Un camino de ida y vuelta.
80 Lucas, A (2014, 19 de noviembre) Zaj, el arte como
rebeldía. El Mundo Cultura-ARTE, [en línea]. Disponible en: http://www.elmundo.es/cultura/2014 /11/19/546baa1be2704ed45a8b457 e.html [2015, 27 de febrero].
INFORMALISMO EN ESPAÑA, INFORMALISMO ESPAÑOL. Mar Medina Martín. 174 fueron. Creemos necesario considerar que junto a las diversas formas de represión
vividas en el país entre 1939 y 1975, se añadió en Cataluña, en el País Vasco y en Asturias un intento de minorización cultural que pretendía hacer menos notable su específica personalidad, estando Barcelona mucho más cerca de la frontera y mucho más industrializada recibió por ello mayor flujo de inmigración e información.
Figura 55. Juan Hidalgo, Leopoldo La Rosa, Walter Marchetti y Jonh Cage en el Club Internazionale Universitario de Milán, 1959.
Entre otros sucesos, en el invierno 1956-57, se produjo en Barcelona una protesta ciudadana con la segunda huelga de los transportes donde se contó con el
INFORMALISMO EN ESPAÑA, INFORMALISMO ESPAÑOL. Mar Medina Martín. 175 apoyo del mundo intelectual, fundamentalmente de la política, la historia y la
literatura, como Jaume Vicens Vives, Josep Benet, Maurici Serrahima, Edmon Vallès, Santiago Nadal, Salvador Millet o Rafael Tasis81. La población madrileña se solidarizó con ese boicot pero con mucha menos fuerza; no hubo participación abierta del mundo intelectual hasta las revueltas estudiantiles en 1968 y, aún entonces, el compromiso no incluía la lucha nacionalista82.
Figura 56. Manifestación de estudiantes en Barcelona en 1957 para apoyar la huelga del transporte.
Figura 57. Manifestación tras el recital de Raimon, 18 de mayo de 1968. Archivo Central Complutense de Madrid.
En Asturias se sucedieron las huelgas mineras desde 1957, y fue en 1962 cuando se desarrolló la tercera y más importante, pero en otros lugares, sobre todo aquellos de mayor desarrollo industrial en el norte del país, las protestas se
81Fabre, J., Ribas, A., & Huertas, J.M. (1978) Vint anys de resistència
catalana : 1939-1959. Barcelona:
La Magrana.
82Sin embargo, las movilizaciones terminaron con un herido falangista que tuvo la respuesta inmediata de las fuerzas del orden público, ordenando la descarga y el cierre de la Universidad, aunque afortunadamente sin la represión que pedían los falangistas.
INFORMALISMO EN ESPAÑA, INFORMALISMO ESPAÑOL. Mar Medina Martín. 176 multiplicaban. En realidad, el conflicto principal lo producían los bajos salarios, en
una sociedad que ya era de consumo y pretendía no ser liberal. Es decir, El Paso se constituye en Madrid con una menor presión directa, puesto que ya no existe identidad que defender, y sin embargo se identifica en la “tradición española” de la que hablaremos en El pasado, fuerza y pasión del capítulo tercero, y se desenvuelve en el mismo contexto, con el que establecemos total paralelismo, en que Franco había expresado en privado que la Falange era una “propaganda claque”, necesaria para empezar el aplauso y que otros lo sigan, según afirma Tusell83, y a la que deseaba otorgar un puesto estable en el sistema porque cumplía funciones indispensables para la supervivencia de la monarquía, o la instaba a no permanecer anclada en el pasado «en política no se puede ser estacionario (...) no podemos permanecer estáticos en el pasado (...) estamos haciendo la revolución, revisaremos todo lo que haga falta»84.
En el fondo no era cuestión de ideología, Franco necesitaba su inserción en la Comunidad Económica Europea ante los graves problemas que se estaban desarrollando en el país a nivel socioeconómico y, para ello, la imagen liberal hacia el exterior era fundamental, Madrid era el lugar más representativo de la centralidad y con menos identidad diferencial con respecto a lo que se pretendía, un país
83According to a memorándum of Antonio Garrigues to Martín Artajo, Jan. 8, 1957, Franco had once told Garrigues: “You must understand that for me the Movement is like a claque. Have you not observed that when there is a big crowd it´s necessary to have a few start the applause so that the others will follow? Well, that is more or less show I understand the purpose of the Movement”. Payne, S. G. (1987) The Franco
Regime, 1936-1975 (p.444).
Madison, Wis.: University of Wisconsin.
84España. Jefe del Estado (1939- 1975: Franco) (1960) Discursos y
mensajes del Jefe del Estado: 1955-1959 (pp. 183-189). Madrid:
Dirección General de Información: Publicaciones Españolas,
INFORMALISMO EN ESPAÑA, INFORMALISMO ESPAÑOL. Mar Medina Martín. 177 totalitario. Así, presentar a los miembros del grupo el Paso para conseguir los
aplausos del exterior, desde su adscripción a la modernidad, resulta equiparable a su planteamiento con respecto a la Falange. En el fondo se trataba del mismo objetivo y la misma fórmula.
Este es el panorama histórico de grandes líneas políticas en el que El Paso firma su manifiesto, pero, paralelo a ello, en la sociedad se vive el intento de mejorar la situación de pobreza económica con múltiples movimientos sociales y no sólo políticos, muchos de ellos derivados de la sociedad católica, y vincularse a la nueva sociedad de consumo, como ya dijimos. La realidad resulta ciertamente compleja, y valoramos la necesidad de realizar un análisis bajo todos los parámetros, puesto que las interrelaciones establecidas entre los mismos, son determinantes. Con todo lo expuesto nos sentimos incapaces de mantener nuestro trabajo vinculado a esa historiografía de confrontaciones con el internacional y llena de amnesias de la que hablaremos en El deseo, el poder y la supervivencia del capítulo segundo, considerando este trabajo como la antesala de lo que debería ser una investigación más profunda desde las claves de Jesús Carrillo Castillo citadas con anterioridad.
INFORMALISMO EN ESPAÑA, INFORMALISMO ESPAÑOL. Mar Medina Martín. 178
La España en el exilio
Son tantos los artistas españoles exiliados por diferentes motivos, políticos, económicos, familiares o formativo-profesionales, que resultaría imposible analizar lo sucedido en el panorama artístico y cultural del país sin contemplar dicho fenómeno. Tanto por su influencia en la historia del arte nacional, y sus relaciones entre provincias, como por su influencia innegable en la historiografía desarrollada al respecto. Pocas historiografías han contemplado el asunto de forma detallada, quizá como afirma Miguel Cabañas Bravo por «la escasez de investigaciones y estudios profundos al respecto»85. Analizando detalladamente su estudio El exilio en el Arte Español del siglo XX, y desde su perspectiva, asentada en el convencimiento por nosotros compartido, de que la movilidad entre las fronteras con Portugal y Francia fueron el comienzo de estos movimientos a finales del siglo XIX, no podemos dejar de mencionar dos figuras relevantes como fueron Goya y Picasso. Dos artistas que aparecen dibujados en la historiografía de nuestro país como encarnación de lo que se ha dado en llamar la España Negra y más tarde la tradición española, y con la que posteriormente se identificaron algunos integrantes de El Grupo El Paso. Sin embargo en El pasado, fuerza y pasión del tercer capítulo, analizamos con detalle la
85 Cabañas Bravo, M. (2001). El