Capítulo II: Música y territorio
4- Música animal y los dos ejes territoriales del agenciamiento Factor T, factor D:
Hemos hablado ya del ritornelo como agenciamiento territorial, de su relación con lo sonoro y de sus diferentes aspectos. Ahora ahondaremos en las tendencias que puede seguir dentro de divergentes tipos de agenciamientos porque, en efecto, cuál de sus tendencias sea la dominante, o cuál se exprese de manera más intensa, depende del tipo de relación que se establezca entre el ser viviente y su ambiente o medio96.
Así como hay animales que no salen de las codificaciones de sus medios ni de las funciones establecidas dentro de estos, hay otros para los cuales el ritornelo genera territorios. Esta situación ocurre cuando los componentes de los medios, así como las materias y elementos que los conforman, son trabajados, confeccionados, desorganizados –de ahí que dependan de descodificaciones que son recodificadas, de desterritorializaciones luego reterritorializadas– dejando de ser meramente funcionales para devenir expresivos y cualitativos97. Mientras que los animales de medio actúan sobre los materiales respetando la manera en la que los han encontrado previamente organizados, los animales territoriales inciden activamente sobre la codificación de los materiales al hacerlos expresivos.
Este tránsito del medio al territorio es conseguido a través de verdaderas performances, acciones y productos de claro contenido artístico que aparecen, no en los individuos en sí mismos, ni en las componentes en sí mismas, sino en un tipo especial de relacionarse ciertos individuos particulares, ocupantes de medios específicos, con unas componentes de esos medios que fulguran, que emergen y sobresalen gracias a su intervención. Hasta a uí se ha e isi le a uello ue Deleuze Guatta i lla a fa to T , la p ese ia de u vector territorial en los agenciamientos, en la puesta en juego de elementos heterogéneos, que está a la base de la producción de todo lo nuevo, llámese esto nuevo materia, vida, o cultura. Es un proceso de formación que pasa por una previa
96Ve Bogue, Ro ald. Mi o it , Te ito , Musi . Pág. 27. 97Ibíd. 28.
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desterritorialización suave de las componentes, que son luego reterritorializadas en nuevos conjuntos que se establecen como territorios.
Pero si en la anterior descripción encontramos a los factores de desterritorialización y reterritorialización trabajando para el de territorialización, ese no será siempre el caso, pues el ritornelo no se agota en la constitución de un centro de orden, ni en la delimitación de un espacio cerrado. Y es que en ese relacionarse de unos individuos con unos componentes de medio hay algo que tiende a sostenerse por sí mismo, a conseguir una vida propia y, cuando eso pasa, los impulsos de medio interno de los individuos tie de a ol e se lo ue Deleuze Guatta i lla a pe so ajes ít i os , oti os territoriales, y las circunstancias de medio externo de las componentes materiales tienden a volverse los llamados paisajes elódi os , ontrapuntos territoriales.
Acordamos que en los territorios unos componentes de medio se descodificaban y se recodificaban para expresar nuevas fuerzas, y unos individuos dejaban de actuar por mero instinto o estímulo pre-programado para asumir conductas nuevas y extrañas pues en un territorio se producen dos efectos notables: una reorganización de las funciones, un eag upa ie to de fue zas 98. En estos casos de incidencia sobre las funciones y las
fuerzas tal como han sido territorializadas la autonomía se hace mayor, de tal cariz que se relaciona con el cosmos, con las fuerzas disponibles en la exterioridad de la casa y de la propiedad, más allá de ese espacio propiciado para que afloren fuerzas a la mano. Ahora la relación se efectúa con mundos no dados, con lo virtual en su estado más absoluto. Es aquí donde parece preponderar el componente de desterritorialización que está presente en todo agenciamiento territorial, un factor D , de líneas de fuga o de vuelo que abren al máximo ese ritornelo que tendía, en su segundo aspecto, a generar un adentro y un afuera, a mantener un interior a salvo de la exterioridad. Justo aquí empieza a tener sentido la afirmación de que la función de la música es desterritorializar el ritornelo, y entendemos que esto se refiere más que todo a una función sobre el ritornelo en su
98 Deleuze y Guattari. Op.Cit. Pág. 326.
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segundo aspecto, como casa o círculo cerrado. Por eso desterritorializar este ritornelo supone su asunción del tercer aspecto: como líneas de fuga y desterritorialización.
Deleuze y Guattari abordan este problema mediante los cantos de pájaros, entre los cuales los ornitólogos identifican diferentes tipos de expresión que responden a formas distintas de desarrollo99. Los lla ados o sig os o u i a io ales o espo den a funciones aún muy imbricadas en los medios, y que remiten a conductas específicas de supervivencia –la alimentación, la reacción frente al peligro, la competencia entre individuos y especies, la reproducción, etc.–; en ellos los sonidos han devenido identidad de las especies, siguiendo muy referidos a los códigos de los medios específicos. Pero los a tos son portadores de una complejidad que sobrepasa los repertorios restringidos y fijos de la especie y que presenta rasgos de improvisación, combinaciones originales, variaciones de motivos, etc., con características experimentales que no responden más a funciones específicas sino a asuntos expresivos que tienen su fin y justificación en sí mismos; los sonidos se descodifican de medios específicos100 alcanzando la libertad propia de lo estético y lo artístico. La e p esió se vuelve constructiva, y erige los monumentos rituales de una misa animal que celebra las cualidades antes de extraer de ellas causalidades y finalidades nuevas. Esta emergencia ya es arte 101.
Tenemos entonces que, así como hay animales de medios –con conductas predecibles y limitadas a unos cuantos factores de medio–, hay animales territoriales –comprometidos con factores estéticos-artísticos territorializantes, más activos en la constitución territorial–, pero también animales propiamente artistas –mucho más comprometidos con el factor desterritorializante y volcados hacia creaciones inesperadas y únicas–.
5- Del campo natural al campo social. De la música animal a la música humana: