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2. MARCO CONCEPTUAL

2.2 LOS SUBGÉNEROS DEL TERROR

El cine de terror, como cualquier otro género, cuenta con un gran número de subgéneros que categorizan aquellas películas que cumplen con ciertos rasgos similares. Casi siempre, el tema de los subgéneros es marginado de la teorización del género en sí y este es el caso de aquellos que pertenecen al cine de terror.

Aunque es posible encontrar escritos por teóricos del cine sobre los subgéneros de terror, la mayoría de estos se encuentra en las pequeñas páginas y blogs de las personas que se

han convertido en fervientes seguidores del cine de terror. Estas personas generan cierta literatura, que aunque carezca de previa edición para ser considerada una obra editorial, cuenta con un valor teórico.

A este tipo de escritos se le conoce como literatura de culto. Y es eso precisamente en lo que se convierten los subgéneros del terror, en un placer de culto que comienza a hacer parte de un mundo underground para el que hoy existe un medio de comunicación perfecto: la internet. Es por eso que basaremos este capítulo sobre los subgéneros del terror en aquella información que este mundo cibernético y sus ciberciudadanos nos han brindado.

2.2.1 El gore

El subgénero más conocido del cine de terror puede ser el gore. Para cualquier persona, esté o no en la esfera de lo audiovisual, esta palabra genera cierta reacción, casi siempre de impresión y angustia. Puede que no sepa exactamente sobre qué se trata el cine gore, o incluso puede que nunca en la vida haya estado siquiera cerca de ver una de estas películas, pero sí sabe aquello que esta palabra puede producirle en el interior, y esto no es gratis, ya que este tipo de cine busca precisamente el desagrado del espectador, siempre y cuando exista cierta fascinación a la vez.

Los antecedentes a esta forma de revolver las pasiones en el ser humano se encuentran en el Teatro del Gran Guignol, que estuvo bajo la dirección de Max Mautoy en 1898, en París. Este teatro se caracterizó por la demostración en escena de situaciones donde la violencia, el sexo desencarnado, la prostitución, el asesinato, la mutilación del cuerpo humano y, en pocas palabras, cualquier forma de degradación moral del cuerpo tomaban lugar. A finales de los años 60 del nuevo siglo, este tipo de formas de apelar al asco y al miedo del espectador perdió vigencia, ya que el Teatro del Gran Guignol no era el único

exponente de semejantes atrocidades. Fue por eso que en 1962 cerró sus puertas al público14.

El cine gore, entonces, se caracteriza por el gran uso explícito de la sangre, como de las vísceras humanas. A veces se encuentra mezclado con el sexo desencarnado también. Su fundador fue Herchell Gordon Lewis, quien dirigió la primera película perteneciente al subgénero, Blood Fest (1963). Después, Lewis hizo 2000 maniacos, en la que tampoco ahorró en el uso de sangre.

Otras películas pertenecientes al gore son La noche de los muertos vivientes (1968), dirigida por George A. Romero. Para su época, este película fue considerada una de las más difíciles de digerir. Después siguieron La matanza de Texas, de Tobe Hopper (1974), que cuenta con una escena explícita donde la protagonista es golpeada repetidamente con un martillo hasta que la sangre casi salpica la cámara; Posesión Final, de Sam Raimi (1983), que se consideró una de las películas más terroríficas de la época y que al ser distribuida en el Oriente Medio encontró una gran cantidad de espectadores, pero también de directores que buscaron seguir el camino que esta había planteado15.

Por los años 70 también salió la película de William Friedkin, El exorcista (1973). Como dato curioso, le quitaron varias escenas, como cuando la protagonista se masturba con el crucifijo, para poder saltarse la categoría X que dictaba como perteneciente a ella cualquier película con fuerte contenido sexual. Últimamente también es posible encontrar películas comercializadas en salas de cine importantes que tienen un alto contenido Gore. A estas se suma la saga Saw (2004), del director James Wan, y Hostel, que también cuenta con su secuela Hostel II, de Eli Roth en 2004 y 2007, respectivamente.

14

http://fearandloathingin.blogspot.com/2007/10/en-1897-oscar-metenier-fund-el.html, 18 de junio de 2008.

15

TOMBS, Peter. Mondo Macabro. El cine más alucinante y extraño del planeta. Barcelona, España: Círculo Latino, 2003.

2.2.2 El splatter y splastick

Estas dos palabras tienen una cosa en común: salpicar grandes cantidades de sangre. Es a esto a lo que el cine splatter o splastick se dedica. La idea ni siquiera es tener un buen argumento, sino mantener al espectador al borde de la silla, cerrando la boca para que ninguna de esas gotas de sangre, que saltan como si buscaran una libertad nunca antes posible, les entre en la boca.

El término splatter viene del inglés to splash, que significa salpicar. Splat es el singular de Splash. Por lo que el splatter se refiere a salpicar. En el caso de la palabra splastick esta es una unión de la palabra splatter con la palabra slapstick que se refiere al subgénero de humor, que trata sobre una comedia con exageración de violencia física. Se puede decir que estos dos terminan siendo más que subgéneros del terror del gore, porque manejan las características básicas del mismo, pero aportan un poco más a él, sea el uso aún más desencadenado de la sangre o la comedia.

2.2.3 Cine de zombis

El cine zombi también es uno de esos subgéneros que todas las personas identifican, pues como dice su nombre se trata sobre zombis. Los orígenes de este tipo de cine se encuentran en los años 30, cuando el reportero-viajante-escritor-explorador William Buehler Seabrook escribió su libro The Magic Island, que narraba sus experiencias en la isla de Haití. Su obra caló en aquellas personas a las que les interesaban las historias extrañas, llenas de misterios. El folclor haitiano junto con la magia negra y el vudú fueron argumentos excelentes para un gran número de películas de la época. La primera película de zombis fue la reconocida White Zombie, de Victor Halperin. Esta fue la que marcó la pauta: el cine de zombis se trataría, pues, de una historia donde un malvado haría uso de la magia negra para revivir a los muertos, para hacer cualquier cosa que éste dictaminara.

Después saldría la película de Jacques Tourneur, I Walked With a Zombie (1943). Pero el cine zombi no solo deleitó a las audiencias norteamericanas, pues Italia también tuvo un director que se dejó deleitar y fue Lucio Fulci con su película Nueva York bajo el terror de los zombies (1979). Pero el gran exponente de este tipo de cine se considera George A. Romero, quien desde La noche de los muertos vivos nos ha entregado una gran gama de películas de zombis. Entre ellas están El amanecer de los muertos (1978) y El día de los muertos (1985).

El subgénero se afianzó tan bien en las audiencias que, incluso, en el presente, se hacen películas pertenecientes al cine de zombis. Por supuesto, las películas traen pequeños cambios: en la obra de Danny Boyle, 28 Days Later (2002), como en la de Zack Sneyder, El amanecer de los muertos (2004), el personaje del zombi se transforma en una máquina asesina con velocidad y ganas de comer carne viva. Sin embargo, Romero sigue fiel a lo que alguna vez planteó sobre el zombi, una criatura lenta y hambrienta que solo encontrará la muerte si su cabeza es golpeada fatalmente. Esto lo hace con su película más reciente Diary of the dead, que narra la historia de unos estudiantes que quieren dejar como antecedente el hecho de que los zombis sí existen.

2.2.4 Monster movies

Las películas de monstruos encuentran sus raíces en los años 20. Estas plantean el argumento del ser humano versus un monstruo sobrenatural que amenaza la existencia del hombre. La primera película encontrada en esta línea es The Golem, del expresionista alemán Paul Wegener. Su obra se basa en un mito judío que narra la historia de la creación del Golem como protector del gueto judío. Por supuesto, en este caso el monstruo malvado fue una excepción. Sin embargo, es un monstruo: es

desproporcionadamente grande, cuenta con facciones que lo convierten en algo desagradable, es decir, es feo, y es un personaje que pertenece al folclor alemán judío16.

Ya en épocas del cine sonoro nos encontramos con películas como La momia (1932), The invisible man (1933) e incluso Frankenstein y el famosísimo King Kong. Unos cuantos años antes hubo películas como The Lost World (1925) y Creation (1931). Ambas películas fueron dirigidas por el director de efectos especiales Willis O’Brien, que después se asociaría a Ray Harryhausen, también director de efectos especiales, para crear el monumental gorila de Mighty Joe Young (1949)17.

2.2.5 Cine catastrofista y apocalíptico

Hacia los años 50 encontramos la famosa película Godzilla, de Inoshiro Honda, que dio el inicio a la filmografía catastrofista y apocalíptica. Esto se debió al contexto donde la Guerra Fría y la bomba de Hiroshima amenazaban con el uso de las bombas atómicas. Y se dio paso a las películas del gigantismo, donde entran Tarántula (1955), dirigida por Jack Arnold, al igual que todas esas películas donde hombres anfibios surgen de las profundidades del mar. A esta época se le debe también la película de Jack Arnold La mujer y el monstruo, donde el hombre-pez regocijó a los seguidores del género.

