las tropas de la ONU cambió la situación de la guerra. Las tropas conjuntas cruzaron el paralelo 38 ocupando la capital de Corea del Norte el 20 de octubre, para posteriormente ocupar las dos terceras partes de Corea del Norte. Sin embargo, como las tropas chinas intervinieron a favor de los comunistas del norte, la guerra se prolongó por más tiempo. A mediados del mes de octubre, cerca de 200.000 voluntarios del Ejército chino de Liberación Popular apoyaron a los ejércitos de Corea del Norte para detener las fuerzas conjuntas de las Naciones Unidas.
Según las cifras, la participación de la ONU en la guerra de Corea podría considerarse más bien una guerra de EEUU. Del lado de Corea del Sur participaron 1.938.330 militares, de los cuales 1.789.000 (el 92,3%) pertenecían al ejército estadounidense8
2.2. LAS RELACIONES ESPECIALES CON COLOMBIA
. El resto de tropas correspondientes al restante 7,7% se dividieron entre los otros 15 países participantes por parte de la ONU. En el noveno lugar se ubicó Colombia, con 5,100 efectivos correspondientes a un discreto 0,3% del total.
Después de tres años de guerra, el ejército comunista, dándose cuenta del fracaso de la invasión al sur, pidió el armisticio a través de la URSS. Según planteamientos de Celaya y Villareal, entre los motivos que llevaron a Kim Il-sung a terminar la guerra fue la muerte de Stalin en marzo de 1953 y otro fue la permanencia de las fuerzas de las Naciones Unidas en territorio de Corea del Sur (Celaya & Villarreal, pág. 19). Las negociaciones del Armisticio y la firma del Acuerdo del Armisticio se celebraron en Panmunjom el 27 de julio de 1953. En este año, cesó la guerra, pero continuó la tensión entre el sur y el norte.
Después de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos se convirtió en el socio estratégico más importante de Colombia. Como plantea Arango en su reseña, las tradiciones compartidas por ambos países facilitaron el proceso y los asuntos internos de cada uno se llevaron acabo. Los estímulos principales fueron los intereses materiales en juego: estratégicos y económicos (Arango
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2010, pág. 237-239). Por eso, a pesar de tratarse de una relación asimétrica de poder, los gobiernos colombianos desarrollaron estrategias para fijar las condiciones y el ritmo de la cooperación bilateral. De acuerdo con Rodríguez Hernández, en el sistema de la Guerra Fría, América Latina desarrolló fuertes vínculos con los Estados Unidos (Rodríguez Hernández, 2006, pág.75). Desde el punto de vista de Skladwoska, en conformidad con el acuerdo relativo a la asistencia sobre la convivencia entre el Norte y los Estados de América del Sur que se firmó después de la Doctrina Truman, los países latinoamericanos quedaron comprometidos a responder o a apoyar cualquier país americano que fuera agredido o se viera afectado en sus intereses por cualquier potencia extra-continental; lo que en la práctica se limitaba a defender los intereses de los EEUU que era el único país que en aquel momento tenía algo que temer en este sentido (Skladwoska, 2007, pág. 25).
El gobierno colombiano mostró un especial interés en mantener una posición de apoyo con los EEUU, jugando un papel diplomático activo para establecer las Naciones Unidas en 1945, con el fin de velar por el orden, la seguridad internacional y la paz mundial (Tirado Mejía, 1995, pág.39). Sin embargo, según plantea Skladwoska una de las razones de la estrecha cooperación de Colombia con los EEUU en la ONU fue la necesidad de demostrar su fidelidad a la potencia Norteamericana y lograr apoyo económico, tecnológico y militar, ya que en el país latinoamericano se desarrollaba una sangrienta guerra civil en ese momento entre los dos principales partidos políticos (Skladwoska, 2007, pág.26). En 1946, por ejemplo, entre los países latinoamericanos Colombia se convirtió en el primer miembro del Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas (ECOSOC), mientras que el ministro colombiano de Hacienda Restrepo fue elegido como presidente del mismo (Tirado Mejía, 1995, pág.39).
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final de la Segunda Guerra Mundial. Luego promulgó el Decreto N º 1802 en el que prohibió las relaciones económicas con los países satélites soviéticos9
Algunos artículos afirman que Laureano Gómez buscó una salida al conflicto doméstico enviando tropas colombianas al Lejano Oriente. Según un artículo de prensa (Moreno, 2000), el motivo del envío de tropas fue básicamente la posibilidad que el Partido Conservador tenía de utilizar este
. Con el Acuerdo de Asistencia Militar entre Colombia y los Estados Unidos, firmado en 1949, durante la administración del presidente Mariano Ospina Pérez, Colombia recibió equipo y asistencia militar desde los Estados Unidos por otros cuatro años. Así, durante este tiempo, gracias al apoyo militar de los Estados Unidos, Colombia alcanzó la profesionalización militar (Pizarro Leongómez, 1987, pág. 8-9).
Surge una pregunta importante e interesante ¿Por qué ninguno de los otros países latinoamericanos envió tropas a Corea? ¿Y por qué, en cambio, el único presidente latinoamericano caracterizado por ejercer una violenta dictadura civil, Laureano Gómez, sí lo hizo?
La crisis social y política de Colombia que enfrentó durante los años cuarentas y cincuentas del siglo XX, fue una combinación del resultado de profundas enemistades entre los dos partidos políticos: el Conservador y el Liberal. Periodo de extrema ira y profundo sentimiento de frustración. De acuerdo con el análisis de Pécaut, por parte de los sectores populares y en medio de crecientes conflictos por el acceso a la tierra, la política y la sociedad, Colombia se encontraba en un estado de extrema confusión por el sangriento conflicto político que tuvo lugar desde mediados de los años 40’s, un período conocido como la Violencia.
En 1950, los conservadores lograron nuevamente la presidencia y el ultra conservador Laureano Gómez Castro fue elegido Presidente de Colombia (Cruz, 2009, pág. 163-167). El primer problema de la administración de Laureano Gómez fue enfrentar la inestabilidad política de Colombia. Sin embargo, perdió la capacidad de controlar el descontento social y puso el acento en la represión.
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hecho para sacar ventaja en la confrontación armada interpartidista.
El Batallón Colombia, como la última tropa de tierra de las fuerzas de la ONU usada para recuperar la parte centro-norte de Corea del Sur, se enfrentó en una sangrienta batalla en Geumseon. En última instancia logró recuperar esta población. Finalmente, el Batallón Colombia regresó a su país el 29 de octubre de 1954, y la fragata Capitán Tono también regresó a su patria el 11 de marzo de 1955. Las tropas colombianas sufrieron un total de 639 víctimas durante la guerra coreana. La mayoría de estas muertes fueron causadas cuando estaban luchando contra las fuerzas chinas en los fríos del invierno amargo de Corea (Moreno, 2000).
En el artículo del escritor García Márquez, se explora la situación de los soldados colombianos que sacrificaron sus vidas lejos de su país. Fueron más de 4 mil individuos, recogidos en todos los rincones del país latinoamericano. Por eso, el batallón estaba compuesto por toda clase de gente. En la época de la violencia, los campesinos desplazados y muchos hombres sin futuro veían una esperanza para sus vidas mediante la participación en la Guerra Coreana.
En el mismo artículo, el escritor colombiano denunció la realidad de los soldados colombianos luego que regresaron del campo de batalla coreano a su patria:
Solo al regresar a Colombia, ese grupo heterogéneo tuvo un distintivo común: veteranos. Bastó con que algunos de ellos protagonizaran una reyerta, para que la culpa recayera en todos sus compañeros; para que se les cerraran las puertas de las fábricas y se les dijera, sencillamente, que para ellos no había empleo porque eran desequilibrados mentales. Sin embargo, de Corea no solo regresaron veteranos. El 26 de noviembre llegaron a Buenaventura 2000 libras de muertos colombianos. Allí venían, cuidadosamente dispuestos en urnas especiales, muchachos de todo el país, convertidos en ceniza. La madre de uno de ellos, una anciana negra, vive sola en Quibdó, en la miseria, sostenida por la caridad pública. Lo único que le queda de su hijo, entrañablemente enmarcada, es una condecoración póstuma (García, 2000).
Esta denuncia mostró la realidad de los veteranos colombianos, invisibilizados por un pacto de olvido realizado por el establecimiento.
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coreano dirigió diferentes proyectos en memoria de la participación de Colombia en la Guerra Coreana. En julio de 1971 Corea del Sur envió una misión para establecer un monumento en conmemoración de la participación colombiana en la Guerra Coreana, igualmente fueron entregadas condecoraciones y una crónica sobre la Guerra Coreana a los veteranos colombianos. Así, en mayo de 1973 el monumento de la Guerra de Corea fue erigido y donado a la ciudad de Bogotá. En 1975, un monumento de la participación colombiana en la Guerra Coreana fue construido en Incheon, en donde las tropas estadounidenses en la Guerra de Corea al mando del general Douglas Mac Arthur desembarcaron el 15 de septiembre de 1950, constituyendo un excelente golpe militar, haciendo retroceder al Ejército norcoreano, el “Inmun-Gun” recuperando Corea del Sur. También, en la misma ciudad, una avenida fue bautizada “Colombia 1-3”, ya que este camino se ubica a lado del parque conmemorativo construido en honor de los 611 soldados colombianos muertos en la Guerra Coreana (Ministerio de Patriotas y Asuntos de los Veteranos, 2010)
2.3. EL FORTALECIMIENTO DE RELACIONES DIPLOMÁTICAS Y PROYE CCIÓN COREANA SOBRE AMÉRICA LATINA
Para contextualizar la orientación diplomática de Corea del Sur hacia América Latina después de la Guerra Coreana, se revisarán artículos publicados por los tres diarios coreanos10
Existieron tres motivos para la ampliación de la visión diplomática de Corea del Sur hacia América Latina: (1) obtener más apoyo en la comunidad internacional para detener la expansión de fuerzas de Corea del Norte en el
. El uso y análisis de fuentes primarias permite tener una idea de primera mano de la situación, dándonos una imagen realista y directa de la situación. Igualmente nos permite ampliar la información sobre el tema ya que las fuentes secundarias no son muy abundantes al respecto.
10Fuente:
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contexto de la Guerra Fría; (2) promover políticas migratorias hacia los países latinoamericanos para resolver el problema de superpoblación y escasez de alimento y (3) diversificar sus países socios de comercio (Kim W. H., 2009).
Después de restaurar los daños que produjo la Guerra Coreana en los años 60, Corea del Sur en medio de la tensión de la Guerra Fría tuvo que hacerle frente a la rivalidad diplomática con Corea del Norte en el escenario internacional y por ello se esforzó en consolidar su posición dentro de la comunidad internacional manteniendo el anticomunismo como política diplomática principal. La Guerra de Corea (1950-1953) demostró en la práctica que la vía militar no era la manera más eficaz para lograr la reunificación coreana, de tal forma que la vía diplomática se impuso y la ONU se convirtió entonces en el principal escenario de desarrollo para dicha disputa.
Como consecuencia, el posible apoyo en términos políticos de 33 países latinoamericanos significaba mucho para el gobierno de Corea del Sur así como una nueva oportunidad para ampliar las relaciones diplomáticas en aquel entonces considerada como una región que no se había expresado formalmente en contra o a favor de ninguna da las dos potencias en conflicto en la guerra fría.
A partir de notas de prensa publicadas en los años 60’s podemos ver una nueva tendencia política: en 1960, el Partido Shinmindang, como partido de gobierno por esa época, publicó los siete principios definidos para la transformación diplomática (Diario Dong-A, 1960, 25 de agosto). Al año siguiente, el primer ministro de aquel entonces, Chang Myun anunció que el tema de la reunificación se trataría en adelante mediante la ONU y que se enviarían delegaciones diplomáticas a África, a algunos países de Asia y América Latina para buscar apoyo a su propuesta antes de la 16a asamblea general de la ONU (Diario Dong-A, 1961. 11 de mayo).
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dicha organización llegó hasta ciertos países neutrales de África y América Latina.
Las políticas se dividieron en tres partes (Diario Dong-A, 1961, 20 de febrero): la primera definió específicamente las políticas para la ONU que tuvieron como objetivos principales el ingreso de Corea del Sur como miembro del organismo y la reunificación.
La segunda se refirió específicamente a la relación entre Corea del Sur y EEUU. Para Corea del Sur era indispensable el apoyo económico y militar de EEUU, ya que de la buena marcha de las relaciones con EEUU dependían la estabilidad del régimen y el éxito en la economía.
La tercera hizo referencia a la política frente a los países “neutrales” refiriéndose a aquellos que no se encontraban formalmente alineados en ninguno de los bandos de la Guerra Fría, como África o América Latina. La última política implicaba una práctica para buscar el acercamiento de dichos países ya que buena parte de ellos habían tenido experiencias históricas similares a Corea del Sur.