Otras películas son The Beast From 20.000 Fathoms (1953), del director Eugene Lourie; Revenge of the criature de Jack Arnold (1955) y El increíble hombre menguante del mismo director. 16 Payán, Payán. p.5 17 Ibid., p.136

2.2.6 Nudie

Este cine tuvo sus inicios una vez el Código Hayes de 1930, que decía que no se podían mostrar desnudos ni escenas homosexuales, cayera a finales de los años 60 para dar paso al sistema conocido como el MPAA Films rating system18. Y así fue posible mostrar cuerpos desnudos sin ningún tipo de censura, y relaciones lésbicas y homosexuales. Algunas de las películas exponentes del subgénero son The Children’s Tour, dirigida por William Wyler (1961), The Killing of Sister George, de Robert Aldrich (1968), y The inmortal Mister Tease (1959), dirigida por Russ Meyer. Se considera también como uno de los pioneros a Herchell Gordon Lewis antes de empezar su etapa gore. Este subgénero se encuentra relacionado a otro conocido como queer horror.

2.2.7 Queer horror

Como su nombre lo indica, las películas pertenecientes a este subgénero deben provocar horror, pero también deben tener una gran dosis de homosexualismo. Los cinéfilos consideran que sus inicios se encuentran en las novelas góticas de los siglos XVIII y XIX, de la mano de escritores como Joseph Thomas Sheridan Le Fanu, que escribió Carmilla y narró la historia de una mujer vampiro, Carmilla, que parece enamorarse de la niña de la casa donde pasa el tiempo mientras se recupera de un accidente; como Lor Byron, Oscar Wilde y John Polidori.

Este subgénero, como el nudie, encontró su escape después de que el Código Hayes quedó desmoronado; sin embargo, se afirma que películas de los años 30 tienen un alto contenido homosexual lo que las hace dignas de pertenecer al queer horror.

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Es entonces cuando encontramos que las películas de James Whale, Frankenstein, The Invisible Man y The Old Dark House, tienen un contenido homosexual. Sobre la primera se podría decir que el personaje del monstruo es uno de alguien completamente marginado por la sociedad, de la misma forma que el hombre invisible de la segunda película.

Esto, se ha dicho, se debe a la posición sexual de James Whale, que era un homosexual declarado. Sobre The Old Dark House se puede decir que el personaje de Horace Femm cuenta con características femeninas, siendo este un hombre. También se ha dicho que las películas de vampiros tienden a tener ciertas líneas homosexuales, como puede ser el acercamiento del conde Orlok a Hatter en Nosferatu, el vampiro del director F.W. Murnau.

2.2.8 Slasher

El subgénero slasher es conocido por sus enmascarados psicópatas que persiguen a sus víctimas hasta la muerte. La primera película que se conoce como perteneciente a este género es Peppin Tom, de Michael Powell (1960). La película narra la historia de Mark, quien ha sido abusado de pequeño por su padre para experimentos en busca de cómo el ser humano reacciona al dolor y al miedo. En su adultez, Marc se convierte en un psicópata voyeur (de ahí el nombre la película) que siente placer al grabar a sus víctimas en el momento en que las mata. La película de Lewis, el creador del cine Gore, Blood fest también pertenece al género, al igual que la película de 1960 de Alfred Hitchcock Psycho. Estas tres películas marcaron los puntos clave para la realización de este subgénero. También encontramos otras obras como Reazione en catena, de Mario Bava, director italiano; La matanza de Texas, de Tobe Hopper; Halloween, de John Carpenter (1978), Viernes 13, del director Sean S. Cunningham de los años ochenta, y Pesadilla en Elm Street, de Wes Craven. La trama de estas películas es simple, cuenta con efectos especiales más bien mínimos y además un alto contenido de sexo y violencia.

Entrados los años 90 se creó una nueva tendencia del slasher, con películas como Scream, del mismo Wes Craven (1996) y I know what you did last summer (1997), de Jim Gillespie.

2.2.9 J-Horror

Un nuevo subgénero del cine de terror se ha formado desde los finales de los 90. El J- Horror se trata del horror japonés, el cual encontró su camino cuando el director Hideo Nakata hizo su película Ringu (1996). A este lo siguieron directores como Takashi Miike y Takashi Shinizu con su película El grito (2003). Todavía estamos a la espera del gran boom de este subgénero, pero todo parece decir que será un éxito.

2.2.10 Cine mondo

Los inicios del cine mondo se encuentran en las películas de los hermanos Lumiére, que fueron consideradas pequeñas obras documentales hasta el día de hoy. Este tipo de cine se convirtió en uno que hacía uso de la documentación a través de la cámara. Al principio, solo se mostraban momentos históricos que irremediablemente contaban con la dramatización. La primera película que se encuentra en esta línea fue La Batalla de la Bahía de Santiago. Fue hecha por James Stuart Blackton y A.E Smith y narraba la historia de la batalla. Como no pudieron estar allá para filmar todo, decidieron hacer el escenario tal y como era y filmaron eso. Es decir, hicieron un dramatizado que narraba la historia de la bahía de Santiago. Esto fue en la época muda del cine.

Con el cine sonoro se hicieron varias películas sobre viajes a lugares exóticos como África y los cineastas se concentraron en tener bastante material sobre las nativas desnudas y sobre los rituales más sangrientos. También se hicieron películas que

mostraban costumbres caníbales. Todos estos temas hicieron y hacen parte del cine mondo actual, ya que impresionan fácilmente al espectador. Algunas de las películas de la época son Head Hunters of the South Sea y Among the Cannibal Isles of the South Pacific. Ambas películas fueron resultantes del matrimonio de Martin y Osa Johnson19.

Poco a poco, los cineastas buscaban temas más atractivos para el público y fue ya en los años 60 cuando el cine mondo tuvo sus primeros exponentes del género. Estas películas fueron hechas por Gualtiero Jacopeti y Franco Prosperi y se llamaron Mondo Cane (1963) y Mondo Cane II (1964). Del título de estas fue que el subgénero tomó el nombre. Las obras de Jacopeti y Prosperi cuentan con la utilización de la ficción y del documental para mostrar la belleza de nuestro mundo, pero también la parte extraña y bizarra del mismo.

También tenían escenas de violencia y sexo y, por lo tanto, se convirtió en un subgénero no para todos los gustos. Con la introducción de la película Deep Throat (1972) el tema del sexo dejó de impresionar a los espectadores y se comenzó a buscar un lado más violento. Fue entonces como se desencadenó una serie de películas que mostraban ejecuciones y suicidios reales. Rostros de la Muerte (1978) fue una de esas películas, seguida por aquellas hechas únicamente para el boom de la videocasetera en los 80, como Death Scenes (1989) y Traces of Death (1993).

Este último tipo de películas son aquellas que hacen que el cine mondo sea entendido como un subgénero del terror, ya que juega con las pasiones y con el miedo colectivo a la muerte.

2.2.11 Cine giallo

El cine fue un subgénero que nació en Italia y viene de la literatura. Fue en los años 60 cuando se comenzaron a comercializar pequeños cuentos y novelas que narraban historias

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de crimen, suspenso y misterio. La cubierta de estos pequeños libros era amarilla, de ahí el nombre del subgénero, giallo, que en italiano significa amarillo. Los cineastas vieron una oportunidad al hacer adaptaciones de estas obras literarias y fue como nació el cine giallo.

Sus características cuentan con el uso explícito de la sangre, que es producto de escenas de asesinatos extensos. La cámara cuenta con un estilo propio, que resalta las imágenes más perversas. También se hace uso de la música, pero no es usual que acompañe la atmósfera. Este tipo de cine puede recordar al Teatro del Gran Guignol, donde el drama, el nudismo y la violencia hacían parte de la historia. Los temas más recurrentes son la locura, la alienación del ser humano y la paranoia.

Como se puede entender, este tipo de cine no es para todos los públicos por lo que se convirtió en un subgénero de culto. Los años 70 fueron el boom de este tipo de cine con películas como Sei Donne Per L’Assasino, que se conoció con el nombre de Blood and Black Lace, de Mario Bava (1964) y L’Uccello Dalle Plume di Cristallo del gran Dario Argento. Fueron estos dos directores los exponentes del género. A ellos se sumó Sergio Mastino, que dirigió una adaptación de The Black Cat, de Edgar Allan Poe, a la que llamó Your Vice is a Locked Room and Only I Have the Key.

2.2.12 El suspenso

Este tipo de cine viene, como el cine giallo, de la tradición literaria. Uno de los escritores más importante es Edgar Allan Poe, de allí que se hayan hecho muchas películas de suspenso y terror de sus obras. El suspenso encuentra sus raíces en el romanticismo del XVIII, que fue una respuesta al racionalismo de la Ilustración y del Clasisismo. El romanticismo, entonces, se centraba en el sentimiento más que en la razón y fue cuando surgieron algunas de las obras artísticas más hermosas de la mano de pintores como

Fichte y Schelling en Alemania o los escritores-poetas Lor Byron y John Kyats, en Inglaterra. Cada parte del mundo tuvo su momento romántico y lo explotó al máximo