En el contexto de aquel entonces, el gobierno surcoreano seguía fortaleciendo la red diplomática en América Latina para obtener el apoyo en la ONU, al mismo tiempo, para detener la penetración comunista en América Latina. Por tanto, las políticas diplomáticas de Corea del Sur de los años 60’s se caracterizaban por buscar el apoyo de la comunidad internacional e impedir las actividades de su vecino comunista en los países neutrales, como los países latinoamericanos. En virtud de esa orientación diplomática, se celebraron varios acuerdos con diferentes países latinoamericanos.
30
Después de cuatro años de la celebración de relaciones diplomáticas con Brasil, Corea del Sur firmó un tratado de comercio con el país latinoamericano en 1963. A través de dicho tratado de comercio los productos coreanos importados por Brasil estaban sujetos a derechos arancelarios acordados y a los productos brasileños importados en Corea se les dio el tratamiento de nación más favorecida. Además de la importancia económica, el acuerdo comercial significaba un avance considerable en términos políticos para Corea del Sur pues Corea del Norte estaba intentando una penetración diplomática y política en América Latina (Diario Kyung-hyang, 1963, 22 de mayo).
Frente a las medidas políticas establecidas por Seúl, Pyongyang también reconoció la importancia de ganar el apoyo de los países latinoamericanos en el escenario internacional y tomó algunas medidas como realizaciones de visitas formales a los países latinoamericanos. En los anexos se puede leer la traducción de una serie de notas de prensa (todas ellas fechadas entre las décadas del 60 y el 70) que permiten documentar el contrapunteo llevado a cabo por los dos Estados tratando de lograr influencia en América Latina. Figura por ejemplo, que en octubre de 1964 una comisión diplomática norcoreana estuvo de gira por Suramérica. Esa comisión tenía como objetivo ganar terreno en América Latina frente a Corea del Sur, puesto que el régimen de Pyongyang no contaba con representación diplomática en la región mientras que Seúl sí contaba para ese momento con embajadas en diferentes países latinoamericanos (Diario Dong-A, 1964, 12 de octubre).
31 formales posteriormente.
A lo largo de los años 50’s, 60’s y 70’s el estilo diplomático se fue transformando por parte de Corea del Sur. La siguiente nota de prensa lo evidencia.
Durante los años 50’s y parte de los 60’s se aplicó a rajatabla la doctrina Hallstein, llevando a que se negaran las relaciones diplomáticas con los países neutrales y se cerraran relaciones ya establecidas con países que entablasen relaciones formales con Corea del Norte, alegando que Surcorea era el único Estado legítimo en la península. Todo lo anterior en relación con el extremado sectarismo de inicios de la guerra fría. Tal situación, por supuesto, resultaba insostenible, era inconveniente y ponía trabas al desarrollo comercial, así que a inicios de los años 60’s la diplomacia surcoreana inició un proceso de apertura, enfocándose en dos frentes: tanto en la ONU, que permitió la fundación del Gobierno de la República de Corea, como en sus aliados, aquellos que aprobaron a Corea del Sur como el único gobierno legítimo de la península (Diario Dong-a, 1973. 16 de agosto).
Las políticas de anti-neutralidad de Corea del Sur impedían diversificar su diplomacia hacia toda la comunidad internacional. A fin de los años 60’s, el gobierno de Seúl empezó a virar hacia una diplomacia pragmática, centrada en dar solución a las necesidades económicas.
La ampliación de las diplomacias de Corea del Sur coincidió con el nacimiento de nuevos Estados en África en la década de los 60, a partir de los procesos de descolonización de dicho continente. Para 1962 Corea del Sur había establecido relaciones diplomáticas con 30 países, y entre estos se encontraban 14 latinoamericanos: Argentina, Costa Rica, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay y República Dominicana.
Esa lista generaba una importancia creciente en los países latinoamericanos acerca de la diplomacia surcoreana. Al comienzo de los años 70’s, el gobierno sureño había celebrado relaciones diplomáticas con 23 países bajo la diplomacia pragmática. Al entrar en 1980, Corea del Sur había logrado establecer relaciones diplomáticas con 26 países latinoamericanos, mientras que Corea del Norte sólo lo había logrado con 10 países (Diario Dong-a, 1980. 10 de septiembre).